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lunes, 17 de agosto de 2026

Me encontré este poetazo buscando versos sobre Jonás y la ballena para mi novela

 Tomado de revista Otra Parte, marzo 2026

Canto ceremonial contra un oso hormiguero

Antonio Cisneros

LITERATURA IBEROAMERICANA
 

Hay una corriente importante de la poesía del siglo XX que se construye sobre el trabajo de desacralización, incluso de irrisión, de la poesía y de la figura del poeta, conceptos antes escritos casi con mayúsculas. Dentro de esa corriente, la poesía del peruano Cisneros se destaca porque al gesto iconoclasta suma un modo particular del humor. Es un humor que se hila mediante figuras, imágenes y metáforas inesperadas, que surgen de lo cotidiano, incluso de lo devaluado. Son a la vez precisas y un poco exageradas, insólitas pero hacen que uno se pregunte, cómo no lo veía, cómo no se me ocurrió. Y hay también una tristeza de trasfondo que es una tristeza, si se puede llamar así, latinoamericana. El yo que escribe es el de un hombre de origen latino que se ha visto desplazado; vive en el Primer Mundo siempre como extranjero, desclasado, y añora un lugar y un tiempo que tampoco fueron mejores, pero en los que había algo verdadero: la gente, sus comidas, sus costumbres, un paisaje deteriorado pero marcado con las huellas de las vidas que allí transcurren.

Hay poemas que se escriben desde locaciones, entonces, pero también desde una temporalidad específica: no hay dónde ubicarse, entre Estados Unidos, Gran Bretaña y Perú, entre los sueños juveniles de una sociedad sin clases y su caída por los errores y fracasos de la izquierda. Nómade por circunstancia, el yo poético sobrevuela espacios, tiempos y lecturas, y, a veces socarrón, otras dolido, arma un paisaje imposible de la última mitad del siglo XX. El canto ceremonial para el oso hormiguero es ese tono particular, las cosas serias mezcladas con lo de todos los días, y con el absurdo de cada idea caída. Entre medio la voz recorre citas cultas y populares, imágenes, afectos, y lleva al lector en ese recorrido: risa, ternura, dolor. Como cuando le pide perdón al hijo por haberlo traído al mundo: “Queda un poco de sol, crujen los cables y el lomo de las aguas / una y otra vez se bambolea entre las blancas rejas. / Ni un pájaro me sobrevuela, Diego mío, y antes que la noche apriete pienso en ti. / Perdóname, perdónala”, sin efusividad ni sentimentalismo (y ahí radica su fuerza) o como cuando escribe a un Marx muerto: “Ah el viejo Karl moliendo y derritiendo en la marmita los diversos metales / mientras sus hijos saltaban de las torres de Spiegel a las islas de Times / y su mujer hervía las cebollas y las cosas no iban y después sí y entonces / vino lo de plaza Vendôme y eso de Lenin y el montón de revueltas y entonces / las damas temieron algo más que una mano en las nalgas y los caballeros pudieron sospechar / que la locomotora a vapor ya no era más el rostro de la felicidad universal”. O el poema “In memoriam” que empieza “Yo vi a los manes de mi generación, a los lares, /cantar en ceremonias, alegrarse / cuando Cuba y Fidel y aquel año 60 eran apenas / un animal inferior, invertebrado. Y yo los vi después” para terminar: “Hay un animal noble y hermoso cercado entre ballestas. En la frontera Sur la guerra ha comenzado. La peste, el hambre, en la frontera Norte”.

La voz se ensancha, y se puede escuchar a su través la historia de tantos escritores y no escritores que han tenido que armar un lugar para vivir, pensar y escribir en este nomadismo. Porque ser poeta y ser latinoamericano, parece decir Cisneros, es esa tensión misma. Su carcajada entonces resuena, y desde los versos largos y rítmicos, repercute y sigue sonando, en esta reedición de Nebliplateada, que se ha propuesto hacer circular en el país libros que no se conseguían y que son fundamentales para una cultura poética latinoamericana (la primera edición se hizo en 1968 y ganó el premio de Casa de las Américas). El libro cierra con una muy buena entrevista de Néstor Colón a Cisneros del año 2009.

