"¿Existen de veras personas ajenas al resentimiento, al odio?, se preguntó ella. ¿Gente que nunca maldice al universo? ¿Capaces de reconocer la maldad, que se le resisten, que no les afecte lo más mínimo?
Pues claro que las hay. Innumerables, los vivos y los muertos. Quienes han regresado por pura compasión a la rueda, quienes siguen el camino que no puede tomarse sin saber por dónde se va, la mujer del aparcero de Alabama, y el lama del Tibet, y el entomólogo de Perú, y el molinero de Odessa, y el verdulero de Londres y el pastor de Nigeria y el anciano, el viejo que talla la punta de un bastón junto a un sauce seco de algún rincón de Australia, y todos los demás. No hay uno solo de nosotros que no los haya conocido. Son los suficientes. Bastantes para que todos sigamos adelante. Tal vez."
Úrsula K. Le Guin (1971). Pág. 123 de Ediciones Minotauro (2018)
No hay comentarios:
Publicar un comentario