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domingo, 1 de noviembre de 2020

La poesía es

 …la poesía es un libro móvil de respuestas íntimas.

Malva Flores, La culpa es por cantar: apuntes sobre poesía y poetas de hoy

lunes, 24 de agosto de 2020

Tremendita Delirium tremens

 

Rosario la Tremendita, una flamenca sin prejuicios y sin miedos

“Cuando veo una injusticia, mi manera de responder es reafirmándome como mujer”

Rosario la Tremendita saca nuevo disco, Delirium Tremens. Una buena oportunidad para quedar con ella y conocer a una de las artistas que está renovando el flamenco. Una conocedora de muchos escenarios, ya sean teatros o tablaos, pues ha acompañado a varias bailaoras, bailaores y compañías de baile flamenco como cantante y/o como directora musical de sus puestas en escena. Entre las que se encuentra Rocío Molina, la última Premio Max en la categoría de bailarina, Belén MayaRafaela Carrasco y Andrés Marín. Esfuerzo renovador que se está viendo recompensado con reconocimiento crítico y nominaciones a premios como, por ejemplo, a los Grammy Latinos o que la llevará del Teatro Central de Sevilla al Barbican Centre de Londres.

Antonio Hernández (AH) – ¿Cómo ha llegado La Tremendita a Delirium Tremens?

Rosario la Tremendita (RLT) – Llegué a este disco después de un período de reflexión artístico y creativo. Vengo de un mundo muy tradicional. La sociedad nos impone unas normas y unas formas. El género del que yo vengo, el flamenco, también impone unas normas. Sentía una necesidad de libertad. De vivir sin prejuicios y sin miedos tanto en lo personal como en lo artístico, aspectos que van muy ligados en las personas que somos creativas.

A partir de ese proceso surgió Delirium Tremens que se compone de cuatro movimientos que se corresponden con las cuatro fases de la crisis anterior. El primero es Caótica que es el caos en el que yo me encontraba cuando me vi rodeada de tantos prejuicios, miedos y normas. El siguiente movimiento es Fuga que es la aceptación de este caos. En el que me digo. me encuentro en esta situación y hay que asumirlo. El tercer movimiento me lleva al aprendizaje y lo llamo Ahínco. Y el cuarto movimiento es Te Deum, que es el agradecimiento de ver la luz y encontrar un mundo de libertad en el que descubro unos códigos con los que yo me muevo y me siento libre.

El disco cierra una etapa pero también es una apertura. En mí a nivel personal, sobre todo, pero, también, a nivel creativo. Superar un discurso y un conflicto creativo que los artistas nunca superamos del todo en nuestro objetivo de tener un discurso y comunicarnos.

AH – ¿Qué prejuicios ha dejado atrás?

RLT – El ajustarme a un género. El pensar si lo que estaba haciendo llegaba o no a los demás. Si lo que hacía era flamenco o no. Un cúmulo de prejuicios en los que una se cría y de los que es muy difícil escapar porque vengo de las peñas y de los festivales de cante flamenco.

Al final una se da cuenta que si cantas porque cantas, que si eres flamenca porque has vivido así, porque tu familia es así, porque vienes de un lenguaje natural que es flamenco da igual si la taranta la haces con un bajo eléctrico o con una bandurria. Eso es flamenco.

Una entiende que una es flamenca, porque una es flamenca hasta comiéndose una tostada, pero que luego tiene un discurso, porque conoce otras disciplinas, tiene inquietudes, ganas de evolucionar y aprender, que al final lo que hacen es aportar a mi arte.

AH – Me llama la atención que diga esto teniendo en cuenta que ha sido la directora musical de varios espectáculos de Rocío Molina, que son flamenco pero no es un flamenco encorsetado o cerrado.

RLT – Rocío y yo hemos crecido juntas. Mi colaboración con ella, el aprendizaje y la evolución que hemos tenido son responsables de que yo presente ahora Delirium Tremens. Ella estaba en un mundo que a mi también me abría mucho campo a nivel mental de inquietudes y de discurso.

