Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: Me olvidé de bajarme del bondi en la estación para retirar mi paquete de libros del correo. Mañana será.
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lunes, 29 de septiembre de 2025
jueves, 31 de marzo de 2022
martes, 16 de febrero de 2021
Placer laborioso y éxito fácil
¿Qué difícil, no? Sobre todo en mí que detesto los equilibrios y los medios puntos que siempre me parecen medias tintas.
viernes, 22 de mayo de 2020
Dormí y desperté en medio de la ola
De la ola que me deslumbra porque me revuelca y me lleva y me trae por tantos lugares y experiencias propias y ajenas.
Anoche tejí hasta las cuatro de la mañana otra vez: decididamente el crochet y las series de Netflix son adicción: estoy girando en un mandala más de los 35 de la colcha que ya estoy terminando y me digo: "Tengo que dejar, tengo que dejar" pero las varetas simples, dobles o triples siguen saliéndome de las manos. (Me faltan cinco mandalas y las vueltas de puntilla todo alrededor (tardo casi dos horas y pico en girar toda la manta).
La cosa es que me dormí apenas logré apargar todo y soñé cosas que no recuerdo y los perros ladraban y, creo, que me levanté a las ocho de la mañana y les abrí para que salieran, uno al fondo y el otro adelante. No sé qué querían proque seguí durmiendo hasta las 12 pero se me confundían sus ladridos con mijito que les hablaba y los entraba o los sacaba. No sé.
Y abrí los ojos con una párrafo entero de mi novela en la cabeza, pensando: "Tengo que levantarme como novelista y ponerme ya a escribir esto directamente en el drive". Pero no. Lo rumié más rato en la cabeza y al final lo anoté en uno de mis cuadernos. Espero recuperar todas esas notas durante el día de hoy, hoy, hoy, hoy. Porque la ola ya me llevó a hablar con mijita de infancias mayas (para un trabajo suyo del profesorado) y al abrir el feis me encontré con una publicidad de un taller de alebrijes y acá estoy blogueando alebrijes. En el medio, mirando mis estantes para buscarle un libro a Magda, me encontré con una novela de Doris Lessing sin leer y con ganas de ser leída, La buena terrorista. Acá la traje para mi pieza. Porque yo siempre sigo mis intuiciones, aunque sean contradictorias y descoyunturantes por amplias y múltiples.
Anoche tejí hasta las cuatro de la mañana otra vez: decididamente el crochet y las series de Netflix son adicción: estoy girando en un mandala más de los 35 de la colcha que ya estoy terminando y me digo: "Tengo que dejar, tengo que dejar" pero las varetas simples, dobles o triples siguen saliéndome de las manos. (Me faltan cinco mandalas y las vueltas de puntilla todo alrededor (tardo casi dos horas y pico en girar toda la manta).
La cosa es que me dormí apenas logré apargar todo y soñé cosas que no recuerdo y los perros ladraban y, creo, que me levanté a las ocho de la mañana y les abrí para que salieran, uno al fondo y el otro adelante. No sé qué querían proque seguí durmiendo hasta las 12 pero se me confundían sus ladridos con mijito que les hablaba y los entraba o los sacaba. No sé.
Y abrí los ojos con una párrafo entero de mi novela en la cabeza, pensando: "Tengo que levantarme como novelista y ponerme ya a escribir esto directamente en el drive". Pero no. Lo rumié más rato en la cabeza y al final lo anoté en uno de mis cuadernos. Espero recuperar todas esas notas durante el día de hoy, hoy, hoy, hoy. Porque la ola ya me llevó a hablar con mijita de infancias mayas (para un trabajo suyo del profesorado) y al abrir el feis me encontré con una publicidad de un taller de alebrijes y acá estoy blogueando alebrijes. En el medio, mirando mis estantes para buscarle un libro a Magda, me encontré con una novela de Doris Lessing sin leer y con ganas de ser leída, La buena terrorista. Acá la traje para mi pieza. Porque yo siempre sigo mis intuiciones, aunque sean contradictorias y descoyunturantes por amplias y múltiples.
