¿Por qué es tan difícil saber qué quiero, qué tengo ganas de hacer, qué hago por compromiso, por costumbre, por conseguir otra cosa? Leer y escribir estoy segura, estar con mis hijes y mi nieti estoy segura. Todo lo demás me tambalea sobre el cómo, el cuándo, el con quién, el para qué. Todas cosas buenas pero que no sé ordenar ni darme sin conflicto ni autoreproche: si quiero ir a flamenco o no, si acá o allá, si con esta o aquella, si me da pereza, si no me sale, si no practiqué nada en la semana, si quiero tocar la guitarra dos horas o media, si algo nuevo o repetir hasta que me salga, si clases o youtube, si mostrar u ocultar, si quiero regar todos los días o esperar que llueva, si dormir hasta las once o levantarme a "hacer algo útil". Me harto, me maltrato, me juzgo, me castigo. Infu.
jueves, 30 de noviembre de 2023
jueves, 13 de abril de 2023
Me pongo nerviosa e infantil
Soluciono y me hago cargo y mi gente me acompaña y sostiene. Pero no puedo evitar la angustia y el miedo, o la actuación de la angustia y el miedo o su narración, tematización, exorcización.
miércoles, 22 de febrero de 2023
La escritura como precio
De repente, acá de madrugada, tejiendo y terminando la serie sobre Lidia Poets, me siento en paz porque acepto mi propia importancia como escritora y como feminista. ¿Y si escribir fuera necesario para mí porque no puedo simplemente vivir y disfrutar sin pagar ningún precio? ¿Si estuviera cargando con esta obligación porque no me permito nada puramente egoísta, hedonista sin propósito? Cómo me molesto a mí misma...
miércoles, 8 de febrero de 2023
La hora de la tranquilidad
Hoy debería ser mi "día feliz" y, en cambio, estuve todo el día intranquila. Sin saber muy bien por qué, cómo ya sabemos. Fui a comprar comida al chango, alimento para perros, sufrí con el auto que hace ruido, levanté maceteros de madera de la calle, fui a lo de Magdalena a disfrutar de su tereré y sus cuentos de viaje pero asustada por el auto y el calor, me perdí, paré en semáforo a revisar motor, volví bien pero inquieta, estuve en seminario virtual, me olvidé de reprogramar taller con Mati, regué a las 10 de la noche, me fui a leer a la cama pero no me gusta la novela Cf que empecé, preocupada siempre por si Rafael saca los perros, entré el auto, les vecines estaban en la pileta con la música fuerte aunque no tanto y canciones que me gustaban, recalenté sopa de arroz, abrí cerveza, me fumé tres puchos diciendo que no iba a fumar otro, me puse a ver remeras y vestidos de Palo verde y me deprimí porque talle 5, todo mal. Recién ahora, a la 1 de la mañana logré sentirme entera con silencio afuera y compra con envío gratis para hoy de Eterna Cadencia. Vamos, Paulita, tú puedes.
viernes, 10 de diciembre de 2021
¿Por quéeeeeeee?
Odio esta manía, tendencia, costumbre, toc, que me desespera de pensar en lo que me falta, lo que no tengo, quienes no están, en relación directamente proporcional con la enormidad de lo que tengo, recibo, consigo, encuentro, construyo.
Tengo tantas ganas de llorar... Ayer casi lo logré con excusa de vómitos y dolor de cabeza por cervicales, pero ni llorar de alegría me permito... ¿Qué es lo que no puedo perdonarme ni permitirme? Basta de autoflagelación y análisis"!"!"!"!"! ¿Por qué no puedo festejar lisa y llanamente????
Lunes por la madrugada...
que sonríe cómplice de amor...