sábado, 21 de febrero de 2015

Si algún tramo guarda el recuerdo de su madre

ELLA SE PEINA
Va de la raíz a la punta desenredándose la memoria.
El tiempo le ha crecido en la melena.
El peine agita los nudos y abre laberintos ondulados, mellas agridulces, rastros de tijera, íntimos calendarios.
Se acaricia el cabello y se pregunta si algún tramo guarda el recuerdo de los dedos de su madre, el vértice de alguna caricia o la palma de su padre coronando su cabeza de nena definitiva.
Qué queda del mechón en su nuca donde él trazaba resortes con el dedo índice.
La vida que le cae hasta los hombros la va dejando calva de nombres y vivencias y sin embargo, se arremolina en los olvidos pendientes que ha cortado y recortado sin disimulo.
Ella se peina intuitivamente, no necesita espejo para mirarse el alma.
Y se recoge las canas en un rodete tieso y disciplinado aunque ampare una nostalgia antojadiza y despeinada.
*
Claudia Tejeda (Alta Gracia, Córdoba, Argentina, 1969)
Ganadora del Concurso Nacional del Grupo Paco Urondo 2014
de Como racimo de abejas, relatos breves, Pirca Ediciones, 2009
en Anizacaterías, Editado por Almas Nuevas, Córdoba, 2014
http://emmagunst.blogspot.com.ar/…/claudia-tejeda-2-poemas-…
Fotografía de B. Berenika
Gracias Marcelo Lopez

Playa en el macba

Lxs esperamos el sábado 7 de marzo desde las 15:30 horas hasta que caiga el sol a despedir al verano. La cita es en la terraza del MACBA (Avenida San Juan 328 CABA) y el evento se llama -repetimos- “Sales del agua”, que coordinamos el museo, Mario Cámara y yo. Aquí, copiamos el programa con las actividades planeadas. Habrá también un puesto de venta de libros, música, y una barra de cerveza libre (y algunas otras cositas más). ¡VENGAN!
15:30: Apertura
16:00-17:00: La playa en fotogramas
Proyección de cinco fragmentos de películas con playas
Comentarios: Gonzalo Aguilar, Domin Choi y Patricio Fontana
17:20: Vacaciones
Instalación y lectura performática de Silvina Gruppo y Diego Lazcano
17:30: Poemas en la arena
Graciela Batticuore, Loreley El Jaber, Paula Jiménez España, Ana Porrúa
(Fondo con loop de fotografías de Nora Aslan)
18:15: “Casi boyitas”
Performance de Cristian Molina
18:40: Lecturas en la rambla
Carlos Battilana, Félix Bruzzone, Nurit Kasztelan, Tiago Novaes, Hernán Vanoli
(Fondo con loop de fotografías de Nora Aslan)
19:20: “Cochicó”
Declamación de Tálata Rodríguez
19:45: La playa folk: canciones salinizadas
Sandra Gasparini
20: 00 Adiós al verano
Francisco Garamona

