viernes, 4 de diciembre de 2009

Todo ángel es terrible

Segunda elegía

Rainer María Rilke


Todo ángel es terrible. Y sin embargo, ay, los invoco
a ustedes, casi mortíferos pájaros del alma, sé quiénes
son ustedes. Los días de Tobías, ¿dónde quedaron?,
cuando uno de los más radiantes apareció en el umbral
sencillo de la casa un poco disfrazado para el viaje,
ya no tremendo (muchacho para el muchacho,
que se asomó, curioso). Si ahora avanzara el arcángel,
el peligroso, desde atrás de las estrellas, un solo paso,
que bajara y se acercara: el propio corazón, batiendo
alto, nos mataría. ¿Quién es usted?
Tempranos afortunados, ustedes, los mimados
de la creación, cadena de cumbres, cordillera roja
del amanecer de todo lo creado -polen de la divinidad
floreciente, coyunturas de la luz, corredores,
escalones, tronos, espacios del ser, escudos
deliciosos, tumultos del sentimiento tormentosamente
arrebatado, y de pronto, individualizados, espejos,
ustedes, los que recogen nuevamente en sus propios
rostros, la propia belleza que han irradiado.

Porque nosotros, siempre que sentimos, nos evaporamos;
ay, nosotros nos exhalamos a nosotros mismos,
nos disipamos; de ascua en ascua soltamos un olor cada
vez más débil. Probablemente alguien nos diga: Sí,
entras en mi sangre; este cuarto, la primavera se llena
de ti..., ¿de qué sirve? Él no puede retenernos,
nos desvanecemos en él y en torno suyo.
Y aquellos que son hermosos, oh, ¿quién los retiene?
Incesantemente la apariencia llega y se va de sus
rostros. Como rocío de la hierba matinal se esfuma
de nosotros lo que es nuestro, como el calor
de un plato caliente. Oh, sonrisa ¿a dónde? Oh,
mirada a lo alto: nueva, cálida, fugitiva
ola del corazón; sin embargo, ay, somos eso. ¿Entonces
el firmamento, en el que nos disolvemos, sabe
a nosotros? ¿De veras los ángeles recapturan solamente
lo suyo, lo que han irradiado, o a veces, como
por descuido, hay algo nuestro en todo ello? ¿Estamos
tan entremezclados en sus facciones, como la vaga
expresión en los rostros de las mujeres preñadas?
Ellos no lo advierten en el torbellino de su regreso
a sí mismos. (¿Cómo habrían de advertirlo?).

Los amantes podrían, si lo comprendieran,
hablar extrañamente en el aire nocturno. Pues parece
que todo nos oculta. Mira, los árboles son; las casas
que habitamos permanecen todavía. Sólo nosotros pasamos
de largo sobre todas las cosas como un cambio
de vientos. Y todo se une para acallarnos, mitad
por vergüenza quizás, y mitad por esperanza indecible.

Amantes, a ustedes, satisfechos el uno en el otro,
les pregunto por nosotros. Ustedes, los que se aferran
a sí mismos. ¿Tienen pruebas? Miren, me ha ocurrido que
mis manos se reconozcan entre sí, o que mi rostro ajado
se refugie en ellas. Eso me da cierta sensación. ¿Pero
quién, sólo por eso, se atrevió a creer que de veras
es? Sin embargo ustedes, los que crecen el uno
en el arrobo del otro, hasta que él suplica, abrumado:
“Basta”; ustedes, los que crecen, bajo sus recíprocas
manos, más exuberantes, como años de grandes uvas;
los que mueren a veces, sólo porque el otro se ha
expandido demasiado; a ustedes les pregunto por nosotros.
Sé que se tocan tan dichosamente porque la caricia
retiene, porque no desaparece el sitio que ustedes,
los tiernos, ocupan; porque, debajo de todo ello, ustedes
sienten la duración pura. Ustedes, de sus abrazos,
por ello, casi se prometen eternidad. Sin embargo, cuando
ya se han sostenido el sobresalto de la primera mirada,
y ya ocurrieron las ansias junto a la ventana
y del primer paseo juntos, una vez, por el jardín:
Ustedes, amantes, ¿siguen todavía entonces siendo
los mismos? Cuando el uno alza al otro hasta su boca
y se unen -bebida con bebida-: ¡oh, de qué manera
tan extraña el bebedor entonces se escapa de su función!

¿No se asombraron ustedes, en las estelas áticas,
de la prudencia de los gestos humanos? El amor
y la despedida, ¿no fueron puestos demasiado
ligeramente sobre los hombros, como si se tratara
de seres hechos de otra materia que nosotros?
Recuerden las manos, cómo se posan sin presión, aunque
hay vigor en los torsos. Estos dueños de sí mismos
lo sabían: Hasta aquí, nosotros; esto es lo nuestro,
tocarnos así; que los dioses nos aprieten
con mayor fuerza. Pero eso es cosa de los dioses.
Si nosotros encontráramos también una pura, contenida,
estrecha, humana franja de huerto, nuestra, entre
río y roca. Pues nuestro propio corazón nos excede
tanto como a aquéllos. Y ya no podemos mirarlo
a través de imágenes que lo sosieguen, ni a través
de cuerpos divinos, en los que se contenga más.

De "Las Elegías de Duíno" 1922

Versión de Jaime Ferrero Alemparte

jueves, 3 de diciembre de 2009

Link y Schettini en Eterna Cadencia

: Martes de Eterna Cadencia ::

Tomado de http://blog.eternacadencia.com.ar/?p=5544

Las Condarco /1
03-12-2009 | Ariel Schettini, Daniel Link

Ariel Schettini y Daniel Link mantuvieron un diálogo público dentro del ciclo Los martes de Eterna Cadencia en el que hablaron de sus nuevos libros, El tesoro de la lengua y de Fantasmas. Imaginación y sociedad, respectivamente.

[Primera parte]

daniel link, ariel schettini

Ariel Schettini: Buenas tardes.

Primero vamos a hacer un comentario acerca de lo que nosotros organizamos para esta tarde, para este encuentro. Como estábamos en espacios separados, simplemente nos propusimos lo siguiente: yo le voy a hacer una serie de preguntas sobre el libro [Fantasmas. Imaginación y sociedad] a Daniel, después él me va a hacer algunas preguntas a mí [sobre El tesoro de la lengua] y después vamos a tratar de responder las preguntas que quieran o compartir los comentarios que les parezcan pertinentes. Entonces, siguiendo con ese plan, vamos a empezar hablando del libro de Daniel.

El libro de Daniel, en su estructura, es muy parecido a un libro anterior: Clases. Una especie de –cómo decirlo– de acomodación de libros que vienen de distintas tradiciones, de distintos momentos, sobre los cuales se habla en unos textos cortos pero que al mismo tiempo se vinculan todos entre sí. El concepto más fuerte que uno a esos libros es el “fantasma” del título. Estaba pensando cuando ahora releía el libro para preparar las preguntas que sería lindo empezar por esa idea interesante que tiene el libro sobre los fantasmas. Tiene muchas en realidad, muchas distintas y se oponen en algunos casos, pero sobre todo, la más fuerte es la idea de la literatura como una actividad completamente fantasmática, si se puede decir así. Una comunicación entre personas que no están presentes, que construyen un mundo completamente imaginario, al mismo tiempo público y privado, y que, en algunas casos, pueden tener la forma de una liberación –y creo que ese es la idea que vos seguís del lado más fuerte, que es el concepto de Sartre en lo imaginario, la idea de que lo imaginario es liberador– o la idea de que lo imaginario es represivo, tal como lo dicen las teorías más conspicuas del siglo XX sobre la imagen, el imaginario y también aquello que pudiera ser pensado como lo fantasmático de nuestra cultura. Al mismo tiempo, me parecía interesante que en esas dos figuras iniciales, de la idea de la imagen como liberación y la imagen como opresión social, aparece también una reflexión acerca de la imagen en la relación con el tiempo. La imagen en relación con el pasado.

¿Podés elaborar cuál es la relación que ves entre la imagen liberadora y la imagen represiva?

Daniel Link: Buenas tardes. Les agradezco a todos ustedes aquí la presencia. Sobre todo le agradezco a Eterna Cadencia, la librería y la editorial, la paciencia y la persistencia que demostraron en relación con este postergado encuentro que debió haber sido un martes de hace mucho tiempo, pero que no pudo sino organizarse este primer miércoles de diciembre porque nuestras agendas internacionales estaban realmente complicadas. [Risas]

Antes de contestar, antes de intentar siquiera contestar aproximadamente la pregunta que Ariel me planteaba, quería sencillamente leerles la dedicatoria que Ariel puso en el ejemplar del Tesoro de la lengua, que naturalmente exigí que me regalara. Dice: “Para Dani, que está en este libro, y Sebastián, por las cosas que hicimos y las que haremos, con el amor de Ariel”. Sobre todo “por las cosas que hicimos y las que haremos”: efectivamente Ariel y yo hemos hecho muchas cosas y haremos todavía algunas otras y este momento en el cual nos sentamos aquí frente a ustedes, es seguramente la primera función de un espectáculo ambulante que llevaremos por las playas este verano. [Risas] Haremos circo ambulante, como Copi. Carlos Paz no. Este año nos toca San Clemente, Ariel. Pero bueno, vos tenías los contactos con los productores de Carlos Paz.

Todo esto tiene que ver, creo, con lo que Ariel me señalaba a propósito de cómo entender la imagen, pero sobre todo cómo entender la fuerza que nos produce la imaginación. Es verdad que uno podría optar por dos versiones de lo imaginario. Una versión según la cual las imágenes son efectivamente mecanismos más o menos estereotipados, pero en todo caso mecanismos que funcionan como estrategias de normalización y de captura, que han sido pensados por muchas de esas grandes teorías del siglo pasado. También es cierto que al margen de esas teorías hay otras instancias, otros modos de postular esta fuerza que sería la imaginación, donde todavía se podría pensar que esas imágenes permiten sostener alguna potencia de negación o en todo caso permiten desestabilizar incluso los estereotipos.

Lo que a mí me importaba era la relación de lo imaginario con lo real. Es decir, ver el lugar que la imaginación en tanto potencia creadora puede llegar a tener respecto de ese desorden que se presenta ante nosotros como lo real. Me parecía bien raro –sobre todo porque soy muy ignorante en este punto–, pero sobre todo muy sintomático, que haya un primer Lacan que hubiera despreciado enormemente la dimensión de lo imaginario, precisamente pensando que lo imaginario no era sino algo así como un desarrollo totalmente artificioso del yo. Una prótesis dice literalmente Lacan en un célebre texto de la década del 30. Pero hay un segundo Lacan, un último Lacan, que señala que, si alguna función tiene o debería tener el psicoanálisis, es precisamente agregar imaginación, agregar imaginario a lo real. Me parecía interesante porque planteaba en el mismo discurso, o en todo caso en el mismo espacio de emisión de un discurso, en la misma posición discursiva, que un Lacan y otro no tienen por qué coincidir necesariamente pero en todo caso coinciden en términos de pensar una opción analítica, etc., etc. Me preguntaba si nosotros podíamos llegar a sostener una ambivalencia semejante a esa en relación con lo que más nos importa, que no es tanto la angustia per se si no la literatura, los textos, el discurso, en tanto productores, o no, de angustia y en tanto generadores, o no, de deseo.

