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martes, 31 de julio de 2018
Porque no
Se me para en el comedor, con todo el descaro, sin asumir pasado ni imposible futuro y me pregunta: ¿Por qué no me llamás más para que venga a dormir?
lunes, 16 de julio de 2018
Inenarrable
Hay un episodio de mis últimos días que no puedo contar ni por escrito ni por audio ni siquiera presencialmente y con todo mi despliegue melodramático. Solamente he podido compartir esta extraña experiencia con la Sil reenviándole el audio para que ella evaluara directamente la dimensión del planteo que me hacía mi ex. Creo que ella quedó igual de impactada y coincidimos que cualquier que no supiera ni hubiera vivido directamente todo lo que yo viví, creería que él es víctima abandonada de una mujer orgullosa y desatenta, una loca que no lo llama en toda la semana porque está muy ocupada.
domingo, 12 de marzo de 2017
Puf!!!! Siempre tarde tarde tarde y mal
Logré que nadie me dijera Feliz día el 8 de marzo con diversas estrategias más o menos convincentes. Al otro día escucho en el contestador del teléfono de línea: "Hola, nada, era para saludarte, para desearte feliz día de la mujer. Eso nada más." (Voz de galán apichonado o de pobrecitoyoquehesidorechazadoporlaconchuda)
Y mirá que jamás se acordó ni de cumples ni de aniversarios ni de navidá se acordaba o se hacía el que no se acordaba para zafar.
Y mirá que jamás se acordó ni de cumples ni de aniversarios ni de navidá se acordaba o se hacía el que no se acordaba para zafar.
domingo, 8 de enero de 2017
Una buena aventura
Tuvimos una buena aventura ayer bajo la lluvia: caminar del brazo desde Maipú y Chubut hasta la estación, escurrir su remera y mi pollera bajo un alero, enterarnos que los remises tenían hora y media de demora, llamar a su amigo por mi celu mocho y que no tuviera la camioneta para buscarnos, que el 163 se fuera justo que él se fue a averiguar lo de los remises y yo lo mirara irse lentamente y pensara que él estaría resolviendo otra cosa y por eso no corría a pararlo, tener que esperar el próximo con unos puchos salvados del aguacero por mi riñonera, decir qué frío y que él me ofreciera su remera igual de mojada que la mía pero no se le ocurriera abrazarme para que yo me diera el gusto de rajarlo, subir al bondi y sonreirle yo al chofer y hacerle comentarios sobre el chofer desandando tantas historias de sus celos en la calle, pedir bajar en la esquina de mi calle y negarme a ir a la suya a cambiarme y agarrar un paraguas, caminar cuatro cuadras más con las sandalias y los anteojos en la mano haciéndome la cieguita y la paralítica para que él me guiara.
Bueno, son sus débiles pruebas de amor y yo debería recibirlas y no sentirme obligada a dar nada a cambio ni a hacer nada ni a pensar ni teorizar nada. Ni siquiera debería escribir esto para hacer como si nada hubiera pasado.
Bueno, son sus débiles pruebas de amor y yo debería recibirlas y no sentirme obligada a dar nada a cambio ni a hacer nada ni a pensar ni teorizar nada. Ni siquiera debería escribir esto para hacer como si nada hubiera pasado.
Qué tipo quedado!!!!!
Me lo fumo todo el cumple de la nena, me cuenta sus kilombos familiares (históricamente yo era la que contaba todo y él nada), me mira ir y venir entre mis amigues y parientes como si fuera perrito sediento (él), me convida cerveza, fumamos juntos, nos vamos juntos bajo la tormenta,lo agarro del brazo porque (de verdá) tengo pánico de patinarme, esperamos el bondi como 40 minutos a los 2 de la mañana, lo hago pasar a mi casa, le tiro una toalla, le digo si quiere darse una ducha (dice que no porque va a tener que volver a mojarse hasta su casa: truco para que yo le diga que no necesita irse pero yo no caigo), le cebo mates, le revoloteo alrededor en mi propio ecosistema, y dice "Bueno, te voy a dejar descansar" y se va y no se tira a la pileta para que yo me dé el lujo de hacerme la estrecha. Qué cobarde: a él le gusta ir a lo seguro y que yo lo avance o que le diga que sí a sus frases pedorras y telefónicas como "¿De coger ni hablar?" o "¿Puedo ir a dormir con vos?" ¡LOCO!!!!! Aprendé a hacer el novio, a levantarte a una mina, a remarla y a ser rechazado.