La cabra viene a equilibrar



2015 AÑO DE LA CABRA DE MADERA Emoticono smile



La Cabra es el signo más humanista de todos en el horóscopo chino y justamente es el signo que se dedicará a profundizar los vínculos familiares. Nos traerá un mensaje de unión y de resolución de conflictos, de perdonar.
El 2015 será una especie de respiro a todos los vaivenes y transformaciones que venimos experimentando y sucesivamente desde el 2012, año del Dragón; 2013 de la Serpiente y este 2014, del Caballo, que todavía nos tiene galopando y tratando que seamos el o la jinete de nuestro destino.
En ese sentido, asegura que el 2015 tendrá un espíritu más bondadoso y compasivo. Además, la Cabra es el símbolo de la maternidad. Es la imagen de la dulzura, alegría y curiosidad.
El Caballo nos vino a desestructurar y en cambio, la Cabra viene a balancear, a ella le gusta unir, integrar, tratar a la gente que está muy desamparada en todo sentido, ya sea por problemas de salud, o físicos, o que perdieron todo; la Cabra le va a dar una oportunidad para que vuelva a reinsertarse en esta sociedad.
Pero también será un año donde las relaciones de pareja se concretarán y se seguirán proponiendo “nuevas familias”. Aparte, se dará un mayor auge en las adopciones de quienes necesitan un hogar.
la Cabra le gusta filosofar y es mística, entonces las personas se volcarán más hacia la espiritualidad, a buscar en ellas mismas cómo ser más felices, pues lo cambios siempre primero son individuales.
Es un tiempo de poner en acción lo que estuvo detenido, a pesar de la energía del Caballo aunque puede ser que con la energía de la Cabra se embarre la cancha y pierdan los objetivos.
la Cabra es un signo que tiene el arte como mensaje. Al igual que hace 60 años donde se presentó la energía de la madera, se consolido el rock and roll y cambiaron las ideas sobre la moda y lo material, el 2015 estará abierto para trabajar el desapego de lo material, de buscar dentro de uno las razones de la vocación, las utopías, los sueños.
Es que la Cabra es un signo de artistas, samaritanos, personas que tienen vuelo y nunca se detienen cuando quieren llegar a sus objetivos.
Ella viene a que nuestra vida tenga un significado más profundo y dejemos de vivir en el piloto automático de levantarse para ir sólo a trabajar. La Cabra viene a desestructurarte y ese proceso viene acompañado con caídas económicas que se darán en el mundo y que van a reformular la economía doméstica, familiar, de la pareja.
Habrá mucho reencuentro con gente del pasado o con quienes no viste hace mil años, y quizás con ellos vas a poder hacer una nueva idea”, alienta. Es que la Cabra se la juega por sus ideales sin competir como el Caballo, sino que le gusta acompañar los procesos, escuchar al otro, estar en lugares donde se pueden hacer cambios, aportar.
Por eso mismo, viene a “desconectarnos” del ciberespacio y la tecnología. Será un año para que las familias se reúnan, comuniquen y reconcilien. “Hay que silenciarse más, la gente está muy aturdida con tanta ‘conexión tecnológica’ y eso te aleja mucho de ti, de tu ritmo, de tu propio corazón.
La Cabra es lo opuesto. Es más artesanal, manual, telepática y la verdad. Hay que buscar la parte positiva de que esas cosas que van a empezar a desaparecer y dosificarse.
Además, en este ciclo tiene la energía de la madera que es de la tierra también. “La Cabra representa a la madre de la naturaleza y trae la función de equilibrarnos un poco con el medio ambiente”
De ahí que su mensaje sea de paz, unión y de no alteración, pero si la provocas, hay que tener en cuenta que es un signo necio, caprichoso, a veces, obcecado y hay que saber llevarla sino te hace pagar lo que haces, como un ‘instant karma, karma express’ o la ley de la causa y efecto.
“Tenemos que entender que el ser humano es parte de la naturaleza y no su dueño. La tierra está herida. Y este año es especial para concientizar sobre su cuidado, ya que la Cabra va a alterarla. No es un año climático fácil ni para Chile por sus volcanes”.
Pero no hay que alarmarse, la idea es recuperar el equilibrio. En definitiva, “la Cabra trae al corral un nuevo diseño del mundo: práctico, refinado, audaz, creativo, altruista… y, si haces bien los deberes, tendrás consecuencias maravillosas para degustar en tu lugar en el mundo”, escribe en “Horóscopo Chino 2015 (Urano).
Ludovica Squirru

Repertorio del silbador

Mi señor silba, yo no sé silbar. Suele gustarle el rock, el anarco-punk o algo así, creo. Un día reconozco en su silbido la melodía de "Con este ritmo loco suena Tremendo", a la mañana siguiente "Puerto Pollensa", a la noche "Mi unicornio azul".

