domingo, 1 de marzo de 2026

Ya me voy para la pradera con IT

 Ya almorcé, cómo me gusta cocinarme y aderezarme para mí sola. Esas cositas que una hace cuando vienen visitas pero solo para mí: ensaladas varias, aceite de oliva, limón, mayonesita, tostaditas, vino en cartón con hielo, puchito mentolado.

Ya le di la medicación a Fido y la comida de Senior en la boca. Lo saqué al patio a mear, se volvió solito para adentro con los otros dos vagonetas acá debajo de la mesa del comedor. Baldée el meo, arreglé un rincón de plantitas con uso tembloroso de escalera y enredamiento de ojo de poeta amarillo. Saqué fotos y conecté manguera. Ahora a leer en la reposera a la orilla de las lagunas de aguita para zorzales y amigues varies.

Domingo por la tarde

 Hoy mi cuadra está silenciosa, les vecines del fondo también aflojaron con la cumbia. A lo lejos de escucha una zamba: "Llorando, mi amor, llorando también olvidame vos".

sábado, 28 de febrero de 2026

La llamaron mártir, monstruo, loca, traidora

 Posteo en feis de La broma infinita:





Todo el mundo tiene una opinión sobre Elena Garro.

Los que la admiran la convirtieron en mártir.

Los que la odian la convirtieron en monstruo.


Y ella, desde su primer día hasta el último, fue exactamente ninguna de las dos.


Fue algo mucho más difícil de sostener.


Fue una persona real dentro de un contexto desfavorable para su momento ( mí opinión).


  Este análisis no es una defensa. No es una condena.


Es un intento de mirar de frente a un personaje que la historia ha leído siempre desde los ojos de otros.


Desde los ojos de su exmarido.


Desde los ojos del gobierno que la persiguió.


Desde los ojos de los intelectuales que le tenían miedo .


Desde los ojos de los biógrafos que la admiraban demasiado para ser objetivos.


Hay que empezar por lo que ví verificado.


Lo que está en los archivos.


Lo que está en sus  cartas.


Lo que está en el Archivo General de la Nación.


Lo que está en la Universidad de Princeton, donde está su correspondencia.


Eso es lo que voy a usar.


Elena 

Era una personalidad que abarcaba todo.


 Hizo teatro, baile y literatura en casi todos los géneros habidos y por haber. Era una  valiente e imprudente, podía ser violenta y se auto saboteaba todo el tiempo. 


Eso no lo dice un enemigo.


Lo dice Jazmina Barrera, escritora que le dedicó años de investigación biográfica.


Valiente e imprudente.


Violenta y autodestructiva.


Al mismo tiempo.


Eso es la descripción de alguien que no cabe en una sola etiqueta.


Era también, según el critico literario Emmanuel Carballo, que la conoció de cerca:


"Quizá la mujer más brillante entre todas las que he tratado. También una de las más intrigantes y perversas." 

Brillante.


Intrigante.


Perversa.


Las tres cosas juntas.


Sin contradicción.


Eso es lo primero que hay que entender de Elena Garro.


Que no era una víctima de una sola dimensión.


Era una fuerza  que generaba amor y destrucción en la misma proporción.


Era una persona con matices , eso la condenó antes de que ella hiciera nada.


ahora los hechos turbios.


Uno por uno.


Con lo  verificado.


Y voy a ir aclarando  lo que se veria como una especulación.


    LO DeL 68


Fue espía del gobierno?


Esta es la acusación más grave que pesa sobre su nombre.


Y la que más documentación tiene.


Y también la que  requiere contexto para entenderse.


El 6 de octubre de 1968 Elena Garro leyó en los diarios que, según el líder estudiantil Sócrates Campos Lemus, ella junto con el ex presidente del PRI Carlos Madrazo y otros se habían conjurado contra el gobierno. 