Hace poco, justamente en una de esas entrevistas que César Aira no da en la Argentina, pero sí da para mexicanos, chilenos, colombianos, etc. (César justifica esta estrategia señalando que no le queda sino hacerlo porque como lo invitan y le han pagado, cómo negarse a dar entrevistas a aquellos que te invitan y te pagan. Creo que en algún sentido eso puede ser cierto, pero también seguramente es cierto el hecho de que para César Aira puede ser infinitamente más cómodo responder entrevistas fuera del lugar donde en principio su literatura funciona de una manera más directa, respecto precisamente de lo real.) César decía que le parecía que había una pérdida de esa dimensión de lo imaginario en la literatura más contemporánea, aún en la literatura que reclama descendiente o epígona o inspirada por su propia obra. Puede que sea así o no, todo dependerá en todo caso de los textos que leamos, pero me parecería que en esa entrevista que publicó el diario La Nación, pero que era una republicación de – ¿cómo se llamaba esta revista mexicana horrible?—Letras libres [Risas]. Una revista espantosa por cierto, me parece que en esa posición de César estaba esa misma tensión. Lo real y lo imaginario: ver en todo caso qué formas puede pensar para lo imaginario. Si la imaginación es una manera o una forma de escapismo, por lo tanto una vez más una estrategia que uno podría pensar respecto de formas de dominación, pero sobre todo dispositivos de normalización; o si lo imaginario funcionaría tal vez como una línea de fuga, algo que en algún sentido nos permite repensar nuestra propia relación con el Estado. Me interesaba por esta cuestión, tenía ganas de llevarla al ejercicio de escritura.

Sí: Clases y Fantasmas tienen la misma estructura. En algún punto esa estructura es un poco deliberada y en algún punto esa estructura es un poco indeliberada en la medida en que viene dada por una serie de coacciones y una serie de azares que dominan en general lo que es el trabajo de escritor, pero también el trabajo de lector. Esas estructuras, más o menos laberínticas, creo, son las que más me convenían sostener en relación con la “persecución”. (No quiero decir investigación porque suena demasiado solemne. Ciertamente… En fin, de las muchas cosas que digo ser, jamás creo en la vida: he dicho “soy investigador”. Tengo carnet de investigador de la Universidad de Princeton, pero lo puede tener cualquiera. Sebastián Freire tiene uno también. ¡Imaginen lo que eso significa! [Risas]) No investigo sino persigo, esos laberintos me permitían perseguir esa tensión a propósito de lo imaginario. Que no he resuelto, es decir: no puedo tener yo una posición definitiva en relación con esa pregunta. Bien diría que, en todo caso las imágenes, o en todo caso las figuras, o en todo caso los fantasmas (yo prefiero hablar de figuras y de fantasmas precisamente para liberarme de toda la presión fenomenológica respecto de las imágenes, la imagen como categoría, pueden llegar a tener sobre nosotros). Digo: las figuras, los fantasmas pueden tener tanto una cosa como la otra y denominar fantasmas a esas unidades de lo imaginario me permitían mantener la ambivalencia. Fantasmas es lo que está entre dos mundos, es la supervivencia de lo que ya ha muerto, pero también es lo que todavía sigue interpelándonos, lo que todavía sigue actuando sobre nosotros en nuestro propio pasado.

Lo decía: la infancia, naturalmente. Una de las figuras de lo imaginario que me interesó particularmente perseguir en Fantasmas es precisamente la infancia, ciertas ideas de infancia. En todo caso, tratar de extenuarlas. No tener una posición definitiva sobre ellas, pero sí tratar de extenuarlas. Cosa que me parece de las muchas cosas que Ariel y yo hemos hecho, y que haremos seguramente, una de ellas es precisamente eso: la extenuación. Me parece que el libro de Ariel es también un ejemplo muy claro de extenuación. Ariel toma una serie de textos, ustedes lo saben porque todos han leído el libro que está a punto de agotarse. Ariel toma una serie de textos claves de la poesía del siglo XX…

Ariel Schettini: Ejem. [Risas]

Daniel Link: ¡Bueno! Digo: el libro ha sido celebrado por la más importante crítica argentina de todos los tiempos, Josefina Ludmer.

Ariel Schettini: Ejem. [Risas]

Daniel Link: Creo que no se equivoca en semejante celebración.

Digo: Ariel extenúa esos textos, esos ejemplares de poemas que toma de la poesía del siglo XX como índices de esto que él llama “una historia latinoamericana del yo”. Extenuarlo no significa solamente desplegarlo porque, efectivamente, la lectura que Ariel propone de esos textos es un despliegue minucioso de las distintas avenidas del sentido que atraviesan los poemas, ese despliegue va abriéndose hacia zonas totalmente insospechadas, pero al mismo tiempo hay en la persecución, en la insistencia, en la extenuación que Ariel pretende en relación con esos textos, algo que me llamó poderosamente la atención –sobre todo porque sé que así es la cabeza de Ariel y verlo puesto en texto me impresionó muy vivamente; me impresionó vivamente verlo objetivado–, que es esa mezcla de saber, de erudición y, francamente, capricho.

Las lecturas de Ariel mezclan en partes sorprendentemente equilibradas afirmaciones totalmente antojadizas con afirmaciones de una sabiduría y una erudición que mete miedo. Eso es algo muy envidiable, por lo menos para un tipo de lector como yo lo soy. Ariel enfrenta el texto y va a pelear con el texto. No teme absolutamente nada. Hay una biblioteca, naturalmente, pero sobre todo hay una escucha extremadamente alerta con relación a esos poemas.

Una de las cosas que quería preguntarle a Ariel en relación con eso, y creo que él lo dice, lo anticipa en el prólogo, es que uno podría deducir de las lecturas propuestas un método –o un no método–. Uno podría pensar de qué modo podríamos hoy todavía leer estos celebérrimos poemas de la lengua, estos tesoros de la lengua, estas cosas que nos llegan, ya sea por nuestras propias lecturas, pero que sobre todo nos llegan por la presión de la cultura, por la presión de la escuela. Donde, una vez más, uno podría plantearse lo mismo que Ariel me preguntaba a propósito de la imaginación y los fantasmas, es decir: ¿estos poemas son –y hasta dónde– instrumentos de disciplinamiento?, dado que forman parte de la disciplina y particularmente de la disciplina escolar. O por el contrario podríamos pensarlos también como vías de escape, líneas de fuga. ¿Formas de obstruir la subjetividad o, por el contrario, formas de ir desmontando la subjetividad?

Vamos bien, Ariel.

Ariel Schettini: Teníamos mucho miedo.

Daniel Link: Mucho miedo. Pero vamos bien.

Ariel Schettini: Teníamos mucho miedo de que esto se transforme en una conversión entre dos borrachos al atardecer. [Risas] ¿Vieron cuando ya no quedan más temas y entonces uno empieza a decir cualquier estupidez? Me parece que no, parece que tiene un criterio.

Daniel Link: Podemos hacer Punta del Este. [Risas]

Ariel Schettini: A ver. Sí, efectivamente, El libro está pensado como una serie material que tiene cierta erudición y al mismo tiempo como una serie de materiales caprichosos, y una negociación entre ellos diciendo “uy, mirá que fino que soy, cuánto leí y qué sé yo” y digo cualquier cosa en medio. Yo manejo la retórica. Para decir, uno de los métodos posibles para pensar el libro.

Ahora, estamos en esta cultura, en esta relación que uno tiene con la literatura, con los libros en general, que es una relación de “pérdida” –no sé cómo decirlo–. Ya se terminaron, se abolieron ciertas autoridades. Esas autoridades que aparecen citadas en los libros en qué sentido lo son, en qué sentido es una autoridad la lectura que se puede haber hecho de la cultura cortesana hispanoamericana en el año 1520 y el efecto que el libro de cortesanos tuvo sobre la lengua española y sobre todo sobre Garcilaso de la Vega.

Cuando me planteaba escribir este libro, me planteaba esto. Por un lado, efectivamente, son textos que son lo disciplinario mismo. Son precisamente este tipo de textos que están hechos para no ser leídos, que están hechos como un punto extremo de la autoridad sobre la lengua. El caso de Neruda: él mismo lo encarnó, esa idea de que “porque soy la autoridad en relación con la poesía, también soy una autoridad moral, estética, política, etc.”. Esa figura, ese tipo de autor ya no existe más. No existe más ese tipo de intelectual, intelectual latinoamericano básicamente. No existe más ese tipo de liderazgo mediante la escritura de un intelectual. Entonces estos textos, sin dudas, están hechos para ser al mismo tiempo construidos por el Estado como instrumentos de la disciplina y para [inaudible] como instrumentos de la literatura.

Lo que me planteé en el libro es ver si hay algún lugar en donde se pueda recuperable. ¿Hay algún espacio donde estos textos puedan seguir siendo literatura y no tener el efecto disciplinario que tienen? ¿Hay algún lugar donde se puede leer a Andrés Bello sin pensar que Andrés Bello es ese señor que tiene esa relación con el código civil, que tiene esa relación con los debates que tuvo con la lengua, sobre todo con Sarmiento? O sea que a nadie le importa y que aparecen en la escuela, en todos los lugares donde la literatura es un instrumento de disciplina. Quizá lo sea en todos los casos: quizá la literatura sea en todo los casos un instrumento de disciplina. Entonces en ese sentido vos tendrías razón: lo imaginario es parte de la opresión de la que no hay posibilidad de liberación verdadera en la literatura, no hay posibilidad de que la literatura se construya como un instrumento de liberación del sujeto en relación con el Estado. O no: hay un lugar donde yo me puedo sentir lo suficientemente solo, ausente, perdido–en el mejor estado de perdido: de esto va a pura pérdida, de que no hay ganancias en esta situación– y entonces [inaudible] estos textos como diciendo a ver qué dice esto. Más allá de este monumento un poco estúpido en el que se suele transformar la literatura.

Es muy difícil leer como si fuera la primera vez El Quijote. Porque la opresión que hay sobre él, la construcción que hay. O el Martín Fierro: cada vez que empiezo una clase le digo a mis alumnos “porque tal verso de Martín Fierro que ustedes, por supuesto, conocen de memoria”. Son chicos que estudian Letras, son gente que le interesa la literatura. ¡Nadie va a leer el Martín Fierro! Porque es muy difícil ir al Martín Fierro si no es desde ese lugar totalmente disciplinario.

