Mostrando entradas con la etiqueta Eso de la libertad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eso de la libertad. Mostrar todas las entradas

viernes, 29 de noviembre de 2024

Hoy no "tengo" nada que hacer

 Qué placer más desconocido la libertad! Dormir, comer, leer, escuchar música, tocar la guitarra, escribir, pensar maldades, pagar deudas, chusmear a les vecines, sacar fotos de los perros y de las plantas, estirar los dedos de los pies, escribir mi diario y mi bloga, no contestar mensajes boludos, hacer gajitos, cambiar de lugar dos pajaritos de madera, enredar el ojo de poeta en la pared nueva, colgar unos tejidos... Y recién son las 4 y media de la tarde.

miércoles, 9 de octubre de 2024

Qué sensación rara la liberfelicidad

 De repente me hartan hasta mis hijes y yo tratando de que me acompañen en esta o de que me cuenten la otra o de ayudarles en esta. A cagar todes. Hago la mía por mí y para mí y ni siquiera tengo que explicar o avisar.

Vuelvo a sentir el poder de manejar. Si yo andaba sola con el auto de acá para allá ¿qué me hago ahora la pobrecita?

Magdalena me pide que le vaya a buscar unos cuadritos pasando 197. Voy y aprovecho para lanzarme hacia Sol y verde para encontrar el vivero Arándanos del sol que estoy rondando por las redes desde el año pasado. Y sí, cruzar la ruta es un kilombo pero voy y vuelvo. Encontrar el artesano de los cuadros de Magda, que me dé las cosas, volver a retomar, encontrar la que bordea la vía, cruzar por no sé dónde horrible, costear hasta el Hospital del niño y la mujer y justo esa es la calle Brughetti. Ahora solo hay que seguir, seguir, cruzar por en medio de los ranchitos, la quema, los baldíos, las cunetas llenas de agua, qué cagazo y me caigo del mapa!!!! La calle desemboca en el campo, estoy sola con mi auto y hago marcha atrás, donde me vengo a meter. Sólo un portón de hierro hay con número, es ahí, cara de vivero no tiene, meto la trompa del gol, sí, una señora regando, sí, me saluda, sí, un chico me dice si quiero entrar el auto, me pasa por la cabeza la idea del chupacabras y dónde me meto yo solita en la boca del lobo. Pero me mando y adentro hay otro pibe, el hermano dice, me atienden hermoso, tienen toda la variedad de érboles frutales que imaginé y más, llaman a "la experta" y viene una vieja con cara de hada madrina y sombrero de paja y botas de chapalear en el barro. Hablamos de higueras, almendros para las que tienen marido por la cáscara dura y yo mejor me traigo la de cáscara blanda, y rosales, y damascos y damascas. Elijo con esfuerzo y la mejor onda para meter los tres árboles (Almendro, higuera y kinotos) en el golcito (ver fotos en próxima entrada) para ahorrarme el envío. El mes que viene vuelvo por un kinoto super especial que me dijo la señora, un manzano, un rosal mágico y algo más. Será con envío ya, creo.

viernes, 26 de julio de 2024

Lo que antes me lastimaba

 Ahora me da mucha ternura. Ni siquiera pena. Un poquito me sorprende lo básico de tu mirarme y no entender cómo es posible que yo... Tu manera de huir de mi intimidad mientras te morís de ganas.

viernes, 19 de julio de 2024

Qué lindo es NO compartir

 Acá, la niña buena, la sobreadaptada, la mujer coherente y equilibrida, por primera vez en su vida, se festeja a sí misma el egoísmo. No quiero compartir nada, ni mostrarte lo que estoy haciendo, ni contarte una mierda. Porque una se termina acostumbrando a pedir permiso y aprobación para todo. Así que ahora, nada: todo mundo a cagar y síganmé les buenes.

jueves, 11 de julio de 2024

El miedo a la libertad

 Leí el libro de Erich Fromm como a los 15 o 16. Era fácil, en ese momento, ser rebelde y entender miedos y ataduras siempre ajenas y/o exteriores.

Ahora es otra cosa: el miedo y la libertad son otra cosa. La libertad, en particular, es un aire inestable que a veces me corre por la espalda, a veces me asfixia, a veces me infla, a veces me hamaca.

lunes, 30 de agosto de 2021

Cositas que puse hoy en mi estado del wasa



 

Estoy con culpa pero bien

 Viviendo sola por primera vez luego de 31 años de maternaje. Me sorprende la tranquilidad, la sensación de tarea cumplida (bien y sobresalientemente cumplida), las posibilidades de ser libre en mínimas decisiones cotidianas cómo cuánto tardar en la ducha, cuándo abrirle a los perros o qué tan fuerte cantar.

Pobre mijito último estaba siendo un poco denso con mamita últimamente: mucha crítica que él llamaba constructiva pero mansplaining, mucha observación y juzgamiento, mucha opinión sobre casa y convivencia mientras poca responsabilidad y aguante.

Ahora me sacudo los últimos resabios de mandatos patriarcales (¿últimos? ¿quién dijo que no tendré más agazapados?) como perra mojada o como despegándome de brea candente. Todavía me requiere demasiada energía justificarme la libertad, el merecerme todo lo que tengo y hago, el derecho a cagarme en todo y ser yo yo yo y yo lo más importante para mí mí mí mí y mí.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...