domingo, 13 de diciembre de 2015
No me reconozco a mí misma
No tengo ganas. ¿Por qué tengo que hacer como que no pasó nada? ¿Por qué tengo que alegrarme con sus jaja jiji infantiles, mentirosos, inestables y huecos? Yo doy amor amor y quiero amor amor amor amor. No menos.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Nada más que hablar
El otro día volvíamos solos en el auto y hablábamos trivialidades, hasta de política hablábamos, como si nada hubiera pasado. Él jamás me ha encarado manifestando su deseo o sus decisiones, él espera que todo lo haga yo, si yo no lo toco, él no estira la mano, él espera.
Cuando pasamos por una esquina se quiso hacer el trabajador y me dijo que le querían dar esa agencia de ahí pero él no quería. Yo le digo ¿La de enfrente de tu amiga? (La madama trucha de Flores a la que llevaba a cabarute todos los días y que se supone que le presentó a la que "se le cruzó") "Yo no la llevo más a ningún lado a ella, no la llevo más", me dice como si eso aclarara algo.
Cuando pasamos por la casa de Gabriel, el amigo suyo que me mostró los análisis y me informó sobre la ocupación de la que "se le cruzó", me dice "¿No querés bajar en lo de tu amigo Gabriel?" Le hice que no con la cabeza y me volvió todo el dolor de verlo no hacerse cargo de nada, echar la culpa afuera, creer que fue una víctima de un complot en su contra.
Cuando pasamos por una esquina se quiso hacer el trabajador y me dijo que le querían dar esa agencia de ahí pero él no quería. Yo le digo ¿La de enfrente de tu amiga? (La madama trucha de Flores a la que llevaba a cabarute todos los días y que se supone que le presentó a la que "se le cruzó") "Yo no la llevo más a ningún lado a ella, no la llevo más", me dice como si eso aclarara algo.
Cuando pasamos por la casa de Gabriel, el amigo suyo que me mostró los análisis y me informó sobre la ocupación de la que "se le cruzó", me dice "¿No querés bajar en lo de tu amigo Gabriel?" Le hice que no con la cabeza y me volvió todo el dolor de verlo no hacerse cargo de nada, echar la culpa afuera, creer que fue una víctima de un complot en su contra.
Fuera de mi campo de visión
En medio de Azul y mis ponencias y el ciclo de poesía y el cierre de cuatrimestre y la nieta y los brotes de mi jardín, Gustavo se me asoma, me ronda. Hace como que viene a traer algo, busca a los chicos, llama por teléfono con cualquier excusa. Y yo ni lo miro de reojo, apenas lo veo pasar por una esquinita, y soy muy feliz de no tener deseos hacia él.
domingo, 25 de octubre de 2015
Hablale al mecánico
Qué gracioso, qué gracioso. Cómo me gusta hacerle a mi ex esas pequeñas maldades que solamente él y yo registramos. Ayer sábado, después de su jornada nocturna de trabajo, se vino a mi casa con su amigo mecánico para arreglar el auto de Julián que estaba en mi entrada y el mío que estaba en la suya (qué intercambio de ruedas más promiscuo). Estaba en galán el bolú. Pero distante, ojo: le contó al pobre amigo no sé qué sobre una foto suya en feis, el episodio en el que la poli casi le saca el auto, su necesidad de comer y de dormir, su parecer sobre lo sucio que estaba el piso. Genial. Yo escuché casi todo. Le alcancé un balde, un trapo y unos diarios... por si los necesitaba.
lunes, 19 de octubre de 2015
Día de la madre: un año después
Ayer fue un día perfecto. Estuve en casa con mis dos hijos, mi hija, mi nuerita y su panza. Se pelearon por comer o no carne, su prendió la parrilla, Magda renegó pero fue a comprar la carne, Rafa lavó los platos, Belu me trajo de regalito unas pulseras y una lechuza para el cuello, yo le tejí un saquito y le armé dos macetitas tejidas.