El investigador académico, que es ese tipo de sujeto gris, oscuro, como ilegible, medio estúpido, sin alegría. O el maestro, el que dice “no importa, esto sirve para que usted lo aprenda de memoria y lo repita de memoria”, como decía Seneca. Y entre estos dos lugares, entre el investigador y el maestro, el Martín Fierro quedó completamente olvidado, quedó perdido. O sea: esta historia, este hombre, que decide escapar de la red estatal y sumarse a una sociedad es una historia que casi no importa, porque no puede importar.

Yo trataba de buscar ese otro lugar. Con respecto a lo que vos me planteás de imaginación, yo efectivamente creo que hay un lugar en lo imaginario, en la imaginación, en la construcción colectiva que hacemos de lo imaginario, que es liberador. Debo decir que, entonces, es verdad que yo que siempre en mis clases hablo en contra de Sartre ahora debería decir “no, si hay un lugar de ingenuidad donde creo que la literatura me salva”. Eso es un poco triste en la medida en que es ingenuo.

Noche de librerías

El 19 de diciembre se realizará la tercera edición de Noche de Librerías, gran evento con el que la Ciudad celebrar su industria del libro y honra la histórica tradición de sus librerías.

La avenida Corrientes entre Callao y Talcahuano permanecerá cortada al tránsito de vehículos para se sede de una programación que arranca a las 19 hs. e incluye actividades infantiles, charlas, mesas redondas y presentaciones audiovisuales.

Intervendrán en la programación general, que tendrá lugar en librerías y bares emblemáticos, más de treinta personalidades de la cultura y el arte. Entre ellos se cuentan, Federico Jeanmaire, Guillermo Martínez, Liniers, Santiago Kovadloff, Carolina Aguirre, Eduardo Sacheri y Rep. Otras tantas actividades se realizarán en la vía pública. Además, dieciséis librerías extenderán su horario de atención al público hasta la 1 de la madrugada y ofrecerán promociones especiales a sus clientes. Y otras tantas actividades se desarrollarán sobre la vía pública.

Este año entre las 19 y las 21 hs. se incorpora una franja de programación especialmente pensada para los más chicos, con espectáculos de narración oral, talleres de encuadernación y de historietas y una búsqueda del tesoro por librerías de la calle Corrientes.

En el cierre, a las 24 hs. se presentará el espectáculo “Lo que Borges nos contó”, sobre textos de Jorge Luis Borges y a cargo del trío Marcelo Moguilevsky, César Lerner y Santiago Kovadloff.

Noche de Librerías es organizada por los Ministerios de Desarrollo Económico y de Cultura del Gobierno de la Ciudad, con el apoyo de la Cámara Argentina del Libro, la Cámara Argentina de Publicaciones, la Cámara Argentina de Papelerías, Librerías y Afines y la Fundación El Libro.

Programación:
La misma se articula en cuatro ejes
- Los libros y la lectura entre los más chicos. .Leer más
- Nuevas tecnologías y cruces de disciplinas. Leer más.
- El cómic y la historieta. Leer más.
- Los escritores, las librerías y la Ciudad. Leer más.

Experiencias de género en remeras






Proyecto "Se puede clonar"
Intervención deambulatorio - urbana

Tomado de http://sepuedeclonar.blogspot.com/


Si el género es la manera en que se vive culturalmente el sexo, la sexualidad, y los mecanismos mediante los cuales se concibe y construye nuestra identidad sexual, podemos pensar que estampar en remeras frases del tipo "putos", "entran todas", "mi feto y yo", es un modo de exponer las formas en que se vivencian, pueden vivenciarse o actualmente se modelan las experiencias subjetivas de género.

De ese modo, como colectivo, y en el marco del proyecto, nos interesa experimientar con las posibles reacciones que puedan generarse - dentro de un espacio público urbano circunscrito - hacia las inscripciones en las remeras, que lo que hacen es, sencillamente, exhibir modos íntimos de asumir o problematizar convenciones sociales que simulan ser múltiples.
Publicado por Colectivo artístico Piña Azteca

Diciembre amor

Es como un gran viernes, diciembre. Un viernes largo: con cierre de trimestres llenos de llantos y reproches (más reproches que llantos), semana de orientación para el estudiantes desorientado, mesas de previos y regulares y hasta un examen propio de Economía (¿Yo no debería estar estudiando?). Pero viernes al fin, con promesa de fiestas después del 23 (e iterrumción para nuevas mesas el 28 y 29) pero con calor y el enero-sàbado gigante ahí al alcance de la mano.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Tercer Encuentro sobre Experiencias y Escrituras en la Cultura de Consumo

Tercer Encuentro sobre
Experiencias y Escrituras en la Cultura de Consumo

Facultad de Filosofía y Letras, de la UBA.
Puán 470, tercer piso, sala auditorio




TEMA DE LAS JORNADAS:
Cultura de consumo en la Argentina desde 1983 hasta el presente:
Reflejo de los cambios sociales y culturales en los géneros populares.




AGENDA


Miércoles 2 de diciembre de 2009.

14:00. Apertura institucional. Palabras de Armando Capalbo, Director del Colectivo Cultural Middlebrow, de Laura Ponce, Directora/Editora de Ediciones Ayarmanot, y de Miguel Ángel Cannone, Director del Departamento de Artes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

A continuación:
Panel plenario inaugural. Historieta argentina.
Presenta: Laura Ponce.
Victoria Palacios y María del Carmen Velázquez: Otra vez Bárbara.
Armando Capalbo: Borges dibujado.

15:00. Mesa estudiantil. Escritos finales del seminario "Comic/ cartoon".
Modera: Armando Capalbo.
Participan: Karina Bracamonte, Lucas Mertehikian, Pilar Lucía Martínez y Gabriel Graves.

16:00. Exposición plenaria. La tira cómica argentina: modelos, formatos, estilos, proyecciones.
Presenta: Armando Capalbo.
Exponen: Hernan Martignone y Mariano Prunes.

17:00. Disertación. PRÓXIMA y SENSACIÓN!, el proyecto de Ediciones Ayarmanot.
Diserta: Laura Ponce.

18:00. Exposición plenaria. Manifestaciones estéticas, ¿una cuestión de género?
Presenta: Mónica García.
Exponen: Mara Sánchez y Adriana Libonati.

18:30. Coffee Break.

19.00: Charla debate. La historieta como género popular: surgimiento, evolución y presente. La historieta como reflejo de los cambios sociales.
Coordina: Laura Ponce.
Participan:
Alfredo Grassi (guionista),
Armando Fernández (guionista),
Eugenio Zappietro (guionista),
Sergio Ibáñez (dibujante)
y Francisco Solano López (dibujante).



***


Jueves 3 de diciembre de 2009.

14:00. Mesa estudiantil. Escritos finales del seminario "Comic/ cartoon".
Modera: Armando Capalbo.
Participan: Marcela Domínguez, Leonardo Ariel Pogliaghi, César Marino, Matías Raia y Ezequiel Hernán Vila.

15.00: Panel plenario. Educación y Consumo. Estrategias críticas y operaciones pedagógicas.
Presenta: Pablo Debussy.
Disertan: Adriana Libonati, Mónica Bardi y Christian Dodaro.

16:00. Mesa redonda. El consumo de las teorías conspirativas.
Modera: Adriana Pozner.
Participan: Mónica Bardi, Laura Blumenkranc, Silvia Fuchs, Mónica García, María Infante, Adriana Libonati y Adriana Pozner.

17.00: Exposición plenaria. El consumo como tópico en el teatro de Buenos Aires.
Presenta: Pablo Debussy.
Exponen: Silvina Díaz y Adriana Libonati.

17:30. Coffee Break.

19:00. Charla debate. Editores y escritores abordan la Ciencia ficción y el Fantástico hoy en Argentina.
Presentan:
Santiago Oviedo (revista NM)
Luis Pestarini (revista Cuasar)
Laura Ponce (revistas PRÓXIMA y SENSACIÓN!)

Participan:
Teresa Pilar Mira (Dra. en Filosofía, docente y escritora),
Néstor Figueiras (escritor y músico),
Alejandro Alonso (escritor y periodista),
Hernán Domínguez Nimo (escritor y creativo publicitario).

21.00. Panel plenario de clausura. La gestión cultural en la Argentina del consumo.
Presenta: Armando Capalbo.
Exponen: Ricardo Manetti, María Valdez y José Miguel Onaindia.

A continuación:
Palabras de despedida, a cargo de Laura Ponce y Armando Capalbo.






Tercer Encuentro sobre
Experiencias y Escrituras en la Cultura de Consumo
(Res. CD FFyL UBA 4083/08)

Organizan: Departamento de Artes de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, Ediciones Ayarmanot y Colectivo Cultural Middlebrow.

Iniciativa: Colectivo Cultural Middlebrow.

Presidencia: Miguel Ángel Cannone.

Comisión organizadora: Laura Ponce y Armando Capalbo.

Coordinación académica: Armando Capalbo.

Consejo asesor: Roberto Aparici, Susana Barbosa, Oscar Barney Finn, Estela Castronuovo, Adriana Crolla, Silvia Delfino, Alicia Entel, Pablo Gentili, Eduardo Gruner, María Kodama, Ricardo Manetti, Cristina Mucci, Jorge Panesi y María Valdez.
Adhesión: Asociación Argentina de Estudios Americanos
y Fundación Internacional Jorge Luis Borges.

sábado, 28 de noviembre de 2009

I JORNADAS DE HISTORIA DE LA CRÍTICA EN LA ARGENTINA 3 y 4 de Diciembre de 2009

I JORNADAS DE HISTORIA
DE LA CRÍTICA EN LA ARGENTINA
3 y 4 de Diciembre de 2009

Departamento de Letras
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad de Buenos Aires
Puán 480 - Aula 233


CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES

JUEVES 3

10:00 a 11:00 hs.
Acreditación para asistentes

11:00 hs.
Conferencia inaugural a cargo de Jorge Panesi: “Los que se van, los que se quedan: apuntes para una historia de la crítica argentina”

12:30 a 14:00 hs
Mesa 1. Perspectivas actuales de la teoría y la crítica
Drucaroff, Elsa: “Lugares comunes adornianos: una "subversión oficial" y tardía”
Santos, Susana: “Profesionalizaciones ilusorias y mecenazgos engañosos. Horizonte postautóctono en los inicios del tercer milenio”
Warley, Jorge: “Los alcances de la teoría y la crítica literaria contemporánea y el problema del valor”
Coordinador: Diego Peller

15:00 a 16:30 hs.
Mesa 2. La crítica en contexto: tradiciones, traiciones y polémicas
Aczel, Ilona: “Beber en rojo: sobre el concepto de 'realismo delirante' de Alberto Laiseca”
Djament, Leonora: “La operación Masotta, de Carlos Correas: Historia de una traición”
Eiff, Leonardo: “Crítica y disolución en Carlos Correas”
Coordinador: Américo Cristófalo

