"Primavera", de Mary Oliver
En algún lugar
una osa negra
acaba de despertarse
y contempla
montaña abajo:
Toda la noche
en la viva y rasa inquietud
de la primavera apenas iniciada
Pienso en ella,
sus cuatro puños negros
removiendo la grava
su lengua
como un fuego rojo
rozando la hierba
el agua fría.
Hay un solo tema:
cómo amar este mundo.
Pienso en ella
alzándose
como un reborde laminado y negro
para clavar sus zarpas contra
el silencio
de los árboles.
Sea lo que sea
mi vida
con sus poemas
y su música
y sus ciudades de cristal,
también es esta deslumbrante oscuridad
que baja
la montaña,
respirando y paladeando;
todo el día pienso en ella-
sus dientes blancos,
su mutismo,
su amor perfecto.
Traducción de Diana Bellesi, en contéstame, baila mi danza. Ediciones Salta el Pez.
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