A la tarde miramos una peli en mi cama y tomamos mate con magdalenas.
Desde hacía dos semanas, desde el baby shower de Mile cuando lo vi por última vez, venía pensando en que ya no necesitaba mi tan reclamado "feliz día" de parte de Gustavo. Pensé en no dar señales de vida en 15 días a ver qué hacía, estuve bien, no lo extrañé ni lo odié, todo estaba en su lugar y en equilibrio. el jueves Magda lo llamó para que la lleve no sé dónde y dice que él le dijo que quería poner el auto a su nombre: es su modo de decir miren lo que estoy haciendo por ustedes, su modo de decir todo lo que tengo es tuyo, aunque me joda que no se haga responsable de sus cosas y yo le diga a magda, como le dije a él, que no queremos poner nuestro nombre y nuestro sueldo detrás de un auto que no sé sabe quién maneja, ni qué hace. Es mi modo de rechazarlo, ya sé, pero para eso me divorcié.
Ayer llegó por fin el bendito mensajito "Feliz día!", decía y me lo mandó dos veces seguidas (¿su modo inconciente de decir quisiera darte el doble de lo que te doy? ¿te estoy enviando dos veces todo lo que puedo enviarte?) , tipo 5 y media de la tarde. Ni un Pau, ni un nada. Se lo mostré a Ju y Belu, Julián dijo que las mujeres siempre queremos más. Y sí. A propósito se lo contesté dos horas después, hubiera puesto gracias, amor, pero solamente puse Gracias y una carita feliz. Fue más de lo que me dio él, o lo mismo. Me sorprendió no tener ganas de verlo, ni enroscarme con reclamarle que me debe regalo y abrazo, ni con contarle que me acuerdo que exactamente hace un año, dos días después del día de la madre, el 21 de octubre de 2014, lo llamé y me fui a su casa desesperada por coger y por hablar con él de nuestra vida, de la muerte, de mi poesía, de todo. Lo importante es que yo lo sé: que vivimos todo un año juntos, que esto es vivir "con él", que sufrí como loca, que tuve muchas de las cosas que fui a buscar y no tuve otras y me sobraron muchas cosas que no quiero nunca más en mi vida. Estuvo bueno y me perdono, hasta me felicito, el perdonarle todo pero sin aceptar todo en mi vida, el entenderle y justificarle las boludeces pero apartarlo de mí cuando cree que voy a dejar mi vida por él.
A la tarde miramos una peli en mi cama y tomamos mate con magdalenas.
Desde hacía dos semanas, desde el baby shower de Mile cuando lo vi por última vez, venía pensando en que ya no necesitaba mi tan reclamado "feliz día" de parte de Gustavo. Pensé en no dar señales de vida en 15 días a ver qué hacía, estuve bien, no lo extrañé ni lo odié, todo estaba en su lugar y en equilibrio. el jueves Magda lo llamó para que la lleve no sé dónde y dice que él le dijo que quería poner el auto a su nombre: es su modo de decir miren lo que estoy haciendo por ustedes, su modo de decir todo lo que tengo es tuyo, aunque me joda que no se haga responsable de sus cosas y yo le diga a magda, como le dije a él, que no queremos poner nuestro nombre y nuestro sueldo detrás de un auto que no sé sabe quién maneja, ni qué hace. Es mi modo de rechazarlo, ya sé, pero para eso me divorcié.