Todo esto es un proceso largo de 15 años. En las que llevo haciendo cosas muy abiertas y contemporáneas y no solo con Rocío. Como el trabajo hecho con Andrés Marín en mis anteriores discos [Fatum y A tiempo].

Delirium Tremens es un paso más de esas ganas de libertad, de amar el flamenco pero de la necesidad de evolucionar, de no perderme a mí misma, de conectar conmigo misma, de vivir intensamente, de aportar todo lo que se pueda a esta sociedad, lo más auténtico de mí.

AH – Gracias a su familia aprendía flamenco de primera mano, sin embargo, también estudió solfeo y música ¿por qué esa necesidad de estudios académicos?

RLT – En casa siempre hemos vivido la música de forma muy natural. Mis padres aman la música por encima de todo. Yo siempre he tenido la necesidad de cantar y de contar. Mi padre me puso mi primera guitarra en las manos con 6 años. Mi madre quería que me formara todo lo que pudiera en el campo al que me fuera a dedicar. Ellos siempre me decían que me dedicara a lo que quisiera pero que lo tratase con respeto y de hacerlo con conciencia.

Todo eso se me quedó muy marcado desde niña por lo que asumo mi arte con todo respeto y con la mayor conciencia que he podido. He estudiado piano, solfeo. Si estoy trabajando con un bajista me compro un bajo y trato de aprender todo lo que pueda. Si es con un director de escena trato de entender todo su lenguaje. Es la necesidad de crecer lo que me inquieta todo el tiempo.

AH- ¿Es distinto ser directora musical de un espectáculo flamenco que de un musical al uso o de una ópera?

RLT – Mi intervención [como directora musical] es captar las intenciones del que firma la obra. Entrar en su mundo como oído en todos los aspectos y complementar el trabajo del dramaturgo, del escenógrafo, del intérprete y del que firma la obra.

Para mí es muy importante que la música y la letra tengan que ver con lo que se está contando. A veces, en los espectáculos de flamenco hay una dramaturgia pero los cantes son tradicionales, no tienen nada que ver. A mi eso me horroriza. El cante debe ser afín a lo que se esté contando en escena.

AH – ¿Qué le ha aportado a sus conciertos el trabajo de directora musical y el contacto que ha tenido con todos estos profesionales?

RLT – A mi me ha sacado de una silla y un recital de cante. Ahora mismo a la hora de hacer un disco ya no pienso en cantes o en palos, pienso en movimientos. Un diseño de luz y unos textos se convierten en algo tan importante como lo que vaya a cantar. Ya no veo los conciertos como un conjunto de temas individuales sino como un discurso, como un viaje. Ya no es cantar, es contar. Todo esto me lo ha dado el contacto con otros artistas y con otras disciplinas artísticas y ha enriquecido mi trabajo.

AH – ¿Cuál es el mejor espacio para dar un concierto con las canciones de Delirium Tremens?

RLT – Delirium Tremes se grabó en directo con 12 músicos en un solo día hace un año. Pero ahora estoy en otra situación. El espectáculo actual en directo lo hago con batería electrónica, que lo toca Pablo Martín Jones, y un bajo de cinco cuerdas. Yo voy a tocar el bajo de cuatro cuerdas, guitarra, pedalera y sintetizadores.

Es una propuesta y un discurso muy distinto al del disco, en el que casi todos los músicos eran de jazz. ¿Por qué hago esto? Porque el discurso de Delirium Tremens debe ir evolucionando a la misma velocidad que voy evolucionando yo.

Con estas características este espectáculo puede oírse en festivales de música del mundo, espacios de música electrónica, teatros, o cualquier espacio contemporáneo, alternativo o moderno.

AH – Pero ¿en qué lugar le haría ilusión que se programase el espectáculo?

