Lunes por la madrugada
El placer de bloguear
domingo, 22 de febrero de 2026
Me parece que lo que leo me habilita el odio
Es como si fuera eligiendo narrativas violentas, detestantes, puteadora, constructoras de placer en el odio. Para habilitar mi propio permiso de alejarme de gente que me hace daño. Mi permiso para ser mala y no ser incondicional, no estar siempre, no poner ninguna mejilla.
IT y algo más
Vengo de lecturas intensas que se me trenzan, me persiguen y me confunden: Solenoide que arrastro desde el año pasado, Hamnet de la que apenas puedo hablar, Claus y Lucas que me deslumbra en castellano y en francés, IT de la que atravesé ya 800 y pico de páginas y tengo pánico de habitar, y ahora subo El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, cuya violenta crueldad hace pensar que no se trata de una novela, de un artefacto simbólico inofensivo sino de uan patada en la mitad de la cara. Y así y todo está ahí la belleza, la dulzura.
viernes, 20 de febrero de 2026
Año del caballo de fuego
Acabo de ver dos videos que me dejaron pasmá. Pero contenta. Con la idea de todo lo que trae esta intensa cabalgata 2026 y con las ideas de que el eclipse de hace tres días fue un reinicio a nivel planetario. Yo no estaría loca ni enconchada sino reconfigurando con toda la humanidad sensible una nueva percepción que mi cuerpa ya conoce, ya se ha venido preparando, y mi cerebro todavía no comprende. Así que descansar, limpiar lo viejo y hacer espacio para lo que viene. No cagarse en las patas, creer en una. Me gustó algo de no ser optimista hueca ni dejar hablar al monstruo negativo que dice que todo va a ir mal o es imposible, la actitud sería abierta entre esos dos extremos: ver qué llega, creer que es posible, dejarse habitar, no controlar ni planear todo antes cerrando posibilidades. Difícil pero en eso estamos.
Hamnet y Hamlet
Ayer fue el encuentro de Tribu lectora para hablar de la novela de Maggie O 'Farrel. Logré superar mi nagustia, mi negación a compartir nada de esta experiencia con nadie. O quizás no superé mi manía de participar en todo y no pude quedarme callada. Con la voz quebrada y el micrófono inestable "tiré la piedra", en términos de una cumpa, del abandono de Williams hacia su esposa y toda su familia. Claro que me saltaron con el contexto y la época y que "era así" y que la familia ampliada y que cada une duela como puede y que priorizó su talento. Todo sí, pero sigue siendo abandono. Yo no lo juzgo ni lo acuso, entiendo que se muestra cómo Agnes lo perdona, lo justifica, le ayuda a irse, pero eso no quita que sea abandono. Incluso antes de la muerte del hijo ya el padre había dejado la casa para irse a Londres aunque su hija no pudiera ir.
Ayer también dije que pensé en O' Farrel extractando de la obra de teatro del dramaturgo famoso elementos para armar su desconocida vida. Cuánto de Agnes, de Judith, de Susanne hay en Ofelia, cómo todo se amasa en la creación teatral. No lo dije ayer, se me ocurrió recién que en la obra de teatro hay ya un abandono del padre muerto que obliga al hijo a hacerse cargo, a actuar en venganza, a elegir los deseos del otro y dejar los propios para morir a su vez por otros. El Rey obliga a Hamlet a vengarlo, a dudar, a olvidarse de Ofelia. El dramaturgo obliga a su único hijo varón a buscar, como un fantasma, ayuda para su hermana enferma, a hacerse cargo de la peste, a tomar la muerte sobre sí mismo. Desviaciones del mismo dolor.
¿Los materiales vitales para el Claudio traidor salieron del abuelo? ¿No encontró O'Farrel ningún elemento del hermano asesino en la familia que le imaginó a Shakespeare?
jueves, 19 de febrero de 2026
Mirá si te voy a dar pelota justo ahora
Me cuesta dejar atrás el lastre. Me siento mala y ortiva. Pero estoy en lo mejor de mi vida, desesperada por darme pelota a mí misma, por expresar lo que tuve escondido tantos años, por brillar tipo Leo sin asustarme. Y andar conectando con las pelotudeces de mi vida anterior sé, lo sé, lo sé, es la cobardía que me hace retroceder, buscar terreno conocido, quejarme de las mismas pelotudeces de siempre y no enfrentar todo todo todo lo que sé que quiere ser y hacer y me resulta tan desafiante.