 

Antonio Cisneros, Canto ceremonial contra un oso hormiguero. Ediciones Nebliplateada, 2025

lunes, 8 de junio de 2026

Ni bosque ni sonido

 

Desde la newletter de Eterna Cadencia:

Ni bosque ni sonido: vida, fragmentos y máscaras de Safo

Mariana Gardella

Rara Avis

Ícono y estandarte de la cultura lésbica a la par que musa de las letras y las artes, tal vez más deseada que encontrada, Safo de Lesbos es una pieza tan fundamental como difusa de la historia de la humanidad. Con la convicción de que la biografía es un género de ficción, Mariana Gardella teje un relato fragmentado sobre su vida y la compleja historia de la recepción de su poesía. En este libro, Safo se transforma en el nombre de una pérdida, pero también en una indagación que va tras los rastros de la poeta que sobreviven en antiguas piezas arqueológicas y obras de arte, en el activismo sexo-genérico, y en los textos de escritores y escritoras de todos los tiempos y geografías.

Cantante, música y luthier de los siglos VII-VI a. e. c., Safo es reconocida como la primera poeta lesbiana de la historia. De su vasta obra se conservan unos doscientos fragmentos, entre palabras sueltas, y versos enteros o mutilados, y un único poema completo, además de numerosos testimonios de quienes la leyeron o escucharon hablar sobre ella en la Antigüedad. En estas páginas, los fragmentos más conocidos de Safo aparecen intercalados en una nueva traducción que recupera el impacto de su voz y que se mezcla con reflexiones sobre los temas centrales que atraviesan su poesía.

Con la erudición sensible que la caracteriza, Gardella nos enseña formas de leer y cuestionar las ideas de obra, de significado y de autoría desde una mirada original. A su vez, nos invita a sumergirnos en una búsqueda que se sabe siempre incompleta, pero que lejos de sentenciar la falta, la convierte en motor de sentido.

jueves, 7 de mayo de 2026

Un hielo omnipresente

 

Ice: El laberinto helado de Anna Kavan


Bajo la amenaza de un hielo omnipresente, un mundo entero se agrieta y agoniza. En Ice (1967), novela de culto de la británica Anna Kavan, la realidad se congela en una pesadilla poética: una joven de cabellos plateados huye a través de un paisaje apocalíptico, perseguida por fuerzas tan humanas como simbólicas. Leer Ice es adentrarse en un laberinto onírico de destrucción y belleza glacial. Se trata de un territorio literario único que Doris Lessing describió con asombro: «No hay nada como el Hielo».

La voz de Kavan envuelve al lector en un relato hipnótico donde la devastación externa refleja abismos interiores. Tras la estampa de glaciares avanzando implacables late el enigma de su autora: una mujer que hizo de su vida y obra una sola leyenda, reinventándose a sí misma entre la locura, la adicción y la literatura. En estas páginas, la singularidad de Ice y el aura enigmática de Anna Kavan se entrelazan en un espejismo literario, invitándonos a descubrir a una autora tan fascinante como inasible.

La metamorfosis de Anna Kavan

Anna Kavan no nació con ese nombre. Vino al mundo como Helen Emily Woods, hija única de una familia británica acomodada, pero el brillo de su juventud pronto se resquebrajó. A los pocos años, su padre se suicidó, marcándola de por vida, y su madre la obligó a casarse con un hombre mayor que había sido amante de la propia madre. De aquel matrimonio infeliz —con Donald Ferguson— Kavan extrajo material para una de sus primeras novelas, Let Me Alone (1930), publicada aún bajo el apellido de casada. Tras un segundo matrimonio igualmente fallido, Helen sufrió una crisis nerviosa y terminó internada en un sanatorio psiquiátrico en Suiza. Al salir renació como “Anna Kavan”, tomando el nombre de un personaje de sus propios libros. No era solo un seudónimo literario, sino una verdadera metamorfosis personal: se tiñó el cabello moreno de rubio y hasta cambió legalmente de identidad, decidida a sepultar el pasado. “Como Anna Kavan quiero deshacerme de Helen Edmonds y todo lo asociado a ella”, llegó a declarar, dejando atrás para siempre a la mujer que había sido.