RLT – A mi realmente no me hace ilusión el espacio sino tocar. Como acabo de hacer en un concierto en exclusiva para gente de mi confianza para ver cómo va evolucionando la obra antes de que la estrenemos dentro de un mes en el Teatro Central de Sevilla. Independientemente de que luego lo llevemos al Festival de Jerez o, más tarde, al Barbican Centre de Londres. Por que no creo que se trate del espacio. Se trata del discurso que uno lleve, de la verdad con la que lo cuentes y de creerse lo que se está haciendo.

AH – Ha estado muy cercana al baile ¿nunca se ha planteado bailar?

RLT – No, la verdad. No se me da bien. Es una disciplina que admiro y me encanta, pero no me dio por bailar. A mi lo que me gusta es cantar.

AH – En este disco has usado textos de Anne Sexton y José Ángel Valente …

RLT – No. No es así. Hay un cambio en cuanto mi forma de escribir. Yo vengo de la poesía popular. Sin embargo, tantos proyectos con directores de escena contemporáneos me han llevado a escribir y a inspirarme tanto con estos dos poetas como con Virginia Woolf o Carlos Marquerie y encajar el cante flamenco de otra manera, con otra métrica. Ya no importa si las letras riman o no. Pero en el disco hay un 90% de letras propias y un cante escrito por Carlos Marquerie, un regalo que le pedí y con el me obsequió. El disco es prácticamente mío.

AH – ¿Lo que le ocurre a una mujer ahora lo puede contar igual un hombre que una mujer o hay un sesgo de género?

RLT – Entiendo la vida en igualdad. Si un hombre puede entender lo que Anne Sexton o yo podemos escribir, podría contarlo de la misma manera, ¿por qué no? Yo quiero creer que sí.

AH – Insistiendo en la cuestión de género ¿las mujeres lo tienen más difícil en el mundo del flamenco?

RLT – Las mujeres en la sociedad en general lo hemos tenido más difícil. Eso es una realidad y estamos luchando porque eso no sea así. No tiene que ser así. Cuando es así me enfado y no me gusta porque llevamos mucha lucha.

AH –¿Cómo gestiona la frustración y el enfado cuando eso ocurre?

RLT – La verdad es que yo no necesito ningún hombre en mi vida. Yo trabajo. Necesito a los hombres igual que necesito a mi familia e igual que necesito a las mujeres. Así que cuando veo una injusticia, mi manera de responder es reivindicándome y reafirmándome como mujer, saliendo al mundo, defendiendo mis proyectos y mi discurso con valentía y con lucha, como debemos hacer todas.

AH – Volviendo al tema de los conciertos, si no la he entendido mal, usted está más interesada en contar que en cantar ¿cambia eso la forma en la que se debería hacer la crítica de los conciertos, al menos de los suyos?

RLT – Creo que sí. Una artista al final tiene que comunicarse, tiene que expresar. Cuenta todo, si no hay unos conocimientos o una base todo carece de sentido. Pero lo importante es contar cómo ese artista ha reproducido su obra, cómo ha sido su proceso, si ha conectado con la emoción. Estamos hablando de arte.

AH – ¿Cómo de importante son los elementos escénicos en los espectáculos de La Tremendita?

RLT – Igual de importante. Todo lo que ocurra en escena está contando mi discurso. Desde cómo vaya vestido el batería, hasta los textos que yo vaya a decir, pasando por la iluminación o el bajo o la guitarra que vaya a tocar. Todo va de la mano.

AH – ¿Cómo y con quién ha trabajado en la puesta en escena del disco Delirium Tremens?

RLT – Tengo un equipazo. Aunque ya sabes las dificultades con las que los artistas nos tenemos que mover, la verdad es que nunca he tenido problemas.

Hay un vestuario y una iluminación que va a ayudar a entrar en los cuatro movimientos del disco y a este proceso más electrónico que no tiene el disco pero sí los conciertos. Y por supuesto mi vestuario y mis movimientos en escena. Estoy trabajando con una vestuarista, en la que confío, tanto en mi vestuario como en el de los músicos que me acompañan.

Me gusta tener las cosas muy claras y no contar las cosas de forma gratuita. En estos casos es muy importante contar con la gente de tu equipo en las que confías y que te conocen.