Las tres novelas de Claus y Lucas
Me habían recomendado el libro varias veces y desde ópticas de lectores diferentes. Está caro porque Ediciones del eclipse es genial y trae las tres novelas juntas. Ahora logré leerlo, primero en pdf, porque apareció curso gratuito.
Un flash de historia de guerra y posguerra, dolorosísima, con infancias vulnerabilizadas al límite, pero más que nada, una, muchas, historias de escritores y escrituras. Ayer hablaba en el taller y mi visión se recortaba diferente de las de otres lectores que buscaba "qué sucedió en realidad" o "a quién le pasó esto" o "a quién creerle". Yo sé lo que hace la ficción con la experiencia. Yo sé cómo se amasa y se pegotea la escritura a la vida. Yo dije que todo es "verdad" porque lo "verdadero" es la emoción, el sentimiento, el dolor, más allá de la anécdota que se le adjudique a cada personaje. Dije también que no sé quién es personaje de quién.
Cuando iba por la mitad de la segunda novela, ya muy caliente, encontré en mercado libre una edición usada y muy barata de la tercera novela en el francés original. Se llama La troisieme mensonge. Alguien preguntó cuáles son las dos mentiras anteriores. Obvio, obvio, obvio. Leí en francés todo el sábado, la devoré del mediodía a la noche. Ya no soy la misma.
En el medio terminé mi cuento "Cómo y por qué traer a la abuela Celia al 2172".
domingo, 15 de febrero de 2026
Me acabo de encontrar esto en el grupo de wasap que tengo conmigo misma
Sueño: estaba con un hombre, joven, lindo, musculosa, sentada en un colchón en una pieza que era mía, a punto de garchar, y entraba tres minas, una creo que era Magdalena, sin llamar a la puerta de madera, cerrada, y el tipo se iba, desaparecía, salía por otro lado, Mutis por el foro. Idea de cambio de decorado, de entrada y salida de títeres
Sandokán, el príncipe pirata
Sandokán, el príncipe pirata: La serie es malísima. Pensé en verla sin sonido porque solo está bueno el mar, los barcos y los catalejos pero hasta les actores son gestualmente malísimes. Ahora llegaron a las minas, a ver si les sale algo interesante por el lado antimperialista.
Sandokán, la serie: Escupida al ojo aparte para la música: pedorra, efectista y machacona. Y repite el nombre del héroe como yingle de limpiador de baño.
Sandokán, episodio 8: Bueno, sigue pedorrisima en melodrama música publicitariamente epica. Pero me gusta el pirata que escribe, Yañez y sus conflictos con Dios, el chamán dayak y la comunicación con les muertes, el malo que es "bueno" por parte de madre, la historia de locas e histéricas. Me dieron ganas de viajar a Singapur, a mí que no muevo un dedo ni para llegar a Castelar. También ganas de volver a leer a Salgari porque me huele que hay mucho por ahí todavía para mí desde que lo conocí a los 9 años.
Sandokán: Ah, también me gusta que al Tigre de la Malasia no se le corra el delineador ni medio muerto, ni torturado, ni delirando con veneno de cobra, ni ciego ni ná.
¿Tengo algún experte en Salgari por acá que me diga en cuál o cuáles de todas sus novelas se basa la serie? ¿Y alguien que me consiga ediciones completas de dichas novelas? Y, ya que estamos, ¿alguien que me regale 200 Lucas para llegar a fin de mes?