"Vivió en lugares tan dispares como Birmania, California, Bali o Nueva Zelanda, pero cargaba con ella sus demonios: una profunda depresión y una adicción temprana a la heroína que la acompañaría el resto de su vida"

La nueva Anna Kavan abrazó un estilo narrativo mucho más audaz y experimental, en sintonía con su convulsa psique. Convertida en una viajera inquieta, vivió en lugares tan dispares como Birmania, California, Bali o Nueva Zelanda, pero cargaba con ella sus demonios: una profunda depresión y una adicción temprana a la heroína que la acompañaría el resto de su vida. Tuvo dos hijos —un varón que murió joven en la Segunda Guerra Mundial, y una niña cuya custodia perdió poco después de adoptarla—; intentó quitarse la vida en múltiples ocasiones y pasó largas temporadas en hospitales psiquiátricos. Aun así, siguió escribiendo con tenacidad: firmó más de una decena de libros como Anna Kavan, donde volcó sus visiones y sufrimientos, siempre al margen de las corrientes literarias de su época. Su consagración llegaría tardíamente con Ice (1967), la novela que coronó su trayectoria heterodoxa y le dio reconocimiento a los 66 años. Irónicamente, apenas un año después de aquel éxito, Kavan fue hallada muerta en su casa de Londres, completamente sola. Oficialmente sucumbió a un ataque al corazón, pero la escena resumió la oscura leyenda de su vida: tenía una jeringuilla entre los dedos, y la policía informó que allí había “suficiente heroína para matar a toda la calle”.

El laberinto glacial de Ice

Ice tuvo edición española (Trotalibros, 2021). Publicada en 1967, Ice —la “misteriosa e inclasificable” obra maestra de Anna Kavan— crea un mundo apocalíptico, oscuro, angustioso y alegórico. Una nueva era glaciar avanza sin piedad, congelándolo todo a su paso y desatando guerras, caos y migraciones masivas en un planeta sumido en el silencio helado.

En medio de ese fin del mundo blanco, un narrador sin nombre —un exsoldado atormentado— atraviesa tierras desoladas en busca de una muchacha etérea, de cabello plateado, a quien ama con devoción obsesiva. Ella es casi irreal: “blanca, nívea y dorada como el hielo al sol”, frágil y sumisa tras una infancia sin cariño. El narrador dice querer rescatarla, pero a cada paso sus impulsos revelan un deseo más oscuro de control y posesión. Otro hombre, especie de carcelero conocido solo como el “Guardián”, mantiene cautiva a la chica; así, la búsqueda deviene un triángulo opresivo de víctima y dos perseguidores.

Ninguno de los personajes tiene nombre propio; tampoco los lugares se identifican. Ice se desarrolla en un no-lugar onírico y distorsionado, donde tiempo y espacio se quiebran en escenas alucinatorias. La narración salta entre recuerdos, visiones y fantasías; los sueños se confunden con la vigilia, y la realidad misma es inestable («la realidad siempre me ha resultado un tanto desconocida», confiesa el narrador). La prosa de Kavan, directa pero atmosférica, envuelve al lector en una cadencia hipnótica. El resultado es desconcertante y a la vez seductor: la novela inquieta y hechiza a partes iguales.

