martes, 24 de marzo de 2026

Siestas de apagado y despertares

 Ahora que ando necesitando, lo que nunca en la vida, tirarme un rato a la siesta, para apagar la mente más que la cuerpa, porque recalienta, porque se embobina, porque resetear y acurrucarme en sábanas o desperezarme en colchón fresco, a veces dos horas, a veces 15 minutos, ahora estaba pensando que me gustaría levantarme cual caléndula o no me olvides cubierta de rocío. Pero siempre la metáfora es más por el lado de la marmota, si siquiera osa, la marsupial o roedora despeluchada, cascoteada, a la que sacan de hibernación con estridente golpe de timbales. 

No hay comentarios:

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...