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sábado, 3 de enero de 2026

No contarle a nadie lo que hago

 que nadie sepa donde estoy, ni por qué voy, ni a qué hora vuelvo. Que nada tengo función ni sentido. Pavear conmigo misma. Derrochar tiempo y dinero. Porque puedo, porque dejo de rendir cuentas a mi propio sentido común y sigo ahondando en el mandadero de gente a la mierda.

lunes, 5 de mayo de 2025

La bendita indiferencia

 La estoy logrando hacia Gustavo. Ya no me enoja, ni me intriga lo que hace o piensa. Ya no necesito que me diga, ni me mire, ni responda nada. Ya me olvido de todo lo que tiene que ver con él.

lunes, 11 de noviembre de 2024

Justo me contesta

 Un par de líneas que le mandé ayer. Siempre tarde, siempre, corto, siempre sin conexión ni entusiasmo, contestando media pregunta de tres que le hice. Y me doy cuenta de que yo la de antes  hubiera remado en dulce de leche, hubiera exprimido la pared, sacado de donde no había, inventado, se habría conformado, consolado, bailado sola pero con ilusión. Yo la de ahora ya no cree ni tiene ganas ni desea ese resultado pobrísimo. Y me doy cuenta de que sigue poniéndome triste saberlo. Siento allá en el fondo qué fácil sería volver a ser la esperanzada, la que conseguía todo a fuerza de ilusión, la que sacaba peras del olmo. Hasta quejarse de eso era fácil, obvio, lógico, conocido. Buscar otra cosa, desear, hasta imaginar que pudiese existir otra cosa, eso sí que es difícil.

martes, 24 de agosto de 2021

Venganza no planeada

 Hoy me mandé una que me sorprendió incluso a mí misma. Siempre supe que me dolía irreparablemente la traición de mis amigas y, a lo largo de mi vida, fueron más de una las que, llegado a un nivel de confianza e intimidad, se borraron, me negaron o recortaron nuestro compartir por motivos increíbles que yo he atribuido jocosamente a una "sobredosis de salmoiraghi" o trágicamente a una imposibilidad de soportarme con testigo/jueza falsamente inocente.

La cosa es que hoy estaba en la parada del colectivo, en la puerta de mi casa, con la cabeza en cualquier parte y los pucheros escondidos detrás del barbijo, odiando la injusticia de la maternidad y la rutina de la docencia, cuando se me viene encima (literal), con beso y abrazo y "Creí que te habías mudado del barrio" una pelotuda a cuerda de esas que me cagó feo y a la que no veía, fácil, hace como seis o siete años y cuya amistad real había terminado hace como 30. No la reconocí. Se me quedó agarrada al brazo, franeleándome, preguntándome dónde iba, si todavía no me había jubilado, si no me quería jubilar, si no me daban los años que si a ella le dieran ya se hubiera jubilado (trabaja desde los 40 maso), que si estaba mal (yo), que qué me pasaba, que tan mal... Y yo muda, estática, lo que nunca, fría, sin ninguna urgencia por responder ni autoexplicarme ni justificarme ni una mierda de nada. pensando qué derecho tenés, forra del orto, cuando la reconocí y, de a poco, empecé a recordar la medida de sus traiciones, para avasallarme así, para hacer la alegre en mi calle, para pedirme información y compañía cuando no tenés ni la menor idea de quién soy ni lo que acaba de pasarme ni nada de nada. 

Fueron unos segundos geniales. Cuando se le acabaron las preguntas y no lograba sacarme la mano de encima, le digo: "Este colectivo no viene nunca, me voy a tomar el otro". Y me fui. Creo que dejé detrás mío una estela de orgullo majestuoso y años de tristeza agazapada.

domingo, 27 de diciembre de 2020

Fumarse al pelotas

 Me da odio de a ratos que disfrute de todo lo mío como si fuera perfecto. Me dan ganas de irme a la mierda cuando se hace el "awelo Gustavo" y bastantes celos de que sea tratado por hijes. nueras y nieta igual que yo, pero me la aguanto: pienso que yo hice que sucediera así y que estoy orgullosa de no crear ni transmitir odios.