Y después dice que la loca linda soy yo.

viernes, 20 de febrero de 2015

La Argentina como centro de la distopía

:: ENTREVISTAS ::

Identidad y/o violencia


19-12-2014 | 

Entrevista a Germán Maggiori por su novela Cría terminal (Tusquets).

Por Patricio Zunini. Foto: Celeste Urreaga.


germanmaggiori(c)celesteurreaga


Cría terminal es la nueva novela de Germán Maggiori (Entre hombresPoesía estupefaciente) en la que la línea del tiempo se corre 40 años en el futuro y plantea una trama de complots donde confluyen la manipulación genética, el poder esotérico de las manos de Perón, milicias de niños terroristas y las teorías alucinadas de místicos pitagóricos. Es una novela sangrienta y de un humor oscuro que ubica a la Argentina como el centro neurálgico de una distopía. País al que le quedaría bien como definición.

—Es un género que engarza perfectamente con la realidad argentina —dice Germán Maggiori. — Y, aunque trataba de correrme de la coyuntura e irme un poco para adelante, no deja de girar en torno a la coyuntura. Uno siempre termina contaminando la ficción con lo que viene de su entorno. Benjamin decía que los hechos y circunstancias que rodean al historiador terminan siendo parte fundamental de la ponencia. Piglia decía que el escritor es un historiador del presente.

Bueno, uno de los personajes lo dice: “La historia se escribe en presente”.

—Es que uno trata de correrse del contexto, pero termina invadido directa o indirectamente. A veces es inconsciente, pero en este caso es deliberado.

Uno de los puntos importantes de la novela son las manos de Perón. Un tema que aparece, llamativamente, en varias novelas: desde La pérdida de Laura, el primer libro de Martín Kohan, hasta El último elemento peronista, de Alejandro Soifer. ¿Cuál es el misterio de las manos de Perón?

—Me interesa el fetiche, el hecho que las manos hayan desaparecido y cómo se construyó la bola de versiones que circularon alrededor. Me gustaba contaminarlo con los servicios de inteligencia y cómo manipulan determinados acontecimientos. Investigué sobre el tema y las teorías son varias; nunca van a aparecer las manos. Pero me interesaba más el hecho simbólico del robo de las manos y lo que significó en ese momento. La propuesta no era generar otra teoría sino que me sirvió como la manera de que la trama progrese. Seguro que hubo servicios, montos, una serie de personajes nefastos que decidieron hacer ese acto salvaje y simbólico, con lo que significa Perón en este país.

Parecería que recién ahora, nuestra generación, ya rondando los 40 años, puede poner en cuestión aquellos símbolos que nos fueron impuestos como Perón, la militancia, las Malvinas.

—Hay una imposición simbólica que hemos aceptado e incorporado mansamente. En algún momento hay que rebelarse o ponerla en acto de alguna manera para ver qué tanta sustancia hay atrás. Supongo que tampoco es azaroso que ahora se empiecen a poner en cuestión, si no que hasta cierto punto uno está atrapado por esa red y llega un momento en que se puede empezar a verbalizar y cuestionar cosas que antes se aceptaban. Pero los cuarenta años son para eso: para empezar a cuestionarse lo que nos dijeron.

Recién traías la frase de Piglia, el escritor es un historiador del presente, y en la novela aparecen Cristina Kirchner y el Papa Francisco.

—Sí, el Papa fue una incorporación. Ya casi tenía la novela terminada y cayó justo. Fue un broche de oro, porque escribir una novela con una trama ambiciosa y global y que justo el Papa sea un argentino fue una maravilla… La realidad te sorprende a cada minuto. La realidad es abrumadoramente más violenta que la pesadilla más psicótica que uno tenga. Siempre aparece algo que te pone en un lugar que ni sabías que podías llegar a pensar. Además, la hiperconexión en la que vivimos hace que las atrocidades —como ver a tipos decapitando a otros— se den de automática, instantánea.

