Crítica de 'The Beast (La bestia)', el laberinto de pasiones de Bertrand Bonello con Léa Seydoux
Léa Seydoux y George MacKay viven un amor imposible en esta película dirigida por Bertrand Bonello e inspirada en la novela de Henry James, en la que conviven pasado, presente y futuro.
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‘La bestia en la jungla’, la novela breve de Henry James en que se inspira ‘The Beast (La bestia)’, materializaba de forma ejemplar la crisis del sujeto moderno, la parálisis emocional que provocan los abismos de la Historia cuando el apocalipsis parece más que una promesa. A ese sujeto solo le quedaba habitar el tiempo, dejarse atrapar por él, y esperar, como la Gabrielle (magnífica Léa Seydoux) de la película, que una bestia invisible, siempre fuera de campo, la atacara por sorpresa para poder reaccionar.
Por eso, por su atrevida manera de trabajar un tiempo múltiple en que todo cambia y todo sigue igual, es tan atractiva la adaptación de James según Bertrand Bonello, que ha imaginado el tránsito de Gabrielle y el hombre del que no puede enamorarse (George MacKay) a través de tres líneas temporales, situadas en 1910, 2014 y 2044, para ilustrar no solo el aprendizaje de su heroína sino también las rimas históricas que se producen entre el pasado y el futuro cuando hablamos de la muerte de los afectos. Así las cosas, la exigente estructura multiversal concebida por Bonello, que mezcla los tres relatos buscando conexiones e interrupciones que pueden resultar desconcertantes, uniendo inundaciones, deseos no consumados, temblores de tierra, masculinidad tóxica e inteligencia artificial en un cóctel improbable, funciona como una espiral de efectos hipnóticos.
Laberinto de pasiones. No es habitual que dos versiones de una misma novela coincidan en las carteleras españolas, aunque la de Bonello no puede ser más distinta que la de Patric Chiha, por otro lado extraordinaria: allí donde Chiha opta por la síntesis y la abstracción en un espacio único, siendo fiel al diálogo circular, obsesivo y elusivo de un amor que solo existe en un perpetuo aplazamiento, amenazado por el miedo, Bonello prefiere la expansión insaciable y la saturación narrativa, con el fin de abrir un mundo en el que su heroína pueda abrazar su vulnerabilidad.
Si el riesgo de que el espectador se pierda en el laberinto de cruces y desvíos del filme es evidente, y en algún momento da la impresión de que Bonello, que fisura la imagen con ocasionales glitches digitales, está más pendiente de lo que quiere decir sobre la sociedad contemporánea –en ese futuro que solo imagina individuos productivos, liberados del peso afectivo de la memoria– que de sus personajes, lo cierto es que el resultado final es hermoso, ambicioso y conmovedor a un tiempo.
Para los que crean que el amor es un puzle irresoluble.
Lo mejor: su atrevida, alambicada estructura narrativa, y esa idea de que el amor y el deseo se busca a través del tiempo.
Lo peor: a ratos parece que dispara a demasiadas dianas a la vez.
Ficha técnica
Dirección: Bertrand Bonello Reparto: Léa Seydoux, George MacKay, Guslagie Malanda, Dasha Nekrasova País: Francia, Canadá Año: 2023 Fecha de estreno: 27-3-2024 Género: Drama Guion: Bertrand Bonello Duración: 146 min.
Sinopsis: En un futuro cercano en el que reina la inteligencia artificial (IA), las emociones humanas se han convertido en una amenaza. Para librarse de ellas, Gabrielle debe purificar su ADN regresando a sus vidas pasadas. Allí se reencuentra con Louis, su gran amor. Pero el miedo la invade y presiente que se avecina una catástrofe.
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