Ayer llegó por fin el bendito mensajito "Feliz día!", decía y me lo mandó dos veces seguidas (¿su modo inconciente de decir quisiera darte el doble de lo que te doy? ¿te estoy enviando dos veces todo lo que puedo enviarte?) , tipo 5 y media de la tarde. Ni un Pau, ni un nada. Se lo mostré a Ju y Belu, Julián dijo que las mujeres siempre queremos más. Y sí. A propósito se lo contesté dos horas después, hubiera puesto gracias, amor, pero solamente puse Gracias y una carita feliz. Fue más de lo que me dio él, o lo mismo. Me sorprendió no tener ganas de verlo, ni enroscarme con reclamarle que me debe regalo y abrazo, ni con contarle que me acuerdo que exactamente hace un año, dos días después del día de la madre, el 21 de octubre de 2014, lo llamé y me fui a su casa desesperada por coger y por hablar con él de nuestra vida, de la muerte, de mi poesía, de todo. Lo importante es que yo lo sé: que vivimos todo un año juntos, que esto es vivir "con él", que sufrí como loca, que tuve muchas de las cosas que fui a buscar y no tuve otras y me sobraron muchas cosas que no quiero nunca más en mi vida. Estuvo bueno y me perdono, hasta me felicito, el perdonarle todo pero sin aceptar todo en mi vida, el entenderle y justificarle las boludeces pero apartarlo de mí cuando cree que voy a dejar mi vida por él.
lunes, 5 de octubre de 2015
La leve Paula
Miedo de volarme por la ventana, como Pedro en ese cuento de Anderson Imbert o como Remedios la Bella y sus sábanas. Y él es un idiota remachado, que no entiende nada, que nunca vuela conmigo, que ni dos saltitos da, opaco, aburrido, triste, consumido por la rutina, el sinsentido y la merca. Pero cuando me mira de reojo, cuando me deja hacerme la linda delante de él, cuando podemos ser padre-madre-abuelo-abuela sin pelearnos, cuando me escucha del otro lado del teléfono todo lo que tan teatralmente le reprocho, me reconcilia con su función en mi vida: mi ancla, mi lastre (que alguna función tienen en la navegación), mi necesidad de normalidad pedorra, mi confirmación de que no soy un monstruo ni estoy loca, mi alegría de ser monstruosa y de estar loca.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
No engancharme en sus jueguitos
Él, que nunca tiene crédito, me manda dos mensajitos para decirme que llamó a mi casa "con miedo" porque "la otra vez" lo atendió un tipo. ¿Me está cachando?
lunes, 28 de septiembre de 2015
Tanto buscar mi potus y estaba ahí
Él es el potus que tanto busqué: Como hombre es repulsivo, dañino, contraproducente, despreciable, pero como potus es perfecto: Lo ponés ahí no más, ni al sol ni a la sombra, lo regás, lo dejás que brote cuando quiera o que se seque si tiene ganas, total ponés otro o le sacás un gajo para replantar, le limpiás las hojas cuando se te da la gana, no esperás flores.
domingo, 27 de septiembre de 2015
Hay que aprender a compartir(me)
No puedo quererte porque no me dejás que quiera a todo el resto del mundo al que siempre quise tanto.
Siempre dije: el que me da a elegir pierde: soy mujer de muchos amores, aunque me acueste solamente con vos.
Soy físicamente monogámica, pero seguro que es un prejuicio, un resabio de mi mala educación sentimental, e ideológicamente promiscua.
Sobre mi cama: Demitrópulos, Saer, Feiling, Schweblin, Figueras, Roffé, Heker, Ospina. Si no te gusta esta promiscuidad, acostate con otra.
¿Celoso? Uf, ya deberías haber aprendido que no te conviene competir, perdés siempre, mejor unirte a mis amores de toda la vida.
No soy una figurita que se canjea. No quiero que sean mi figurita difícil. Dejémonos de coleccionar traumas infantiles.