Y cuando me dan ganas me escapo, lo esquivo, que también fue mi deseo mucho tiempo. me fastidia que me vengan con pseudo discursitos o se haga el amigo feministo. Jaja. Es para filmarme a mí calladita escuchando sus boludeces y no reaccionando. Es que no me causa ya nada, ni ganas tengo de contarle ni de explicarle nada.

lunes, 21 de diciembre de 2020

Hay cosas que no tienen vuelta atrás

 Cuando te cagó tu mejor amiga y el amor de tu vida, después de arrancarse las mechas mucho tiempo con el "por qué a mí" y "justo vos", una se aviva de que nunca iba a detenerse por gente ancla, aunque les quisiera, y que en ese no detenerse por elles está la transformación del amor en odio y la imposibilidad de seguir entregándose toda una cuando se está ante cobardía y mediocridad.

lunes, 22 de junio de 2020

Con algunos brotes de odio pero soltando

Y sí, aunque esporádicamente todavía odie al quetejedi y la quetejedi que debían quererme por siempre y no, es una liberación no tener que preocuparme por los sentimientos de absolutamente nadie. "Si me quieren bien y si no también" es mucho más amargo que "Gracias por haberme querido esa mierdita que podés querer". Hace que una se sienta grande y poderosa y que disfrute mucho más de todo lo que una tiene que hacer consigo misma y andaba postergando bajo promesas mierdosas de afecto infantil.

martes, 7 de abril de 2020

Resabios

Y a veces me doy cuenta de que estás haciendo boludeces para llamarme la atención. Y me la llamás, segundo y medio y ya me olvidé. Objetivo cumplido, andá a hacer otra cosa.
Y a veces me doy cuenta de que ni te acordás de lo que hablamos, de lo que me dijiste, de todo lo que confié en vos. Pero me das mucha pena y eso te debía joder en el fondo. Olvidarme para olvidarte de la que yo vi en vos. Qué feo.

Creatividad interior o grupal

Yo aprovecho para tomar todas las clases online que puedo: yoga y cante por vivo de feis, cajón y bulerías por zoom, guitarra flamenca por video de wasap. Busco la grupa amorosa aunque nadie "me conozca".
Leo mucho de lo que tenía atrasado y hasta estoy pasando en limpio algo para concurso. Ya casi no me importa que nadie pueda compartir todo esto plenamente conmigo. Casi no me importa sentir que mi amor enorme es unilateral y qué poquita cosa son las dos personas que creí más cercanas. No está mal dejar a la gente atrás. No está mal buscar otras personas hacia adelante y a los lados, a mi vera, y soltar el lastre, les vampires, les que quisieron hacerte sentir única y meterte en su caparazón de tortuga asustada y chiquitita. Por algo siempre me enamoro des enfermites, des lastimades, des irreversibles. Ya no quiero ser tu heroína, ni mucho menos tu tabla de salvación.

lunes, 23 de marzo de 2020

Y cuando me pongo orgullosa

Pienso que aquelles que deberían estar amándome, dándome su amistad incondicional y en cambio me huyen, son una mierda desconocida que ni quiero ni puedo entender. Y que a elles les importo un carajo y yo haciéndome tantas preguntas y cuestionamientos y elles ni enterades y sus viditas sencillas. A cagar.



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Tus amigos
Amigos

Merlina ácida

Que exista un personaje como ella, que publique memes tan reventados y graciosos, me hace sentir orgullosa de mi personalidad conflictiva y mandarte al carajo con menos culpa.

Banana y qué pena me das

El otro día vi, entre todos los videos patéticos que circulan en estos días de cuarentena, uno de Cesar Banana Pueyrredon, cantando uno de sus clásicos con una letra adaptada al coronavirus. Muy muy muy decadente. Alguien, en comentarios, ponía "contagiándote" en lugar "conociéndote". Jajaja. Nos cagamos todes de risa. Pero me deprimo y pienso que mis últimos dolores de abandonada tienen que ver con gente que envejece muy mal, que no quiere crecer, que no madura y ya siente que se está pudriendo. Y yo, forra, que no sé disimular y que quiero convencer, porque les quiero, de que crecer es genial, que envejecer es genial. Y acá me tienen: transformada en la imagen de la responsabilidad y la autoconstrucción creativa de la que hay que huir.

Cómo les odio!!!!!!

Pelotudo con candado

Me llamó mi ex para decirme que tenía en su casa un candado para mi portón. Ja. Me hice la que no pasa nada. Ni jota de los dos meses desaparecido y su aventura cordobesa con jovata que "no me deja usar el celular para contestarle a tu mamá". Jajaja. Siento muchos deseos de venganza.

viernes, 24 de enero de 2020

Uy, qué densa estoy hoy con mi ex

Pensaba que él siempre me dijo que no podía, no podía tener hijos, no podía ser mi novio, no podía saber qué es el amor. Ahora último me decía (varias veces y con todas las letras y yo tardo tanto en querer escucharlo): "No me da la cabeza, a mí no me da la cabeza para escucharte" o "Es mucho para mí" (cuando le canté un par de canciones de Ana Prada con la guitarra, y hasta especificó que "mi voz y todo" era mucho para él). Y "yo no veo ni ahí lo que vos ves" cuando miramos una chota peli en netflix. Pobre. Horrible debe ser reconocerlo y yo gediendo con mi voluntarismo.