Sandokán,la serie: Otra cosa que me gustó entre todo lo que no me gustó es que se cuenten historias de imperialismos que no estudiamos en el colegio, que no conocemos y no sabemos relacionar con nuestra propia historia. Me gusta que sepamos de las rebeliones y luchas que llevaron a la actualidad decolonial.
sábado, 14 de febrero de 2026
Dejar que se vaya escribiendo
El cuento, hoy, en este caso. Entre ir al fondo a regar o a enredar las enredaderas, entre atender a los perros y hacer los mandados, poner una línea, dos, agregar un diálogo, decidir que esa frase que tenés en la cabeza hace años la va a decir tal personaje o tal otre. No pretender terminarlo hoy o mañana no sentarte a escribir dos horas ni armar toda la secuencia sin contradicciones. Dejarlo, alimentarlo, moverse para que rebulla.
viernes, 13 de febrero de 2026
El amor de los pobres no sale por la ventana
Gata Cattana: “Cómo aman los pobres”.
«No aman de igual forma
los ricos y los pobres.
Los pobres aman con las manos.
Los pobres aman en la carne y con gula,
en las peores estampas,
en condiciones famélicas y con
todo en su contra.
Los pobres aman sin bonitos decorados.
Entienden de lunes y de tedios domingueros
y de gastos imprevistos
de facturas y de angustias
que embisten
mes a mes
a quemarropa.
El amor de los pobres
no sale por la ventana
aunque el dinero entre
por la puerta,
(que nunca entra),
(aunque no haya ventanas).
Los pobres han aprendido
a amarse a oscuras por eso mismo.
Han aprendido a amarse malalimentados
malvestidos, malqueridos,
porque el hambre agudiza el ingenio
y en sus jardines también crecen las flores
(aunque no haya jardines).
Los pobres han aprendido a aprovechar
los vis a vis, entre jornada y jornada
de trabajo,
(aunque no haya trabajo)
y saben darse placeres nunca tasados
de valor incalculable
y han aprendido a disfrutar las circunstancias
y la sopa de sobre,
el viejo colchón y la cuesta de enero.
Y parece que su amor se yergue
indestructible a pesar de,
a pesar de las miles de plagas,
de los sueños frustrados y fracasos andantes,
de las crisis cíclicas y de hambrunas y de guerras,
más valiente que Heracles,
más Odiseo que Odiseo (…)
Y han aprendido a aprovechar el carisma
y la jerga,
y a escribir poemas inmortales
sobre amores complicados,
y saben de cosquillas,
y saben de boleros
y saben de desnudos
y de darlo todo,
que no es más que lo puesto,
las manos y la lengua
la forma de otear al horizonte
y los cánticos en contra del patrón.
Yo siempre he amado de esta manera».
He estado enamorada más de una vez
MARY OLIVER
He estado enamorada más de una vez,
gracias a Dios. Algunas veces perduró:
activo o no. Algunas veces lo fue todo
aunque efímero, quizá solo una tarde,
pero no por eso menos real (…)
Y he mencionado que algunos fueron hombres
algunas mujeres, y algunos —ahora guárdame el secreto—
fueron árboles. O lugares. O música sobrevolando los nombres
de sus creadores. O nubes, o el sol, que fue el primero y el mejor,
el más fiel —ciertamente, quien me miró a los ojos cada mañana
con tanta lealtad. Así me imagino tanto amor en el mundo:
su fervor, su brillo, su inocencia, su hambre de darse a sí mismo.
Me imagino que así comenzó.
Traducción de Valeria Salas
No sé si lograré foto
Del Casal de ventevees que comen comida de perros. Agarran un gramo con el pico, se paran en el caño que atraviesa el patio, lo golpean no sé para qué y se lo mandan al buche. Algún zorzal también pero por el piso. Competencia de pechitos amarillos y colorados.
Saturación auditiva
Hace como diez días que no miro series ni pelis. Noticieros y esas mierdas hace años. Podcast y videos tampoco. Pongo algo de música, flamenco todo, pero tres o cuatro canciones y ya quiero mi silencio, copiar alguna letra, sacarla en la guitarra, contestarle a les ventevees.
Mis ejercicios de autocuidado
No ir a comprar si yo no necesito. No comprar para preveer nada, ni para Fido, ni para Rafa, ni para alguien que viene, ni por si las moscas. Soportar la incertidumbre, dijo mi terapeuta.
Lunes por la madrugada...
que sonríe cómplice de amor...

















