sábado, 9 de mayo de 2020
Empecé otro taller más y me encargué tres faldas
Es que me gustan tantos estas minas que se bailan todo y tienen tantas energías y te enseñan tan bien que, cuando vi que la tarjeta me financió todo la deuda acumulada, sentí que tenía que invertir mi dinerillo en algo muy muy muy lindo. Así que taller con la divina de Macarena que conocí en su casa de San Telmo (culo mundis) y disfruté en un seminario en Lugano el año pasado con Markus. Ella se hace mover hasta los músculos que no sabías que tenías. Y le hacés todo ochenta veces porque te sonríe y te habla en cordobés y te meás.
Y, como la ilusión completa es necesaria aunque sea en mi pieza, tres faldas hermosas (que no pude decidirme por una sola) de Matalaña. Que no sé cuando me las van a poder enviar pero al cabo que ni me inporta. Que apuro no hay, guapa.
Y, como la ilusión completa es necesaria aunque sea en mi pieza, tres faldas hermosas (que no pude decidirme por una sola) de Matalaña. Que no sé cuando me las van a poder enviar pero al cabo que ni me inporta. Que apuro no hay, guapa.
domingo, 26 de noviembre de 2017
Noviembre y la voz materna
Siempre es una locura este mes que todavía no es finde año para festejar pero acumula ansiedades y cierres. Mi mamá se murió en noviembre y siempre trataba (con apoyo de todo el esquema familiopatriarcal) de que yo no hiciera tantas cosas a la vez, de que me tranquilizara, de que "bueno, ahora descansá". Y eso que siempre me dijeron "chantaculo" (culo sentado) y estuve toda mi infancia, adolescencia y juventud tratando de conformarlos o contradecirlos ocultando todos mis poderes luminosos bajo una pasividad que no sé de quién es.
Ahora ando a lo loco y siento todo el tiempo el tirón que me frena. El miedo a que algo salga mal por culpa de mis arrebatos o de haberme olvidado algo o de que mi percepción errada me haga creer que todo el genial cuando el mundo se está cayendo a pedazos.
Ahora ando a lo loco y siento todo el tiempo el tirón que me frena. El miedo a que algo salga mal por culpa de mis arrebatos o de haberme olvidado algo o de que mi percepción errada me haga creer que todo el genial cuando el mundo se está cayendo a pedazos.
EL super viernes
El viernes pasado fue tan genial que anduve con el culo en la mano los ratos que mi autorompepelotismo no me dejaba ser tantantantan feliz.
Enlisto:
11 de la mañana taller de canto extra con mi consuegro el Alvaro para cantar en muestra "Desconfío".
14 hs clase de guitarra: Ensayo individual de tres temas para dos muestras: "Sous le ciel de Paris", "Soy sola" y "Je ne regrette rien" (Toy tratando de zafar de tocar la guitarra eléctrica en Desconfío pero no creo que la gente buena que me empuja me deje hacerme la boluda).
16 hs: Alumna monografiando en casa (un bajón pero yo le meto onda a todo)
17 hs Bondi-tren-subte hacia La coop, librería de rejunte de editoriales independientes que hace mil quiero visitar y la presentación de Baltasara y mi reportaje en revista QU fueron la mejor excusa.
19 hs: Presentación de nueva novela baltasariana, cerveza y sanguchitos, onda con nueva poeta elegida este año y firma de mi Cajón de manzanas podridas, encuentro con editora y editoras de revista.
20.30: regreso epifánico.
22 hs: Mile a dormir en casa (ver otros post)
Enlisto:
11 de la mañana taller de canto extra con mi consuegro el Alvaro para cantar en muestra "Desconfío".
14 hs clase de guitarra: Ensayo individual de tres temas para dos muestras: "Sous le ciel de Paris", "Soy sola" y "Je ne regrette rien" (Toy tratando de zafar de tocar la guitarra eléctrica en Desconfío pero no creo que la gente buena que me empuja me deje hacerme la boluda).