AH – ¿Qué diferencias encuentra entre ser directora musical en un espectáculo y el crear su propio espectáculo?

RLT – Me siento igual de cómoda en las dos situaciones. Lo que pasa es que en el primer caso te olvidas un poco de ti para entrar en el discurso de los otros y hacerlo realidad.

En el caso de un proyecto propio es más difícil. Entrar en una misma es más complicado. Solo surgen preguntas y conflictos que tienes que resolver tú misma. Eso lo hace todo más complicado. Por eso trato de rodearme de un equipo que hacen el papel que yo hago cuando trabajo para otros artistas o en otras producciones.

AH – Debido a tu carrera profesional y a la presentación de este disco, lleva ya muchas entrevistas pero ¿hay algo que no le hayan preguntado y le gustaría que te preguntasen?

RLT – Conforme ha ido evolucionando mi carrera han ido evolucionando las preguntas. Más bien, reformularía tu pregunta y la dejaría en “¿Qué pregunta no te gustaría que te hicieran más?”

AH – Pues ¿qué pregunta no le gustaría que le hicieran más?

RLT – La preguntas de por qué me llaman la Tremendita y si mi familia se dedica o no se dedica a la música. Es algo que miras en Google y te contestas rápido. Me gusta más que pregunten por mi proceso creativo, por mi momento emocional, por el discurso que tengo con mi arte. Entrar en otros planos que si vas a Google no los puedes encontrar.

lunes, 22 de junio de 2020

"Las polillas" de Cortázar



Sé que no se ve acá el video pero es el testimonio de que estoy componiendo canción nueva y enviándole a mi profe. Primera estrofa por ahora. Improvisando sobre arpegios: Fórmula 30 de Abel Carlevaro.

El poema es este y no sé por qué, apenas lo encontré hace un par de meses en Salvo el crepúsculo (saben que me pierdo en mis propias nobibliotecas), me pareció letra perfecta de blues. Pero ahora sale otra cosa.


Las polillas - Cortázar



Apresúrate a fijarte en mí
si te importan tu cara y tu cabello.
No sabes qué peligro, qué galope de mar
corre hacia atrás para anegarte.
Cada paisaje, cada rostro nuevo es una gubia
hollando tus mejillas,
cada nombre
cae sobre tu nombre como un águila muerta.
Eres la ahogada del Sena, cómo salvarte
si las mujeres de Picasso te corroen con líquidas caricias
y al despertar te pienso y eres otra
aunque persiga hasta la sed tu cara
buscándote en cajones y retratos,
abandonado a una pequeña, inútil
noche de lluvia entre mis manos.
¡No te dejes destruir,
oh, no me cedas la victoria fácil!
Yo lucho como un árbol,
pero tú eres el pájaro allí arriba:
qué puedo hacerle al viento que me quita tu canto
si tú le das las alas!





(Les prometo que cantado por mí será más genial aún.)

lunes, 26 de agosto de 2019

Perro: Banda en el Discépolo



Ayer cerraron el evento de cumple en el Discépolo estos músicos en patio anochecido de Morón. Muy geniales, muy cómicos, con intervención de clow amigo y se notaba que el público conocía sus letras y coreaba sus bromas. Un placer está en esa ventana.

domingo, 3 de marzo de 2019

Aguava en vivo y el deslumbramiento músico

Magdalena me les había hecho escuchar hace como tres años (cuando vivía en casa, nif). Yo sabía que erran de la zona y que el guitarrista era quien iba a dar el taller de composición de canciones al que me anoté en bok y al final no se hizo.
Así que me fui el viernes sola a bok a verles aunque entre mis amigues y mis hijes me deprimieron porque nunca logran cubrir completas mis necesidades de compañía, comunión, fusión y ansiedad por verlo, escucharlo y hacerlo todo a la vez.
Bok siempre me redondea con sus empanadas de cebollas, su cerveza y mis propios libros y banderines al crochet ocupando el espacio creativo.
La grupa fue más de lo que esperaba: muy bellas canciones propias en las que pude ver qué hacía la guitarra, la percu, cada una de las voces; muy bellas versiones de folklore peruano y paraguayo (Qué linda "Dónde están ahora cuñataí") y la alegría de compartir con el público (muy familiar y amiguero) el aniversario de diez años tocando.
Siempre me duele no tener con quién compartir mis epifanías. Irme a mi casa a componer mis propias canciones y no mostrárselas a nadie. A veces pienso que exagero, como siempre, que el amor y la amistad que yo digo que deseo es imposible, que estos raptos de amor y amistad son los verdaderos y que debo dejarme de joder con la fusión total con otre. Pero bué.

