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jueves, 19 de marzo de 2026

Heroica

 Me siento heroica dándole de comer al perro viejito y con gases a las 2 de la mañana. Con mi camisón que no es camisón sino vestido viejo de bambula batic, comiéndome una ciruela y un cacho de dulce de batata, fumándome un pucho, viniendo acá a escribir sin los anteojos. (Fido ya se cagó encima, no quiere pararse para mear en el pasillo (¿o ahora querrà?, ya le dí el analgésico y la pastillita de la digestión y sigue llorando).

domingo, 5 de octubre de 2025

CF feminista que cuestiona el relato del héroe

 Cuestiona el relato del héroe porque cuestiona el poder del hombre sobre el mundo, su aparente derecho al dominio sobre todo lo que no es sí mismo: alienígenas, lesbianxs, vegetales, mujeres, animales, infancias, travestis, minerales, planetas. Para la CF feminista, el desastre no es el peligro inminente que legítima la guerra, sino el modo de vida al que llamamos poder y es una forma de la guerra.


Natalia Ortiz Maldonado en prólogo a Hermanas de la revolución 

lunes, 5 de mayo de 2025

Las valquirias

 


Puede ser un garabato de texto que dice "iLISTA PARA LA BATALLA (Y PARA LA PORTADADE DE LA REVISTA) A PORTADORA DEL DESTINO. NO DISPONIBLE EN LENCERÍA"
¿Eran las valquirias guerreras rubias en bikini de metal?
Spoiler: no. Eran figuras mitológicas, no personajes salidos de un videojuego con presupuesto en aceite corporal y armadura tamaño sujetador push-up.
La imagen pop de la valquiria es un cóctel tóxico de erotismo barato, cosplay de convención y testosterona mal digerida. Rubia, pechugona, armada hasta los dientes y vestida como si el invierno escandinavo fuera una leyenda urbana. Esta fantasía tiene más que ver con las portadas de discos de heavy metal, los cómics pulp de los años 70 y los delirios de diseñadores de videojuegos que con las fuentes originales (Orchard, 1997; Simek, 2007).
En la mitología nórdica, las valquirias (valkyrjur, “las que eligen a los caídos”) eran seres divinos al servicio de Odín, encargadas de seleccionar qué guerreros morían en batalla y cuáles eran dignos del Valhalla. No eran ninjas en tanga ni chicas pin-up con casco y lanza: eran una especie de comité de bienvenida de ultratumba con funciones espirituales, no bélicas (Larrington, 2014).
En las Eddas y las sagas, las valquirias aparecen como figuras ominosas, psicopompas que cabalgan entre mundos. Portan lanzas, cálices, a veces plumas, pero lo suyo no era patear traseros, sino señalar destinos. Su presencia implicaba muerte inminente, no escenas de acción coreografiadas por Hollywood (Ström, 1954).
Pero claro, luego vino Wagner con su Cabalgata de las Valquirias y les puso alas, cascos con cuernos y un sistema de sonido operático que hizo que medio mundo las imaginara como amazonas nórdicas con voz de soprano y presencia de tanque de guerra. De ahí a los cómics, los videojuegos, las figuritas, y las influencers con colgantes de “valquiria empoderada” hay un paso (Price, 2020).
¿Y la arqueología? Mucho más sobria. Sí, hay tumbas de mujeres con armas, como la célebre guerrera de Birka, pero nadie grabó “valquiria” en su epitafio. Confundir a una figura mitológica con una tumba real es como decir que alguien enterrado con un sable láser era un Jedi de verdad (Jesch, 1991).
La espiritualidad nórdica es otro cantar. Las valquirias eran símbolos del destino, del honor, de la gloria en batalla. No eran “chicas de batalla divinas”, sino engranajes del orden cósmico que conecta Midgard con Asgard. No buscaban likes ni seguidores: buscaban guerreros dignos de la eternidad (Price, 2020; Ström, 1954).
Resumen: Las valquirias no eran guerreras en bikini, ni modelos de escote con lanza, ni personajes de anime con casco y actitud. Eran manifestaciones mitológicas del destino guerrero. Todo lo demás es marketing disfrazado de espiritualidad. Y sí, eso incluye los tatuajes, las películas, y los collares de Etsy.
Fuentes (libres de lencería vikinga):
– Orchard, A. (1997). Dictionary of Norse Myth and Legend.
– Simek, R. (2007). Dictionary of Northern Mythology.
– Larrington, C. (Trans.). (2014). The Poetic Edda. Oxford University Press.
– Price, N. (2020). Children of Ash and Elm.
– Jesch, J. (1991). Women in the Viking Age.
– Ström, F. (1954). Diser, nornor, valkyrjor: Fruktbarhetskult och sakralt kungadöme i Norden.

martes, 15 de abril de 2025

Canción de hielo y fuego, la saga de Juego de tronos

Leí, antes de que existiera la serie, los 5 libros que George Martin escribió antes de dedicarse a guionista y con la promesa de dos más para completar la saga. Son de lo más genial que he leído en mi larga vida de lectora y sigo amando a sus personajes y viviendo sus conflictos personales, familiares y comunes. El amigo que me recomendó la saga me aconsejó que no me encariñara con nadie y no pude hacerle caso. Cuando aparecieron los capítulos titulados "Jaime" recién en el tercer tomo casi me niego a leerlos del odio que le tenía, no se merecía capítulos centrados en él, y después... Lo amo como Brienne, resignada y calladamente. La primera y segunda temporada de la serie las vi en maratón con amigues apenas salieron y en un día completas. La tercera y la cuarta las vi cuando se compraban las series en CD. Y después colgué porque no tenía HBO. Ahora arranqué desde la 2, maratón de casi diez noches, de a tres, cuatro, cinco episodios y el mismo amor-odio intenso y nada ficcional. En las últimas temporadas me hartó un poco tanto combate y extrañé lo filosófico de las religiones y lo profundo de los vínculos, secretos y rivalidades. Pero el final me sorprendió intensamente a pesar de algunos spoilers que ya se me habían acercado. Muy muy genial.


GOT: ¿Dónde está Nymeria y la Dama de piedra?
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GOT Final: Me parece que la serie le quita a Bran toda una dimensión heroica no épica, no lineal, no guerrera, sino basada en la memoria, la narración, la magia, el poder de la visión y la palabra.
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GOT casi final: ¿Derrotamos a los caminantes blancos y listo? Para mí que faltó ahí trabajo para no quedarnos con el combate tipo jueguito matazombis y nada más. No queda clara la puja entre la gente pequeña, el cuervo de tres ojos, la humanidad y los caminantes.


GOT: La batalla de los tres dragones, zombi incluído, me pareció flojita y mal relacionada con lo que sucedía en tierra.


GOT: Me gustó el destino de Theon y de su torturador. No, el de Tomen y Ricon.


GOT: El recorrido de Ayra con Gendry y Los hombres sin rostro me parece que está desvalorizado en la serie. De su loba Nymeria nadie se acuerda. Hasta Fantasma queda en ultimísimo plano.


GOT: Bueno, me encantó la serie pero, por supuesto, tengo muchas críticas y reclamos. Que desaparezcan Khal Drogo y Daario tan sin pena ni gloria es un desperdicio. Aunque Tyron se gana todas las escenas.


 GOT: Creo que hasta Cersei tiene más profundidad psicológica en las novelas. Y ni hablar de las víboras de Dorme. Sandor Clegan, en cambio, aparece en la serie con una luz y relieves que yo no le había cachado antes.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...