16 hs: Alumna monografiando en casa (un bajón pero yo le meto onda a todo)
17 hs Bondi-tren-subte hacia La coop, librería de rejunte de editoriales independientes que hace mil quiero visitar y la presentación de Baltasara y mi reportaje en revista QU fueron la mejor excusa.
19 hs: Presentación de nueva novela baltasariana, cerveza y sanguchitos, onda con nueva poeta elegida este año y firma de mi Cajón de manzanas podridas, encuentro con editora y editoras de revista.
20.30: regreso epifánico.
22 hs: Mile a dormir en casa (ver otros post)
martes, 7 de noviembre de 2017
Haciendo ostentación y sentando precedente
Fue tan claro ayer que hay gente que me quiere pero le cuesta tanto digerir tal desborde de color y alegría!!!! Jajaja. Entre Rafa y Gustavo ayer no hacían uno: yo hice venir dos días seguidos a mi pelu para quedar así divinamente y me fui a sanmi y me compré: sandalias, zapatillas, una mochila, cuatro calzones y cinco kilos de hilo. Los dos saltaron con que cómo gasto tanta plata si después ando pidiendo: No entendieron nada, muchachos: la lógica de la quietud y el culo cerrado no conduce a nada, una gasta en disfrutar y pide cuando tiene que pagar y luego devuelve (o no devuelve porque corresponde que paguen ustedes sus partes de alquiler, servicios y deudas antiguas en dinero y en esfuerzo familiar que hay que ser muy sorete para hacerme cargo de todo a mí).
sábado, 8 de julio de 2017
Mi gemela
Audrey Hepburn - ¡un auténtico icono, inspiración y una de las figuras másmemorables de la historia! Ambas compartís la determinación de cambiar el mundo a vuestro alrededor de verdad. No te conformas con ser una mera espectadora de la vida, ¡lo que quieres es inspirar, liderar y mejorar las cosas. ¡Has nacido para cambiar las reglas!
Audrey Hepburn - ¡un auténtico icono, inspiración y una de las figuras másmemorables de la historia! Ambas compartís la determinación de cambiar el mundo a vuestro alrededor de verdad. No te conformas con ser una mera espectadora de la vida, ¡lo que quieres es inspirar, liderar y mejorar las cosas. ¡Has nacido para cambiar las reglas!
martes, 4 de julio de 2017
10 de octubre de 2079
Mi celu del año del ñaupa apareció hoy con esta fecha. Ni sé cómo: esta mañana o anoche se apagó por falta de bataería, lo enchufé, lo prendí y no me pidió datos así que ahí debe haber arrancado así de CF y ni me avivé.
Lo vi hace un rato tipo 8 y media de la noche así que debo haber vivido todo el día a como 20 años de mi propia muerte, digo, porque a los 90 llego seguro pero hasta los 110 no sé si me la bancaré.
Que alguien lea este post en la fecha indicada y le encuentre un sentido futuro-actual-pasado al efemérides involuntario.
Lo vi hace un rato tipo 8 y media de la noche así que debo haber vivido todo el día a como 20 años de mi propia muerte, digo, porque a los 90 llego seguro pero hasta los 110 no sé si me la bancaré.
Que alguien lea este post en la fecha indicada y le encuentre un sentido futuro-actual-pasado al efemérides involuntario.
