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domingo, 23 de agosto de 2026

¿Cuándo, cómo (no digamos por qué) me volví escritora?

 Leo La plus secrete memoire des hommes, de Mohamed Mbougar Sarr. Lloro al sol. Me siento sola. No tengo, no conozco, no hay, nadie que pueda compartir esta emoción que la novela me produce. Hablo del autor (novela anterior, De purs hommes) en algunos clubes o seminarios de lectura y todo me parece poco, superficial, apurado, que desmerece la escritura de este autor y mi conmoción lectora. Es como si hablar de esto en términos de teoría literaria, de traducción, de historia de la literatura, fuera una violación de las más sencillas angustias del amor, del poder de la literatura, de la comunicación humana.

Primero siento pena por mí misma. Por no haber conseguido ningún vínculo con quien compartir esto. Después siento el sol, miro a mis dos perros y mis dos gatas que me siguen para todos lados, mis árboles en flor, mis yuyitas primavereando, los zorzales afanando comida de perro acá delante mío y me reprocho ingratitud. ¿Qué es lo que no tengo? ¿Una pareja sexual? ¿Une amigue íntime? Reviso mi vida y, al leer la parte en que los dos amigos se preguntan uno al otro cuál es su momento fundante como escritores, cuando cuentan la anécdota de Murakami y la pelota de tenis, entiendo, me-entiendo.

Esta es mi elección de vida. Empecé a escribir porque no tenía a nadie lo suficientemente cerca ni igual como para entenderme, compartirme, comprenderme. Empecé a escribir para inventarme mi familia cisne. A los 12, a los 15, diarios íntimos y poemas, cuentos en los que había "otro extremo" que me llamaba y yo creía que era un persona en particular y no, era esto, esta vida de escritora. Solitaria, pero tan comunicada con todo. Hablando con escritores lejanes o muertes, a quienes nunca tocaré físicamente pero son mis amigues, mis amores.

Intenté llevar una vida digamos "diurna", "luminosa", "aceptada", "aceptable". Tuve hijes, ay mis hijes, con miedo de crear monstrues pero esperando que fueran "como yo", que elles sí me entendieran y me quisieran sin condiciones, sin pedirme "que cambie", que sea como no soy. Y mis hijes están, me quieren como yo esperaba pero además son otra cosa, otra cosa que sucede lejos mío, sin mí, sus propias vidas. Y por eso escribo, porque es lo único que hago solo yo, que solo yo puedo hacer, digo, escribir esto que es lo que yo escribo.

Toda mi vida la escritora estuvo separada de "mi vida". Siempre ahí pero en un plano secreto, o escondido, o temido, o vengonzante, o postergado. Creo que recién ahora se me van uniendo las partes. Mi vida es vida de escritora, la mía, no hay otra. Por eso me gusta tanto estar sola pero me da tanto miedo, tanto pánico a estar conviertiéndome en un mosntruo, un monstruo marino, o ahogado, que respira un oxígeno raro, diferente. Y me digo diferente y no puedo evitar el miedo a la soberbia, a la distancia, a la nariz parada. Y sí, se me aparece mi mamá, su voz de mierda que exige y prohibe. La muy chota se murió antes de que yo fuera lo suficientemente fuerte como para decirme "Mirá, mirá lo que pariste, lo que creaste, yo soy lo que vos tanto deseabas y nunca te animaste". La veo dándome a leer El miedo a la libertad, Tus zonas erróneas, Todos los hombres son mortales, y recién ahora entiendo lo que me quería decir y no sabía. 

Recién ahora, escribiendo ahora acá, me doy cuenta de lo que quería hacer o decir y a quién y no me salía. Si mi vieja estuviera viva iría corriendo ahora a la calle MOntevideo o la llamaría por teléfono de línea y le diría todo esto. Sí, creo que ahora podría decirle todo, absolutamente todo, putearla por cagona y por represora, decirle que tenía razón en alguna cosas pero una mierda el modo de decirlas y sin derecho ante mi vidita adolescente. Ahora podría decirle cara a cara todo. Ya lo escribí: acá, en el último cuento que terminé y está en la Antología Futuros feministas ya publicado y en novela o novelas que estoy escribiendo.

jueves, 11 de junio de 2026

No me acuerdo todo lo que soñé pero me acuerdo esto

 Sé que eran dos, tres o cuatro sueñitos cortos, medio entre el dormirme y el levantarme como zombi a atender a Fido. Me acuerdo que pensé que si no los anotaba ahí me los iba a olvidar pero me dije Bueno, si me los olvido quedarán en el compost de mis olvidos y tampoco es que hay que estar guardando todo a la fuerza, lo que quede quedará.