16:30 a 18:00 hs.
Mesa 3. Crítica, revistas y grupos literarios
Bendahan, Mariana: “El incipiente nacionalismo cultural de la revista Ideas (1903-1905)”
Fangmann, Cristina: “Primera Plana: La renovación de la crítica periodística en los años sesenta”
Mendoza, Juan: “De Tel Quel a Literal: la circulación de las 'discursividades' entre las revistas literarias”
Coordinadora: Mariana Bendahan

18:00 a 19:30 hs.
Mesa 4. La crítica en contexto: los años setenta
Funes, Leonardo: “Teoría Literaria: una primavera interrumpida en los años setenta”
Greco, María Florencia: “Literatura, Discurso y Política. Un abordaje interdiscursivo de las identidades revolucionarias setentistas”
Peller, Diego: “Las vueltas de los setenta”
Coordinador: Jerónimo Ledesma

19:30 a 21:00 hs.
Mesa 5. Tradiciones críticas, revisiones y redefiniciones
Forastelli, Fabricio: “Lo pobre lindo y la crítica literaria”
Maradei, Guadalupe: “Historia y crítica: pasiones compartidas”
Parchuc, Juan Pablo: “Narración, memoria y testimonio en la crítica literaria argentina”
Coordinador: Juan Pablo Parchuc

VIERNES 4

11:00 a 12:30 hs.
Mesa 6. Poesía y crítica
Castells, Mario y Carla Benisz: “Néstor Perlongher, poesía y militancia. Intervenciones críticas en el remolino político”
Freidemberg, Daniel: “Experiencia crítica, crítica de la experiencia”
Mallol, Anahí Diana: “La poesía y la crítica: del ensayo a los estilos académicos”
Muschietti, Delfina: “Poesía: la lengua como casa portátil”
Coordinador: Américo Cristófalo

12:30 a 14:00 hs.
Mesa 7. Escrituras de la crítica y otros discursos
Bermúdez, Nicolás: “La noción de discurso como espacio de encuentro entre la lingüística y la crítica literaria”
Cella, Susana: “Sobre escribir. Medios y modos”
Delfino, Silvia: “Algunos debates de la teoría cultural y lingüística sobre la historicidad de las operaciones de la crítica como juicios éticos y políticos”
Fernández, Mirta Gloria: “Literatura infantil: la comodidad de la expatriación”
Coordinador: Jerónimo Ledesma

14:00 a 14:30 hs.: RECESO

14:30 a 15:00: Josefina Ludmer: “La crítica como autobiografía”

15:00 a 16:30 hs.
Mesa 8. Tradiciones críticas, revisiones y redefiniciones entre dos siglos
Badin, María Esther: “Ciencia y aquiescencia: la particular versatilidad en algunos modelos de ‘hombre de letras’- s. XIX-XX( Calixto Oyuela-Nicolas Bessio Moreno)”
Blanco, Oscar: “La crítica literaria entre dos siglos (XIX y XX). De la crítica como proyecto incipiente a la instancia de su institucionalización”
Carbone, Rocco: “Batacazos sobre los veinte: tercera posición”
Fontana, Patricio y Claudia Román: “De la experiencia de vida a la autoría en cuestión. Notas sobre las ficciones críticas en torno a 'El matadero' de Esteban Echeverría”
Saba, Mariano: “'Español hasta el tuétano': el Martín Fierro entre Unamuno y Rojas”
Coordinador: Rocco Carbone

16:30 a 18:00 hs.
Mesa 9. Canon e historias de la literatura
Calvo, Florencia: “Maestros y discípulos en el Instituto de Filología: unas anotaciones de Amado Alonso a la Historia de las Ideas Estéticas de Marcelino Menéndez y Pelayo”
Estrín, Laura: “La Historia de la Literatura de Ricardo Rojas”
Romanos, Melchora: “Contribución argentina a los estudios de la historiografía de la crítica del teatro español del siglo de oro: los trabajos de Frida Weber de Kurlat”
Zubieta, Ana María: “El viraje de la historia hacia la crítica”
Coordinadora: Ana María Zubieta

18:00 a 19:00
Mesa 10. Escritores críticos
Giordano, Alberto: “Saer y su concepto de ficción”
Ferrer, Cristian: “Palos de la crítica. Todos contra Martínez Estrada”
Coordinadora: Laura Estrín

19:00 a 20:00
Presentación de Las políticas de los caminos a cargo de Milita Molina y Américo Cristófalo.

20:00 hs.
Conferencia de cierre a cargo de David Viñas.

Brindis

jueves, 26 de noviembre de 2009

Frambuesas en la medianera

Crece apenas se hace agosto, tira gajos de un verde claro brillante que se agarran con espinas y raicillas al jazmín vecino, a la pared medianera, al suelo poco soleado y barroso. Tipo septiembre se abre en florcitas blancas que cuento para saber cuàntos frutitos inicialmente verdosos se redondearán en octubre para colorearse en noviembre hasta oscurecerse con el violeta sanguinoliento de la madurez.
El sàbado me comí las primeras tres. Domingo otras tres. Y así. Hoy cinco.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan

Alta marea

ENRIQUE MOLINA

Cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan
se yergue como una cobra de oro el canto ardiente del orgullo
la errónea maravilla de sus noches de amor
las constelaciones pasionales
los arrebatos de su indómito viaje sus risas a través de las piedras
sus plegarias y cóleras
sus dramas de secretas injurias enterradas
sus maquinaciones perversas las cacerías y disputas
el oscuro relámpago humano que aprisionó un instante el furor
de sus cuerpos con el lazo fulmíneo de las antípodas
los lechos a la deriva en el oleaje de gasa de los sueños
la mirada de pulpo de la memoria
los estremecimientos de una vieja leyenda cubierta de pronto
con la palidez de la tristeza y todos los gestos del abandono
dos o tres libros y una camisa en una maleta
llueve y el tren desliza un espejo frenético por los rieles de
la tormenta
el hotel da al mar
tanto sitio ilusorio tanto lugar de no llegar nunca
tanto trajín de gentes circulando con objetos inútiles o
enfundadas en ropas polvorientas
pasan cementerios de pájaros
cabezas actitudes montañas alcoholes y contrabandos informes
cada noche cuando te desvestías
la sombra de tu cuerpo desnudo crecía sobre los muros hasta el techo
los enormes roperos crujían en las habitaciones inundadas
puertas desconocidas rostros vírgenes
los desastres imprecisos los deslumbramientos de la aventura
siempre a punto de partir
siempre esperando el desenlace
la cabeza sobre el tajo
el corazón hechizado por la amenaza tantálica del mundo

Y ese reguero de sangre
un continente sumergido en cuya boca aún hierve la espuma de los
días indefensos bajo el soplo del sol
el nudo de los cuerpos constelados por un fulgor de lentejuelas
insaciables
esos labios besados en otro país en otra raza en otro planeta en otro
cielo en otro infierno
regresaba en un barco
una ciudad se aproximaba a la borda con su peso de sal como un
enorme galápago
todavía las alucinaciones del puente y el sufrimiento del trabajo
marítimo con el desplomado trono de las olas y el árbol
de la hélice que pasaba justamente bajo mi cucheta
éste es el mundo desmedido el mundo sin reemplazo el mundo
desesperado como una fiesta en su huracán de estrellas
pero no hay piedad para mí
ni el sol ni el mar ni la loca pocilga de los puertos
ni la sabiduría de la noche a la que oigo cantar por la boca de las
aguas y de los campos con las violencias de este planeta
que nos pertenece y se nos escapa
entonces tú estabas al final
esperando en el muelle mientras el viento me devolvía a tus brazos
como un pájaro
en la proa lanzaron el cordel con la bola de plomo en la punta y el
cabo de Manila fue recogido
todo termina
los viajes y el amor
nada termina
ni viajes ni amor ni olvido ni avidez
todo despierta nuevamente con la tensión mortal de la bestia que
acecha en el sol de su instinto
todo vuelve a su crimen como un alma encadenada a su dicha y
a sus muertos
todo fulgura como un guijarro de Dios sobre la playa
unos labios lavados por el diluvio y queda atrás
el halo de la lámpara el dormitorio arrasado por la vehemencia
del verano y el remolino de las hojas sobre las sábanas vacías
y una vez más una zarpa de fuego se apoya en el corazón de su presa
en este Nuevo Mundo confuso abierto en todas direcciones
donde la furia y la pasión se mezclan al polen del Paraíso
y otra vez la tierra despliega sus alas y arde de sed intacta y sin raíces
cuando un hombre y una mujer que se han amado se separan.

martes, 24 de noviembre de 2009

"Y otra vez"

"y otra vez la tierra despliega sus alas y arde de sed intacta y sin raíces

cuando un hombre y una mujer que se han amado

se separan."



Enrique Molina, Alta Marea

lunes, 23 de noviembre de 2009

Bourgeon quiero



Historieta > François Bourgeon: siempre con los que pierden


La energía de los esclavos


Uno de los fenómenos editoriales de Francia es la aparición de un nuevo tomo de Los Pasajeros del Viento, una saga que prácticamente inventó la historieta histórica moderna de la escuela franco-belga. Veinticinco años y cinco millones de ejemplares más tarde, François Bourgeon completa la historia sobre la trata francesa de esclavos, desde la rebelión de Haití de fines del siglo XVIII hasta la guerra civil norteamericana, a través de las aventuras de Isa, una de las tantas heroínas de un autor que suele revisar la Historia desde el lado de los perdedores.


Por Martín Pérez



“Entre el marino y el albatros hay una especie de antiguo pleito.” Con esta frase comienza el primer tomo de Los Pasajeros del Viento, una de las más admirables sagas de la historieta franco-belga moderna. Y también una de las más memorables, ya que sus fanáticos –que no son pocos: en Francia se llevan vendidos más de un millón de ejemplares de cada uno de sus cinco tomos– aseguran recordar no sólo aquella frase inicial, sino también la que termina la aventura, en boca de Isa, su sorprendente heroína: “No tenía más que 18 años, y toda una vida por delante”.

Además de terminar de cincelar en cinco volúmenes la que tal vez sea una de las primeras grandes heroínas del género, una mujer moderna y de armas tomar en medio del castrador ambiente naval del siglo XVIII, la serie casi se podría decir que inauguró el furor de la historieta francesa por las sagas históricas durante los ’80. Y también convirtió en poco menos que una estrella a François Bourgeon, que llevaba casi una década dibujando guiones ajenos en revistas diversas –“para parar la olla”, como él mismo lo confiesa– hasta que consiguió tener su propia serie.

A partir de entonces no se detuvo: si durante la primera mitad de la década se dedicó a las aventuras marinas de Isa junto a su amado Hoel, para su siguiente proyecto, los fascinantes tres tomos de Los Compañeros del Crepúsculo, el viaje lo llevó varios siglos atrás, hasta la Guerra de los Cien Años. Revisando la historia siempre del lado de los más humildes, el siguiente proyecto de Bourgeon fue la futurista Historia de Cyann, de la que han salido un par de nuevos tomos luego del silencio que generó una larga disputa legal con sus editores. Y ya se anuncia la próxima salida de un quinto y último.