La acusación contra Garro era absurdo ya que ella había escrito contra el movimiento estudiantil en "El complot de los cobardes", publicado en agosto. 


Ahí está la paradoja.


El gobierno la acusaba de instigar el movimiento.


Los intelectuales de izquierda la acusaban de haberlos traicionado ante el gobierno.


Dos acusaciones opuestas.


Al mismo tiempo.


Desde los dos lados.


    Lo que sí está documentado es esto


Existe un memorándum donde dice que Elena Garro informó a la DFS sobre Bernardo Castro Villagramas y Agustín Hernández Navarro como dirigentes intelectuales del movimiento estudiantil, y mencionó que Heberto Castillo posiblemente se encontraba escondido en la casa de Amalia Hernández. 


Eso está en papel.


Firmado.


En el Archivo General de la Nación.


Qué significa ese documento?


Aquí es donde los investigadores se dividen.


Rafael Cabrera, tras años de investigación, sugiere que si Garro fuera espia, el gobierno habría sido muy ingrato con ella, invita a mirar la figura de Elena en el contexto de la represión, el espionaje, la invención de culpables a las que el gobierno era realmente proclive. 


La académica Lucía Melgar señala que la pregunta no es si Garro fue o no espía de la DFS, sino por qué se le condena todavía como traidora sin tomar en cuenta las circunstancias de esa traición. 


          Las circunstancias eran estas:


Estaba escondida en un cuartucho.


Con amenazas de muerte reales.


Sin dinero.


Sin red.


Sin nadie que la defendiera.


Aterrorizada.


Décadas después, Garro sostuvo:


 "Tenía miedo y el miedo puede conducir a decir y hacer extravagancias." 


Ella misma lo reconoció.


No dijo que era inocente de todo.


Dijo que tenía miedo.


Eso no es una absolución.


Es una explicacion que ninguno de sus críticos tuvo el valor de escuchar con la misma atención con la que escucharon la acusación.


VEREDICTO dE ESTE PUNTO:


Lo del memorándum es real y está verificado.


Lo de "espía profesional al servicio del régimen" es una especulación sin documentos que la sostengan.


Son dos cosas distintas.


Y confundirlas a propósito o por descuido es exactamente la operación que convirtió su nombre en sinónimo de traición durante décadas.


        RELACIÓN CON SU HIJA


Esta es la parte que los admiradores de Elena prefieren no tocar.


Y que los investigadores más serios sí documentaron.


Helena Laura Paz Garro tuvo una relación entrañable y dependiente con su madre, forjada en resentimientos, dolores y fantasmas que ellas mismas construyeron. 


Esa relación no era una simple cercanía entre madre e hija.


Era una simbiosis que duró toda la vida.


Y que le costó a Helena casi todo.


En el exilio, Garro vivía una vida de bruja: aislada con su hija, sus gatos, en una enorme pobreza, leyendo el tarot, la mano, las estrellas. 

Helena no eligió ese exilio.


Lo heredó.


Lo cargó.


La hija de Elena fue su doble, su amiga, su némesis. 


Todo a la vez.


Sin que nadie le preguntara si quería serlo.


Sus papeles los archivaban en bolsas espaciadas, las cuales eran orinadas por los gatos, estaban manchadas de café, algunas en fragmentos.


A veces rompían cosas y después lo lamentaban. 


Ese detalle concreto.


Ese detalle que parece menor.


Es la imagen más honesta de cómo vivían las dos al final.


Dos mujeres brillantes.


Destruyéndose y sosteniéndose mutuamente.


En una casa que se caía a pedazos.


Con gatos que orinaban los manuscritos.


        AMISTADES 


Garro no contó con grandes amigas.


 Tuvo a su hija. 


Buenos amigos, varios, aunque fueron cercanas sus hermanas Deva y Estrella y su prima Amalia Hernández, hasta que se peleó con ella.


El patrón se repite en varios testimonios.


Relaciones intensas.