Cuando hicimos la entrevista por Entre hombres, dijiste que te interesaba cómo circulaba la violencia. Con esa frase muy presente leí Cría terminal.

—Sí, porque también pone en primer plano los modos de la violencia. Pero esta novela aborda el tema del complot y el complot está motorizado siempre por actos de violencia real o potencial, por la amenaza. Es un lenguaje de la violencia. Y, dentro de lo que escribo, la violencia ocupa un lugar importante no sólo como motor sino como una función estética. La descripción de los cuerpos: desarmar y armar los cuerpos. Ahí hay una estética de la violencia.

Cría terminal es más oscura; Entre hombres es más pulp fiction, con una violencia más teatral.

—Más estetizada, sí. En este caso es más oscura, pero se fue dando así. No era algo que me había propuesto, sino que naturalmente fue encontrando la oscuridad, algo que tampoco lo atribuyo a la novela sino a un aspecto más personal. Al tratar de proyectar un mundo o postular una realidad, tuve que apelar a otra búsqueda de la violencia como algo más interno. Cría terminaltenía más rasgos de humor; las primeras versiones tenían una pátina de humor, pero fueron siendo acotadas y después en la lectura final con la editorial, las sacamos.

Otro punto en común con Entre hombres es la manera en que se presentan los personajes, que se muestran como en un esmerilado.

—Tengo otro libro en el que se cruzan personajes de Entre hombres y Cría terminal. En un punto pueden ser leídos como una especie de trilogía. La idea es que uno siempre escribe un único libro, pero en este caso hay personajes con los que sigo trabajando y otros que vienen de Entre hombres y forman una trama que transcurre en el año 2009. La tengo bastante avanzada, pero en lugar de sacarlos en orden preferí sacar esta primero y la otra después por una cuestión de contexto. Necesito que termine esta década.

¿Por qué?

—Por nada en particular. Me parece más interesante lo escrito fuera de la coyuntura. Para ser bien leído, para no ser víctima de una lectura tendenciosa.

En una entrevista que te hicieron en Télam dijiste una frase sobre los desaparecidos: “Cómo se sigue después del horror del terrorismo de Estado”.

—Hay que buscar otra lengua, hay que buscar otra manera de contar ese horror. Lo mismo que lo que pasó con el nazismo: hay que encontrar la manera de ponerle palabras a eso. Por otro lado, está el tema de la identidad. El tema de la Cría terminal, en definitiva, es la identidad. Y, más allá del horror y las muertes de los desaparecidos, el tema más interesante para nuestra generación es el tema de la identidad, de los que siguen en la nebulosa de no saber quiénes son. Una generación que ha sido arrasada y que también tiene derecho de poner en cuestión a lo que nos legaron los padres.

¿Por qué todavía es importante hablar de la dictadura y los desaparecidos? ¿Por qué no encontramos otro relato para engarzar la identidad?

—Primero porque, como todas las cosas que pasan durante la infancia, son marcas que te van a seguir acompañando de por vida. Uno trata de librarse de ese lastre, pero inconscientemente termina volviendo. Por más que la historia personal no esté ligada a esa atrocidad, de alguna manera todos volvemos a ahí. Elsa Drucaroff en Los prisioneros de la torre hablaba de manchas temáticas, que tiene, si se quiere, una connotación psicológica: por qué aparecen los mismos temas, por qué no se puede hablar de otra cosa. De vuelta, el antecedente habría que buscarlo en el nazismo. Por qué no se puede librar del horror. Como cualquier horror creo que te termina direccionando a que todo lo que quieras expresar o construir de alguna manera tenga esa forma, que se vuelva a eso como un escultor que quiere hacer un rostro y siempre hace el mismo. En las generaciones también sucede lo mismo, nos criamos todos de la misma manera. Tuvimos una infancia de simulacro donde parecía que no pasaba nada y que podíamos jugar hasta tarde en la calle. No había inseguridad, no había nada. Parecía la Ciudad de los Niños. Pero, claro, los asesinos no estaban en la calle sino que estaban en el Poder y tenían el monopolio de la violencia. Con la democracia también se democratizó la violencia y la violencia privada asumió un rol importante que luego se llamó inseguridad. Que no es tal: yo prefiero esta inseguridad y no la otra. Me parece que pasa por ese lado la marca o la mancha temática a la que uno termina siempre remitiéndose. La literatura se construye de esos silencios. Lo no dicho lleva a uno a buscar consciente o inconscientemente esa lengua sustraída, ese mensaje sustraído. Por eso es natural que quiera volver para poner palabras a las que palabras en su momento me robaron, que mis padres por protección me sustrajeron.


