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miércoles, 12 de agosto de 2026

La carta esférica: Puteada con todos los spoilers posibles

 Acabo de terminar estas 600 páginas de bosta. ¿Que por qué la leí y la seguí leyendo hasta el final? Porque me interesa entender cómo se hace un bestseller, un nombre como el de este autor y se engancha a millones de lectores. Porque el suspenso y la intriga es real y la maestría en la manipulación del lectore también. Porque soy una ingenua que, hasta la última oración, estuve pensando que no podía ser tan tan mierda algo tan leído y elegido por tantes. Pero sí. No solo es una arjonada total durante toda la historia, sino que, creyéndose el guachín que rompe con los moldes del género romántico y del de aventuras, hace que "la mujer" (nombrada así en muchas escenas) engañe a cuatro machirulos de distintas calañas y los cague a los cuatro de distintos modos, sino que, los machitos reaccionan a tiempo y "se vengan" cada uno a su modo, cada uno cumpliendo un rol machirulo en la vida y la muerte de "la chica". Ninguna mujer mala merece vivir, menos la que no supo valorar ni el amor, ni el sexo, ni la lealtad tipo padre, ni los negocios de igual a igual, ni la fidelidad de matón. Morir desangrada y el enamoradito le quita la mano y no le cumple la promesa mortuoria, pobrecito, dice no sentir rencor pero tiene su corazoncito.

Y lo otro que me dio mucho asco fueron las referencias crudas y totalmente desubicadas a los trabajos de tortura en la ESMA. Personaje argentino que "valora" el coraje de algunas mujeres ante la picana. Muy muy mierda.

sábado, 20 de junio de 2026

Haití: el pecado de la negritud libre

 

sábado, junio 20

Haití: el pecado de la negritud libre

Fue el primer país independiente de América sin esclavos. El primer país libre. Ni Estados Unidos ni Inglaterra. La Francia que la colonizó y toda su banda no le perdonaron jamás la insolencia. En el EEUU que le hace la guerra a Irán la FIFA le prohíbe a Haití llevar una camiseta con una imagen de su independencia. Hace 300 años que se la hacen pagar.

Apenas un gol pudo hacerle Escocia a la frágil Haití, la que regresó a la vidriera mundialista después de 52 años. Y le tocó justo este mundial, el más mercantilizado, el más arbitrario, el más manoseado por los caprichos de los poderosos. El que está organizado por el país al que no le interesa en lo más mínimo el más bello de los deportes.

Pero se lo apropia para terminar de inocularle el peor de los venenos: arrancarle la mínima inocencia que le quedaba, la de los más castigados del mundo, la de los potreros, la que juega descalza en los confines globales, la de las negritudes, la de los que llegan llovidos de misiles pero llegan igual, como para que su presencia sea parte de la guerra perdida por el monigote de pelo naranja.

Y ahí está Haití. Llegó Haití al centro luminoso del poder, a pesar de todo. Del terremoto de 2010, de los 300.000 muertos, de los 680 mil niños desplazados, huérfanos o separados de sus familias por la violencia extrema y la inestabilidad que ya es dramáticamente estable desde hace décadas. De las centenares de miles de adopciones internacionales que se llevaron a la infancia haitiana a primeros mundos absolutamente extraños.

Por eso la selección de Haití casi no es haitiana. Está conformada por mosaicos de futbolistas de la diáspora, que huyeron cuando eran niños, con sus familias o sin ellas. A Francia, Canadá o Estados Unidos. Algunos nacieron afuera. Y no pisaron jamás esa tierra regada con la sangre de los suyos. Otros apenas tienen una memoria ínfima de días oscuros. El director técnico nunca estuvo en Haití.

Pero todos tienen el corazón en el Caribe. Y se calzaron la camiseta azul con la batalla de Vertières, victoria ante las tropas de Napoleón en noviembre de 1803, que abría las puertas para que el 1 de enero de 1804 proclamaran la independencia de Francia. Azul y roja, como los colores haitianos era la batalla.

Dice Eduardo Galeano que el primer país libre en América no fue Estados Unidos, como cree el mundo. Porque al declarar su independencia «eran una nación con seiscientos cincuenta mil esclavos, que siguieron siendo esclavos durante un siglo, y en su primera Constitución establecieron que un negro equivalía a las tres quintas partes de una persona».

El primer país libre fue Haití.

Y si se pregunta cuál fue el primer país que abolió la esclavitud, se juega Galeano a que el mismo mundo dirá Inglaterra. «Pero el primer país que abolió la esclavitud no fue Inglaterra sino Haití, que todavía sigue expiando el pecado de su dignidad».