domingo, 14 de octubre de 2018

Ahora entiendo tus motivos

El otro día llegó a mí una versión del final de un cuento que nunca entendí a pesar de ser la protagonista. No te puedo contar todos los detalles porque, en el fondo, soy una señora discreta y me da pena andar haciendo puterío con la pobreza ajena. Para que te ubiques más o menos: ciclo de poesía en el que participé a pedido de otra y del que fui marginada nunca supe bien por qué.
El otro día alguien me cuenta que alguien dijo: "Paula ya no va a estar en el ciclo: la última vez vino con una botella de cerveza". (Causa-consecuencia: explicamelá)

domingo, 23 de septiembre de 2018

Murgueras

Cuarto encuentro de murgas argentinas, hoy y mañana en el ECuNHi
La memoria también se construye bailando
Aunque las agrupaciones arman sus espectáculos en base a las reglas del carnaval uruguayo, lo hacen con las características de las murgas locales, con centro en el baile y el factor callejero. Además de las presentaciones, habrá charlas y talleres.
Baila La Chola es una de las dos murgas enteramente femeninas que participarán del encuentro.
Baila La Chola es una de las dos murgas enteramente femeninas que participarán del encuentro. 
Murga argentina al estilo uruguayo: esa es la cuestión. O así al menos lo intentarán hoy y mañana las diez agrupaciones vernáculas invitadas a participar del cuarto encuentro de murgas “a la celeste” en el ECuNHi (Libertador 8151). “Somos murgas que elaboran sus espectáculos en base a las reglas del concurso del carnaval uruguayo y las tradiciones que lo caracterizan, pero sin tener la necesidad de respetar estrictamente ninguna”, es la explicación formal que surge de La Que Se Viene, combo de Boedo que abrirá la serie de shows esta tarde a las 18. “Nuestra posición es que, si bien ambos tipos de murgas comparten la incorporación y el ensamble de diversas disciplinas, tienen más diferencia que similitudes: mientras las murgas uruguayas ponen hincapié en lo coral y lo teatral, las nuestras centran su estética en el baile y el factor callejero”, dicen. Floja de Papeles, agrupación que sucederá a La Que Se Viene en la grilla, esboza una definición similar. “La llamada murga porteña es fundamentalmente de desfile con mayor presencia de la percusión y del baile. La uruguaya, en cambio, es una murga de escenario, mucho más teatral, un espectáculo que suele tener un principio, un nudo y un desenlace. Pero ambas se parecen en que lo humano aparece como algo central”, explican.
La tercera en subir a escena, Le Puse Cuca, debe su nombre a un chiste de Los Simpson, y tiene el fin de reclamar y denunciar los males del sistema. Modestia Aparte, la siguiente en el orden de aparición, se originó en Rosario hacia 2012 y está integrada totalmente por mujeres. “Hacer murga a la uruguaya, como decimos en Rosario, es poner en escena una cantidad de expresiones artísticas, políticas y sociales que recuperan saberes populares aferrados en el barrio, el fútbol, o las mujeres y los hombres”, cuentan ellas, cuyas letras están comprometidas con banderas feministas.  La violencia de género y el aborto, entre ellas. “Estamos muy contentas y movilizadas por tocar en un lugar tan significativo como el ECuNHi, un espacio tan cargado de historias que nos sugiere, nos interpela y nos emociona”.
También de Rosario proviene Los Vecinos Re Contentos, quienes, tras la actuación de La Descorchea, cerrarán la jornada de hoy. Ellos no quieren revelar el significado del nombre porque “comprometería” la integridad física de sus miembros, pero sí las razones que los motivaron a formarla. “Elegimos este género porque combina música, actuación y pintura”, explica Javier Galarza, uno de los fundadores. “Además, es importante agregar que no hubo una industria que nos haya impuesto el género, sino que surgió del conocimiento espontáneo de gente curiosa que comenzó a escuchar lo que se hacía del otro lado del río y se fue animando a hacer sus propios espectáculos. Poder hacer uno de estos en el ECuNHi es muy movilizante, sobre todo en momentos como este”.