Pero si Bourgeon ha vuelto a las primeras planas dentro del panorama editorial francés actual es porque, a tres décadas de aquel primer volumen y un cuarto de siglo después de aquella frase de despedida, la historia de Isa finalmente se continúa en La Niña Bois-Caiman, el primero de dos tomos con los que el dibujante vuelve a la aventura con la que comenzó realmente su carrera. Una que siempre estuvo llena de heroínas femeninas en mundos masculinos, que puso a la historia con mayúscula apenas como escenografía para las historias cotidianas de sus humildes personajes, y que ahora es nuevamente un fenómeno de ventas en Francia, con un volumen –recién editado también en España– que completa la ruta de la trata de esclavos con la que terminó el primer arco de ese fenómeno redivivo llamado Los Pasajeros del Viento.
Una pistola en la cabeza

“La investigación de la trata de esclavos siempre fue algo personal”, asegura Bourgeon, que explica que al terminar originalmente las aventuras de Isa en Santo Domingo, luego de pasar por Africa, supo que a esa historia le faltaba un final. Pero lo que en su momento pensaba que eran apenas unas páginas, con los años se fue convirtiendo en una larga saga de más un centenar y medio, separada en dos tomos sólo por razones editoriales. Bourgeon aseguró que el resultado final era lo mejor que había hecho desde el magistral El último canto de los Malaterre, el tercer tomo de esa obra maestra llamada Los Compañeros del Crepúsculo, en donde Bourgeon regresó a la Edad Media. La misma de su primer gran trabajo, Brunette & Colin, con guión de Robert Genin, su último proyecto con guión ajeno, realizado entre 1976 y 1980. “Desde que empecé a dibujar historietas siempre quería cambiar los guiones”, confesó alguna vez Bourgeon. “No es porque pensase que fueran malos, sino porque se me ocurrían otras cosas. El que me dejó empezar a poner en acción esas ideas fue mi amigo Genin, pero entonces terminé de darme cuenta que lo que más me gustaba de dibujar historietas era la posibilidad de contar historias. Así que comencé a hacerlo.”

Aunque es un actual habitante de la Bretaña francesa, François Bourgeon nació en París hace 64 años. Recibido como maestro vidriero en la Escuela de Oficios parisiense, siempre dijo que llegó a la historieta de casualidad. Durante los ’70, mientras la escuela franco-belga del género vivía la revolución fantástica generada por los Humanoides Asociados y su revista Metal Hurlant, Bourgeon se ganaba el pan dibujando guiones para revistas juveniles, hasta que en 1979 asomó como autor con Los Pasajeros del Viento, principal representante de la contrarrevolución que significó el reinado de la historieta histórica durante los ’80. Si la historia de Isa tuvo su hogar en la revista Circus, Los Compañeros del Crepúsculo apareció en la revista insignia de esta nueva historieta moderna francesa, cada vez más dedicada a un lector adulto: (A suivre), un título traducible como (Continuará), así, con paréntesis.

Pero lejos de ser un contrarrevolucionario, Bourgeon es conocido por enfrentarse al poder de los editores, algo que lo llevó a dejar de dibujar durante un lustro, mientras en los tribunales franceses se dirimían sus derechos sobre la Historia de Cyann, a la que se dedicó durante gran parte de los ’90. Una trama futurista, inspirada tanto por Orwell como por Valerian (la historieta de Christin y Mezieres), y coimaginada junto a Lacroix, que la dupla estaba realizando para Casterman cuando esta editorial fue comprada por un conglomerado mayor, que a su vez fue adquirido por la italiana Rizzoli. A partir de ese intríngulis de fusiones empresariales surgió en 1999 una disputa contractual que favoreció en primera instancia a la editorial, que insistía que Bourgeon y Lacroix estaban atrasados en la entrega del tercer tomo de la serie (los autores argüían, por su parte, que el contrato original no era válido). Esa primera derrota judicial –en 2001– ordenaba la entrega de un nuevo álbum en tres meses, con mil euros de multa por cada día de retraso. “No voy a dibujar con una pistola en mi cabeza”, denunció Bourgeon, que anunció que renunciaría al género si no conseguía ser dueño de los derechos de sus obras. Recién en el 2004, cuando triunfó su apelación, fue que Bourgeon volvió a la historieta. Primero aparecieron dos tomos de Cyann, y recién entonces –con mucho misterio– se anunció el regreso de Isa.
Dos generaciones de recuerdos

Ambientada durante la guerra de secesión en los Estados Unidos, y con una cita de la Historia Universal de la Infamia, de Jorge Luis Borges, sobre el Mississippi como acápite, La Niña Bois-Caiman se demora dos tercios de sus 80 páginas hasta que finalmente hace su aparición una centenaria Isa, recluida con sus recuerdos en una isla en medio de los bajíos del río. “Así como me gustan las historias ambientadas en el mar, también me gusta dibujar el agua dormida”, explicó su autor a Le Figaro.

Hasta esos bajíos llega la que vendría a ser la bisnieta de Isa, una irreverente joven sudista apodada Zabo, que deberá atravesar los peligros del frente como ayudante de un incipiente fotógrafo de guerra hasta encontrarse con aquellos recuerdos que completan la historia abandonada cuando esta anciana rebelde de 98 años tenía apenas 18.

“Zabo tiene la edad de Isa en el álbum anterior de la saga”, explicó Bourgeon. “Es una gran edad, que me permite contar una historia de herencia, del encuentro de dos temperamentos rebeldes, que se encuentran y se reconocen, más allá de los años que los separan.”

Con un dibujo mucho más detallista que el de aquellos tan lejanos primeros cinco tomos de la historia, Bourgeon dedica el último tercio de este primer volumen final a recorrer –a través de dos generaciones de recuerdos– la historia que separa la rebelión de los esclavos en Santo Domingo en 1791 al comienzo de la guerra civil norteamericana. “Trabajé seis años en esta historia, pero para mí la investigación es un placer. No lo hago de fastidioso o para ganarles en algún concurso a los historiadores, sino por el simple placer de conocer”, dice este autor que suele armar maquetas de los escenarios que dibuja, para saber cómo contar mejor una historia. “Cuando aparezca el segundo tomo, se sabrá qué es lo que sucede con las dos heroínas, y eso le pondrá un punto final a Los Pasajeros del Viento. ¡Porque no voy a hacer que Isa viva hasta tener 150 años!”, ha declarado Bourgeon, que asegura que, si la edad lo trata bien, seguirá dibujando otras historias. “Pero lo confieso: adoré volver a dibujar a Isa.” Y es fácil entenderlo, porque es imposible no adorar volver a leer sus aventuras.

1. Bautizada como Las Aventuras de Isa en los tomos de la colección Totem-Comics, los primeros que cruzaron el charco, los cinco volúmenes de Los Pasajeros del Viento se publicaron en Francia entre 1979 y 1984. En ellos una historia de una heredera que cambia su identidad con su prima deviene en una aventura marinera entre una joven rebelde y un marinero raso, a quien salvará de una prisión británica y emprenderán un viaje que sigue la ruta francesa de la trata de esclavos, de Africa a Santo Domingo.

2. Ambientada en la Guerra de los Cien Años, Los Compañeros del Crepúsculo es un insólito viaje al corazón de la Edad Media, con la tradición trovadoresca y las sagas fantásticas metiéndose en la historia de un extraño caballero con dos sirvientes, el torpe Aniceto y la avispada Bermeja, la heroína de la serie. Al igual que toda la obra de Bourgeon, Los Compañeros... nunca tuvo una edición local. Se publicó por entregas en la revista española Cimoc, y luego sus tres tomos aparecieron en la colección Cimoc Extra Color (que también reeditó los cinco de Los Pasajeros del Viento).

3. A diferencia de Isa y la Bermeja, la protagonista de Historia de Cyann es una joven soberbia que a través de sus aventuras comienza a entender mejor el mundo que habita. Un universo de castas muy marcadas, de viajes interestelares y extrañas multinacionales, creado junto a Lacroix, cuyas invenciones suplen la investigación histórica que siempre le gusta hacer a Bourgeon. Sus cuatro tomos editados hasta ahora por la editorial española Norma –dedicada a los comics– se consiguen en las comiquerías porteñas.

4. Zabo es la protagonista de La Niña Bois-Caiman, su flamante retorno a Los Pasajeros del Viento, que Bourgeon ha publicado en la aún más flamante editorial 12 Bis, donde se han ido reeditando –en un generoso formato–, los tomos iniciales, cuyos derechos le ha devuelto la Justicia. En España también sale por la misma editorial, que ya anuncia para el año que viene el segundo y final volumen de la larga saga.


Link a la nota:
http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/suplementos/radar/9-5710-2009-11-23.html

domingo, 22 de noviembre de 2009

Más Burgeon






Los pasajeros del viento, de François Bourgeon, cuenta las aventuras de la joven Isabel de Mamaye, una joven deslenguada y atrevida que embarca de incógnito en un buque de la armada francesa a finales del s. XVIII, acompañando a su señora, la también jovencita Inés. En sus excursiones por el barco, disfrazada de hombre, conoce al marino Höel y al cirujano Saint Quentin, con los que comenzará una larga aventura que la llevará a través de los mares hasta África, enfrentándose tanto a los ingleses como a los mercaderes de esclavos.
Un argumento ya de por sí apasionante, pero que Bourgeon sabe dirigir con acierto para construir todo un tratado sobre las relaciones humanas y, sobre todo, un bellísimo canto a la libertad. La joven Isa, apenas una adolescente, crecerá enfrentándose a una sociedad que no entiende su necesidad de independencia y libertad. Poco a poco, se irá encontrando en su camino con todos los extremos del ser humano, desde la bondad de los que ayudan por nada a los negreros que traficaban con indígenas, reduciéndolos a meros productos de compra y venta. A través de unos diálogos magistrales, Bourgeon consigue que el lector reflexione sobre la condición humana, evitando caer en el panfletarismo o lo maniqueo, mostrando siempre las dos caras de la misma moneda y poniendo al ser humano en ese ámbito de lo ambiguo, capaz de dar lo mejor y lo peor.
Todo ello enmarcado en el tránsito por una de las épocas más revueltas de la historia europea, la segunda mitad del s. XVIII, un periodo tremendamente sugerente en el que el reino de España perdía su hegemonía como potencia mundial para ser sustituida por Francia y Gran Bretaña en la expansión colonialista, en el que las intrigas por el poder estaban a la orden del día y tienen su reflejo en la obra.
Bourgeon, un desconocido hasta el momento, consiguió un éxito mundial gracias a la inusitada combinación de un gran argumento, un excelente pulso narrativo y un gran dibujo. Pero si, personalmente, tuviese que destacar algo de esta obra me quedaría con la impresionante definición de personajes. Cada uno de los actores de esta representación en cinco actos tiene una personalidad arrebatadora, aplastante. Son personajes de carne y hueso que viven, respiran, sienten y se alegran, que pugnan por salir de los límites de la viñeta con su explosiva vitalidad. Mary, Auan, Inés, Höel y, sobre todo Isa, la hermosa, desvergonzada e inteligente Isa, que defiende ante una sociedad exacerbadamente machista su condición de mujer y, sobre todo, de ser humano que reivindica su libertad. A lo largo de toda su aventura, Isa es impelida por esa libertad innata que la lleva a defender con uñas y dientes lo que cree justo, unos principios de igualdad y libertad que impregnan toda la obra y que nos arrastran tras ella. Es muy difícil, sino imposible, leer esta obra y no caer prendado de la naturalidad y vitalidad de Isa, que contagia su entusiasmo y nos enamora casi sin remedio.
Una obra magistral

Ediciones en España
Los pasajeros del viento fue inicialmente publicado por Nueva Frontera en su colección VERTIGO, en los números 1, 3 y 5. Posteriormente, el cuarto álbum se serializó en la efímera TOTEM Aventuras y Viajes. Para leer la conclusión de la historia tuvimos que esperar hasta que Norma se hiciese con los derechos de la serie, que se publicaría en la Colección CIMOC Extra Color (CEC) en los números 24 y 27 y que se complementaría posteriormente en los CEC 44, 49 y 51.