Rupturas abruptas.


Amistades que terminaban con el mismo drama con el que empezaban.


Sus cartas muestran a una Elena que según sus circunstancias, sus expectativas respecto a su corresponsal y su estado anímico, podía adoptar tonos completamente distintos sobre los mismos hechos escritas en fechas próximas. 


Eso no es mentira.


Eso es una persona con una vida interior tan intensa que era casi imposible de sostener para los que estaban cerca.


      TRES INTENTOS DE SUICIDIO


Esto está en sus propios diarios.


Tres intentos de suicidio se refieren en sus diarios. 


No son especulación.


No son rumores.


Están en sus propias palabras.


Y no los mencionamos para darle una patología ni para usarlos como argumento de que estaba "loca".


Los mencionamos porque son parte de la verdad completa de una mujer que vivió con una intensidad que el mundo que la rodeaba no siempre supo sostener.


              PARANOIA


Aquí hay que separar muy cuidadosamente lo que está verificado de lo que es interpretación.


Su transformación de personaje arrojada y valiente en sombra de sí misma, vulnerable, con brotes de paranoia y decisiones intempestivas, se dio en unos días después del 68.


Antes del 68, Elena Garro era intocable.


Era segura de sí misma.


Era combativa.


Era la mujer que se metía a los centros femeninos para investigar violaciones a derechos humanos y los publicaba en los periódicos.


Después del 68, algo se rompió.


Fue paranoia genuina o fue una respuesta racional a una persecución real?


Los rasgos paranoicos posteriores al 68 no pueden entenderse sin la trama siniestra en que la atrapó el gobierno de Díaz Ordaz al acusarla de encabezar un complot comunista. 


Eso lo dice Lucía Melgar.


Académica seria.


Con años de investigación sobre el archivo Garro.


La persecución era real.


La vigilancia era real.


Las amenazas de muerte eran reales.


Cuando el peligro es real, el miedo no es paranoia.


Es instinto de supervivencia.


          COMPRAS OBSESIVAS


Sus compras adictivas son parte documentada de su personalidad durante el exilio. 


Compraba.


Sin dinero.


Sin sentido práctico.


Con la misma lógica con la que acumulaba gatos.


Murió en Cuernavaca en 1998 viviendo con su hija Helena Paz y catorce gatos. 

Catorce gatos.


En una casa pequeña.


En pobreza.


Eso no es un detalle pintoresco.


Es una forma de entender cómo una persona construye un universo propio cuando el mundo exterior le resulta difícil de habitar.


               ESPECULACIÓN


Que era antisemita.


Que era de derecha ideológicamente consolidada.


Que colaboró voluntaria y conscientemente con la dictadura.


Que sus relaciones rotas se debieron a una maldad.


Todo eso circula.


Nada de eso tiene documentación sólida que lo sostenga.


La ideología de Garro fue cambiando con el tiempo y cambiaba también según qué personaje estaba interpretando. 


Sí fueron constantes sus convicciones a favor de la revolución mexicana y el reparto agrario. 


Una persona de ideología cambiante no es una persona de mala ideología.


Es una persona que no encajaba en ninguna caja.


Y en el México intelectual de los 60 y 70, no caber en ninguna caja tenía un costo muy alto.


Hay una frase que lo resume todo.


Una sola.


La dijo ella.


Sobre sí misma.


Cerca del final.


Cerca de la muerte dijo que no era feliz ni desdichada. Que era neutra. 


No era feliz ni desdichada.


Era neutra.


Eso no es resignación de alguien que se dan por vencido.


Es la frase de alguien que llegó al final de una vida acalorada  y encontró que la paz, cuando llegó, no tenía sabor.


¿Era Elena Garro una buena persona?


Esa es la pregunta equivocada.


Era una persona extraordinaria con sombras.


Como casi todos.


Con la diferencia de que a ella esas sombras se las usaron para borrarla.