jueves, 26 de enero de 2017
Todo lo que hice de 8 a 14 hs
Te cuento todas las cositas mínimas que hice hoy porque me gustan las listas acumulativas de objetos dispares y porque me siento una heroína de lo doméstico: Saqué todas las botellas del pasillo del terror, puse las de vino en la parrilla, las de leche que hay que devolver apiladitas artísticamente, las de cerveza y coca lavadas debajo de la pileta de la cocina. Junté todos los soretes diarios de Fido y los gates. Limpié la ventana de la cocina que da al pasillo del terror,creo que al sacarle las telas de araña se van a romper los vidrios porque son una misma cosa hace años. Llené de tierra con mi palita chica y sentada (porque todavía me dura el dolor de cintura de palear tierra a lo bestia el lunes): dos macetas marrones cónitas, dos rojas cónicas, dos marrones tipo pelela, dos rojas tipo pelela, dos naranjas y una hermosa, gigante, de cerámica con flores amarillas. A cada maceta le puse gajos o transplanté plantitas que ya no se bancaban en mis latitas o vasitos de yogurt. Las ubiqué a todas según sus deseos de sol, sombra y agua. Limpié la ex-ventana de mijita y ubiqué sus ramas y piedras en hermosos lugares. Colgué su llamador de ángeles en la galería para verlo y escuchar lo mejor. Me hice para mí sola unos ñoquis geniales que salen de un paquete comprado en los chinos con salsita posta posta y queso rayado.Ah, antes crucé a los de Pepe y me compré bananas, duraznos, uvas y peras.
sábado, 31 de diciembre de 2016
Nuestros malos deseos de fin de año
Dice en feis Mariana Komiseroff
A los piropeadores, a los activistas niunomenos, a los macristas, a los académicos anti feministas con argumentos de cotillón, a los hombres que queremos y les perdonamos el paternalismo, a los que preguntan sobre la literatura femenina, a los vagos que quieren que los eduquemos y les enseñemos a pensar o los acerquemos a la información, a los que no entienden q está bien mostrar las tetas, al izquierdista q banca el aborto legal pero es un gestor de la culpa, al tachero que quiso violar a mi compañera, a ese compañero de trabajo que me violó cuando yo estaba borracha y todavía ni se dio cuenta de lo que hizo, al tipo que me tocó el culo cuando tenía 9 años en la puerta del gran rex para ver a chiquititas, a las minas que dudan cuando otra denuncia el acoso, al obstetra abortero que se llena de plata pero te hace sentir para la mierda, a los tres tipos que nos sacaban fotos a mi novia y a mi en un bar de Costa del Este como si estuvieran en el zoológico, a la mina de la playa que le avisó al marido para que nos mirara como si ser torta sólo estuviera permitido para el delite masculino, al policía del cuerpo que todos llevamos dentro, al que me denuncia en fb...
Odio los puntos suspensivos pero la lista es interminable.
A todos nos deseo que leamos Teoría King kong y Cuerpos sin patrones.
A la mayoría de la lista les deseo que tengan tanto miedo como se merecen. Algunos serán unos miedos chiquitos y otros serán como el que siente mi perra en estas fechas con la pirotecnia. Algunos serán solo una cosquilla en la panza y otros serán cáncer en la pija. Yo no entiendo de justicia.
Odio los puntos suspensivos pero la lista es interminable.
A todos nos deseo que leamos Teoría King kong y Cuerpos sin patrones.
A la mayoría de la lista les deseo que tengan tanto miedo como se merecen. Algunos serán unos miedos chiquitos y otros serán como el que siente mi perra en estas fechas con la pirotecnia. Algunos serán solo una cosquilla en la panza y otros serán cáncer en la pija. Yo no entiendo de justicia.
jueves, 1 de diciembre de 2016
Leo y se me ocurren hipótesis muy feministas con cuerpo, identidad y empoderamiento
El cuerpo que habito
“El diván victoriano”, de Marghanita Laski, es un viaje en el tiempo que termina en pesadilla. Traducida por primera vez al español, revela una escritora secreta.
POR DOLORES GIL
- Etiquetado como:
- Marghanita Laski
La premisa es fantástica: a comienzos de la década del 50 una mujer se acuesta en un viejo diván victoriano; tiene un bebé pequeño pero ha sido separada de él porque desde el comienzo del embarazo se le diagnosticó tuberculosis. Es la primera vez que el médico le permite salir de la habitación en la está confinada hace ocho meses. Se queda dormida –el diván lo había comprado en un impulso difícil de explicar, cuando buscaba una cuna para su bebé en una tienda de antigüedades– y al despertar no está en su tiempo ni en su cuerpo: era Melanie Langdon pero ahora todos la llaman Milly Baines; es 1864, está postrada en el mismo diván en una casa que le es familiar pero que es oscura y huele mal. No puede moverse porque no tiene fuerzas, y porque está bajo la vigilancia férrea de una hermana nefasta, Adelaide, que la acosa con preguntas que no puede responder. De a poco empezará a leer este nuevo mundo y este nuevo cuerpo en el que está atrapada, y tendrá que leerlos como un texto, reponiendo la información que a todo el mundo le parece obvia, atando cabos, uniendo significados.