¿Por qué tengo que perder tanto para tenerte?
Me consuela de haberte perdido pensar en todo lo que gané a cambio.
Siempre dije: el que me da a elegir pierde: soy mujer de muchos amores, aunque me acueste solamente con vos.
Soy físicamente monogámica, pero seguro que es un prejuicio, un resabio de mi mala educación sentimental, e ideológicamente promiscua.
Sobre mi cama: Demitrópulos, Saer, Feiling, Schweblin, Figueras, Roffé, Heker, Ospina. Si no te gusta esta promiscuidad, acostate con otra.
¿Celoso? Uf, ya deberías haber aprendido que no te conviene competir, perdés siempre, mejor unirte a mis amores de toda la vida.
No soy una figurita que se canjea. No quiero que sean mi figurita difícil. Dejémonos de coleccionar traumas infantiles.
¿Por qué tengo que perder tanto para tenerte?
Me consuela de haberte perdido pensar en todo lo que gané a cambio.
jueves, 24 de septiembre de 2015
Tu voz mi voz
De repente nos llamamos. Vos, yo, nunca nosotros, siempre a destiempo. Ninguno de los dos saluda ni se presenta, sabemos quiénes somos, sabemos que la espera es mutua, imposible, hasta indeseada. Sabemos qué momentos corresponden del juego: rechazar, ser rechazado, hacer como que no pasa nada, arrepentirse.
Nada-todo
Yo no sé si él es tan nada porque no puede ser tan todo como yo le pido o si, porque es tan nada, a mí me sirve para pedirle todo porque total no hay riesgo, total siempre me vuelve a hablar y a mirar con su cara de deseo lejano, su admiración por mí cuando no me tiene, cuando no le doy poder para tocarme ni influir en mi vida. Debería yo conformarme con eso, amar su siempre volver a desearme en hipótesis, en posibilidad, debería yo esquivar la concreción de nada con él como se esquiva la pisada en el hielo que te tira en el agua congelada. Deberíamos ser platónicos.
Viejos papeles
Revisando cosas viejas arriba de placares con Magda me encuentro agendas, libretas, papelitos en los que siempre, cada tanto, escribía yo las mismas cosas, por ejemplo: Cuando me fui a San Bernardo con Julián y lo llamé de allá a Gus porque me había dado un ataque de te extraño y sos el sentido de mi vida y he visto la luz a tu lado. Él me dijo en el teléfono que para qué lo llamaba si me había ido. Cuando volví lo busqué y le dije que quería tener otro hijo con él. Y así vino Magda y así me fui convenciendo de que mis deseos más profundos, mis brotes místicos, tenían todo que ver con él. Mentira, él es un tipo, nada más, y nunca se entera de nada, y va por otros carriles y ni pelota a la bola de cosas que vivo yo.
En la cresta de la ola
Tengo uno de esos picos de emoción, de creatividad, de planes e ideas geniales cumplidos y en camino, que me cago tanto en las patas, que me parece que me sacan la alfombra de debajo de los pies, que manoteo en el aire para agarrarme de algo, que el pelotudo es mi única ancla conocida y garantía de no ir hacia ningún lado. Tranquilos mis protectores lunares, no hago nada que me lo acerque.
Sé que es un mecanismo
Como dice Silvana: una ya sabe que hace esas cosas, que piensa esas boludeces porque se caga en las patas, porque no se banca que todo vaya tan tan tan bien, porque hay que frenar el éxito con algo de autobiocot. Ya pasó. No tiene consecuencias extremas.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Idiota
Te veo pasar por la calle, todavía en el auto ajeno rojo que manejás sin decidirte a trabajar con el tuyo o los tuyos o algo con las tres cachilas que decís que tenés pero no andan o no tienen los papeles o no sé qué carajo. Te veo sonreir como un idiota y prefiero pensar que no me viste porque no logro convencerme de que no te vi.
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Lunes por la madrugada...
Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...
que sonríe cómplice de amor...