Y a otros con sombras más grandes se las usaron para  ponerles corona.


Esa diferencia no tiene que ver con la calidad moral de las personas.


Tiene que ver con quién tenía el poder de contar la historia.


Y quién no.


......


Si llegaste hasta aquí, gracias por leer un texto tan largo. Si te gusta mí trabajo, me puedes seguir si quieres, claro. Y si escribí algo mal, con gusto lo corrijo ( avísame ) , el error es humano.


Firma: La broma infinita  


Bonus: valoro a los que llegan hasta acá, me explota la cabeza saber que incluso consultan las fuentes para buscar más, habla del hambre de conocimiento.


........

                                 Fuentes 


Bamba Editorial — "Un testimonio sobre Elena Garro"  (análisis de la leyenda negra, cita de Garro sobre la neutralidad al final de su vida, estructura de poder que la señaló).


 El Universal / Confabulario — "Elena Garro: ¿Una biografía imposible?" (Lucía Melgar, UNAM: archivo Princeton, rasgos paranoicos post 68, correspondencia con hermanas y Ninfa Santos, cartas con tonos contradictorios).


 ResearchGate — "Elena Garro: lectura múltiple de una personalidad compleja " (Lucía Melgar y Gabriela Mora, BUAP 2002: leyenda negra del 68, valoraciones extraliterarias que afectaron su obra). 


El Universal — "Elena Garro y la reivindicación de su pensamiento político" (Grissel Gómez Estrada, Rafael Cabrera, Geney Beltrán, Lucía Melgar: faceta política, hipocresía intelectual de la época, Testimonios sobre Mariana). 


La Jornada — Elena Garro: era compleja, llena de contradicciones y deslumbrante (Jazmina Barrera, " La reina de espadas', 2024: compras adictivas, gatos, salud mental, relación con la hija, valiente e imprudente). 


Algarabia — "Elena Garro: exiliada de la realidad" (relación entrañable y dependiente con Helena, boda sorpresa, periodismo vanguardista, escándalo del 68, Kennedy). 


El Universal / Confabulario — "Elena Garro: de intocable a no persona* (Rafael Cabrera, "Debo olvidar que existí" : transformación post 68, memorándum en el AGN, acusación de Campos Lemus, Excélsior 6 octubre).


 Gatopardo / SemMéxico — "La fuga de Elena Garro" (Rafael Cabrera: relato del 6 de octubre 1968, cuartucho en Lisboa 17, gatos Juan Lanas y Humitos, Hotel Casa Blanca, Archivo Princeton).


 La Nacion Argentina — "Las muchas fugas de Elena Garro" (existencia marcada por errancia, paranoia, brillo intelectual; relación con Bioy Casares 20 años). 


Cuadernos Hispanoamericanos — "Un huracán llamado Elena Garro" (Jazmina Barrera: tres intentos de suicidio en diarios, 13 gatos al volver a México, Dior modelo, enfisema, Testimonios sobre Mariana Grijalbo 1981). 


Fuentes Fidedignas — "La Ingobernable: el caso de Elena Garro"(Emmanuel Carballo: cita directa sobre brillantez y perversidad, autosabotaje, relación con Bioy Casares, compulsión mitómana).


 La Razón de México — "Revelan detalles íntimos, luminosos y trágicos de Elena Garro" (Laura Ramos, biógrafa: bolsas orinadas por los gatos, papeles manchados, grieta emocional de Helena en el Nobel de Paz). 


Penguin Libros — "Elena Garro" (murió con catorce gatos y su hija en Cuernavaca, 1998).


....


¿Sigues leyendo ? Felicidades, me sorprendiste, estoy experimentando con herramientas para ayudarme con las normas apa pero sigo sin encontrar algo que me convenza del todo. Tampoco quiero que crean que porque usé alguna herramienta le reste importancia al artículo. No sé. Espero no se enojen si llego a usar el atajo. Pero las estoy probando.