Tomado del blog de Eterna Cadencia

Sigue en proceso de adaptación

Mi señor ayer se clavó en el pie, a través de la zapatilla, un arito que estaba tirado al lado de mi cama. Dice qué más me puede pasar??????
Menos mal que era un arito con el símbolo de la paz.

El primogénito

Odio las pelis de madres con hijos en peligro. Además las escenas de niñeras y mujeres locas con bebés ya están muy quemadas.

El espíritu

Me gustó. De esas que se nota en la estética que son adaptaciones de comic, tipo Sin city. Historia de super héroe con buenos guiños paródicos. Divina Eva Mendez y la nena que hace de ella de chica.

Río y chino


Fluviul Li, din China. Citește și despre Shanghai, orașul superstar -->http://bit.ly/16Y9S5k
[Foto: Iuri Pustovoi]

Mi señor que se saca fotos con otras y conmigo se hace el tímido

Desvelada por abandono con gata y ventana

La macabra silla abandonada bajo la lluvia

En el auto de Silvana al super y a la librería




Deme todo esto de Saer: El limonero real, Lo imborrable, Trabajos y El río sin orillas.

La mejor agenda del mundo

Pata acordonada

Actriz

Mi señor me dice que soy Ana María Piccio y Betiana Blum juntas. Yo le digo que China Zorrila y la Campoy también.

Amorodio

Ayer, que me quería, le pregunté por qué a veces (llevábamos dos días peleando) me mira con un odio tan terrible, por qué parece que lo toco y le dan ganas de vomitar. Me dijo que porque es así, porque me odia y siente ganas de vomitar. Le pregunté,entonces, por qué ahora me miraba con esa cara de amor tierno y me tocaba como sino pudiera dejar de hacer lo nunca. Me dijo que lo que pasa es que, a veces, me pongo tan insoportable. Le dije que siempre soy así, que no cambié de ayer a hoy. Me dijo que a veces más insoportable, dudó, no supo explicarme por qué ahora había dejado de odiarme.
Pensé en no ser tan egocéntrica y justificar su mejor humor con dos días de descanso por auto en taller. Pensé en "Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus" y la teoría de la caverna masculina en la que hay que dejar que se metan hasta que solucionen sus conflictos y vuelvan a una más fuertes, pensé en dejar de pensar tanto y confiar en mi amor.

lunes, 16 de febrero de 2015

Yo soy promiscua, aniquiladora, ocupada I, espíritu libre, multi-tarea y somnolienta


11 tipos de lector



leyendo

1. El lector promiscuo. 
No duda en abandonar un libro que ha empezado para iniciar otro. No puede evitarlo porque le encanta leer y no sabe decir que no.

2. El lector cascarrabias.
Es exigente y voraz. Aunque no le guste un libro jamás lo deja a la mitad, aun opine que el autor no puede unir dos frases con sentido. Suele lanzar el libro contra la pared cuando lo termina (literalmente).

3. El lector cronológico.
Compra un libro y hasta que termina de leerlo vuelve a la librería por otro. Se atreve a abandonar la lectura de un libro sólo si existe un motivo suficientemente fuerte para dejarlo y siempre lo hace con remordimiento. Es lo opuesto al lector promiscuo.

