Mostrando entradas con la etiqueta Ojo de poeta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ojo de poeta. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de agosto de 2026

Nueva frente despejada

 Yo solita, a mi manera, dos horas y pico de laburo. Me cansé. Ahora me encanta ir reacomodando, llevando y trayendo gajos, transplantando. Simón y Docky van ocupando sus puestos de cuidado con vista a la vereda.
















Dejando ir el ojo de poeta viejo

 El eclipse de luna, según astrólogos de confianza, pide dejar ir lo que ya no resuena con la nueva identidad de una. Mi enrededera de adelante, el ojo de poeta que Magdalena me regaló hace cuatro años, ya estaba medio seco, muy crecido y tapando toda la reja. Lo esperé a ver si brotaba después de las heladas pero no, pobre, unas hojitas verdes no más y todo ramas secas. Así que saqué todo. No me sentí asesina porque hay dos gajos suyos que están creciendo divines en dos lugares privilegiados de mis patios. Así que sigo teniendo ojo de poeta amarillo que rebrota y solamente dejé ir lo seco. 

jueves, 15 de mayo de 2025

Festejando mi hepatograma en orden

 Confieso que tuve miedo. Que mi cabeza se dispara y hay que hacer fuerza para frenar el pensamiento trágico. Pero aguanté una semana con los resultados inentendibles hasta que ayer mi cirujano me dijo que está un poco alta la fofataza pero que viene bajando y no amerita nuevos estudios. Que el lunes que viene me haga el prequirúrgico con mi cardiólogo y el miércoles que viene vuelva con él, sin turno, para fijar fecha. Me dijo que tiene libre a fin de mes o primeros días de junio.

Tengo que confiar en mi Ojo de poeta que me saluda fiel todas las mañanas, las tardes y las noches.






Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...