martes, 1 de septiembre de 2026

Leonas al acecho de venta quebrantable


7 poemas de Wingston GonzálezWhatsApp

Wingston González es un artista transdiciplinario nacido en Livingston, Guatemala, en 1986. Vive en Ciudad de Guatemala. Entre otras cosas, es autor de textos como Los magos del crepúsculo [y blues otra vez] (2005), Miss muñecas vudú (2013), san juan – la esperanza (2013), traslaciones (Cultura, 2015) y No budu please (2018, traducción al inglés de Urayoán Noel). Ha participado en intervenciones artísticas como Espuma sobre las piedras (2014, coreografía de Alejandra Garavito), Lugar de consuelo (2016, 2021 y 2024, con Naufus Ramírez-Figueroa), La playa espera por vos (2017, con Naufus Ramírez-Figueroa), Nuevo manual de procedimientos para una educación sentimental (2017, con Bernabé Arévalo) y Ounagülei, messenger of the ancestors (2021, con Ayrson Heráclito). Además, traduce poesía, habla demasia’o, es editor autónomo, guía de lectura y miembro del colectivo literario La Retaguardia.

***

Centavos del cielo

Tenía treinta y dos años
mis manos no eran solo mías
se agitaban en la brisa del mundo
nervaduras de un árbol que supo
demasia’o tarde de vida y estrías

Yo miraba a mis enemies, mis aliados
leonas al acecho de cebra quebrantable

Músculos la penumbra de mis ganas
Mi amor me decís por el teléfono
vi la luz del money, pero no su dulzura
vi el sol líquido del verano nuyorquino
petardo de medianoche disuelta

Y si el albor es nomás el aullido
y el anuncio la calentura no es nomás

Doble Ve, febril, la mano ciega y vagabunda
como bestia en su hora la verás
como una luz iracunda.

***

El culto a la belleza

Ayer volví a soñar con vos:
Tengo 30 y pico, una cuarto
en la casa de mi madre
Sos una invitada, te digo
esta noche te tengo de visita
Viene en un vagón de ferrocarril
la Señora que me ama
en una barca de sol a sol
como de Oriente a Occidente
y en su descenso de vértigo
yos montes ladran, los perros huyen

¿Y qué pasó, amada mía, bebé
con este hielo a medio hacer
con este hijo que nos separó
en la noche más del carajo?
¿Qué pasó, mi amor, mi Señora
con el culto a la belleza
con el amor me que profesabas
sin que lo supiera mi cabeza?

Del cuerpo los sentidos, del
sueño los apetitos y de la mente
el clima y la intemperie
Hoy volví a soñar con vos
en una loma seca
en la cama de mi madre
a donde pienso enviarte
como herramienta
que se arroja en el campo
para ser trasformada
en loto, en mano de lagarto.

***

Poema 2

vender el páramo repleto de fantasmas
las lenguas rupestres colgadas al sol
los costados cabezalcielo las trenzas
vendieron la campiña desnuda y helada
el techo rojo del sagrario la bandera
y una inmensa tv pegada a mi historia
aun temprano un funeral en el cartoon
network : en cuya plena oscuridad estoy
sujeta lingüística variante filosófica
de los huesitos de la angela yvonne davis
dislocación del mississippi cuerpo soy
de una escalera en la costa temblorosa
al sur encontraron muertos los buzos
que enviamos a buscar mi osamenta
somos a lo más tesoros sumergidos con los
desaliñados barcos de la civilización

***

Para no chambear en el más allá

Según yo que lo sabías todo, Abelino Martínez
que eran nuestros núcleos delgadas ánforas
repletas de aceite y entrañas. Y vaya que no

qué poco sabés, difunto Abelino Martínez, llega a ser

lo disperso nuestra raíz, lo inmóvil
ese y no otro nuestro cielo

Te fue dicho: puede la cepa de nuestro anhelo
violentar la justicia del mundo

Y calambre de mandíbulas abiertas
dar por cerrada toda creación e instalarnos
en el tiempo, como un aluvión de fango
para no trabajar en el más allá y afanarnos
en la figura del deseo.

***

Parranda

Que todo lo que permanecerá:
Comer como un pueblo sin reyes
Pensar como una brisa sin cambio
Adornar la frente de florescencia pura
Florecer y nada más.

