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domingo, 2 de febrero de 2025

Resistir mis impulsos

 Dicen que es lo Aries que me agarra. La falta de paciencia, el no poder esperar, el querer todo ya. Casi nunca reconozco esas características en mí salvo cuando se trata de hacer cosas para que personas puntuales a las que quiero mucho y me quieren poco me "demuestren" que me quieren más. No sé quedarme quiet para que "salga" del otre el acercamiento. Amo cuando sucede, pero sufro horrores esperando. ¿Por qué son tan lentes? ¿No ven mi necesidad?

Estoy haciendo fuerza para evitar esas "esperas". Tengo otras cosas que hacer, gente nueva que conocer, actividades que hago sin ustedes y cágensé si no quieren compartir, ya van a venir a pedir que les haga lugar.

martes, 14 de enero de 2025

Porque vos seguro que no me querés, seguro que ya no hay amor



 

Me puse un poco melanco el domingo después de la fiesta de Magdalena con tanto recuerdo y gente de otros tiempos que me causan sentimientos contradictorios. Pero ya se me pasó. Era la luna llena en cáncer que viene a joder con revisar heridas y coso.

lunes, 18 de mayo de 2020

Ustedes creerán que es una obviedad pero no

Voy logrando realmente dejar de mendigar aceptación y cariño. A nadie. Ni siquiera a mis hijes. Que al final una vive tratando de que le digan te quiero, mami o sos la mejor y total una ya lo sabe y a qué andar rogando que se lo digan cada minuto y medio.
No es tan fácil, pero ahí vamos.

viernes, 24 de enero de 2020

Y el pelotudo dónde está

A todo esto, te estarás preguntando dónde quedó mi ex que siempre se cruza y se descruza y todes sabemos que una vida genial no puede estar completa sin chogue. Pues sí, no. Digo: puede estar muy completa y no hay chongue de ningún color. Mi ex giró y giró a mi alrededor arreglando auto y apareciendo todos los días en la vereda para afanar wifi que no había pagado en la casa de su viejo y no respondió a ninguna de mis invitaciones a salir juntos o hacer algo interesante. Su plan era metérseme por donde siempre porque su padre volvía de Brasil y a él le gusta la casa del padre cuando el padre no está y se le complica cuando vuelve el viejo con o sin mujer.
La cosa es que antes de las fiestas ya empezó con su vieja cantinela de "me voy de viaje". Puff, ¿no se da cuenta cómo aburre? Dijo ochenta veces, delante mío, de nuestres hijes, de quien sea, que le había salido "un trabajo" en Córdoba. Nadie le creyó porque ya sabemos lo del pastorcito mentiroso y yo temblé porque, para él, "trabajo" puede ser cualquier truchada. Me siguió mandando mensajitos raros (una vez se confundió de conversación y me dijo que creía que estaba hablando con su hermana, me le cagué de risa, le dejé claro que no tenía que explicarme nada y que me parecía raro que me saludara así porque sí). Siguió intentando aflojarme con servicio al auto, con vender el dodge, con cortar el pasto, con proyectos para hacer en mi casa (arregló una canilla que perdía y ahora no pierde pero tampoco sale agua).
Cuando nada funcionó dijo que el mismo "trabajo" de Córdoba quería que pintara algo en capital. Y él te dice "me pidieron que pinte", "estoy en villa urquiza" y mucho no especifica pero yo sé que si no cuenta bien es porque no está orgulloso de lo que hace y esconde algo. Menefrega. Dice él que se fue a Córdoba antes de navidad y volvió para año nuevo. Yo no le creo nada. Lo vi en casa de mis consuegros el 31 y en el cumple de Magda. Ahora no me contestó un par de mensajes que le mandé con fotos de esos días y no se sabe en qué anda.
A veces pienso en por qué pienso en él. Anoche hasta soñé algo semi erótico: me acuerdo de estar enredada con sus piernas y ver a mi mamá que nos criticaba. Después me digo que no es tan malo pensar en él de vez en cuando, pensar qué estará haciendo y por qué es tan idiota. Y no culparme tanto de haberme equivocado tanto con él, haber esperado tanto, que no es malo tener esperanzas o haberlas tenido y que refleten un par de segundos y no le hago daño a nadie, ni siquiera a mí misma.

sábado, 27 de junio de 2015

Dejá de quejarte, cargosa

Pido que el hombre me sorprenda y viene y me sorprende. Mi histeria dice que quería una sorpresa más larga pero no le damos ni cabida.