La camiseta del país que se ahoga en el Caribe contenía su pecado original: esa independencia temprana de Francia de aquellos negros que arrojaron sus cadenas y fueron independientes y libres sacándose de encima un lastre colonizador del primer mundo. Que nunca perdonó la insolencia. Y consiguió a todos sus cómplices para hacérselo sentir. Haití nunca pudo vivir en paz.

Fue invadido por Estados Unidos, le pagó a Francia «durante un siglo y medio, una indemnización gigantesca, por ser culpable de su libertad», dice Eduardo Galeano. Pero para el poder planetario no fue suficiente. La familia Duvalier estiró una dictadura de 40 años, el terremoto de 2010 terminó con gran parte del país y el poder global puso a la ONU a colocar las cerezas envenenadas al postre fatal de la tragedia. La ONU llevó los cascos azules a Haití y a la vez multiplicó las crisis.

Los cascos azules se dedicaron a hacer sus necesidades en los ríos donde la gente bebía el agua y estalló una epidemia de cólera. Fueron acusados de abusos sexuales a las mujeres desesperadas por la sobrevivencia de sus hijos y vieron surgir a las pandillas que terminaron controlando las ciudades. Nada hicieron las Naciones Unidas por Haití más que profundizar su desastre. Para saber más sobre la historia y el sufrimiento del pueblo haitiano, el relato de Edwidge Danticat sigue siendo una puerta necesaria.

Trescientos años después no se les perdonaba el pecado original de ser libres e independientes. Negros y no esclavos.

Hoy la FIFA, que pertenece a la tropa de amos mundiales que no perdonan a los pobres, le dio a Trump el premio FIFA de la Paz y pensó en sancionar a Irán por los pines en homenaje a las 168 niñas masacradas por un misil estadounidense. Pero se contuvo. Sin embargo, no toleró la camiseta de Haití. Y le ordenó cambiarla porque se trataba de un mensaje bélico. A pesar de que la FIFA de Infantino es socia de quien ha atacado a Irán sin importarle las muertes civiles y ha amenazado constantemente con hacer desaparecer su cultura.

A Haití la envuelve un fanático ardor por el fútbol, pero está incapacitada de jugar de local en Puerto Príncipe porque la violencia es la principal gobernanza en el país. Su jugador más famoso, Joe Gaetjens, jugó un único Mundial para la selección de Estados Unidos en Brasil 1950. Convirtió el gol de un histórico triunfo de EEUU contra Inglaterra que rompió todos los pronósticos.

Gaetjens era un indocumentado que lavaba copas en Nueva York pero el gobierno estadounidense le permitió jugar.

El mismo país que hoy deporta a un árbitro somalí acusándolo de nexos con el terrorismo y trata como si lo fueran a futbolistas de Senegal y Uzbekistán. A Gaetjens, cuando volvió a Puerto Príncipe, lo mató la gente de Papá Doc Duvalier. La marca de ser haitiano. Afuera y adentro.

70 años después, la FIFA censura sus camisetas. Que es lo mismo que censurarles su historia. Su pecado original.

Cuando Haití enfrente a Brasil el 19 de junio, ya no llevará la batalla de Vertières a la altura de la cintura. No habrá Día de la Victoria en la camiseta azul ni orgullo por la independencia sin esclavitud.

Sólo la mezquindad de los que mandan. La misma que soportan desde hace trescientos años.

*Texto publicado originalmente en Agencia de Noticias Pelota de Trapo

Silvana Melo

Periodista, escritora y educadora popular


sábado, 23 de mayo de 2026

Ayer el profesor del taller de Cine de la BN me echó por decirle racista

 Sebastian Cardemil Muchnik, encargado de dictar el taller de Historia de la Argentina a través del cine, me dijo que "No me iba a permitir decirle racista" y que si quería "desparramar mis ideas" hiciera mi propio taller y que "me invitaba a retirarme si no estaba de acuerdo" con lo que él decía. Un facho total. Ni yo le dije racista como se merecía. Y sexista y transfóbico e ignorante. 

El tema del taller es la historia argentina a través del cine y el tipo, en el primer encuentro, mandó su argumento sobre empezar esa historia con El nombre de la rosa porque "acá somos todos europeos" y "nuestra hsitoria empieza en Grecia y Roma" y "yo miro sus caras y no veo ningún indio" (sic) y "veo sus apellidos y son todos apellidos europeos", "si hubiera quedado algo de los indios, o indígenas, o como haya que decirles ahora para ser políticamente correctos, estaríamos todos vestidos con ponchos y yo acá no veo ningún poncho". Nnananananana, imposible intercambiar argumentos con una bestia así.

