lunes, 5 de agosto de 2024
sábado, 27 de julio de 2024
sábado, 24 de junio de 2023
martes, 24 de enero de 2023
lunes, 23 de enero de 2023
Claridad en la tarea
Llegué a las 9 de la noche algo ansiosa, sin saber qué le faltaba a mi día de hoy. Ya me avivé: no había escrito nada ni acá ni en mis archivos pendientes de drive. Ahora que sé que me tarea de escritora es una necesidad irrenunciable, me voy a dormir para hacerla bien mañana.
domingo, 18 de septiembre de 2022
Y el vecino y el pasto de la vereda
En el momento mismo de la entrada anterior veo una llamada perdida de mi vecino de enfrente que era el encargado de cuidar esta casa antes de que yo me mudara. Entro en pánico, recuerdo que escuché ruidos hace un rato mientras estaba leyendo tirada en el fondo y no di bola acusándome de paranioca. Le pregunto si pasó algo fingiendo tranquilidad. Me dice que nada, que me quería preguntar si me corta el pasto de la vereda ya que va a cortar el del terreno de al lado. Le digo que como quiera, le digo que sí y ahora me enrosco con si tengo que salir a saludarlo, a tenerle la vela o el cable, a tirarle unos mangos. Ya no sé qué hacer conmigo.
miércoles, 24 de agosto de 2022
Hacer ovillos y entrar el auto en 3 minutos
Los gestos, las tareítas que necesito cumplir con éxito para sentirme alegre. Encontrar el devanador, elegir una mesa y una distancia en la que pueda girar bien, tirar al piso los cachitos de hilo anudado, no confundir las llaves, arrancar enseguida, retroceder ante la mirada de les vecines motoqueres, mover el candado y el portón sin dudar, sin temer, embocar mi golcito, apagar las luces, entrar, apoyar el culo delante del encuentro de poesía por youtube.
martes, 23 de agosto de 2022
Encontré mi lugar en ENCUENTRO NACIONAL DE POESÍA Y CRÍTICA
ENCUENTRO NACIONAL DE POESÍA Y CRÍTICA
Otra vez Trilce. La vanguardia mañana
18, 19 y 20 de noviembre de 2022 / Buenos Aires, Argentina
Mesa 3: Mientras tanto. ¿De qué trabajan lxs poetas? Trabajo, dinero, Tareas de cuidado y tiempo en la poesía latinoamericana.
Coordinadoras: Melina Alexia Varnavoglou. Ova Incompleta (m.varnavoglou@gmail.com)
Natalia Iñíguez. Ova Incompleta (nataliainiguez@gmail.com)
En 1980 en su Carta a las escritoras tercermundistas, Gloria Anzaldúa agita: “Olvídate `del cuarto propio´, escribe en la cocina, enciérrate en el baño. Escribe en el autobús o mientras haces fila en el Departamento de Beneficio Social o en el trabajo durante la comida, entre dormir y estar despierta”. El tiempo que se le asigna al trabajo asalariado fue mutando desde el siglo xx. La tendencia a la hiperproductividad y la falta de ocio configuran un espacio-tiempo indeterminado entre la casa y el trabajo, lo doméstico y el afuera. Las sucesivas crisis económicas y del sistema de cuidados hacen de esta una discusión que nos atraviesa, especialmente como mujeres y personas LGTBIQ+ latinoamericanxs que escribimos, siempre en el “entre” y el “mientras tanto”. La chicana se pregunta: “¿quién tiene el tiempo o la energía para escribir después de cuidar al marido o al amante, los hijos y casi siempre otro trabajo fuera de casa?” El objetivo de esta mesa es doble: por un lado reflexionar e historizar las materialidades que sostienen la escritura de poesía ¿De qué trabajaron y trabajan lxs poetas? De maestras rurales a influencers, variadas son las actividades que lxs poetas ejercen paralelamente al trabajo no remunerado de la escritura poética. Por ende, múltiples los mundos en los que los poemas que llegamos a escribir se inscriben y también las formas en que la relación trabajo/género se ha representado en la poesía y sus posibilidades de lenguaje; lo cual constituye nuestro segundo objetivo. “Yo estuve lavando ropa mientras mucha gente desapareció” dice -y fue criticada- Irene Gruss, haciendo de un poema doméstico, a la vez, un poema político. Así hace hablar Cristina Peri Rossi a la encajera de un cuadro de Vermeer “Madre, yo no quiero hacer encaje no quiero los bolillos/no quiero la pesarosa saga/No quiero ser mujer”. Como Victoria Cóccaro indaga “¿Qué hay entre la dactilógrafa tuberculosa, la costurerita que dio el mal paso o la pianista prostituta y la proletaria sensible de Fernanda Laguna?”. Abrir esta relación nos permitirá encontrar otros gestos vanguardistas que reactualizan y disputan no sólo construcciones de género, sino también de memoria, futuros e imaginación política en la poesía latinoamericana.
El mundo no asustado me reclama
Una cumpa me manda ponencia para que opine, otra una circular para que mande resumen, mi editora compra pasajes y reserva para ir a Jujuy a presentar mi libro, debo ponencia para la misma UNJU (septiembre), me aparece concurso de poesía homenajeando a Pizarnik. Me cago en las patas (qué novedad pero más), me arremango y arremeto.
Lunes por la madrugada...
que sonríe cómplice de amor...




