Mientras hago fuerza por no llamarlo, por no pensar trucos pelotudos para atraerlo, se me aparece en la puerta al grito de "Rafael" (que no está) y me da el pedal arreglado de la máquina de coser de Magdalena (que tampoco está) y se va con uno de sus besos de marido apurado.


¿No querías un marido, Paulita? Bueno, es así, o casi: Me explica que se va rápido porque le van a venir a ver los autos. Que después hablamos.

jueves, 4 de junio de 2015

Empezar a entender la boludez del otro porque una se manda la misma boludez

Qué feo, dije siempre, es que te hablen de celos y porongas ajenas cuando una está preocupada por la vida y la muerte, la salud, la familia, el trabajo. Y ahora fui yo: con conchas ajenas. Perdón.

viernes, 8 de mayo de 2015

También me doy cuenta

Con esto de andar o no exponiendo las miseras propias y del señor a cargo: Muchas minas muestran lo bueno de sus esposos y/o novios y se comen lo malo, como idealizar en público y para otros (otras) en vez de idealizar como yo, acá adentro, para que el corazón se me parta ante cualquier rasgo de torpe y común humanidad.

sábado, 2 de mayo de 2015

Me creo histérica hasta que encuentro la coherencia

Ayer estuve todo el día sin entenderme a mí misma porque me dijiste por teléfono que quizás venías a guardar el auto acá a la noche y que "no daba" guardarlo e irte, así que... por ahí...ahora que hablamos... Y entré enpánico: ¿todo otra vez? ¿otra vez verte llegar todos los días a las 8 de la noche desarmado de cansancio? ¿otra vez bancarme tus chistecitos hirientes sobre lo que hago todo el día? ¿otra vez andar con pie de plomo en mi propia casa para que no te enojes?Pero también: dormir abrazada a vos, verte mirarme como me gusta que me mires, contarte todo lo que hago, escucharte contar tus anécdotas de autos locos y gordas trolas, coger, coger, coger, pasarte la mano por la espalda, olerte, tomarnos juntos un vinito patero, sonreirte y hacerte pucheros según me pinte.
Pero sentí que no quería perdonarte así como así las pelotudeces que te mandaste ni permitirte entrar y salir de mi casa sin ningún criterio aceptable. Me sentí mal temiendo que vinieras y yo no poder rechazarte. Cuando se hicieron las 9, las 10, las 11, las 12 de la noche, ya no sé qué quería: me dio bronca que no vinieras a que te rechazara, que no me llames (total no habíamos quedado en nada y yo estoy acá al pedo esperándote) y me dio bronca que supieras que yo podía llamarte si quería y si no te llamaba es porque no quería. Al rato hablé con la Sil y, verbalizando con su querida aprobación, nos dimos cuenta de que no es tan incoherente lo que pido: No quiero que caigas acá "porque pintó", porque volvió tu amigo de Córdoba y ya no tenés que cuidarle la casa y es un bajón volver a lo de tu viejo, no quiero ser tu "menos mala" opción de vivienda, en fin, ni quiero vivir con vos así como estás. Me habías dicho que estabas curado de tus celos y quedó demostrado que no, que estás igual de idiota y manipulador, así que no, en casa no. Espero que puedas inventar algo lindo para seguirnos viendo.

martes, 21 de abril de 2015

Y

De repente me desespero por que él me mire. Y cuando me mira me doy cuenta de que tengo miles de cosas que hacer y lo dejo girando a mi alrededor.

martes, 14 de abril de 2015

Qué pena nos doy

Buscando otra cosa por la casa descubro que ya no están en el cajón de la cómoda ni colgadas en las perchas las dos o tres pilchas que Gustavo aún no se había llevado. Enloquezco pensando en la forma que podría haber tomado el complot entre el hdp y "mis" (¡MIS!) hijo y/o hija para extraer dichas prendas de mi hogar. ¿Quién se las alcanzó? ¿Magda o Julián? ¿Cómo pactaron la entrega? ¿Cuándo? ¿Cuándo yo no estaba? ¿Cuándo yo dormía? ¿Se comunican a mis espaldas? ¿Fue él el que entró en mi ausencia y tomó qué llevarse? (Porque en el cajón quedan dos cosas que eran de Rafa y no sé si Magda o Ju podrían haber notado esa diferencia...)

