sábado, 23 de mayo de 2026

Ayer el profesor del taller de Cine de la BN me echó por decirle racista

 Sebastian Cardemil Muchnik, encargado de dictar el taller de Historia de la Argentina a través del cine, me dijo que "No me iba a permitir decirle racista" y que si quería "desparramar mis ideas" hiciera mi propio taller y que "me invitaba a retirarme si no estaba de acuerdo" con lo que él decía. Un facho total. Ni yo le dije racista como se merecía. Y sexista y transfóbico e ignorante. 

El tema del taller es la historia argentina a través del cine y el tipo, en el primer encuentro, mandó su argumento sobre empezar esa historia con El nombre de la rosa porque "acá somos todos europeos" y "nuestra hsitoria empieza en Grecia y Roma" y "yo miro sus caras y no veo ningún indio" (sic) y "veo sus apellidos y son todos apellidos europeos", "si hubiera quedado algo de los indios, o indígenas, o como haya que decirles ahora para ser políticamente correctos, estaríamos todos vestidos con ponchos y yo acá no veo ningún poncho". Nnananananana, imposible intercambiar argumentos con una bestia así.

Después de eso hablé en nuestro grupo de wasap con les cumpas del taller, hubo de todo, y decidí escribir un mail a la coordinadora de talleres de la biblioteca. Me agradecía muy amablemente los comentarios y nada más. Luego una clase tranqui, cuidándose el tipo se ve. Y a la siguiente, al final, a título de nada, se manda la de "no sé con este wokismo a donde vamos a llegar" a raíz de la versión de La Odisea de Nolam, que "no tengo nada contra los negros pero Helena no era negra" y "una chica que ahora es chino no puede hacer de Aquiles".

Segundo debate de mi parte en nuestro grupo de talleristas y decisión de mandar nuevo mail y de hablarle al tipo en la clase para que, según algunes cumpas, tuviera derecho a réplica. Él, que no deja abrir micrófonos, que no da espacio para debate, que habla hasta por los codos dando por sentado que todes estamos de acuerdo con su "nos guste o no".

Mi segundo mail no fue respondido. Hablé ayer en clase y el tipo a los gritos delante de 200 personas conectadas. Brotado en cuando dije nosotres y le pedí que no insultara, que no supusiera pensamiento hegemónico, que no hablara en primera persona del plural porque no estamos de acuerdo. Un violento, me gritó "Ahora estoy hablando yo" y "El profes soy yo" y "Hace 10 años doy talleres en la BN y nunca nadie me dijo racista". Y no, bro, si no dejás hablar a nadie.

Me fui del taller y de la grupa de wasap. Mandé tercer mail y otro al correo general de la biblioteca. Espero que no termine ahí la cosa. No entiendo cómo alguien así puede ocupar ese espacio público para narrar la historia argentina. Ni quiero imaginarme las bestialidades cuando llegue al peronismo y a las dictaduras. Ayer metí mi comentario cuando entró de nuevo con lo de las ideas europeas en referencia a Sarmiento, Rosas y Alberdi.

Festival de cine africano

 

sábado, mayo 23

El FCAT inauguró su 23ª edición con una película sobre el misticismo africano y una mirada al cine del continente

El Festival de Cine Africano (FCAT) inauguró ayer su 23ª edición en un acto doble celebrado simultáneamente en Tánger y Tarifa. La gala marroquí tuvo lugar en el histórico Cinema Rif, sede de la Cinémathèque de Tánger, con el respaldo de la Embajada de España en Rabat y el Instituto Cervantes.

La película elegida para abrir el festival fue Memory of Princess Mumbi, del joven cineasta keniano-suizo Damien Hauser, ganadora del FCAT LAB 2025 y estrenada mundialmente en Venecia. El filme reivindica el misticismo africano y contó con la presencia de su directora y de la actriz protagonista, Shandra Apondi. Hauser explicó que la película pudo terminarse gracias al FCAT LAB y que presentarla allí suponía «cerrar el círculo», una frase que resume bien lo que este tipo de apoyos significa para el cine africano emergente.

La gala fue presentada por la actriz y cantante Mouna Diaj y tuvo apertura musical a cargo de la agrupación local Dakka Marrakchia, además de una actuación de Chica del Bosque & Sirifo Kouyate, cantautora sevillana y cantautor senegalés que fusionan la kora africana con la guitarra y la voz andaluza.

En Tarifa, la jornada arrancó con una batucada de Levantuka por las calles de la ciudad y la proyección especial de El sueño de Íñigo, documental de Nieves García Benito concebido para honrar la memoria de su hijo fallecido en un accidente de Salvamento Marítimo en 2010.

Entre las extensiones del festival destacó la proyección de Cotton Queen, de Suzannah Mirghani —estrenada en la Semana de la Crítica de Venecia— en el Parque Natural Los Toruños. La película tensiona la relación entre modernidad y tradición y plantea una crítica tanto al productivismo como a las estructuras conservadoras que frenan el empoderamiento de las mujeres, una reflexión que nos interpela directamente.

El FCAT confirma con esta edición su apuesta por el cine africano como espacio de pensamiento, resistencia cultural y diálogo entre orillas.



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viernes, 22 de mayo de 2026

Conozco a cuatro o cinco, las quiero a todas












 

Me encanta la tarea que nos pone La Enríquez

 «A mí me parece que hay una ausencia en nuestras literaturas de las creencias tradicionales. Ni hablar de la cosmovisión indígena. Todas esas creencias me interesaba incorporarlas a mi obra porque están muy presentes en la vida urbana. No es que no están, sino que hay una acción deliberada de la literatura de dejarlas afuera. Como si fuese una superstición que no merece un tratamiento literario. Eso siempre me pareció muy clasista, poco realista. Porque en realidad yo conozco cantidad de personas de la clase media argentina que se van a tirar las cartas, por ejemplo. Que la literatura lo evada, es un poco anacrónico. Cuando yo pienso en un terror latinoamericano pienso en la incorporación de esas supersticiones y esas creencias».


#MarianaEnríquez #LiteraturaArgentina #EscritorasArgentinas #DifundimosCultura #TintaDigital

martes, 19 de mayo de 2026

Leyendo a La Ponce en un club de lectura de UNCUYO





 

Y estamos acá






 

Salió re lindo mi taller en la Biblio Romero







 

Y pensar que yo leí esto a los 17 años


Ahora releo "Los que abandonan Omelas" y ni me acuerdo del argumento ni puedo creer que mi cuerpa de 17 años haya pasado por eso. Pero estoy segura de que este fue de mis primeros cuentos leídos de Úrsula, como todos los de La Péndulo, y de esos que me hicieron dejar la carrera de Letras en Morón por demasiado clásica y formal y proque yo quería leer y escribir ciencia ficción.




 

Remerita garcíamarquense de la feria americana de Refugio






 

Ayer con Feli





















 

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...