miércoles, 22 de abril de 2026

Arrorró mi niña, arrorró mi sol

 Arrorró pedazo de mi corazón.


Esta linda nena se quiere dormir

y el pícaro sueño no quiere venir.


Levantate Juana y prendé la vela

andá a ver quién anda por las escaleras.

Son los angelitos que andan de carreras

en busca del niño para ir a la escuela.


María santa Ana porque llora el niño

por una manzana que se le ha perdido.

vengan a mi casa, yo les daré dos

una para el niño y otra para vos.


María santa Ana y Santa Isabel 

andan pro las calles de Jerusalén,

preguntando a todos si han visto a su bien

todos les responden que no saben de él.


María lavaba, San José tendía

el niño lloraba del frío que hacía.

Duérmase mi niño, duérmase mi sol

duérmase pedazo de mi cirazón.

Le chant de Marie-Desneige

 Charlie veillait. Il attendait de ne plus voir de lumière dans la petite

maison pour se mettre au lit. Il fumait et buvait du thé en se demandant si

Marie-Desneige avait bien compris ce qu’on lui avait expliqué au sujet du

fonctionnement de la lampe au propane.

Le chant l’atteignit au moment où il s’apprêtait à sortir, convaincu qu’elle

avait besoin d’aide pour éteindre sa lampe.

C’était une vieille chanson de marin, lente et lourde d’amours

contrariées, qui déployait sa complainte sur une mélodie qui avait des

relents de grandes marées, d’embruns salés et de tangage sur des mers

cruelles. Une mélodie qui après être revenue en boucle plusieurs fois devint

plus âpre, plus difficile, elle raclait des fonds de mer impitoyables. Charlie

aurait voulu ne plus l’entendre, mais la chanson revenait depuis le début, le

marin reprenait le bateau, le cœur de plus en plus lourd, et déversait ses

malheurs dans des mers sans fond. Charlie n’en pouvait plus, il voulait que

ça s’arrête, qu’elle en finisse avec tous ces malheurs qui n’étaient pas les

siens, mais elle les reprenait, s’en délectait, s’en imprégnait, elle était ce

marin qui avait parcouru les mers du monde en quête d’oubli. La chanson

se chargea d’une douleur plus intime, la voix s’oublia, se perdit, ne fut plus

qu’un murmure dans la nuit, et Charlie sut que Marie-Desneige, là, tout

près, dans la petite maison, dans son lit, se balançait d’avant en arrière en Marie-Desneige berçait en effet son corps en lui chantant tout bas les

derniers couplets de sa chanson de marin. Elle espérait qu’il lui revienne.

Elle avait réussi plusieurs fois à réintégrer son corps de cette manière. Il y

avait cette fois-ci une résistance, quelque chose s’y opposait, une force

contraire refusait sa complainte et elle pensa que c’était la maison, trop

neuve, trop seule, elle n’avait jamais dormi sans personne à ses côtés, sans

personne dans la même habitation.

Charlie, quand il entendit un bruit à sa porte, savait qui était derrière.

Elle avait enfilé un manteau sur sa robe de nuit. Ses cheveux dans la

lumière de la lune étaient un éblouissement et ses yeux dans le noir de la

nuit disaient son immense détresse.

— Je peux dormir ici?

D’un large mouvement de la main, il désigna le lit de pelleteries qui

l’attendait.



Y llovieron pájaros. Jocelyne Sautier

martes, 21 de abril de 2026

Miawela me cuida
































 

Ayer lawela con Felicitas

 Ni yo puedo creer todo lo que hice ayer, después de tanto dudar y tener miedo y si debo, puedo, quiero y cómo y cuándo y por qué, ayer fue un día maravilloso y me sentí fuerte, feliz, útil, querida, etc, etc, etc de genial.

El domingo había hablado con Rafa de mis temores y odios y dudas, de dejar a Fido y la casa y, aunque él todo lo simplifica y le quita drama, me sirvió para eso: simplificar, quitar drama, ocuparme de mí y de lo bueno de ir a cuidar a la bebé hermosa.

Traté de irme dormir temprano, tipo 10 con el despertador a las 5.30 para salir a las 6 y estar allá 7.15. Pero imposible dormirme antes de las 12, hace cuatro años que no me duermo hasta la 1, las 2, las 3, haciendo mis cosas, feliz de mi noche y mi cama o mi escritorio. Al final me dormí y Fido me despertó antes que el despertador. 4.50 ya estaba sacándolo a mear al pasillo y limpiando su meo y acomodándolo en el almohadón del lavadero. Pedí uber con espera y vino en 15 y 5.30 cuando Julián me mandó mensaje de chequeo yo ya estaba viajando. Una chofera divina, de Formosa, que ahora vive en Santa Brígida. No me dolieron las 32 lucas que me costó, mirá si no voy a poder gastarme mi guita en eso.

Llegué antes de que se despertaran. Me hice unos mates con pava eléctrica y termo mientras Julián se vestía y se iba. Me comí unos panes con quesito con Rocío mientras me explicaba cómo hacer la mema y dónde estaba la ropa. Se fue y Feli todavía dormía. ¿Qué hice hasta que se despertó? Ah, la guitarra de Mile. La afiné, toqué por tangos de Granada. Lloró Feli, la levanté con videeíto y todo. Dice Julián que puso cara de "Quién sos a esta hora?". Le cambié el pañal con pis, le hice su mema, se la tomó refeliz, seguimos con la guitarra y fotos. 

Después fuimos a la verdulería de la esquina a comprar para hacer caldo y comer frutas pero muy temprano, recién abría y no tenía verduritas. Volvimos después a las 11 y pico después de la clase de flamenco virtual con Pame. Feli se durmió un ratito en el cochecito con arroró de María Santa y Santa Isabel (ahora lo voy a tipear). Empecé la clase de flamenco con ella dormida, se despertó a la media hora y seguimos a upa aprendiendo paseítos por alegrías.

Otra mema y a la vuelta de la segunda verdulería hicimos el caldo y yo me comí unas papas con chorizo que calenté que había dejado Ro en la heladera. Jugamos un ratito en el piso y en la cuna donde la dejé segura mientras yo iba al baño. Se empezó a poner llorona tipo 2 de la tarde, le mando un audio a Julián y me dice "Tiene hambre", toma de tres a cuatro mamaderas por mañana, ah, lawela la estaba cagando de hambre. Otra mema y ya a las 2.30 llegó Rocío. Esperé a Ju hasta 3 y pico, me llevó a la parada del 53. Ah, antes le di el nuevo saquito tejido a Ro para Feli, se lo puso, le sacamos fotos, me dio los que le quedan chicos para guardar o arreglar. 

LLegué a casa tipo 17.15. A tiempo para limpiar todos los meos y cagos de Fido y de los otros que se avivan y hacen cualquiera. Clase de Adi a las 18 y nuevo taller de la BN a las 19. erminé 20.30 con una manija que no se aplacaba. Si hasta me bañé antes de dormir.


La gran edad se le aparecía como el último refugio de la libertad

 Le grand âge lui apparaissait comme l’ultime

refuge de la liberté, là où on se défait de ses attaches et où on laisse son

esprit aller là où il veut.



Il pleuvait des oiseaux. Jocelyne Saucier

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...