(Si logro escribir esto es porque ya estoy volviendo a la cordura y recordando que NO quiero seguir con sus juegos y que huyo de él porque logra hacer de mí esta porquería de mujer)

martes, 7 de abril de 2015

Para que el pelotudo de tu ex te lo revise, no

¿Por qué escribir un diario? 5 escritores te convencerán para hacerlo

Susan sontag
Escribir un diario no es para todos: hay quien lleva haciéndolo desde los 10 años, ininterrumpidamente, con verdadera devoción y quien se sienta delante de una libreta por obligación y tentado está de hacer enumeraciones de acciones y menús como cuando era pequeño. Hay quien asegura que despeja la mente y la libera de problemas, y quien piensa que escribir sobre sí mismo no hará más que aumentar los quebraderos de cabeza. Por supuesto, los hay también de trabajo, pero hoy hablaremos de los beneficios de escribir un diario personal, signifique lo que signifique eso. Porque son muchos los escritores que escribieron un diario durante toda su vida y que están convencidos de que tuvo una positiva influencia -puede que incluso fundamental- sobre su creatividad.
Uno de ellos es Anaïs Nin, escritora de diarios por excelencia, y que de hecho, pasó a la historia de la literatura por la calidad de los mismos. Ella dijo: “Fue mientras escribía un diario que descubrí cómo capturar los momentos de vida. Llevar un diario durante toda mi vida me ayudó a descubrir algunos elementos básicos esenciales para la vitalidad de la escritura.
Cuando hablo de la relación entre mi diario y la escritura no pretendo generalizar sobre el valor de escribir un diario, ni aconsejar a nadie a hacerlo, sino simplemente extraer de este hábito ciertos descubrimientos que pueden ser fácilmente incorporados a otros tipos de escritura.
De ellos, el más importante es la naturalidad y espontaneidad. Estos elementos surgieron, he observado, desde mi libertad de selección: en el diario sólo escribía sobre lo que me interesaba realmente, lo que sentía con más fuerza en ese momento, y este fervor, este entusiasmo produjo una viveza que a menudo se marchitó en mi trabajo formal. La improvisación, la libre asociación, la obediencia al estado de ánimo, la impulsividad, las innumerables imágenes, retratos, descripciones, bocetos impresionistas, experimentos sinfónicas, a los que podía acudir en cualquier momento a por material”.
También a Virginia Woolf le gustaba escribir en su diario, y utilizaba un cuaderno diferente cada año. A su muerte, había llenado 27 tomos. Gracias a ellos, explica, encontraba “diamantes en bruto”. Así, explicaba “Me doy cuenta, sin embargo, de que lo escrito en este diario no cuenta como escritura, ya que acabo de releer el diario del pasado año y estoy muy impresionada por el galope desordenado y rápido del texto, que a veces, de hecho, da sacudidas casi intolerables sobre los adoquines. Pero si no lo hubiera escrito más rápido que la más rápida máquina de escribir, si me hubiera detenido a pensar, nunca lo habría escrito; y la ventaja del método es que propaga accidentalmente divagaciones que habría excluido de haberme parado, pero que son diamantes en medio del basurero”.
André Gidé, otro famosos diarista que mantuvo el hábito durante 60 años seguidos, explicaba sus ventajas desde un punto de vista más personal: “Un diario es útil durante conscientes, intencionales, y dolorosas evoluciones espirituales. Entonces es cuando uno quiere saber dónde está parado … Un diario íntimo es interesante sobre todo cuando se registra el despertar de las ideas; o el despertar de los sentidos en la pubertad; o incluso cuando uno siente que está muriendo”.
Y lo mismo ocurre con Franz Kafka, a quien el diario le ayudaba a reconciliarse consigo mismo “Una de las ventajas de llevar un diario es que uno se da cuenta con tranquilizadora claridad de los cambios que se sufren constantemente y que de manera general se admiten naturalmente, se creen, se recuerdan, pero que inconscientemente se niegan cuando se ese reconocimiento nos sirve para sentirnos más esperanzados o en paz. En el diario se encuentra la prueba de que en situaciones que hoy parecerían insoportable, uno vivió, miró a su alrededor y anotó observaciones, que su mano derecha se movió entonces como lo hace hoy en día, cuando podemos ser más sabios porque podemos mirar hacia atrás y ver cómo eramos antes, y por esa misma razón hemos de admitir la valentía de nuestro esfuerzo anterior en el que persistimos incluso en completa ignorancia”.
Por último, los beneficios que nos propone Susan Sontag parecen algo más retorcidos: “Sobre llevar un diario: Es superficial entender el diario como un simple receptáculo de los pensamientos secretos, privados de alguien- como un confidente que es sordo, mudo y analfabeto. En el diario no sólo me expreso de manera más abierta de lo que podría ante cualquier otra persona; me creo a mi misma.
El diario es un vehículo para mi sentido de la individualidad. Me representa como emocionalmente y espiritualmente independiente. Por lo tanto (por desgracia) no se limita a constatar mi vida real, sino más bien – en muchos casos – ofrece una alternativa a la misma.
A menudo hay una contradicción entre el sentido de nuestras acciones hacia una persona y lo que decimos que sentimos hacia esa persona en un diario. Pero esto no quiere decir que lo que hacemos es superficial, y sólo lo que confesamos a nosotros mismos es profundo. Las confesiones, me refiero a las confesiones sinceras por supuesto, pueden ser más superficiales que las acciones. Estoy pensando ahora en lo que he leído hoy (cuando subí a 122 Bd St-G para comprobar su correo.) en el diario de H sobre mí – esa brusca, injusta y poco caritativa evaluación que concluye diciendo que a ella realmente no le gusto, pero que mi pasión por ella es aceptable y oportuna. Dios sabe que duele, y me siento indignada y humillada. Rara vez sabemos lo que otra gente piensa de nosotros (o, más bien, lo que piensan que piensan de nosotros) … ¿Me siento culpable por leer lo que no estaba destinado a los ojos? No. Una de las principales funciones (sociales) de un diario es, precisamente, ser leído furtivamente por otras personas, las personas (como los padres o los amantes) sobre los cuales uno ha sido cruelmente honesto sólo en el diario. Leerá H. esto?”.