........

Nota del autor: separo las oraciones por mí dislexia, si les molesta me lo dicen, no quiero hacer párrafos porque tengo mucho terror a equivocarme, puesto que uso solo teléfono.

Chau febrero

 Lo que implica hola marzo pero que no es marzo. Sí comienzo: de mi vida de perdida, escondida, secreta, que todo el día lee, escribe, baldea, lava ropa en fuentones y saca yuyitos y huele flores silvestres. Ahora me voy a ver un video sobre el eclipse en virgo del martes, ya leí los 32 cuentos que llegaron para la Antolgía de Futuros feministas, muy buenos, muy malos, muy buena mi idea y el modo en que logramos poner esto en marcha con Laura. Muy contenta de recuperar la mistad con ella y nuestro trabajo en conjunta.

Escribir acá boludeces sin obligación de que ser ni útil ni genial

 Fui al chino sin el celu porque 3 de batería, con efectivo, 17 700 solamente. Me compré espirales violetas, un aceite, dos patés, un yogurt, un té de manzanilla, un vino en cartón y unos puchos mentolados. Tuve que devolver el té.

Eurekaaaaa

 De repnte voy al chino en ojota arrastrando los pies y veola luz: lo que quiero es esconderme!!!! Que nadie sepa donde estoy, que nadie me vea ni me evalúe, ni piensa en mí, no ser nada para nadie. No tener que ir a ningún lado ni hacer nada. Tan sencillo y tan difícil, no obligarme a salir ni a tener amigues ni a atender nada. Ese es mi capricho. Punto.

Ponerse firme

 Llevo desde navidad al servicio de mi perrito viejo y los otros dos zápatras que están bien de salud pero se ponen celosos y hacerles los caprichos. Me gusta poder atender a mi querido Fido pero a veces me despierta tres o cuatro veces por noche, ya no se puede levantar solo así que cagar, mear, comer en la boca, cambiar de lado, ir hasta el balde, saludar a rafa cuando llega, caminar hasta el fondo, todo requiere de mi ayuda. No me quejo, me gusta darme el lujo de ayudarle, llevarlo a la vete, pisarle la medicación y metérsela entre los dientes que le quedan con paté, picadillo o queso fresco.

Pero esta mañana me enojé: los otros dos me mearon las pata de la cama!!!! Mi cama, en mi pieza, en el piso de madera, dos charcos había!!!! Y de Fido no eran, que lloraba no sé por qué si ya había cagado y meado y comido y bebido. Los cagué a pedos, saqué a los tres afuera, al patio y les cerré la puerta de la cocina. El Doki intentó rascar un par de veces, le reforcé el grito. Hace tres horas que no los escucho. No si tontos no son y saben dónde les aprieta el zapato.

Ahora que terminé lo mío acá en la compu me voy, porque se me canta, proque tengo ganas, al fondo a ver qué hacen. Por ahí les doy bola mientras me hago una ensalada. Ah, a Fido le toca la pastillita del corazón y la de la artritis.

Me cuesta no sentirme mala, ortiva, pero lo estoy logrando

 Como si me culpara a mí misma por la idiotez ajena, por darme cuenta de lo aburrides que son, cómo repiten todo, cómo me detestan porque saben que lo sé. ¿Lo malo es que lo diga? Si ni siquiera lo digo, lo pienso, sí, a algune se lo conto pero jamás acuso a nadie. Trato de apartarme y me cuesta, me siento obligada a "tolerar", a aceptar esas migajas de embole ajeno, ese juntarse a chusmear de qué, no me importa!!!!

Todavía siento el reclamo de la normalidad. La duda sobre si me estoy perdiendo algo o podría pasarla bien o si después no me voy a arrepentir de no "cultivar" amistades. pero peor es aguantar el destrato, el vacío, la mezquindad. Cuando alguien me interesa yo no me escapo, al contrario, busco, me acerco. No soy ortiva, soy curiosa y no por eso me voy a quedar donde caí o donde me empujó el viento.

