Mostrando entradas con la etiqueta El miedo no es sonso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El miedo no es sonso. Mostrar todas las entradas

domingo, 17 de septiembre de 2023

Ya está todo hecho: Enfrentando mis peores temores

 Ya volvió Rafa del laburo, ya sacó a los tres a la calle, los miró él, sonrió beatíficamente ante la libertad de los caninos en vereda, entraron en diez minutos, dejó la puerta de calle abierta y hasta soporté que circularan un rato entre cocina, patio y mundo exterior atemorizante.

Ahora ya estamos todes tirades en sillón y alfombra, chupándose los pitos y yo escribiendo.

martes, 7 de marzo de 2023

Yo no soy miedosa, tengo miedos

 El viejo que me evndió esta casa me manda mensaje para contarme que mataron a una vieja loca enfrente de mi casa. Yo ni enterada. Le corto menos diez el discurso de expolicía asusta gente de buena voluntad. Ahí me quiero a mí misma y me doy cuenta de que tengo mis problemitas pero, al menos, no son estos estúpidos lugares comunes.

jueves, 16 de febrero de 2023

No se puede detener

 Me pongo nerviosa porque Rafael o los perros entren o salgan de la casa. Quisiera que se quedaran quietos, mirándolos, que no hicieran nada. Y sé que no es ese mi deseo sino mi miedo, me acuerdo de cuando mis viejes me decían "Tranquilizate" o "Hacé de una cosa a la vez" o prohibiciones que tenían que ver con el horario o la acumulación de actividades o su espacialización: salir un fin de semana sí y otro no, descansar, dormir la siesta, acostarse temprano, todo un aparato para aquietar y proteger que resulta tan molesto para quien quiere hacer sin miedo y ahora, para mí que siento el miedo por les demás.





Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...