- Los pasajeros del Viento 1. Isa. CEC 44
- Los pasajeros del Viento 2. Höel. CEC 49
- Los pasajeros del Viento 3. La mercancía de Judah. CEC 51
- Los pasajeros del Viento 4. La hora de la serpiente. CEC 24
- Los pasajeros del Viento 5. Mercado de esclavos. CEC 27

Desde hace tiempo se viene comentando una posible edición integral de esta obra por parte de Norma editorial, pero no se tiene todavía confirmación oficial de la misma.

FRANÇOIS BOURGEON

FRANÇOIS BOURGEON


Tomado de http://ratondebiblioteca.blogia.com/2004/082901-fran-ois-bourgeon.php

François Bourgeon nació en París el 5 de julio de 1945 y es uno de los grandes del cómic galo. Antes de comenzar su carrera como ilustrador, Bourgeon ya estaba en contacto con el mundo ‘artístico’ como ayudante de un artesano vidriero aunque no fue hasta 1971 cuando publicó sus primeras tiras. Su primer cómic tardaría un año más (L’Ennemi Vient de la Mer) y, a partir de entonces, inició una serie de colaboraciones con la editorial francesa Fripounet que incluye ya las historias de corte medieval de “Brunnelle y Colin”.

Aquí detenemos la árida profusión de datos para decir que “Brunelle y Colín” nos lleva inmediatamente a una de las grandes obras de Bourgeon, también de corte medieval: la trilogía “Los compañeros del crepúsculo”.

Junto a ésta, Bourgeon se reveló como grandísimo autor de grandísimas obras en otras series de aventuras: “Los pasajeros del viento”, una historia de ambientación marinera en el siglo XVIII, y la futurista “Historia de Cyann” (en esta última el guión es de Lacroix –aunque es obvia la presencia de Bourgeon-, igual que en “Brunelle y Colin” colaboró con Genin).

Seguramente en esa tripleta podemos encontrar al mejor Bourgeon, depurado su estilo después de sus inicios en Fripounet. En España están publicadas por Norma editorial las tres series:

“Los compañeros del crepúsculo” está concebida como una trilogía y narra las andanzas de un caballero en busca de redención, una pelirroja medio bruja y un zagal desarrapado a los que unen impactantes sucesos. Su camino, en el que irán encontrando nuevos personajes, nos lleva, de la mano del mito, desde la antigua Galia dominada por Roma hasta una aldea de duendes, todo ello acompañado de una minuciosa descripción de la Edad Media que, sin perder de vista el mito, mantiene nuestros pies sumergidos en el fango maloliente de cualquier aldea medieval.

Componen la trilogía “El sortilegio del bosque de las brumas”, “El eclipse azul” y “El último canto de los Malaterre”.

“Los pasajeros del viento” es una serie que consta de 5 álbumes: “Isa”, “Hoel”, “La mercancía de Judah”, “La hora de la serpiente” y “Mercado de esclavos”.

De nuevo, Bourgeon traza un fantástico mapa de personajes dentro de una historia ambientada en el XVIII que, como en el caso anterior, es imposible referir a un solo tema concreto: a lo largo de los 5 tebeos, con una labor de documentación detalladísima y una recreación gráfica no menos precisa, viajaremos por el mundo de la navegación (no en vano Bourgeon reside en Bretaña, tierra de marinos), por la época del tráfico de esclavos, por Europa, África y el Nuevo Mundo, todo ello de la mano de la protagonista principal, Isa, una joven en busca de libertad en un mundo cruel y complicado que nos contagiará, a menudo, su idealismo.

La “Historia de Cyann” cuenta una aventura futurista en dos episodios (“La Fontana y la Sonda” y “Las seis estaciones en Ilo”) pero, una vez más, es bastante más que un relato de ciencia ficción.
Bourgeon realiza en esta serie un prodigioso despliegue de elementos arquitectónicos que le pondría los dientes largos a cualquier arquitecto, ataca el problema de las religiones y su papel social, especula con la posibilidad de viajes interestelares,...

En las tres series comentadas su estilo de dibujo es bastante parejo, magistral: detallista al máximo pero sin que ello sea un lastre para la narración cuando la narración lo exige, cargado de movimiento de modo que cada viñeta es más una pequeña secuencia de cine que un solo dibujo, excelentemente viñeteado para proporcionar a la historia el ritmo preciso, un entintado sugerente y muy personal y un color transparente que lo realza en su punto justo sin quitar protagonismo a la línea.

Los álbumes de Bourgeon son, así, una colección de buenas historias excelentemente contadas, una pequeña lección de arte, de cómo se debe hacer un cómic y también, una forma de acercarse a la historia bastante más grata que otras al uso. Son pequeñas enciclopedias en forma poética.

Y, señores de Hollywood, ¿Buscan ustedes un buen guión para un película? Llamen a Bourgeon.
29/08/2004 20:32

Los niños “abrigados” de Brasil

Sociedad|Domingo, 22 de noviembre de 2009


UN PROGRAMA DE PADRINAZGOS PARA CHICOS DESAMPARADOS


Los niños “abrigados” de Brasil

Los niños “abrigados” son, en Brasil, chicos y chicas institucionalizados desde pequeños. En su mayoría provienen de hogares desintegrados, de familias de las cuales el Estado ha decidido excluirlos para que no sigan sufriendo abusos, o de familias que ya no pueden mantenerlos. Los abrigados están en disponibilidad para quienes deseen adoptarlos. Y demanda hay, explica el juez de Infancia y Juventud Mauricio Porfirio Rosa, pero de las 550 parejas que actualmente tramitan el pedido ante su juzgado, ninguna quiere otra cosa que niñas blancas y recién nacidas. Ese es el conflicto grave cuando la mayoría de los pequeños institucionalizados tiene la piel oscura, el pelo renegrido, los rasgos de una raza no europea. Por eso, como notó Rosa en sus visitas, los refugios de menores de Goiania (en el estado de Goiás) están repletos de niños de más de cinco años por los cuales nadie reclama.

“Cuando visitaba esos refugios me conmovía, me consternaba ver que los niños de más de 5 años no tenían ni siquiera la expectativa de recibir una visita, de celebrar con alguien una fecha conmemorativa o festiva. Eso me dejó trastornado y pensé que podíamos crear un mecanismo para suplir esa deficiencia, esa falla legal”, explica. De traje, corbata, tal vez la estampa más formal de la Feria, el juez cuenta que ése fue el origen de Anjo da guarda (www.anjodaguarda.net), el programa de padrinazgos que propone tres modos distintos de acercamiento a chicos y chicas abrigados, tres caminos posibles con diferentes niveles de compromiso.

El primero, de “padrino proveedor”, es para quien “quiere pagar los gastos del pequeño, la escuela, las necesidades económicas. Pero jamás aceptamos dinero para el proyecto. El dinero tiene que ser dado para el niño, porque no queremos sólo eso. Queremos crear un vínculo afectivo”. El segundo también provee, pero no a distancia, sino en la cercanía del contacto que puede comenzar como casual y terminar, con el tiempo, estableciendo vínculos. Se trata de un padrinazgo que provee servicios: “Aquella manicurista que quiere hacer las uñas de las niñas en el albergue, el peluquero que quiere cortar el cabello, el médico que quiere atender a los chicos”. El tercero es, de todos, el más comprometido física y emocionalmente, lo que Rosa define como “padrino social”. Es “el que pasa su tiempo con el niño los fines de semana, en Navidad, en Año Nuevo”. Desde 2005, cuando se puso en marcha desde el Juzgado y se sumó al proyecto la ONG Grupo de Estudios de Apoyo a la Adopción de Goiania, el volumen de adopciones de niños mayores de 5 años se incrementó, “porque aquella persona establece un vínculo, y a la hora de devolver al niño le duele el corazón, y quiere adoptarlo”.

El propio Rosa lo sabe. Si dice que “la paternidad y la maternidad no vienen de un fenómeno biológico”, es porque, aunque tiene hijos biológicos, él mismo es padre adoptante. El niño llegó a su casa cuando tenía ya cinco años. “Hoy puedo decir que no comprendo la vida sin él. Me da momentos de extrema alegría, de reflexión. Le doy lo que él tiene derecho de recibir, comida, educación, pero él me da vida. El sufría de asma y yo le hacía vaporizaciones en la noche, y un día como a las cuatro de la mañana, cuando ya estábamos los dos exhaustos, me preguntó: ‘¿Papá, por qué demoraste tanto en buscarme?’ Me largué a llorar, lo abracé y pensé ‘tantos otros niños deben estar diciendo eso en los refugios’.”


Link a la nota:
http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/sociedad/subnotas/135721-43738-2009-11-22.html

LOS PROYECTOS COMUNITARIOS PREMIADOS POR LA CEPAL

Sociedad|Domingo, 22 de noviembre de 2009

LOS PROYECTOS COMUNITARIOS PREMIADOS POR LA CEPAL


La innovación al poder
Todas las propuestas fueron diseñadas por comunidades de América latina en situación de emergencia social. Sobre un total de 900, trece llegaron a la final. Página/12 relata algunas de estas historias.


Por Soledad Vallejos

El nopal, alimento “nostálgico” producido por mujeres de Oaxaca, México.