Guitarra flamenca y de la otra

Estoy tan fascinada con mis nuevos talleres!!!! Mi profe de guitarra flamenca, Nico Vinazza, es un grande. Me encanta el entusiasmo con que me enseña, supera hasta mi capacidad de novedad, de enganchar una cosa con otra, de descansar de los ejercicios de estiramiento de dedos y técnicas exóticas con unas letras de sevillana. Me encanta ir a lo de su abuela en esa casona en Flores y que ella nos pase el mate y el vaso de soda y vea la novela mientras hacemos la clase.
Cuando me pongo teórica y melanco, pienso en cómo me falta a mí eso de tener el vieje incondicional, me encanta escuchar que él le dice que va a dar otra clase y vuelve para ir al Coto, o que se compartan los puchos. Pienso en que siempre se me viene a la cabeza que con Gustavo hubiéramos podido compartir la música y la guitarra. Y al rato me doy cuenta que no, que todo esto está en mí pero no en él, que él eligió otras cosas o no eligió una teta y se adapta a lo que le queda cómodo y nunca va a entender que una mujer es algo más que comer y dormir, que hasta un amigo es algo más que comer y arrancar el auto, que su vida es tan pequeñita que es al pedo que lo lastime mostrándole lo genial que es la mía, que tengo que eliminar mi culpa y dejarlo atrás.

Y el pelotudo dónde está

A todo esto, te estarás preguntando dónde quedó mi ex que siempre se cruza y se descruza y todes sabemos que una vida genial no puede estar completa sin chogue. Pues sí, no. Digo: puede estar muy completa y no hay chongue de ningún color. Mi ex giró y giró a mi alrededor arreglando auto y apareciendo todos los días en la vereda para afanar wifi que no había pagado en la casa de su viejo y no respondió a ninguna de mis invitaciones a salir juntos o hacer algo interesante. Su plan era metérseme por donde siempre porque su padre volvía de Brasil y a él le gusta la casa del padre cuando el padre no está y se le complica cuando vuelve el viejo con o sin mujer.
La cosa es que antes de las fiestas ya empezó con su vieja cantinela de "me voy de viaje". Puff, ¿no se da cuenta cómo aburre? Dijo ochenta veces, delante mío, de nuestres hijes, de quien sea, que le había salido "un trabajo" en Córdoba. Nadie le creyó porque ya sabemos lo del pastorcito mentiroso y yo temblé porque, para él, "trabajo" puede ser cualquier truchada. Me siguió mandando mensajitos raros (una vez se confundió de conversación y me dijo que creía que estaba hablando con su hermana, me le cagué de risa, le dejé claro que no tenía que explicarme nada y que me parecía raro que me saludara así porque sí). Siguió intentando aflojarme con servicio al auto, con vender el dodge, con cortar el pasto, con proyectos para hacer en mi casa (arregló una canilla que perdía y ahora no pierde pero tampoco sale agua).
Cuando nada funcionó dijo que el mismo "trabajo" de Córdoba quería que pintara algo en capital. Y él te dice "me pidieron que pinte", "estoy en villa urquiza" y mucho no especifica pero yo sé que si no cuenta bien es porque no está orgulloso de lo que hace y esconde algo. Menefrega. Dice él que se fue a Córdoba antes de navidad y volvió para año nuevo. Yo no le creo nada. Lo vi en casa de mis consuegros el 31 y en el cumple de Magda. Ahora no me contestó un par de mensajes que le mandé con fotos de esos días y no se sabe en qué anda.
A veces pienso en por qué pienso en él. Anoche hasta soñé algo semi erótico: me acuerdo de estar enredada con sus piernas y ver a mi mamá que nos criticaba. Después me digo que no es tan malo pensar en él de vez en cuando, pensar qué estará haciendo y por qué es tan idiota. Y no culparme tanto de haberme equivocado tanto con él, haber esperado tanto, que no es malo tener esperanzas o haberlas tenido y que refleten un par de segundos y no le hago daño a nadie, ni siquiera a mí misma.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...