Lo único que me quedó fue una pared ¿de mi casa, de la casa de mi vieja? que estaba llena de estantes, los estantes grandes que tengo acá en el comedor y eran del fondo de la casa de Montevideo, llenos de libros y mi mamá los había tapado con una cortina de lienzo blanco o una sábana por encima. Y ella estaba ahí y yo le decía Cómo que los tapaste, cómo que no es mejor ver los libros, me defrauda mi propia madre, no me esperaba eso de vos. Ella no decía nada, no me acuerdo más nada, pero la sensación era buena: yo tenía una idea cómplice de mi madre, que a ella le gustaban los libros a la vista, recargando las paredes como a mí y no eso "tapado", "emprolijado" para ocultar lo mejor de una.

lunes, 25 de mayo de 2026

Mi mamá siempre estaba

 Anoche soñé un sueño de lectora, de asustadita y de hija que reconoce y agradece. Todo en un par de imágenes no más. Lo de lectora lo conecto con que estoy leyendo La rueda celeste de Le Guin donde el prota cambia la realidad a través de lo que sueña, no por voluntad propia, manipulado por su inconciente o su psiquiatra, muy angustiante y voy por la mitad de la intriga. 

En mi sueño yo tenía que prender la cocina de mia casa (no sé cuál) y se zafaba una perilla y el gas se empezaba a salir como agua y yo me desesperaba y no sabía qué hacer y mis hijes alrededor no me daban bola, me minimizaban la angustia. Yo veía que las hornallas se encendían con unas llamas de más que desbordaban todo el artefacto. La única que aparecía y me decía que estaba bien, que ya había cerrado la llave bien y que se iba a consumir el gas esparcido y listo, era mi mamá. Viva, creo que más joven que en sus últimos tiempos, no sé si más joven que yo ahora, ¿de la misma edad que yo en el sueño? ¿una amiga? Recién ahora se me ocurre... Pero gracias, má. No siempre noté, anoté que en las cosas prácticas, de supervivencia, de la casa y los arreglos siempre conté con ella y con mi viejo. Criticones y fríos pero presentes.

sábado, 21 de marzo de 2026

Feliz cumple, má

 21 de marzo. Y llegada del otoño y día de la poesía. A la tarde-noche leo en librería amiga. Ahora llueve. Hoy estuve escribiendo un cuento en el que la voz narrativa es, o quiere ser, la de mi madre. No le hubiera gustado. O tal vez sí. ¿Hubiera mejorado su humor con los años? ¿O a mí ni se me hubiera ocurrido parodiarla?

martes, 10 de marzo de 2026

Ana a la siesta

 Acabo de dormirme una siestita prelamuerzo de una horay media y se me apareció la peor versión de mi madre. Eso me pasa por estar idealizándola con el día de la poesía que voy a leer en Bok. Mi inconciente es un jodido que me avisa que todo debería estar mal jaja. Igual me sirvió de purga y me siento muy bien.

Soñé que estaba, como estaba, esos sueños que son continuidad en la realidad, y me despertaba oyendo ruidos en la puerta de esta casa mía. No daba bola. Y eso que me cuesta, que mis últimas fobias son con la vereda y lo que entra y sale sin mi control. Veía en la silla que tengo acá al pie de mi casa unas ropas que Rafa me había dejado dobladas, que se supone que había sacado de alguna caja o algo perdido por ahí. Había una pollera, creo que la pollera que mi mamá trajo de Positano y amaba, esa de colorcito verde agua y un chal del mismo color que nunca vi. Yo pensaba que bueno, que las iba a lavar y me las iba a poner. Agarraba el chal y era hermoso, enorme, me envolvía completa con él.  Salía a mi puerta y estaban todes ahí. Mi puerta de calle y el portón del auto completamente abiertos, HOrror!!! Magdalena estaba arrancando mi auto y alguien me decía "Viste que arranca, depende de quién le meta mano. Y yo contestaba ofendida: A mí tb me arrancó a nafta pero lo pasás a gas y se para. Como si, lo que era tan cual, me estuvieran tratando de boluda que es lo que siempre hacen. 