Desde Ciudad de Guatemala

Invitados y concursantes llegados de toda América latina se reunieron en torno de la ceiba –el árbol sagrado de los mayas– de la Plaza de los Mártires, el corazón del inmenso campus de la Universidad de San Carlos de Guatemala. “Nos dirigimos adonde nace el sol”, luego “adonde nace la noche”, “la lluvia”, “el aire”; “miramos hacia el corazón del tiempo y de la tierra”, guiaba Fabiana, representante de una etnia, al comenzar la ceremonia maya que ella, su marido y su hija oficiaron para invocar buena fortuna en la Feria de Experiencias en Innovación Social, la etapa final del concurso en el que, desde hace cinco años, Cepal y la Fundación W. K. Kellog premian iniciativas nacidas de situaciones apremiantes y pensadas, las más de las veces, por personas que se resisten al papel de víctimas. Poco después, Martín Hopenhayn, director de la División de Desarrollo Social de Cepal, cortaba la cinta y comenzaban los 3 días a lo largo de los cuales trece proyectos, todos ellos en marcha en distintos países de América latina y el Caribe, se presentaron ante un jurado de notables, que premió a cinco de ellos, uno de los cuales es argentino.

El Observatorio Social de Maringá (Brasil) quedó en primer lugar y ganó 30 mil dólares, por ser una ONG que “a través de un móvil de la comunidad, fiscaliza las compras de gobierno, previniendo la corrupción”, pero también por tener costos de mantenimiento bajos “gracias al trabajo de voluntarios”, y porque ese funcionamiento “garantiza la sostenibilidad a largo plazo”, además de promover “una ciudadanía moderna, mayor comprensión sobre el rol de los impuestos y mayor responsabilidad del ejercicio público”.

El segundo lugar, con 20 mil dólares, fue para la industrialización de nopal, la planta de “alimentos nostálgicos” de las mujeres de Oaxaca (ver aparte), porque articula “comunidades locales para producir alimentos tradicionales y se conecta con migrantes”. En tercer lugar fue distinguido el proyecto de “Atención de la salud de población indígena altamente móvil”, de Costa Rica, premiado con 15 mil dólares porque “dentro del sistema público atiende a poblaciones de alta movilidad, que contribuyen a la economía cafetalera de la zona y cuyas necesidades de salud y prevención eran anteriormente invisibles”.

En cuarto lugar (10 mil dólares) quedó “De la basura a la rehabilitación”, un proyecto chileno que trabaja con poblaciones vulnerables y, a la vez, el circuito económico de reciclado de residuos, a partir de un sistema de trueques; el comité de notables estableció que “es innovadora porque contribuye a mejorar el manejo de los desperdicios y educa a la comunidad en relación con su valor económico y su relación con el medio ambiente”. Finalmente, de Argentina fue premiado (con 5 mil dólares) Abuelas Cuenta Cuentos, el programa que la Fundación Mempo Giardinelli lleva adelante en Chaco (más detalles en Página/12 del 14 de noviembre).

Para ser distinguido de entre cerca de 900 propuestas –el promedio de postulaciones de cada convocatoria– un proyecto debe “tener resultados, pero no en un sentido cuantitativo, tener un costo eficiente, ser replicable en distintos lugares y no depender de un liderazgo único, y también ser sostenible en el tiempo, no depender de fuentes de financiación exclusivas o determinantes”. Lo explica María Elisa Bernal, directora del proyecto de Experiencias de Innovación Social, poco antes de que Martín Hopenhayn, director de la División de Desarrollo Social de la Cepal, agregue una condición sine qua non: “No debe tener sesgo asistencialista”.

Lo que se busca son modelos, define Bernal, “recetas” que el organismo premia y alienta, en la esperanza de distinguirlos para que, en el futuro no lejano, esas ideas de nueva gestión, ya probadas y ajustadas, permitan las políticas públicas y puedan, como explica Hopenhayn, “demostrar que es posible diseñar políticas de abajo hacia arriba, desde la comunidad hacia el Estado, y no siempre de arriba hacia abajo”. A lo largo de cinco años fueron premiados 70 proyectos, de los cuales solamente uno no continúa: todos los demás siguen funcionando e intercambiando experiencias entre sí.


Link a la nota:
http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/sociedad/3-135721-2009-11-22.html

Tercera y última carta a Michelle Bachelet: Yo sólo quiero que el mapuche sea feliz

Tercera y última carta a Michelle Bachelet:
Yo sólo quiero que el mapuche sea feliz

POR TITO TRICOT



Te voy a confesar algo que nunca he contado: allí en la profunda soledad de la tortura, no pensaba ni en mi tensa desnudez, ni en los golpes, ni en los gritos, ni en el forzado desconcierto de mis ojos perdidos en la oscuridad. Sólo pensaba en qué no decir, en ganar tiempo, en tramar historias insólitas para darle tiempo a los hermanos para escapar.

Pero, también, entre los fulgurantes relampagazos de la electricidad horadando hasta los huesos, bregaba por encontrar las palabras precisas para despedirme de mis hijos. Porque me matarían, lo habían hecho mil veces, decían.

Y me desaparecerían y lanzarían al mar, lo habían hecho mil veces, decían riendo. Y yo en las sombras viendo sus caritas de niños, besándolos por última vez con toda la ternura posible, susurrándoles al oído que no importaba, que no estuviesen tristes, que todo valía la pena.

Que un campanario de lluvias les alegraría la vida cuando Chile fuese distinto, cuando ya no existiera la dictadura y el miedo pasase a ser sólo un lejano recuerdo en el viento de la memoria.




Te lo cuento, pues tal vez pensaste lo mismo, o lloraste lo mismo o gritaste lo mismo en los aciagos momentos de la tortura.

Y quiero contarte también que pensaba en mi compañera embarazada de cinco meses, detenida ella sin compasión alguna, con su mirada oceánica y su sonrisa de niña a cuestas, acusados de terroristas, por cierto.

Lo que no pensé jamás es que dos décadas después, otros jóvenes, otras miradas, otras sonrisas, otras manos, otros sueños, serían acusados también de terroristas, por el sólo delito de ser mapuche.

Es como si a ustedes les molestara el humo y el ancestral olor a tierra húmeda; es como si les irritara la espiga de su morenidad, el canto del ñankucheu.

No se, sus silencios de indios, que son los silencios de la paciencia que se esconde por los montes y suena el kull-kull denunciando el eterno despojo.


Y ¡Cómo han despojado al mapuche! Y ¡Cómo han reprimido al mapuche! que por defender su tierra con colosal coraje los españoles les quisieron arrebatar el alma, y los chilenos de ayer le llamaron salvaje y los chilenos de hoy le llaman terrorista.





Pero terrorista era la dictadura que hacía explosar en mil pedazos a una inerme joven atada a un poste, no un comunero pobre que esgrime una honda para defenderse de la policía.

Terroristas eran los cobardes oficiales de Armada que torturaron hasta la muerte al sacerdote Miguel Woodward, no una machi que ruega por su pueblo.

Terroristas son los que desaparecieron a nuestros hermanos y hermanas para siempre en algún ignoto río, no un niño mapuche que sólo quiere jugar bajo la lluvia.

Terroristas son los que mataron a Orlando Letelier en Estados Unidos, los que violaron, maniataron, quemaron, acribillaron y exilaron, no un anciano mapuche sentado en derredor del fogón contándoles a sus nietos de un país tan antiguo como el viento.





Te lo digo, porque en algún momento nos conocimos, aunque no te acuerdes de nosotros y porque en la mirada atemorizada de los niños mapuche veo a mis propios hijos cuando pensé que jamás nunca volvería a verlos.

Porque me duele que a esos niños y niñas mapuche se les golpee, se les acribille a perdigones, se les amenace, se les cercene sus sonrisas a golpes de policía.

Es inmoral que se reprima al mapuche que solamente lucha por su derecho a la tierra y por su derecho a ser diferente, pero aún lo es más que se aterrorice a niños que desde que nacen sólo conocen de la increíble violencia del Estado chileno.

Yo soy chileno, pero a veces no quiero serlo; no soy mapuche, pero a veces quiero serlo. O quizás no ser ninguno de los dos, a fin de cuentas somos diferentes y podemos convivir como hermanos en un país sin horizontes; un país multicultural y multinacional donde se respete al otro y el otro sea él mismo sin temor alguno.



Mientras tanto, me declaro culpable de aún creer en los sueños que dibujamos hace quizás cuántos años, de haber sobrevivido a la dictadura, de estremecerme con el canto taciturno de Víctor Jara, de conocer una machi hermosa que derramó una lagrima de alegría la primera vez que rozó el mar.

De creer en la infinita justicia de la lucha del pueblo mapuche por su tierra, por su territorio, por su memoria, por la posibilidad de seguir existiendo sin pedirle permiso a nadie.

Me declaro culpable de creer que algún día asomará fugazmente su sonrisa melancólica un desaparecido para endulzar el corazón de la eterna espera de una madre anciana.


Entonces, quizás, todo habrá valido la pena y ya no sentiremos miedo del miedo y no habrá más mapuche asesinados para usurparles su tierra.

Y en ese proverbial momento un campanario de lluvias nos alegrará la vida cuando Chile sea distinto, cuando ya no exista la dictadura para los mapuche y el miedo pase a ser sólo un lejano recuerdo en el viento de la memoria.

Por eso te escribo, porque algún día nos conocimos, aunque ahora nos separen cascadas de silencio y de sueños.


Tito Tricot

Sociólogo
Director
Centro de Estudios de América Latina y el Caribe
CEALC
___________

sábado, 21 de noviembre de 2009

"una es una inconciente que donde mejor se siente es en el amor"

carta XXXII


Liliana Lukin


mi querida: en los hombres no se puede
confiar
ellos en una ciudad desconocida
no sabrían cómo encontrarnos
en cambio nosotras
persistentes y sin resignación
haríamos de la búsqueda un destino

carta XL

mi querida: una es una inconciente
y sus actos son como un paseo distraído
por la cornisa a oscuras de la necesidad

así está destinada a la caída porque una
es una mujer desprevenida

una inconciente es una que es capaz de todo
por amor la conciencia no trabaja demasiado
(dejo de estar alerta y soy la voluntad
de lo que en mí trabaja más: una inconsciente
soy porque mis actos por amor pierden el tino
desnudando en público su verdadera condición:
lo femenino)

con furor alegre por el dolor del golpe
nace una tristeza desmedida porque una sabe
en la caída la soledad de la caída

una es una inconciente que donde mejor se siente
es en el amor esa cornisa donde se organiza
la costumbre de ser una mujer


(en su falla lo femenino estalla)



Liliana Lukin

Una

"una es una mujer provocadora
que cuando menos se equivoca más equívoca parece"

Liliana Lukin

Más Cartas de Liliana Lukin

CARTA XVII

mi querida: una extraña a la otra
y más amor hay cuanto más cartas

(extraño el amor que nos tenemos cuando no estamos
ese cultivo del lugar del otro en la estimación)

una extraña soy una mujer extraña
que extraña todo el tiempo encontrar
caras que den felicidad

cuanto más cartas más motivo
para el amor y el secreto: escribir para inventar
motivos de amor escribir para saber escribir

