sábado, 11 de abril de 2026

Marinera y coral

 

Ficha técnica

Título: Punto de araña | Nombre: Nerea Pallares | Editorial: Libros del Asteroide | Páginas: 184 | Formato: 20 x 12,5 cm | Fecha: Febrero, 2026 | ISBN: 978-84-10178-89-2 | Precio: 19.95 euros

Punto de araña

Nerea Pallares

LIBROS DEL ASTEROIDE

 

Llamada por el espíritu del mar y del viento que bate en la puerta de todas las casas, Ari llega a Camariñas, un pueblo laberíntico que le resulta extrañamente familiar, para encargarse del museo del encaje y ejercer como guía turística, sin saber aún que las mujeres de la localidad han tomado una decisión que está a punto de cambiarlo todo. Hartas del egoísmo de los hombres ausentes, dueños del dinero y de las decisiones, y de sostener la voz de todos sin tener una propia, las encajeras o palilleiras –que son también rederas, mariscadoras y trabajadoras de la conservera– deciden acabar con esta situación de una forma drástica y peligrosa: llamando a las arañas. Tres deidades dotadas de un poder y una sabiduría ancestrales.

La primera novela de Nerea Pallares es una obra marinera y coral, salpicada por la espuma de las olas que rompen contra las rocas y tejida con las voces de tres generaciones de mujeres que se rebelan frente a la injusticia. Una oda a las que tejen las redes invisibles que nos sostienen; a las manos que, en silencio, entrelazan el mundo y a las manos de las amigas, red de redes.

De esas palabras que nunca sé si las inventó mi familia o qué: Me gusta que me vuelvan desde otros lares

 MORROCOTUDO es algo grande o extraordinario. Deriva de MORROCOTA, que en países del Caribe tiene el significado de gran onza de oro.


La buena nueva

 Es que estoy escribiendo lo mío todos los días. No llego a mi meta de cuatro horas diarias de escritora, pero ya voy. Máximo hora y media, pero ampliando. Tengo en caliente la del diccionario, Anahí y para terminar y concursar la de Pachu.

Sobrecalificada

 O sobrando. O estando en lugares donde me tengo que achicar. O no llegando a lugares donde tengo que crecer, donde el entorno es para mí un desafío y no un ancla. ¿Cómo se hace?

Confundo intolerancia con saberme diferente y convivir

 Hay gente muy cercana que me molesta mucho. Odio lo que hacen, lo que dicen, cómo se ven y me ven, cómo viven. Y parece que les estuviese criticando y me hace sentir una yegua. Quisiera lograr "no" tolerarles, proque eso sería, para mí, aguantar lo que no me gusta, sino pensar que cada une es como es y todes estamos bien. Y lo que de verdad me afecta o no quiero en mi vida poder decirlo, elegir, excluirlo, sin tomar decisones totalitarias, totales, descartantes, apenantes, deprimentes.

Me cuesta tanto decir "Esto no es para mí", "Esto no lo quiero en mi vida", "Esto lo borro sin leer, sin mirar, en esto ni pienso". Parece que todo lo que se me acerca tengo obligación de recibirlo. Es peor que mendigar cariño, es aceptar como bueno todo lo ajeno y quitarle valor a lo propio.

Resignar

 "Algo tenés que resignar", me dijo mi terapeuta. Claro, no se me había ocurrido. Dudo entre hacer una cosa u otra pero no puedo decidir porque todo me gusta y no sé resignar nada. Por eso quiero clonarme, la teletransportación, estar en todos las dos a la vez y sin dejar mi casa.

Me hace bien cuando voy a algún lado y vuelvo y mi casa sigue acá, esperándome, bien sin mí. Ojalá eso se me hiciera carne alguna vez y no me sintiera tan desgajada, arrancada cuando me tengo que ir.

Hoy en el Museo Histórico Altube


 

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...