Magdalena se iba con mi auto y yo veía que mi mamá, mis hermanes, mis hijes y más gente que no sé quién era pero en el sueño era una manada de parientes ortivas estaban todes vestides de fiesta. Yo les preguntaba: Hoy es lo de Leandra? Se casaba o algo así y estábamos todes invitades. Yo, como la Cenicienta, no estaba lista. No sé por qué todes se habían juntado en mi casa. Mi mamá me decía: "Rajá que no llegamos". Y empezaba a explicar o contar algo que me fastidiaba y yo la dejaba con la palabra en la boca y me metía adentro para cambiarme. Ahí veía que Florencia arrancaba con un autito chiquito y todes adentro. Me dejaban sola. Yo pensaba si iba a ir o no, pensaba si llegar y juntarme con otras gentes para que vieran que me divertía sin elles, pensaba si mejor me quedaba en mi casa y que se ofendieran. No tenía ninguna noción de deseo o ganas de ir o no ir. Me desperté antes de que llegara mi hada madrina y los ratoncitos a transformarme en princesa.


martes, 3 de marzo de 2026

Eclipsando

 Fue anoche, esta mañana, el eclipse total de luna. No pude ver la luna roja porque justo a medianoche se nubló todo y se puso a llover. Llegué a ver una uñita que avanzaba oscura sobre la lunota llena.

Efectos captados y comprobados según videos y talleres específicos. Detectando mis manías de tomar como "boludeces" lo que para mí es lo más importante de importante. La voz de mi madre occccccvio. Pero tb de todo el "entorno normalizante", no vamos a cargar a Anita con toda la cruz. Sí siento que ella se creyó el mensaje y descartó de su vida todas "esas giladas", esas "putas inquietudes", como decía con mi padre. Y le vengo a caer yo con mi exposición de locura. Y eso que reprimí lo más que pude. Pero hoy, en mi nueva identidad posportal, digo que ella quería que yo lo hiciese, que yo me la bancara, que no me adaptara, que algo en su obligación de madre la obligaba a ser una forra conmigo pero su orgullo estuvo. 

martes, 3 de febrero de 2026

No necesitás ser invencible, ser fuerte también es eso

 Pienso si decirle a Rafa o no todo lo que me dijo la vete de Fido: cosas que ya sabíamos, obvias por su edad, pero él no quiere medicarlo y gastar plata pero yo no puedo no hacer nada. Se lo digo en un audio. Me dice que ya viene. Me animo y empieza a salirme una angustia que lleva años ahí atragantada. Mi mamá con un trapo de piso limpiando el pis que va dejando mi abuela, la nonna, su suegra, por el comedor y diciéndole que se meó y la vieja diciendo que no y las dos gritándose su odio mutuo. Todes nosotres callades, sin posibilidad de decir ni hacer nada, viviendo nuestras niñeces entre esos filos.

Se lo conté a Rafa porque no es necesario ya, ya no, que le evite ningún dolor a nadie a costa de dolerme yo sola. Le cuento también que cuando tuve a Julián, a los 21 años, sola, maltratada, triste, sin saber dónde poner mi alegría por el bebé, mi mamá me dijo que si con eso "revivía" a la nonna ella me mataba. La vida y la muerte como culpa, como deseo, como esperanza bicha. Una mierda. Y yo nunca se lo había contado a nadie, absolutamente nadie. Ni siquiera se lo había reprochado a mi mamá.

domingo, 17 de noviembre de 2024

Madre muerta no recibe wasap

 Acabo de soñar que estaba haciendo un audio de wasap y me confundía, me ponía a pensar a quién se lo estaba mandando, miraba el wasap y decía ah sí a mi mamá. Pero ahí me preguntaba ¿No se murió mi mamá? Ah, si. Y mi papá tb. Y pensaba ¿Cómo les mando wasap si están muertes? Como si fuera una tecnología que yo tuviera que aprender no más.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Etapas de la maternidad o maternidades simultáneas que mutan

 Hoy hablaba en terapia de mi vínculo tan diferente con cada une de mis hijes. Y la sonrisa del orgullo se me caía por los costaditos de la boca aún cuando me estuviera quejando de falta de atención o de diferentes puntos de vista.

