Pero me viene todo el tiempo esa idea de culpa, el autoreproche, la revisión de mi propia maldad cuando recibo agresión, malchotez, miraditas de soslayo, contestaciones cortantes, carreritas de porongas o chonchudas.
Pero practico no hacerme cargo. O sí, decirme a mí misma que soy mala, y qué? Que no me fumo a nadie. O, mejor dicho, que detecto y esquivo a la gente que me chucea, me mide, me evalúa, se compara conmigo y nos resta.
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