"Por momentos Ice se lee como una alegoría de la devastación ambiental y del terror nuclear de los años 60. También es inevitable una lectura de género"

¿Qué significa este oscuro cuento de hadas en el que la obsesión y la destrucción lo gobiernan todo? Las interpretaciones se multiplican. Por momentos Ice se lee como una alegoría de la devastación ambiental y del terror nuclear de los años 60 (se insinúa que la glaciación es efecto de un experimento atómico). También es inevitable una lectura de género: la dinámica entre el narrador y la muchacha —esa “criatura sumisa” quebrada por antiguos abusos— evoca la violencia patriarcal y la toxicidad del deseo de posesión. Sin embargo, más allá de estas claves, la novela opera sobre todo como un retrato de la alienación humana llevada al extremo. Kavan nos sumerge en la psique fragmentada de un protagonista para quien la destrucción exterior no es sino reflejo de su propio abismo interior. El avance inexorable del hielo bien puede leerse como metáfora de una catástrofe íntima: la depresión congelante de la autora, o incluso la “nieve” blanca de su adicción, que entumece y paraliza todo a su paso. Ice admite todas estas capas de significado a la vez, sin limitarse a ninguna explícitamente; de ahí su perdurable misterio.

Autora de culto y enigma eterno

La literatura de Anna Kavan nunca fue un fenómeno de masas. Su voz, tan personal e inclasificable, desconcertó a muchos críticos, que la tildaron de “excesivamente innovadora, demasiado compleja y vanguardista”. Aunque Ice le otorgó un reconocimiento tardío, su nombre se desvaneció pronto del primer plano.

Autores de primer nivel, sin embargo, supieron apreciar su genio: Doris Lessing, Anaïs Nin o J. G. Ballard elogiaron con fervor el extraño atractivo de su obra. Brian Aldiss llegó a proclamar que Kavan era “la heredera de De Quincey y la hermana de Kafka”, destacando tanto la raigambre narcótica de su imaginación como su parentesco con las visiones kafkianas. Aun con tales respaldos ilustres, Kavan permaneció en la sombra. La difusión de su obra tampoco se vio favorecida: muchas de sus novelas se publicaron en un sello independiente diminuto, lo que limitó su alcance. Además, no era una escritora de lectura fácil: sus páginas, pobladas de pasajes incómodos y oscuros —reflejo de una personalidad inquietante y poliédrica— no ofrecían concesiones al lector común.

La figura de Anna Kavan, por su parte, alimentó desde siempre esa condición de autora de culto. Rehusó la celebridad y vivió deliberadamente al margen, transformando su existencia en un extraño experimento vital: se reinventó con un nombre nuevo, adoptó una estética propia (esa cabellera rubia casi de otro mundo), desafió las convenciones sociales de su época y nunca ocultó sus flaquezas ni sus adicciones. Su biografía de tintes trágicos —plagada de pérdidas, viajes y estancias en psiquiátricos— impregna su literatura de una autenticidad dolorosa. Ice condensa en forma de fábula onírica muchos de esos demonios personales, y quizá por ello sigue generando fascinación: es una obra radicalmente íntima y a la vez universal, nacida de una mente atormentada que supo transmutar el sufrimiento en arte. Hoy, tras décadas de olvido bajo el hielo, Anna Kavan resurge como un faro secreto de la literatura del siglo XX. Su aura enigmática permanece intacta, y su voz —gélida, visionaria, distinta a cualquier otra— continúa susurrando a nuevos lectores desde las fronteras de la locura y la imaginación.

jueves, 26 de marzo de 2026

Escrituras rumiantes

 

¡Hola, lectorxs!
 
En abril lanzamos un nuevo libro de La Libre Editora que se suma a la Colección Miscelánea, dedicada a la no-ficción y el pensamiento contemporáneo. 
 
Esta vez se trata de la reedición de una compilación de textos que tuvieron su circulación en ediciones independientes, artesanales y fanzines. Nos llegó primero como fanzine y luego como librito artesanal de la mano de su autora, gracias a lo cual la pudimos conocer. Es una enorme alegría para La Libre estar publicando hoy esta obra.
 