Sería genial eliminar en mí la culpa de sentirme bien sin alguna gente que se me pega no sé por qué si total no me soportan. En el fondo no es que yo les deje de lado, es que no ando entregándome para que me basureen. Nada más.

Escribir y escribir, manuscribir y tipear (¿de tipos de imprenta?)

 Me gustan las dos cosas. Con esta tablet con teclado es un placer meter los deditos en estos cuadraditos que los hacen bailar a los santitos. En papel, con birome o con lápiz, en los márgenes de mis libros, la cursiva es otro placer, más táctil, más conectado a toda la cuera tal vez, más como viborita que continúa.

Agenda y otra agenda

 Tengo mi agenda Vasalisa artesanal y bien construida. Con días, semanas y meses coherentes y lineales. Pero el año pasado tuve otra, también de Vasalisa, que dediqué solamente a lectura y escritura. Entonces este año la continúo pero en una cuaderno de hojas lisas (de Vasalisa). Me gusta escribir yo misma la semana siguiente, a veces dos semanas, a veces un mes nuevo, a veces dejar una par de hojas para lista de libros leídos, una letra por fandangos o los cuentos de la Antología de Pŕoxima Futuros feministas. El tiempo en esta agenda es más loco, nunca se sabe cuándo va a llegar la semana siguiente ni cuántas páginas va a ocupar esta semana.

viernes, 27 de febrero de 2026

Hoy por colombianas




 

Pocas veces la Kiki sale de la pieza rumbo a la pradera












 

Página mil dos de esta monstruosa genialidad







 

Mi grupo de lectura con amigues perris, gatis, zancudos y libadores
















 

Hoy me vacunaron



 

Helena Paz Garro




Un posteo en feis de La broma infinita:



 Nació el 12 de diciembre de 1939.


El mismo año que empezó la Segunda Guerra Mundial.


Y en cierta forma, su vida entera fue eso.


Una guerra que no eligió.


Peleada con las armas de otros.


En un campo de batalla que se llamaba familia.


Su nombre era Helena Paz Garro.


Hija de Octavio Paz.


Hija de Elena Garro.


Los dos escritores más importantes y más destructivos que se cruzaron en la historia de la literatura mexicana.


Y ella creció en el medio.


Sin red.


Sin salida.


De niña la llevaron a París.


La llevaron a Tokio.


La llevaron a Nueva York.


La llevaron a Japón en 1952, cuando Octavio Paz trabajaba en la embajada mexicana.


Conoció a Borges.


Conoció a Picasso.


Convivió con duques, con diplomáticos, con intelectuales europeos.


Con Christian Dior.


Con los grandes del siglo XX.


Eso fue su infancia.


Un mundo de privilegio diplomático que se rompió de golpe cuando sus padres se divorciaron en 1959.


Y nunca volvió a existir.


Cuando el matrimonio terminó, Octavio Paz se fue.


Y cuando Octavio Paz se fue, se llevó el apellido que abría puertas.


El dinero.


Los contactos.


La red.


Todo lo que en ese mundo se necesitaba para sobrevivir.


Los celos profesionales y los rencores dentro del matrimonio hicieron que Helena Paz Garro viviera entre fuegos enemigos, sin una relación sólida con su padre. 


No tuvo padre.


Tuvo una figura que aparecía y desaparecía según le convenía.


Entonces llegó 1968.


Y lo que le quedaba de infancia terminó de destruirse.


El 2 de octubre el gobierno mexicano masacró estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas.


Y cuatro días después, en los periódicos apareció el nombre de su madre.


Señalada como instigadora del movimiento.


Sin pruebas.


Sin proceso.


Con cinco portadas de diarios nacionales que la condenaron antes de cualquier juicio.


Helena tenía 28 años.


