Me cansa la ansiedad ajena. Gente que no escucha, que corre para comer, dormir, hasta para divertirse. Nunca están acá sino en mañana, en después, en una foto propia o ajena en una pantalla. Hablo y no se bancan mis frases largas, mis anécdotas, mis pensamientos. Me completan la oración antes de que termine. No sé dan cuenta si me quedo callada y renuncio a contar lo que estaba contando. Después me preguntan, sí, se interesan, pero debo contestar con monosílabos, emojis o dos o tres palabras. No mucho, no demasiado para pasar a qué?
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domingo, 25 de enero de 2026
martes, 26 de diciembre de 2023
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Lunes por la madrugada...
Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...
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