Después de eso hablé en nuestro grupo de wasap con les cumpas del taller, hubo de todo, y decidí escribir un mail a la coordinadora de talleres de la biblioteca. Me agradecía muy amablemente los comentarios y nada más. Luego una clase tranqui, cuidándose el tipo se ve. Y a la siguiente, al final, a título de nada, se manda la de "no sé con este wokismo a donde vamos a llegar" a raíz de la versión de La Odisea de Nolam, que "no tengo nada contra los negros pero Helena no era negra" y "una chica que ahora es chino no puede hacer de Aquiles".

Segundo debate de mi parte en nuestro grupo de talleristas y decisión de mandar nuevo mail y de hablarle al tipo en la clase para que, según algunes cumpas, tuviera derecho a réplica. Él, que no deja abrir micrófonos, que no da espacio para debate, que habla hasta por los codos dando por sentado que todes estamos de acuerdo con su "nos guste o no".

Mi segundo mail no fue respondido. Hablé ayer en clase y el tipo a los gritos delante de 200 personas conectadas. Brotado en cuando dije nosotres y le pedí que no insultara, que no supusiera pensamiento hegemónico, que no hablara en primera persona del plural porque no estamos de acuerdo. Un violento, me gritó "Ahora estoy hablando yo" y "El profes soy yo" y "Hace 10 años doy talleres en la BN y nunca nadie me dijo racista". Y no, bro, si no dejás hablar a nadie.

Me fui del taller y de la grupa de wasap. Mandé tercer mail y otro al correo general de la biblioteca. Espero que no termine ahí la cosa. No entiendo cómo alguien así puede ocupar ese espacio público para narrar la historia argentina. Ni quiero imaginarme las bestialidades cuando llegue al peronismo y a las dictaduras. Ayer metí mi comentario cuando entró de nuevo con lo de las ideas europeas en referencia a Sarmiento, Rosas y Alberdi.

sábado, 9 de mayo de 2026

Me doy cuenta de que alguna gente

 me esquiva proque saben que les puedo dejar en falta, destapar sus careteadas, sus inseguridades, sus pelotudeces sostenidas con alfileres. Qué pena, mami, porque también podríamos comunicarnos de otra manera, claro que deberías dejar de caretear, psicopatear, envidiar y decir pelotudeces. ¿Mucho?

Mirá si con todo lo que tengo para hacer de interesante

 me voy a preocupar por las boludeces que decís, o hacés, o no decís, o no hacés. Claro que me entretengo puteando y descargando ira por algún lugar medio anónimo pero ni modo que te importe.

jueves, 30 de abril de 2026

Mandé mail a la BN

 Buenas tardes.

El viernes pasado, sesión inicial del taller de Sebastián Cardemil Muchnik, el profesor presentó su taller como polémico diciendo que "vamos a hablar de historia y por lo tanto de politica, vamos a estar o no de acuerdo" pero no abrió micrófonos ni permitió el debate, al contrario, se pedía a los gritos que cerraran micrófonos y cuando hice comentarios en el chat el profesor retomó solamente aquellos que no lo contradecían. Dijo cosas como: "acá yo veo sus caras y sus apellidos y somos todos descendientes de europeos", "nos guste o no la historia argentina empieza en Grecia, Roma y el cristianismo" (cito de memoria). Más adelante "Argentina es católica", "nos guste o no hablamos castellano y venimos de Europa", "no veo a nadie vestido con ponchos y tejidos", "indios, o indígenas, ahora hay que ser políticamente correctos así que ya no sé ni cómo hay que decirles", "la leyenda negra es un invento de Inglaterra".

Escuché toda la charla respetuosamente ante la duda de que se tratara de una crítica o una forma de ironía, pero los dichos me parecieron completamente racistas e ignorantes de nuestra historia, debates y heridas abiertas.


Saluda Atte


Paula Irupé Salmoiraghi

martes, 31 de marzo de 2026

No soy yo

 Toda mi vida traté de no hacerme la víctima. Pero eso no quita que haya gente de mierda, vampires, chupasangres, que te contaminan todo, que saben cómo hacerte creer que la que está mal sos vos.

martes, 10 de marzo de 2026

El otro día la pelotuda

 Apareció en mi feis a través de una amiga en común. Creí que la extrañaba. Pero cuando vi su cara de pelotuda (insultada en sexismo y en masculinizante porque se lo merece), su misma cara de pelotuda de hace seis-siete años, vendiendo humo o no sé qué, me dio un odio... Un "yo no me merecía eso", un "cómo me cagaste", "cómo pisé el palito y me creí toda tu mierda". Eso me dio. Extrañeza de tan malos sentimientos en mí y nada de victimizarme ni sacar conclusiones que impliquen algún error, falla, defecto o deformidad de mi parte.