Y su nombre apareció junto al de su madre en esa acusación.


El año 1968 cimbró a su familia. Octavio, entonces embajador en India, renunció al cargo tras los hechos de Tlatelolco, mientras Helena y su madre fueron acusadas de orquestar el movimiento estudiantil. En su defensa, Helena publicó una carta criticando a su padre. 


Criticó a su padre públicamente.


Defendió a su madre.


Y con eso firmó su propio exilio social.


El padre que renunció elegantemente a su cargo de embajador recibió elogios internacionales.


Las dos mujeres que defendieron a los estudiantes desde adentro recibieron amenazas de muerte.


Esa es la diferencia entre tener poder y no tenerlo.


Esa es la diferencia entre ser el hombre y ser las mujeres de ese hombre.


Elena salió de México a escondidas el 29 de septiembre de 1968, para vivir un exilio forzado que duró veinticinco años. 


Helena se fue con ella.


Sin dinero.


Sin plan.


Con un baúl y sus gatos.


Lo que vino después no tiene nombre bonito.


Hoteles con nombres falsos.


Pensiones de mala muerte en España.


Apartamentos en París donde no había para pagar la renta.


Residieron entre Nueva York, París y España, donde vivieron en la pobreza, con un baúl.


Dos escritoras.


Una con obra que cambió la literatura latinoamericana.


La otra con dos libros publicados y una vida que nadie estaba documentando.


Ambas invisibles.


Ambas pobres.


Ambas huyendo.


Y el padre?


El padre en esos mismos años fundaba la revista Vuelta.


Daba clases en Harvard y en Cambridge.


Recibía el Premio Cervantes en 1981.


Ganaba el Nobel en 1990.


Helena se quejaba de la falta de recursos, pues el fideicomiso que le dejó su padre originalmente era de 36 mil pesos mensuales, y se había reducido a 12 mil.


Doce mil pesos mensuales.


Para la única hija del único Nobel mexicano.


Viviendo en un asilo en Cuernavaca.


Sin poder caminar.


En silla de ruedas.


Eso no es descuido.


Eso es una decisión económica tomada por alguien que tenía los recursos para tomar otra.


En el asilo no tenía permitido fumar, pero cuando salía a pasear repetía con tono infantil: "¿Me prendes otro cigarrito?" 


Esa imagen.


La hija de Octavio Paz.


La que convivió con Picasso y Borges.


La que huyó por Europa con un baúl.


La que defendió a su madre cuando nadie más lo hizo.


Pidiendo un cigarro en un asilo de Cuernavaca.


Con doce mil pesos al mes de un hombre que murió siendo el intelectual más famoso de México.


Al final de su vida dijo que había aprendido a perdonar a su padre.


Que al final quedaron bien.


Que se reconciliaron.


Pero también dijo algo más:


"No nos hablamos por muchos años. Nos hicimos mucho daño." 


Eso no es reconciliación.


Eso es resignación.


Que no es lo mismo.


Nunca es lo mismo.


Helena Paz Garro murió el 30 de marzo de 2014.


En Cuernavaca.


En el mismo estado donde murió su madre dieciséis años antes.


Falleció en la pobreza, en Cuernavaca, Morelos, el 30 de marzo de 2014, un día antes de que su padre hubiera cumplido años. 


Un día antes del cumpleaños de Octavio Paz.


Como si la historia no pudiera terminar de separar lo que unió tan mal desde el principio.


Fue sepultada junto a su madre. 


Las dos juntas.


Como estuvieron siempre.


Huyendo juntas.


Pobres juntas.


Ignoradas juntas.


Enterradas juntas.


Octavio Paz tiene fundaciones, avenidas y convenios universitarios con su nombre.


Helena Paz Garro tiene una entrada en Wikipedia de cuatro párrafos.


Eso no es la historia siendo cruel.


Es la historia siendo exacta.


El poder decide quién se recuerda.