***

Canción de los funerales

La otra noche estuve en un funeral, en Zacapa
«Ahora estamos agotados», dije
A la amable concurrencia que quiso escucharme
«Por el hambre, por el peso de los viejos y la liviandad de los niños
»Pero sobre todo, por tanto desvuelo estamos
»Que ya no damos una. Siempre
»Viajando, siempre confundidos, golpeamos
»A las puertas de la gente de bien
»Con las manos mortalmente heridas»

Y dije aún más—muchísimo más
Pero fuera de la familia, ni una palabra

Solíamos tener un corazón orgulloso
Y mucha high resolution frente a los vendavales
Pero ahora toca decir
«Templanza, cabecita mía, templanza»

Pasadas unas semanas, otro funeral, ahora en la Quinta Avenida
Una difunta de apellido Sánchez Rosales
Aguda como una lanza, su imagen
Recogía la transparente pátina de nuestras dudas e inquietudes
«No lloren ni por los muertos», nos dijo
«Ni por los desaparecidos. Lloren, más bien,
Por los vivos, por sus primos y sus hermanos
Asesinados frente a su puerta»

Y ofreció algunas soluciones—de hecho
Muchísimas soluciones poco agradables, paqué les cuento

Solíamos tener un corazón orgulloso
Y mucho cuero duro ante las inclemencias
Del clima y la locura del hombre
Pero ahora toca decir
«Sé paciente, vasija mía, sé paciente».

***

Como una novia

Me las arreglo para ir a ver a mi padre
como quien va de camino
a la casa de una novia, me pongo

el menos gastado de los tres pantalones
que cuelgan a los flancos
del armario de mi infancia:

Camisa limpia, corte de pelo
moderno, lentes de sol no
porque a mi papi

he de verlo de lejos, más o menos
como el cielo de Manhattan
bajo la piedra del invierno

Vos no lo sabés, pero me atavío
exactamente igual para ir a verte en
al templo los domingos

que a mi padre en enero

Es decir: de hombre completo
crecido entre espinos y regado
por yermos, excepto

que de mi padre no espero
ni más estéril beso
Qué la que hay, mi amor

has venido en un sueño
Estos son tus hijos y estos son
tus nietos

Todas las cosas ocultas vuelven
a la vida, tiempo y hambre
de por medio

Los árboles de Central Park
han florecido
como una novia en celo.

lunes, 31 de agosto de 2026

Wingston González, poesía en garífuna

 





La poesía escrita en garífuna recibe uno de los principales reconocimientos a las literaturas indígenas del continente.


Wingston González obtuvo el Premio de Literaturas Indígenas de América 2026 por Un poquito más allá. El jurado destacó cómo la obra entrelaza historia, tradición oral, espiritualidad e identidad garífuna.


González recibirá el premio el 4 de diciembre durante la FIL Guadalajara, donde también se reconocerá una obra que mantiene al garífuna como lengua de creación literaria.

Traviesa


 

En Macondo llovió durante cinco años seguidos













 

De paso le hice unos gajitos a mijito



 

Jugar, dormir, comer, mear el sillón porque miawela me deja sin pañal, escaparme por la escalera prohibida














 

Lunes con miawelita














 

Miawela ama que la use de almohada



 

Moria, la serie. Dos capítulos iniciales

 Moria, la serie: Dos primeros capítulos. En general me gustó mucho: la estética, el planteo, la actuación genial de Sofía Gala. Pero me parece que los 60-70 no tenían ese glamour y que la Moria que conocemos hoy no era así pero con 60 años menos. Yo estuve viéndola en las películas de Olmedo y Porcel y haciendo de vedette en las tapas de revista, en el destape de la primavera alfonsinista, en las primeras imágenes de mujeres en tanga con las rayas negras tapándoles las tetas. Me gustó la inclusión de esa referencia perdida a la dictadura pero critico lo perdida de esa referencia cuando fue toda una etapa de nuestra historia y de la vida de Moria que la hace ser mucho menos hueca y frívola de lo que quiere aparentar desde que envejeció y se autoproclamó monumento nacional.

Fin de Cien años de soledad la serie

 Fin de Cien años de soledad: Me emocionó mucho, me dieron muchas ganas de guardar cada imagen de esa casa mágica de los Buendía y de sus últimos días de lluvia durante años. Una genialidad el personaje de Fernanda. Hasta el último minuto creí que la iban a cagar con la resolución de la cuestión del incesto, el manuscrito y la explicación del título pero no: muy muy muy bien: acorde a la novela y agregándole todo lo que una producción audiovisual le puede agregar (Acuérdensé de mí cuando suena el tema que le pusieron al hijo que vuelve a Macondo después del seminario para ser Papa)

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...