Se llovió todo esta mañana, todo inundado por acá y mucho frío. Pero no me costó salir, de verdad tenía ganas de ir aunque me juré que no iba a comprar nada nada. Claro que no cumplí pero fue poco en comparación con mis despliegues de otros años.
Ahora la felicidad de volver a mi casa, sacarme toda la ropa, darme una super ducha caliente, ponerme ropa querida, prender la estufa, hacerme unos pancitos negros con queso, unos mates, una sopita de fideos municiones... ¡Qué placer!!!



