Se me ocurrió entonces qué difícil es mantener sin repetir y sin soplar, seguir sin estancarse, continuar con "el problema" (en términos de Haraway) sin angustierse por el nofinal. Pensé en mi mamá que se murió a mis 38 años y dijo "Ya no me necesitan tanto" y yo siempre necesito una madre que no sea como la que tuve de niña y de adolescente sino que me vea y me acompañe como adulta.

Y mi terapeuta dijo: "Una se vuelve más afectividad pura". Y se ve que puse cara de... "Solo afectividad, cuando se termina la necesidad", subrayó él porque se ve que se me ve en la cara cuando algo me cae como fruta madura. Eso. Ser amor amor de madre, sin tener que hacer nada, porque todo ya fue hecho. Mi mamá no sabía querer sin hacer ni reclamar, querer y nada más. Yo sí sé.

lunes, 22 de abril de 2024

Así somos las escritoras

 Son las 2 am, acabo de sacar el bidón de meo a la puerta, justo antes de que se largara la lluvia que cae ahora. Terminé la segunda temporada de True Bood que me dió ganas de escribir un nuevo y raro libro de poemas con vampiros desde que empecé el capítulo uno. Me estuve aguantando porque paja y muy patético y muchas cosas empezadas.

Pero la idea que acabo de anotar en doc nuevo de drive fue más potente que mi resistencia: escribír lo que mis viejes hubieran gritado si no hubiesen Sido tan corrrectes, educades y reprimidos. Sucederá en universo vampiro y en EEUU, porque me gusta el tono, el género gastado hasta la parodia y quizás logre camuflar un patetismo con otro.

miércoles, 28 de febrero de 2024

Empecé ayer un cuento nuevo

 Fue una de esas epifanías que me sbrevienen repentinamente y anudan años y años de haber estado pensando en lo mismo. Se llama, por ahora, "Mi vida según mi madre" e inicia en el momento en que ella me dijo "Arreglar esto te va a llevar 10 años". Parece que ella esperaba otra cosa de mí, je.

Muy intenso tratar de contar mi vida si yo huiera o hubiese hecho lo que ella esperaba.

miércoles, 21 de febrero de 2024

Fin de siesta

 Me tiré un rat tipo tres de la tarde aunque nunca. Me dormí mucho. Creí despertarme oyendo los sonidos de mi mamá en la cocina preparando el mate. Lástima que mi mamá está muerta y que su cocina no está en el lugar de mi comedor hacia donde abrí los ojos con curiosidad. Entre el sueño y la vigilia pensé que quizás yo era la made y ella la hija o la que preparaba el mate era mi hija y que las viejas muertas también debían extrañar mucho a sus hijas y a su mamá en esos gestos de todos los días, en los momentos bobos y de supervivencia que son el dormir y el comer o tomar.

Ahí entendí la diferencia entre vivir sola y la compañía cotidiana de la convivencia. Tendría que pensar en buscar un novio. Quizás fuera lindo que alguien pensara en mí todo el tiempo.

lunes, 12 de febrero de 2024

Mi mamá muerta da indicaciones

 Estaba soñando que les tenía que explicar a unos vecinos, una pareja de varones, que estaban poniendo una ventana en pasillo límitrofe, sobre terraza, acá al fondo de esta casa, que la señora con la que estaban hablando era mi mamá, que había muerto en 2007 pero era arquitecta e inofensiva cómo fantasma. Quería preguntarles qué les había aconsejado pero me despertó el despertador.

viernes, 29 de diciembre de 2023

Tengo a mi mamá de ocupa en el fondo

 Soñé que Magdalena venía a dormir a mi casa y no entraba en la cunita fjndional que tengo ahora de sillón así que yo me iba para el fondo a buscar un colchón. Rafa no aparecía. Yo entraba pidiendo permiso, ahí vivía mi mamá y la encontraba acostada en su cama matrimonial, nunca tuvo, con un hombre. Yo veía en lo oscuro que era mi viejo y pensaba: Bueno, yo no voy a criticar a nadie por volver de vez en cuando con el ex ( mis viejes nunca se separaron). Pasaba al otro ambiente y había alguien más durmiendo ahí, creo que era la ex de mi hermano, tampoco voy a opinar y me llevaba el colchón para Magdalena.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...