El diván victoriano es la quinta novela de Marghanita Laski –hasta ahora inédita en Argentina–, escritora inglesa nacida en 1915, y con ella debutan los editores de Fiordo, que con este primer volumen demuestran un afinado gusto por la buena literatura al que acompañan con un amoroso trabajo de traducción y edición.
Laski nació en Manchester en una familia judía de intelectuales, y, aunque siempre se confesó atea, mantuvo a lo largo de su vida un interés constante por la religión y las experiencias místicas, que dio como fruto el libro Ecstasy en 1961. Se graduó en Lengua inglesa en Oxford y trabajó en el mundo de la moda y como panelista de radio para la BBC. Escribió novelas, obras de teatro, biografías y cuentos. Entre sus títulos más conocidos están Love on the Supertax, Little Boy Lost (con traducción castellana), The Village, y To Bed with Grand Music. Trabajó como editora y en las últimas décadas de su vida contribuyó con el Oxford English Dictionary.
“Muero en mi muerte y en las muertes/ de quienes me suceden” reza el epígrafe de T. S. Eliot con que abre El diván victoriano, y que resuena en la inquietante pregunta que le hace Melanie a su médico –si le puede jurar que no morirá, que ya está curada– y en la respuesta, obviamente negativa, que recibe. Muerte, vida, éxtasis y enfermedad serán los temas que sutilmente Laski enhebre en la novela: desde la primera escena optimista, con una Melanie cada vez más cerca de su libertad, el relato va oscureciéndose, porque su protagonista no entiende. El viaje al pasado –se había dormido pensando en el éxtasis: “El tiempo se fue apagando, la carga solitaria de la vida humana se transformó en algo glorioso y Melanie, replegada en éxtasis, se durmió”– revelará un despertar que no será sólo del cuerpo, sino también de la conciencia. El reconocimiento es paulatino y difícil, familiar y extraño al mismo tiempo; es decir, siniestro. La maestría de Laski está en que primero hace que Melanie reconozca el espacio, luego a las personas, y por último, su propio cuerpo, acaso la tarea más dolorosa de todas.
Las metáforas del mal
Tanto ella como su álter ego victoriano son víctimas de la tuberculosis, enfermedad que debe leerse, desde sus metáforas, como el mal que aqueja a los excesivamente apasionados, que se consumen, física y espiritualmente, en las tribulaciones de los deseos sexuales mal conducidos, siempre desbordantes. Pero no es lo mismo ser tísico en 1864 que en 1950: Melanie lo sabe, aunque la certeza de la curación se le escape una y otra vez. La conciencia de Melanie-Milly, por momentos inseparables, tenderá hacia la desintegración, no sin antes descubrir cuáles son los demonios que persiguen a ambas y que unen sus vidas irremediablemente: la violencia ejercida por los hombres sobre el cuerpo femenino, la maternidad negada y reprimida, con su carga sexual arrolladora, y, sobre todo, el pecado como instrumento de sumisión de la mujer, que revela su componente idiosincrático y su condición de sujeción a los contextos histórico-sociales que lo determinan. Vida y muerte son las dos caras del éxtasis –que se consigue a través del sexo o de la religión–, de la aniquilación de la conciencia que ya no sabe si podrá volver al futuro, o si ese –la cárcel del presente– es el tiempo que le corresponde, el tiempo en que le tocará morir: “Nunca escaparé, pensó, y la prisión eterna que imaginó le carcomió la mente y Melanie perdió el conocimiento o se durmió en medio de una pesadilla sobre el acecho, la persecución y la pérdida”.