La actuación de las murgas estará precedida por una serie de charlas y talleres que comenzarán a las 15 horas, y tendrán como partícipes a los uruguayos Pablo Riquero y Emilio Castro, trabajando sobre “Canto de murga” y “Puesta en escena”, respectivamente. Y una charla colectiva que, además de diversos integrantes de murgas argentinas, tendrá como protagonista a la uruguaya Soledad Castro Lazaroff, de la renombrada murga uruguaya Falta y Resto.
El domingo, en tanto, habrá talleres sobre batería de murga a cargo de los bateros de la murga uruguaya La Mojigata (que cerrará el encuentro en vivo). También se trabajará sobre tímbrica y empaste, y habrá dos charlas temáticas, sobre “Identidad y desafíos de la murga en la Argentina”, y sobre gestión y producción asociada al género. Tras ambos encuentros, el escenario se poblará de más números en vivo a través de La Cigarra (una murga de niños y adolescentes nacida en Quilmes), Engancha Pichanga, Baila La Chola y La Quetejedi, afincada en Berazategui. “Hasta el momento tenemos dos espectáculos armados, Exito o fracaso y Códigos. En ambos tratamos de poner de manifiesto temas contemporáneas y cotidianos, como los paradigmas sobre el progresar y el triunfar como sujetos. Siempre apelando a una secuencia constante de humor, crítica social y reflexión en las letras, en equilibrio con la música y la puesta en escena”, se presentan los berazateguianos, nacidos como murga en 2015 y desarrollados en forma autogestiva e independiente. “El nombre de la murga hace referencia a la expresión popular lunfardesca que nombra a alguien en tono de burla. Ser un ‘quetejedi’ para nosotros también es ser el que incomoda, el inoportuno, el que mete la pata vibrante y apasionadamente”.
Otra de las murgas que actuarán el domingo, Engaña Pichanga, nació en un taller coordinado por uno de los capomurga de Buenos Aires (Bruno Ferreccio), y desde ese momento pasó por diversas formaciones y experiencias. “Siempre estuvimos vinculados con las causas populares y los derechos humanos, por eso nos llena de emoción estar en el ECuNHi. Es una forma de resistencia necesaria y preciosa llenar de música ese espacio tan signado por el terror”. La otra murga femenina del convide (Baila La Chola) se manifiesta en sintonía. “Es una suerte que podamos expresar estos temas en un espacio como el ECuNHi, ganado para los derechos humanos, en el que fue posible convertir un lugar de terror en un lugar de carnaval y alegría”, cierra Ana Laura Pereira, integrante de este combo cuyo nombre, dicen ellas, alude el movimiento corporal y lúdico de las mujeres al bailar.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Ensayo en lo de Sil: Bailame este poema


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    Alejandra Muñoz Que guapa! Jaja
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    Paula Irupé Salmoiraghi UNa ve las caritas de "me enoja" y piensa quién es la mal llevada que se enoja con una foto tan bella: ELLA MISMA 
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    Paula Irupé Salmoiraghi Acá el cuento soy yo muerta en el sillón del espejo
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    Alejandra Muñoz Su pedido estará listo en dos minutos
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    Juan Pablo Noroña ¡Se cae el techooooooo!
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    Paula Irupé Salmoiraghi no se me quedan quietas estas minas para que la foto salga menos movida
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Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...