Escrituras rumiantes. De comadres y pastoreos es un libro que propone una manera de escribir como los animales que rumian: con paso lento, digiriendo varias veces las ideas antes de abonar el suelo con ellas. Lucrecia Masson publicó el primer texto, Epistemología rumiante, hace diez años, y a partir de allí comenzó el desarrollo por esta filosofía basada en su experiencia creciendo en el campo, la pampa seca argentina, rodeada de rumiantes, de viento y de pasto, donde sus amigas las vacas le enseñaron el arte de echarse, de observar, de estar cerca de la tierra. 
 
Sus publicaciones, hoy reunidas en un solo libro, fueron material de talleres, obras, performance y lecturas en toda América Latina y España. Este es un libro que en un mundo acelerado nos invita a detenernos, donde la poesía y las ideas se entremezclan. 
 
El libro está disponible en La Libre (Chacabuco 917, San Telmo), en nuestra tienda virtual y próximamente en otras librerías de Argentina, Uruguay y Chile. Hacemos envíos a todo el país y el mundo.
 
La presentación será el próximo domingo 5 de abril, seguí leyendo para más información. ¡Te esperamos!
CONSEGUILO ACÁ

Sobre el libro
Escrituras rumiantes. De comadres y pastoreos es la invitación de Lucrecia Masson Córdoba a detenernos en la vorágine, conectando con mundos de cuerpos, exceso y animalidad a través de la figura de la vaca y sus estómagos. 
 
La autora propone una deslectura del tiempo y el progreso, explotando lo lento y lo anómalo en tres textos: epistemología rumiantemondongo exercise y viento y tierra. Este libro abraza la impureza y nos reta a pensar más allá de lo humano y de la racionalidad occidental. De comadres y pastoreos es una carta intensa que complementa esta exploración reflexionando sobre el proceso creativo. Masson analiza la escritura como una práctica colectiva, conectada íntimamente al cuerpo y al comadreo. 
 
A diez años de la publicación de epistemología rumiante, que inaugura toda la serie, esta edición ampliada y con prólogo de val flores propone revisitar un texto que circuló en fanzines y ediciones independientes para que siga encontrándose con sus lectorxs.
Sobre la autora
Foto de Sofía Álvarez Capuñay
Lucrecia Masson Córdoba es una investigadora y artista cuyas principales indagaciones son cuerpos, otros-que-humano y cosmografías. Trabaja con distintos registros experimentando sobre todo con escrituras y performance. De la teoría le interesa la imaginación y cree porfiadamente que no se puede pensar sin el cuerpo. Es Licenciada en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires y realizó el Programa de Estudios Independientes (PEI 2014-2015) del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) y la Universitat Autònoma de Barcelona. Actualmente es candidata a Doctora en Filosofía por la Universidad de Zaragoza. Ha publicado en numerosas ediciones independientes sus trabajos alrededor de lo rumiante, así como ha participado en numerosísimas publicaciones colectivas, antologías, catálogos o revistas. Es parte del Colectivo Ayllu junto a quienes ha participado en exposiciones artísticas como la Bienal de Sydney (2020), la 35ª Bienal de Sao Paulo (2023) o ciudades como Nueva York, Quito, París, entre otras, además de coordinar el Programa Orientado a Prácticas Subalternas (POPS). Desde hace años investiga-con rumiantes.

Presentación
Presentamos Escrituras rumiantes. De comadres y pastoreos 
 
Tenemos el honor de recibir a Lucrecia Masson, autora del libro, que estará de paso por Buenos Aires para presentar esta nueva edición de su obra. Conversarán y leerán fragmentos del libro Laura Contrera, Gabo Munguía, Brenchx, Mati Poloni y Gisela Rebichini.
 
Les esperamos para rumiar, brindar y celebrar esta publicación.
 
Domingo 5 de abril a las 17 hs. en La Libre - Chacabuco 917, San Telmo

Otros libros de la editorial
 
 

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Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...