Anoche me acosté bien. No sé si echarle la culpa de mi mejoría a la charla cuir que me encantó y me recordó todo lo que quiero hacer y decir en la vida, a Rafa que finalmente se fue a tocar y me sacó la desubicada atención que le pongo a él y a los perros cuando está él, o a unos capítulos de la serie que estoy mirando (Talamasca) que me dediqué a ver sin tejer, raro para mí ver solo la tele y no querer "aprovechar el tiempo". Así que me dormí tranqui, escuché a Rafa que volvía no sé a qué hora, Fido durmió hasta recién tipo 9, ya lo saqué afuera y limpié donde cagó y meó. Ya desayuné, ya lavé unos calzones, ya me apronto para dar mi primera clase de hoy.
martes, 24 de marzo de 2026
jueves, 12 de marzo de 2026
Levantarse a leer y escribir
No hay otra tarea. El día está hecho para leer y escribir. Desayuné y saqué a Fido a mear y ya baldié el pasillo y entré el bidón del laboratorio, pero no hay una tarea central que no sea leer y escribir. Me levanto, desayuno, me peino, tomo la pastillita de la presión, voy a ver cuánto llovió, tiro restos en el compost, todo para leer y escribir, para sentarme acá delante del teclado y ahora, renovando el mate, terminar las últimas 200 páginas de IT. Maravilla.
jueves, 5 de febrero de 2026
jueves, 27 de julio de 2023
jueves, 1 de junio de 2023
viernes, 7 de abril de 2023
Hasta mañana y buen día
Todavía son momentos demasiado concientes y razonados. Pero ya siento que la casa me protege, me tranquiliza cuando me voy a dormir y no me reclama ningún pendiente. Y a la mañana me despierto antes del despertador (a las 9 algunos días por talleres, a las 7 solo los martes) y me encuentro con el sol por la ventana (ya levanté las persianas en modo otoño) y las voces de benteveos festivos.
Lunes por la madrugada...
que sonríe cómplice de amor...