sábado, 4 de abril de 2015

Peor aún

Los únicos casos aún más patéticos que las que lloramos por el tipo único son las que, de un engaño, de un error, de un pelotudo, generalizan hacia todos los hombres del mundo. Incluso teorizan, a partir de esos datos menores, sobre el amor en general.

Un solo tipo

Qué pena me damos las mujeres que, porque un tipo, un solo tipo en este mundo, no nos quiere perdemos el sentido de la vida, trastabillamos, dudamos de todo, andamos por ahí contando las cosas ridículas que el boludo nos hizo, nos dijo, nos obligó a hacer y decir y nos atoramos en esas escenas de maltrato y pelotudez.
¡Es un tipo! Solamente una persona de todo el universo, ¿qué tan importante puede ser?

jueves, 2 de abril de 2015

Vidas de tamaños incompatibles

A veces pienso mi vida como mamuskas que encajan perfectamente y se pliegan y despliegan generosas.
A veces lo extraño tanto que pienso en meterme en su vidita pequeña y egoísta, para que me cuide no más y no pensar en nada.
Después veo, apenas, una puntita de toda toda toda la vida mayor que se me ofrece y me abarca y no hay modo de permitir que él me someta.

sábado, 28 de marzo de 2015

Haciendo pelota un bolero que me encanta

"Es la historia de un amor como no hay otra igual..." : mi tendencia a la épica y a la narración oral.



"... que me hizo comprender todo el bien, todo el mal": hipérbole, antítesis, hipérboles antitéticas, antítesis hiperbólicas.



"... que le dio luz a mi vida, apagándolá después...": Él, cuando no quería pagar Edenor, me decía que no gastaba luz porque cuando llegaba la luz ya estaba prendida.



"Ay, qué vida tan oscura! Sin tu amor no viviré...": Sin comentarios



"Siempre fuiste la razón de mi existir, adorarte para mí fue religión.": soy atea y odio la razón.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...