Podría argumentarse, como lo hizo P. D. James en su prefacio a la edición inglesa, que El diván victoriano es una novela de terror. Lo es, ciertamente, por el manejo de la anécdota fantástica: un viaje en el tiempo que se convierte en pesadilla. Pero es también mucho más. Laski aborda temas complejos y sutiles a través de una conciencia atrapada, y con ello nos sorprende en lo más íntimo: en nuestra emoción.
El diván victoriano es la quinta novela de Marghanita Laski –hasta ahora inédita en Argentina–, escritora inglesa nacida en 1915, y con ella debutan los editores de Fiordo, que con este primer volumen demuestran un afinado gusto por la buena literatura al que acompañan con un amoroso trabajo de traducción y edición.
Laski nació en Manchester en una familia judía de intelectuales, y, aunque siempre se confesó atea, mantuvo a lo largo de su vida un interés constante por la religión y las experiencias místicas, que dio como fruto el libro Ecstasy en 1961. Se graduó en Lengua inglesa en Oxford y trabajó en el mundo de la moda y como panelista de radio para la BBC. Escribió novelas, obras de teatro, biografías y cuentos. Entre sus títulos más conocidos están Love on the Supertax, Little Boy Lost (con traducción castellana), The Village, y To Bed with Grand Music. Trabajó como editora y en las últimas décadas de su vida contribuyó con el Oxford English Dictionary.
“Muero en mi muerte y en las muertes/ de quienes me suceden” reza el epígrafe de T. S. Eliot con que abre El diván victoriano, y que resuena en la inquietante pregunta que le hace Melanie a su médico –si le puede jurar que no morirá, que ya está curada– y en la respuesta, obviamente negativa, que recibe. Muerte, vida, éxtasis y enfermedad serán los temas que sutilmente Laski enhebre en la novela: desde la primera escena optimista, con una Melanie cada vez más cerca de su libertad, el relato va oscureciéndose, porque su protagonista no entiende. El viaje al pasado –se había dormido pensando en el éxtasis: “El tiempo se fue apagando, la carga solitaria de la vida humana se transformó en algo glorioso y Melanie, replegada en éxtasis, se durmió”– revelará un despertar que no será sólo del cuerpo, sino también de la conciencia. El reconocimiento es paulatino y difícil, familiar y extraño al mismo tiempo; es decir, siniestro. La maestría de Laski está en que primero hace que Melanie reconozca el espacio, luego a las personas, y por último, su propio cuerpo, acaso la tarea más dolorosa de todas.
Las metáforas del mal
Tanto ella como su álter ego victoriano son víctimas de la tuberculosis, enfermedad que debe leerse, desde sus metáforas, como el mal que aqueja a los excesivamente apasionados, que se consumen, física y espiritualmente, en las tribulaciones de los deseos sexuales mal conducidos, siempre desbordantes. Pero no es lo mismo ser tísico en 1864 que en 1950: Melanie lo sabe, aunque la certeza de la curación se le escape una y otra vez. La conciencia de Melanie-Milly, por momentos inseparables, tenderá hacia la desintegración, no sin antes descubrir cuáles son los demonios que persiguen a ambas y que unen sus vidas irremediablemente: la violencia ejercida por los hombres sobre el cuerpo femenino, la maternidad negada y reprimida, con su carga sexual arrolladora, y, sobre todo, el pecado como instrumento de sumisión de la mujer, que revela su componente idiosincrático y su condición de sujeción a los contextos histórico-sociales que lo determinan. Vida y muerte son las dos caras del éxtasis –que se consigue a través del sexo o de la religión–, de la aniquilación de la conciencia que ya no sabe si podrá volver al futuro, o si ese –la cárcel del presente– es el tiempo que le corresponde, el tiempo en que le tocará morir: “Nunca escaparé, pensó, y la prisión eterna que imaginó le carcomió la mente y Melanie perdió el conocimiento o se durmió en medio de una pesadilla sobre el acecho, la persecución y la pérdida”.