Y quién se entierra en silencio junto a su madre.


En Cuernavaca.


Con doce mil pesos al mes.


Y un cigarro prestado.


...


Si llegaste hasta aquí, gracias por leer, cada vez son más extensos mis análisis, te pongo a prueba. Me puedes seguir si quieres, claro. Y si escribí algo mal, con gusto lo corrijo, el error es humano.


Firma: La broma infinita  


Recuerda que mí aparición en grupos es fugaz ¿de verdad quieres que se te pierda está información? 


....


 Mis fuentes más  verificadas:


Wikipedia ES — Helena Paz Garro (nacimiento, muerte en Cuernavaca 30 de marzo de 2014, publicaciones, vida diplomática con Paz en Tokio 1952). 


Revista Quien — "He aprendido a perdonarlo": última entrevista a Helena Paz Garro (silla de ruedas, asilo en Cuernavaca, fideicomiso de 36 mil reducido a 12 mil pesos, cita directa de reconciliación).


 Infobae — La terrible historia de amor de Elena Garro y Octavio Paz (Helena entre fuegos enemigos, relación fracturada con el padre, carta de Elena a Paz desde París 1989). 


Efeminista — Inés, la denuncia de Elena Garro (exilio con un baúl, pobreza en Nueva York, París y España, cita del sobrino Francisco Guerrero Garro). 


Centro Virtual Cervantes (cvc.cervantes.es) — Elena Garro: historia de una lúcida locura (salida de México 29 de septiembre de 1968, 25 años de exilio, cita de Helena como epígrafe de Andamos huyendo Lola, cita de Elena sobre la tumba). 


Real Asociación Española de Cronistas Oficiales — Mujeres en la Historia: Elena Garro (carta de Paz a Gimferrer 1975 sobre intrigas de Elena y Helena, separación en 1967 del Colegio Nacional). 


Distopía — Elena Garro: desposando al enemigo(dos intentos de suicidio en 1947, Helena sin carrera literaria notable, muerte en pobreza rodeada de gatos). 


Patricia Rosas Lopátegui — El asesinato de Elena Garro (UANL, 2014) y Testimonios sobre Elena Garro (violencia documentada, contexto del exilio y la pobreza).


 Sopitas — La relación entre Elena Garro y Octavio Paz (carta pública de Helena criticando a su padre en 1968, exilio conjunto).


.....


¿Llegaste hasta aquí? Increíble, te felicito, está vez tuve que investigar un poco más, poco se habla de ella, parece borrada completamente.

lunes, 23 de febrero de 2026

Wendía, awela


 

La tía Irma


 

Los cortadores, podadores, amputadores, mutiladores

 Lo pongo en masculino por su esencia pero hay miles de minas. Se creen que hablan en nombre de la prolijidad, hasta de la salud y la belleza. Les encanta cortar, desmalezar, sacar, reducir, controlar. Te dicen que "es un asco" todo esto salvaje y lleno de bichos. Te dicen que tu casa parece abandonada o incluso que "la gente" va a pensar que no te depilás así como no cortás el pasto (¿Y entonces?)

Son muy mierdas. 

Veo a mijito flotar entre esta madre rebrotada y esos equipos de gente "normal". A un año de no pasar la desmalezadora y ninguna otra máquina podadora de césped (no quiero "césped" ni "jardín", quiero pradera y selva) vino y se fumó todos los kilombos de las maquinarias y de esta señora diciéndole qué yuyo cortar y cuál respetar. Preguntó y vio que "la selva era linda" pero "todo tiene un límite". Sí, le dije, y mi límite, por eso te dejé cortar hoy, es este: ya no veía los soretes de los perros para juntarlos.

Me gusta porque mijito acepta, aprende y respeta. Que él se acomode después como pueda con otros stándares y medidas. Y que en su casa haga lo que quiera.

Domingo ayer de jardinería en casa























 

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...