domingo, 22 de febrero de 2026

Me parece que lo que leo me habilita el odio

 Es como si fuera eligiendo narrativas violentas, detestantes, puteadora, constructoras de placer en el odio. Para habilitar mi propio permiso de alejarme de gente que me hace daño. Mi permiso para ser mala y no ser incondicional, no estar siempre, no poner ninguna mejilla.

jueves, 12 de febrero de 2026

Igual lo loco es

 Creer que hacer trámites, casi lograrlo, tener una fecha y los pasos siguientes, me hace pensar que hice hoy "algo útil", sentirme exitosa. Mierda de sociedad consumista, capitalista, soretólica que nos hace creer que esto es el sentido de la vida. Total que  nada nuevo, ni nada lindo, ni nada de nada. Solamente no tener que pagar una mierda que no uso ni me sirve para nada.

Derrotar a la mierda de telefónica que me tocó en suerte toda la vida

 Elegir no es una opción porque no llega otra cosa a mi zona. Todas las mentiras de marketing son eso: mentiras. De Argentina o privatizada, la misma mierda. 

En noviembre caí en una de sus promos. Creí que bien porque mejoró el wifi, sin repetidor que se había roto y pagando menos. Lo que nunca entendí es por qué me cambiaron la línea. Parece ser que lo que suma en las estadísticas de venta es vender nueva línea, sumar clientes. Pero yo soy la misma cliente de hace 30 años y no sumo nada. La cuestión fue que no me dan la baja de la línea vieja. Que por la app, que los wasap, que llamando a. Imposible, me dicen que ya está, que no me preocupe, que si quiero sumar a alguien de mi familia con su celu de otra compañía, que ya me lo arreglaron, que el número de trámite. Y me sigue llegando factura de línea vieja. Ganas e matar a alguien es poco.

Ayer logré por teléfono, con mucha ira y paciencia que es odio, que me recalcularan la factura y me dijeran que no tenía que pagar las 40 lucas de la vieja línea. Y que vaya a devolver los equipos a la oficina, que hace dos meses era que me los venían a buscar. Voy hoy y resulta que no debo nada pero la baja no estaba hecho todavía!!!! Claro, nadie quiere ser el empleado que resta, el que acepta una baja. Y para eso te mienten, te cortan, te dicen que no se escucha bien, te derivan. Ahora parece que sí me dieron la baja en la oficina, en persona (lástima que no se puede putear a este empleado por lo que hicieron les otres). Pero no me tomó los equipos porque mejor esperar que se confirme la baja y ahí sí me los trae y yo se los recibo.

Me cuesta creer que yo no pueda creer que esta gente crea que eso que hacen es trabaja y/o servicio.

martes, 27 de enero de 2026

¿Qué es más frustrante?

 ¿Hablar por wasap con la ia de movistar o con les pelotudes de las grupas de 100 y pico de personas que monologan y se brotan en cuanto yo digo "todes"? Un "les" y ya creen saber cuál es mi ideología, a quién voté, cuánto dinero tengo, con quién me acuseto, por qué me tiño el pelo. Qué cansador.

jueves, 13 de noviembre de 2025

La gente me soretea pero ni me hago la Heidi ni me ataca la Carrie

 Estoy re yo en equilibrio y mandaje a la mierda sin efectos colaterales. No me enveneno, no pienso qué tendré de defectuoso para provocar tanta mierda. Sigo en la mía porque sé que es buena y no hace daño a nadie. Y que trine el que esté ardide.

martes, 26 de agosto de 2025

Que cada une lo de cada une

 Se van todes a cagar y no me hago cargo de nada. Que ya me avivé que me hago cargo de lo de les demás para zafar de lo mío.

viernes, 14 de febrero de 2025

Estar jubilada no me resta ni un poquito de indignación

 

Todo Sarasa de mierda, cosas obvias que es nuestro trabajo, para esconder el tercer punto. "Prohibido expresar" ! Hay que mantenerse lejos de esta cagada, de esta mierda de querernos envenenar y que nos pongamos a debatir en sus términos: yo nunca "expresé" nada delante de mis alumnis, como profesora de Lengua y literatura de adolescentes enseñé teoría y práctica de la inteligencia lingüística, sus elecciones y opciones políticas, su carga ideológica porque eso es leer y decodificar. Vení a mojarme la oreja conabi del toor que te explico lo que quieras sobre sexualidad, religión y el precio de la lechuga sin "expresar" nada que confunda a nadie. Re clarita te la dejo.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...