4. El lector aniquilador.
Los lleva a todas partes.  Quiere tanto a sus libros que ahora están llenos de hojas sueltas, cubiertas rotas o manchadas y páginas amarillentas, por el ajetreo del ir y venir.

5. El lector ocupado I.
Le gustan tanto los libros que incluso compra varios en un mismo momento, pero luego al llegar a casa los coloca en un librero donde pueden pasar un par de meses. Cuando finalmente los lee, lamenta haber tardado tanto en hacerlo.

6. El lector ocupado II
La verdad no le gusta leer, pero le gusta presumir que compra libros.

7. El librófilo
Más que la lectura, lo que este lector disfruta son los libros como objeto. Su olor, sus colores, las páginas amarillentas, los viejos y los nuevos, los considera más una obra de arte.

8. El anti-lector
Piensa que los libros son muy largos y jamás lee.

9. El espíritu libre
Es el adulto que lee libros infantiles, o el niño que lee libros para adultos. Cada vez más la sociedad acepta a estos espíritus libres de la literatura sin el menor sonrojo.

10. El multi-tarea 
Aunque siempre termina los libros, lee varios a la vez y termina confundiendo personajes, nombres y tramas.

11. El lector somnoliento
Su momento favorito de lectura es antes de dormir. Ya cómodo en su cama no consigue mantener los ojos abiertos y despierta en la madrugada sólo para apagar la luz y cerrar el libro.





Ya volvió

Digo, el sentido de la vida: Acabo de recuperarlo.
Y no es que haya pasado nada nuevo: acomodé mi pata en el almohadón, pensé en él pensando en mí, le pedí a Rafa la bandeja para apoyar la net y me puse a leer "El lugar de Saer", de la Gramuglio.
En la cocina gira el lavarropas.

Acá tenemos ariana, pisciano, ariano, capricorniana y virginiano

¿CÓMO SE ENOJA UNA MUJER SEGÚN SU SIGNO DEL ZODIACO?



Según algunos expertos nuestra personalidad y algunas reacciones que tenemos son definidas, entre otras cosas, por nuestro signos zodiacal.


ARIES. Es fácil hacerlos enojar, incluso por insignificantes cuestiones. A los arianos no les gusta que los interrumpan, ni que otros hagan lo que ellos saben que pueden hacer solos. Expresan su rabia gritando, insultando y hasta dando portazos. Son proclives a los ataques verbales frecuentes y violentos creando rabietas continuamente. Una ventaja importante, se les pasa rápido y luego están como si nada hubiese pasado. Aries explota sin dar pausa debido a su constante nivel de excitación. A veces Aries usará la amenaza de su enojo para conseguir otros para hacer las cosas.


TAURO. Los nativos de este signo son lentos para encolerizar. Sin embargo, si se fastidian pueden explotar como un toro rabioso y violento. A veces el enojo taurino se construye con el tiempo y explotará una vez que la gota haya rebalsado el vaso. Bajo esa situación, se ponen molestos y les tomará un largo rato tranquilizarse aunque el enojo en los toros es infrecuente. No perdonan fácilmente a aquellas personas que hirieron sus sentimientos. El problema es que creen que tienen razón y no son capaces de ver la otra postura.


GÉMINIS. Los geminianos suelen guardar sus enojos bajo su apariencia, internalizando todo aunque su lengua filosa en algún momento los traiciona.

Bombardeará a su contrincante con palabras ya que es apasionado por intercambiar ideas y opiniones. Esto dificulta deducir cuándo es un problema y cuándo no.

No son proclives a manifestar el enojo debido a su naturaleza lógica aunque saben defenderse con nutridos argumentos. Pueden sacar de sí una fría fiereza en la que pueden transmitir su carácter cruel y áspero.

