Acabo de dormirme una siestita prelamuerzo de una horay media y se me apareció la peor versión de mi madre. Eso me pasa por estar idealizándola con el día de la poesía que voy a leer en Bok. Mi inconciente es un jodido que me avisa que todo debería estar mal jaja. Igual me sirvió de purga y me siento muy bien.
Soñé que estaba, como estaba, esos sueños que son continuidad en la realidad, y me despertaba oyendo ruidos en la puerta de esta casa mía. No daba bola. Y eso que me cuesta, que mis últimas fobias son con la vereda y lo que entra y sale sin mi control. Veía en la silla que tengo acá al pie de mi casa unas ropas que Rafa me había dejado dobladas, que se supone que había sacado de alguna caja o algo perdido por ahí. Había una pollera, creo que la pollera que mi mamá trajo de Positano y amaba, esa de colorcito verde agua y un chal del mismo color que nunca vi. Yo pensaba que bueno, que las iba a lavar y me las iba a poner. Agarraba el chal y era hermoso, enorme, me envolvía completa con él. Salía a mi puerta y estaban todes ahí. Mi puerta de calle y el portón del auto completamente abiertos, HOrror!!! Magdalena estaba arrancando mi auto y alguien me decía "Viste que arranca, depende de quién le meta mano. Y yo contestaba ofendida: A mí tb me arrancó a nafta pero lo pasás a gas y se para. Como si, lo que era tan cual, me estuvieran tratando de boluda que es lo que siempre hacen.
Magdalena se iba con mi auto y yo veía que mi mamá, mis hermanes, mis hijes y más gente que no sé quién era pero en el sueño era una manada de parientes ortivas estaban todes vestides de fiesta. Yo les preguntaba: Hoy es lo de Leandra? Se casaba o algo así y estábamos todes invitades. Yo, como la Cenicienta, no estaba lista. No sé por qué todes se habían juntado en mi casa. Mi mamá me decía: "Rajá que no llegamos". Y empezaba a explicar o contar algo que me fastidiaba y yo la dejaba con la palabra en la boca y me metía adentro para cambiarme. Ahí veía que Florencia arrancaba con un autito chiquito y todes adentro. Me dejaban sola. Yo pensaba si iba a ir o no, pensaba si llegar y juntarme con otras gentes para que vieran que me divertía sin elles, pensaba si mejor me quedaba en mi casa y que se ofendieran. No tenía ninguna noción de deseo o ganas de ir o no ir. Me desperté antes de que llegara mi hada madrina y los ratoncitos a transformarme en princesa.
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