Podría argumentarse, como lo hizo P. D. James en su prefacio a la edición inglesa, que El diván victoriano es una novela de terror. Lo es, ciertamente, por el manejo de la anécdota fantástica: un viaje en el tiempo que se convierte en pesadilla. Pero es también mucho más. Laski aborda temas complejos y sutiles a través de una conciencia atrapada, y con ello nos sorprende en lo más íntimo: en nuestra emoción.
miércoles, 16 de noviembre de 2016
Fantasías con tardes libres
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con limpiar todas mis nobibliotecas.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con fregar con ácido el bidet y la bañera.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con transplantar todas las suculentas que tengo viviendo en latitas de paté.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con hacer muchos muchos gajitos de mis macetas para tener muchas muchas más latitas en los bordes de todo.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con pintar un mural feminista en el comedor y otro en la entrada y una frase del Quijote debajo de mi reja de la vereda.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con hacer mermelada de mora con todas mis moras y las de la vereda de mijito.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con armar bajomesada con estantes y cajones después de 13 años de bancarme la cortinita mugrosa.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con ponerla lámparas a los dos cuartos que desde hace 13 años siguen con la bombita pelada.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con comprarme una máquina de cortar pasto que yo pueda manejar y cortar el pasto yo misma por primera vez en mi vida.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con lavar el auto en la vereda (??????) (Mentira:eso ni en sueños)
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con lavar yo misma el acolchado que tengo sucio todos los inviernos desde hace como 4 años y digo que en enero lo llevo al lavadero y nada.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con fregar con ácido el bidet y la bañera.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con transplantar todas las suculentas que tengo viviendo en latitas de paté.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con hacer muchos muchos gajitos de mis macetas para tener muchas muchas más latitas en los bordes de todo.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con pintar un mural feminista en el comedor y otro en la entrada y una frase del Quijote debajo de mi reja de la vereda.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con hacer mermelada de mora con todas mis moras y las de la vereda de mijito.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con armar bajomesada con estantes y cajones después de 13 años de bancarme la cortinita mugrosa.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con ponerla lámparas a los dos cuartos que desde hace 13 años siguen con la bombita pelada.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con comprarme una máquina de cortar pasto que yo pueda manejar y cortar el pasto yo misma por primera vez en mi vida.
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con lavar el auto en la vereda (??????) (Mentira:eso ni en sueños)
Ahora que voy a tener dos tardes libres fantaseo con lavar yo misma el acolchado que tengo sucio todos los inviernos desde hace como 4 años y digo que en enero lo llevo al lavadero y nada.
martes, 8 de noviembre de 2016
Entre ayer y hoy
Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: Fido, que jamás lo hizo, que es un perro santo, no sé por qué carajo durmió anoche sobre mi cantero de rayitos de sol y los aplastó todos. Ni fuerza para disciplinarlo tengo.
Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: No me pagaron lo del plan mejoras y mi consultora natura no me trajo los productos.
Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: Corregí y entregué trabajos prácticos mientras dictaba modelo de integradora,volvía a explicar temas del primer trimestre y odiaba a mis colegas que hacen escándalos por inocentes planillas.
Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: Me olvidé de almorzar, pero me comí un yogur entero mientras caminaba de una escuela a la otra.
Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: Me olvidé de comprarme la tintura.
Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: Dos reuniones imprevistas en direccción (dos direcciones diferentes): Además de fumarme a los pibes que se me paran de manos cuando desaprueban resulta que me tengo que fumar a la familia de los atrevidos.
Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: Un nene al que desaprobé me quiso dar "un consejo" sobre mi desempeño docente y se ofendió cuando le dije que para hablar de un libro tenía que leerlo primero y no evaluarme a mí (¿no queda claro en mi exposición que la cosa es al revés? Tengo que revisar mis prácticas).
Este martes pintó más jevi todavía de lo que me esperaba esta mañana: perdón a les colegues que esperan mis puteadas feisbuqueras pero la realidá me desborda. (Lean mis revoleos de ojos y mi carita de toor)
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Lunes por la madrugada...
Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...
que sonríe cómplice de amor...


