CÁNCER. Cuando los cancerianos se enojan, lo notarán porque estarán silenciosos mientras ignoran a su víctima. Se suelen retirar a su propio mundo


La ira, en ellos, proviene como una violación a su confianza ya que a diario prueban su lealtad. Si tienen que hablar para contestarle, lo hará con frases serán cortas y concisas. Ellos lo perdonarán en un futuro, pero no olvidarán el hecho y hasta guardará rencor. Este signo es lento para sublevar pero cuando lo hace revelará todo lo pendiente, sus palabras saldrán de su boca por hechos pasados y presentes. A veces estas emociones lo superan, perturbándolos haciéndolos llorar.

LEO. Los leoninos aborrecen las discusiones públicas, pero, si sucede hacer una escena no lo dejará decir una sola palabra. Al ser orgullosos, no se inclinarán hacia los arranques de violencia. Poseen un buen manejo bajo situaciones de stress. La manera más rápida de encolerizarlos es exigiéndoles algo aunque lo habrían dado de buena gana pero si es exigido, los leones no saben manejar su vanidad. En la mente de Leo, ellos son las personas más importantes del universo a las que no se les puede reclamar nada.


VIRGO. Los virginianos, cuando se enojan, se quedan callados. Se sienten heridos. A estos nativos los frustra cuando las cosas no ocurren como para ellos deben salir. Hay, a menudo, un perfeccionismo subyacente que es implacable.


Aunque parece ser el más tranquilo del zodíaco, la verdad es que son tan sensibles a la crítica y al hecho de estar pendiente de todo que pueden generar un enojo profundo. Una de las pocas maneras en que ellos pueden expresan su enfurecimiento es escribiendo una carta, aunque quizás de los nervios, esté mal formulada.


LIBRA. Los librianos son los nativos más pasivos en la expresión de su enojo. Son sumamente diplomáticos y pueden continuar siendo bastante tranquilos incluso cuando los otros han alcanzado un punto de cólera importante. Libra enmascara su ira en la capa de virtuoso. Sólo expresará su disgusto cuando pueda comprobar que la situación es injusta. Debido a su conocimiento social favorablemente desarrollado, ellos intentarán evitar la confrontación instintivamente a menos que sea completamente necesaria. Su principal motivo de enojo es que cuando sienten que lo tratan injustamente y no lo aprecian.


ESCORPIO. Los escorpianos no quieren que los demás lo vean durante sus momentos débiles. Aunque sienten una rabia profunda cuando encolerizan, serena y asustadizamente; saca lo peor de sí. Son capaces de destruir a su contrincante con argumentos intimidatorios en el momento adecuado. Son oportunistas y vengativos en el corto o en el largo plazo; no se olvidan de los malos momentos que lo hicieron pasar. Adoran discrepar, complaciendo con mezquindad, sarcasmo y crítica a su victima. Debido a su inseguridad siempre están a la defensiva.


SAGITARIO. Los sagitarianos se enfadan muy rápidamente; su verdad saldrá de su boca con palabras duras y frías. La ofensa será importante aunque sólo se disculpará sobre la manera en que dijeron las cosas no de las palabras que emplearon para decirlas. Sus comentarios desbocados pueden ofender hasta la persona más insensible. Pueden ser bastante insensibles a los sentimientos de los demás. Sin embargo, aunque hayan olvidado la herida que causaron; siempre se sentirán como víctimas de la circunstancia.


CAPRICORNIO Cuando están enojados, los capricornianos dicen todo con la mirada.

Sus arranques de ira austarán a todos los implicados incluso al más íntimo de sus amigos, si de él se tratara. Estos nativos se defenderán como si estuviesen detrás de un escritorio; asumiendo el rol de autoridad sobre lo que ellos defienden. De todos modos, ellos tratan de aislarse del enojo. Para ellos, la ira es simplemente otra herramienta que los ayuda a conseguir su meta real que es el poder. Esto provoca que los capricornianos demuestren oportunismo e insensibilidad. Si quiere incomodarlos, ataque cuidadosamente su imagen pública.


