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lunes, 19 de septiembre de 2022

Querido Roland

 Diez razones para escribir // Roland Barthes

No siendo escribir una actividad normativa ni científica, no puedo decir por qué ni para qué se escribe. Solamente puedo enumerar las razones por las cuales escribo:
1) por una necesidad de placer que, como es sabido, guarda relación con el encanto erótico;
2) porque la escritura descentra el habla, el individuo, la persona, realiza un trabajo cuyo origen es indiscernible;
3) para poner en práctica un «don», satisfacer una actividad distintiva, producir una diferencia;
4) para ser reconocido, gratificado, amado, discutido, confirmado;
5) para cumplir cometidos ideológicos o contra-ideológicos;
6) para obedecer las órdenes terminantes de una tipología secreta, de una distribución combatiente, de una evaluación permanente;
7) para satisfacer a amigos e irritar a enemigos;
😎 para contribuir a agrietar el sistema simbólico de nuestra sociedad;
9) para producir sentidos nuevos, es decir, fuerzas nuevas, apoderarse de las cosas de una manera nueva, socavar y cambiar la subyugación de los sentidos;
10) finalmente, y tal como resulta de la multiplicidad y la contradicción deliberadas de estas razones, para desbaratar la idea, el ídolo, el fetiche de la Determinación Única, de la Causa (causalidad y «causa noble»), y acreditar así el valor superior de una actividad pluralista, sin causalidad, finalidad ni generalidad, como lo es el texto mismo
Puede ser una imagen en blanco y negro de una persona e interior

domingo, 18 de septiembre de 2022

Todos los vasos de agua en los que casi me ahogo pero no

 La casa no tiene garage y dónde dejo el auto.

Los perros no conocen el barrio y Rafael los deja solos en la calle.

No tengo dos árboles cercanos para poner mi hamaca paraguaya.

Docky, el perro nuevo, se come la ropa colgada.

Docky, el perro nuevo, me mastica las esponjas de la cocina y los repasadores.

Docky, el perro nuevo, me agarra los ovillos de arriba de la mesa.

Rafael dice que le rompo las pelotas.

No distingo las llaves de las 7 puertas exteriores de mi casa.

En este chino no venden el pan lactal bueno y de oferta de enfrente de la otra casa.

Las gatitas no pueden salir cuando quieren por las ventanas porque tienen mosquiteros gedes.

La manguera no llega hasta el fondo del terreno.

Hace mes y medio que me mudé y todavía no tengo puestas todas mis estanterías.

Me sobresalto cada vez que el motor se prende con el automático.

El tipo que me vendió esta casa me llama para explicarme cosas y recordarme cuándo me vencen los servivios.

La exdueña de mi anterior casa pretende que le pague otra factura más de luz y gas.

Jubilación y mudanza me obligaron a hacer trámites, actualizaciones y pelotudeces afines en: anses, ioma, udocba, movistar, energy, edenor, farmacia jure, y todavía me falta cambio de domicilio en el dni.

jueves, 16 de junio de 2022

Algunas leídas y coincido, otras acá esperando, muchas que anoto nuevas

 

Ya que aprecian mis recomendaciones ; ) esta fue la lista original que mandé a Tipos Infames para mi trabajo de ”librera por un día”. Me pidieron incluir algunas novedades que se consiguieran en España y otros que no fueran novedad. Algunos de estos quedaron fuera de cámara o no los tenían en ese momento, pero también los recomendé.
Un lugar llamado Antaño, Olga Tocarkzuk
Tejer la oscuridad, Emiliano Monge
Matamorfosis: La fascinante continuidad de la vida, Emanuele Coccia
Casas vacías, Brenda Navarro
El discurso vacío, Mario Levrero
Mirarse de frente (y los otros de Vivian Gornick La mujer singular y la ciudad / Apegos feroces)
Membrana, Jorge Carrión
Modo linterna, Sergio Chejfec
El invencible verano de Liliana, Cristina RiveraGarza
Ustedes brillan en lo oscuro, Liliana Colanzi
La transmigración de los cuerpos, Yuri Herrera
Cristina Peri Rossi (Lo que haya)
EL periodista y los muertos, Oscar Martínez
Los llanos, Federico Falco
Claus y Lucas, Agota Kristof
El favor de la sirena, Denis JOhnson
Las montañas de la mente, Robert McFarlane
La autobiografía de mi madre, Jamaica Kincaid
Teoría King Kong, Virginie Despentes
Cuaderno de faros, Jazmina Barrera
El nombre del mundo es Bosque, Ursula K Le Guin
Estrella madre, Giuseppe Caputo
Tierra fresca de su tumba, Giovanna Rivero

lunes, 10 de enero de 2022

Lista de libros por la mitad que acabo de terminar

 Las edades de Lulú

Testo Yonqui

Las malas

Pubis angelical (sin empezar antes pero la ola me llevó y de un tirón)

Eragon

La force de l`age (Con escritura de mi libro de poemas paralela a la lectura)


Ahora estoy con: TS Eliot, Serton veredas y Una intrigante simetría.


domingo, 4 de abril de 2021

domingo, 8 de noviembre de 2020

Opta por la opción más descabellada

 

APR



Por Solange Rodriguez Pappe (Tomado de su blog "El lugar de las apariciones")





10.-Un microcuento puede ser un sistema con el que se están encadenados más microcuentos. Dialoga con tu linaje, intégrate.

9.- Mesura los finales reveladores, todo el mundo usa el mismo truco, sorprende de otra manera. Todos esperan un golpe final, no golpees al final.

8.- Ofrece varios desenlaces de diferente tipo para que el público elija con cual quedarse.

7.-Solo quien doma el potro del lenguaje, el que lo hace mover a voluntad, puede escribir un buen microcuento, has que te obedezca, que diga lo que deseas decir. Si no desea hacerlo, oblígalo.

6.-Obedece al impulso, pero no escribas nada en caliente. No cedes a la emoción, trabaja desde el control de todas tus facultades. Eso es lo que diferencia el microrrelato de la poesía y lo emparenta con la narrativa.

5.- No compitas, resígnate a que alguien haya escrito y escribirá mejores cuentos breves que tú. Shùa, Valenzuela, Brasca, ya han escrito los mejores cuentos breves posibles. Solo trabaja para ser mejor que en el pasado.

4.- Todo texto breve debe ser un ejercicio de ritmo: lee en voz alta, que suene bien lo que has escrito y que te satisfaga. No transijas jamás en esto. Olvida las otras reglas pero no olvides esto.

3.- Trabaja en la historia. Si no puede contarse no es un cuento, es cualquier otra cosa.

2.- Como en la magia, distrae al público mientras preparas el efecto. Procura que no sea predecible, opta por la opción más descabellada que se te ocurra, les encantará.

1.- Mas que ser un gran escritor, hay que ser un gran reescritor, el microcuento es breve pero su trabajo de creación ocupa varios kilómetros.


Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...