ACUARIO. Los acuarianos se ponen rebeldes y fuertes cuando se enfadan aunque prefieren disolver el conflicto. Un comentario afilado, perjudicial, frío y preciso será su arma de ataque. A veces pueden entrar en problemas debido a las opiniones de los demás, sobre todo, cuando interfieren en sus planes diciéndoles qué pueden hacer y qué no. Le lleva tiempo conectarse con cualquier emoción auténticamente, incluso con el enojo. Suelen tener una importante serie de razones intelectuales para justificar su enojo. No pueden olvidar fácilmente una situación que lo haya hecho sufrir, intensificando la volatilidad del enojo que lo puede llevar a las expresiones más disociadoras.


PISCIS.Cuando el enojo se apodera de sus sentimientos y hasta de su físico, los piscianos no se detienen. Son propensos a ofenderse fácilmente; por un hecho de poca importancia ya hacen un mundo, alborotando todo el ambiente. No intente hacerlos razonar; no lo escucharán. Al principio, el enojo suele ser indirecto evitando las confrontaciones hasta que ellos sientan que es el momento correcto de rociar a todos con sus emociones tóxicas. Los piscianos evitarán el argumento ya que su pobre sentido de autovaloración puede llevarlos a una charla autodestructiva y, para ello, buscarán cambiar el pensamiento ajeno.

Ufffff

Yo que pedí tanto tiempo la paz y la rutina amorosas ahora extraño las emociones violentas.

¿Estoy muy pendejeando?

¿Estoy pensando-diciendo boludeces? ¿De puro aburrida quiero que me saque a pasear, me lleve con la silla, me coja todas las noches? Pienso en sus medialunas de mediamañana, en su abrazo dormido, en su voz en el teléfono contándome apenas su ensayo y quiero más, más, más.

No me gusta dormir al lado suyo sin que me desee

¿Y si esto fuera todo? Dormir, comer, trabajar, sobrevivir.

El deber es más fácil

Es más simple hacer lo que uno "tiene" que hacer, lo que otros mandan, lo que se cree obligatorio (él dice que tiene que trabajar 12-13 horas por día, que tiene que cuidar la casa de Emilio, que tiene que arreglar el auto, que tiene que limpiar mi casa) en vez de buscar lo que uno "quiere" hacer y hacerse cargo del placer.

Mal

Si esto no es depre no sé qué es: No me acuerdo qué tengo que hacer, ni qué quiero hacer, me duele todo el cuerpo, no sé qué me haría feliz, se me fue la alegría y ni siquiera tengo un motivo.

domingo, 15 de febrero de 2015

Iluminaciones continuas

"...la calidad de la prosa para mí no significa que esté bien escrita, sino que pienso que la buena prosa es aquella que trae consigo iluminaciones continuas. Cuanto más iluminaciones, más veces el lector siente que lo que está escrito allí él lo ha sentido, o podía haberlo sentido, o lo sentía oscuramente y eso se lo pone en evidencia, se lo revela. Eso es para mí el objetivo de la literatura."


Juan José Saer, en entrevista con Mempo Giardinelli. Revista Puro cuento n° 11. Julio/Agosto 1988

Era hora


-¿Y Penélope? - preguntó Odiseo, extrañado.
- También se fue a recorrer el mundo.

Yo lo soñéeeeeeee

¿Cuántas veces en mis años de soltería pedí una pareja que permaneciera aún en las peleas, en las crisis, en los de acuerdos? Yo creí estar preparada, pero...
Qué pendejos somos, él y yo, cuánto nos cuesta crecer. Ël con sus celos pelotudos, yo haciéndole caso a sus celos pelotudos. Autopaciencia...

Jazmines no

Mi señor NO me trajo jazmines (ni fresias) por San Valentín. Hasta estuvimos medio peleados. Total, una se consuela con que son fechas comerciales.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...