(extraños que aprenden a tocar la cuerda del otro:
caras extrañas que dan felicidad)

una extraña soy que se desliza seriamente
por las aristas de la alegría de estar
y como más amor hay cuanto más cartas
escribamos extrañemos vayamos al encuentro
querida mía y que nos dé felicidad

CARTA XIX

mi querida: este hombre no tiene ganas
de hablar
¿ha renunciado al camino oblicuo
que lleva hacia mí
o ha renunciado simplemente a la palabra?

a la palabra no se renuncia
así nomás:
en el camino quedan los mejores deseos

ah, cómo decirte: este hombre no quiere
hablar pagar ese precio por el acto
(y yo resisto como un combatiente derrotado
a esa falta de estrategias
a esa estrategia de viejos conocidos)

por la palabra doy la vida:
un buen juego de palabras es para mí
juego de manos juego de villanos

y aunque este hombre me diga que no
sé que haré hablar al silencioso:
volverá por sus fueros a mí

CARTA XX

mi querida: una es una mujer equívoca:
se equivoca y es ésa su falta ("estar en el lugar
equivocado es a veces una provocación inútil")

una es una mujer provocadora que insiste
en la provocación: frases equívocas lugar equivocado
el hombre que no es en el lugar del que no ha sido

claro que es lo equívoco lo que seduce
el error la persistencia en la fragilidad
de confundirse
de dirección de parecer de argucia
la persistencia en la seguridad

mi querida: una nunca es lo que parece o nunca
parece lo que es: ¿astucias? ¿provocación para que el otro
caiga en el error la confusión el pozo?
¿o falta de habilidad distracción inevitable gozo?

una es una mujer provocadora
que cuando menos se equivoca más equívoca parece
y si además está el hombre que es
en el lugar del que no era
la provocación no se perdona

Liliana Lukin

"ellos quisieran ser una más"

Ayer escuché a Liliana Lukin ler sus poemas en el cierre de las jornadas sobre Estudios de Género y me llamó la atención sobre todos este poema que se llama Carta. Poniendo en google el nombre de la poeta y "una más" encontré los que acabo de reproducir en la entrada anterior.

Liliana Lukin, Cartas

CARTA II

mi querida: me dije algún poema tiene que haber
porque hay tanto ruido en el país
y en estos días las metáforas se cumplen

ya casi no hablamos más
que de nosotras: metonimias de un paisaje de guerra
o pequeños predios donde cultivar imágenes de sí

querida: se disuelve mi dogma a medida que amo
y aunque mi dogma sea de una especie razonable
padezco los efectos de esta fatal transformación:

no sé nada ya de aquello que era
pero no olvido tampoco cómo era aquello ser

una foto de otra época me muestra como a una muchacha
a la que he conocido: mi nostalgia de ella es infinita
aunque me diga que todo está muy bien y
aunque sea cierto que todo está (muy bien) ahora

algún poema tiene que haber me dije: en lugar
de una certeza siempre hay un poema
y en lugar de un poema siempre estoy
escribiendo cartas como un náufrago al revés:
no corro peligro más que de mí y el mundo
es una isla en la que sólo puedo sumergirme

mi querida en estos días
en que la filosofía es un murmullo de la edad
sos el ruido de un país en predios secos
donde un poema sería agua de beber


CARTA XV

mi querida: cada hombre pide otra cosa
y me pregunto si al repartirse como el pan
una no está en el mejor lugar: la boca de otros

ese hombre me ha pedido una carta:
¿ necesita o sólo pide para gozar de mí?

estar en la boca de otros mientras una
no está más que en su cueva rumiando
(he sido herida por un ojo pequeño en la luz
pequeños roces del amor diverso que se arma
relatos que no abandonan ni cuerpo ni cabeza
siempre la herida es lo que parpadea)

cada hombre pide otra cosa y una no está
para estos trotes una está para una
manera de repartirse como el pan: endurecida
por la exposición al aire el tiempo que hace

y ese hombre ahora ha pedido una carta:
yo le escribo ésta para vos donde está ausente
y espero de la escritura un buen camino
yo le escribo y me pregunto si al repartirse
como el pan masticada y nutricia
una no está en boca de todos que es el mejor lugar


CARTA XVI

mi querida: los hombres nos envidian el penetrante
juego de intimidades sucesivas: los ensordece
el murmullo de palomas que cambiamos
insomnes y ligeras por sobre toda obligación

envidian la obscenidad de nuestros juegos
contar y llorar como hijas de la misma madre
(que hubiéramos compartido los baños y las camas)
o como madres a punto de parir (casi desnudas
y hablando de un dolor parecido)

los hombres es sabido nos envidian
el impenetrable clima de las risas oblicuas
(como de amiguitas a la siesta en el zaguán)
y esa falta de vergüenza al mostrarnos las llagas
o hacerse vestir o acariciar el alma una por otra

ellos no saben cómo hacer para podernos
distraer de nosotras llamarnos la atención
es su pasión y su calvario: tan fuertes
somos en nuestro pacto el motivo de su deseo

desesperan de nosotras pobrecitos
y amados como el otro de nosotras sospechan:
la insuficiencia de ese modo de amar

ellos quisieran ser una más y nos envidian
lo impenetrable (el resto de adolescente que se deja
tocar sin perder nada) ese poder de ubicuidad
que nos concilia con el infierno en un salón del paraíso

en esta lucha por el amor de cada día
ellos no saben de nuestra necesidad y nos envidian
y aunque les juremos que nos son imprescindibles
sabrán que en esa frase hay una trampa:

ser el otro de nosotras es poca cosa
y ellos siempre querrán ser una más

Sobre la autora Liliana Lukin nació en 1951 en Buenos Aires. Se graduó como Licenciada en Letras en la Universidad de Buenos Aires. Fue asesora literaria de la Fundación Noble del Diario Clarín, donde organizó los Encuentros de Escritores que posteriormente compiló bajo la Edición Narrativa Argentina. De su autoría son los siguientes libros: Abracadabra, 1978; Malasartes, 1981; Descomposición, 1986; Cortar por lo sano, 1987; Carne de tesoro, 1990; Cartas, 1992; Las preguntas, 1998; Retórica erótica, 2002; Construcción comparativa, 2003; y un estudio sobre la literatura amorosa epistolar desde el siglo XII al XX.

http://res1.blogblog.com/tracker/2190432689854508161-7991714020041245848?l=mujeresqueescriben.blogspot.com

Compañeras de mesa

Ayer estuve en las II Jornadas de Debates sobre Literatura Latinoamericana y Estudios de Gènero que organiza el Instituto Interdisciplibario de Estudios de Gènero de la UBA. En las primeras de estas jornadas, hace dos años, fue donde presenté a mi camino de la heroína por primera vez.
Y ayer me fue tan bien y me quedé tan contenta como la primera vez. Son mis jornadas favoritas: porque las minas que organizan son divinas, porque el nivel universitario no impide la coordialidad y el debate es buscado y fomentado y abierto y muy interesante.
En la mesa de ayer tenía al lado a una mujer que leyó un trabajo interesantísimo sobre una novela de María Negroni que está en mi lista de pendiente hace como 10 o 12 años, El sueño de Úrsula. Además le gustó mi ponencia, que fue anterior a la suya, y quiso comentar algo sobre mi camino antes de leer lo suyo pero la coordinadora de la mesa, re mala onda, la cortó porque a ella "le encantaría coordinar la mesa y trabajó para abrir el debate al final". Y bué, siempre hay roces. La cosa es que mi compañerita medio se rayó y a la salida nos quedamos hablando y le dije que estaba todo bien, que yo la habría pateado por debajo de la mesa para que se quedara tranquila y ella me dijo que lo hubiera hecho porque ella tenía ganas de levantarse e irse.
Vengo a casa y me entero google mediante que Cecilia Secreto no solamente es simpática, inteligente y estudia cosas reinteresantes, sino que además es una profesora regrosa en la Universidad de Mar del Plata, querida por sus aestudiantes (la nombran en facebook) y ha publicado un trabajo en la antología Mujeres que escriben sobre mujeres (que escriben).
La alegría de los encuentros.

MUJERES QUE ESCRIBEN SOBRE MUJERES (QUE ESCRIBEN)Por Cristina Piña y otras(Biblos)

Reflexiones sobre género femenino y escritura
La pluma gentil
MUJERES QUE ESCRIBEN SOBRE MUJERES (QUE ESCRIBEN)Por Cristina Piña y otras(Biblos)


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Miércoles 4 de marzo de 1998 | Publicado en edición impresa


EL espacio inscripto en sus textos por varias escritoras, actuales y de diversas nacionalidades, ha dado origen a este interesante libro que reúne a seis profesoras de la Universidad de la Plata, a partir de un seminario sobre "La teorización y la crítica literarias feministas", primero, y luego en una investigación sobre "Escritura y productividad". Ellas son Cristina Piña (directora del seminario y del proyecto editorial), María Angélica Alvarez, Ana María García, Sandra Jara, Clelia Moure y Cecilia Secreto.

El artículo de Cristina Piña (en verdad, meduloso ensayo erudito sin menoscabo de una buena dosis de humor) parte del examen de una serie de contradicciones epistemológicas que ella percibe en el concepto de "escritura femenina". Y se propone elaborar un conjunto de ideas o "nociones problemáticas" que den cuenta de algunos rasgos presentes en muchos textos escritos por mujeres y que resume en varias instancias: la manera peculiar con que las féminas hacen hablar al silencio; de qué modo, en su escritura, ponen en duda la subjetividad (y al mismo tiempo la perfilan); cómo se apoyan en el cuerpo para completar su voz (escrita); cómo trasgreden las reglas del género literario impuestas por los hombres. En respaldo de sus propuestas, articula los aportes de varios teóricos: Kristeva, Deleuze, Juranville, Foucault, Rodríguez Magda, Amoros, Dio-Bleichmar. Y lleva a cabo una revisión crítica de viejos conocidos como Freud y Lacan.

Interesante la noción nucleadora de Piña: la de escrituras afálicas. En buen romance, señala un tipo de escritura presente en los textos de autoras mujeres en los cuales son fundamentales: a) el cuerpo (al cual se remiten para nombrar zonas femeninas negadas por la mentalidad patriarcal y utilizadas como basamento para una erótica que le ha sido negada al sexo débil); b) el silencio (huella, marca, cicatriz, grieta, que denuncia una larga historia de opresión y mudez); c) la indagación y la construcción de una subjetividad plural, es decir, diversificada, para nada artificialmente unificada, y d) por fin, la presencia de lo genérico. ¿Y qué es el género? Pues la red de creencias, conductas y actitudes socialmente construida a lo largo de la historia para diferenciar a mujeres y varones y establecer, así, desigualdades y jerarquías entre unos y otras.

Pero, después de tan medulosa elaboración, pensada desde una posición antisustancialista y posmetafísica -Cristina Piña dixit -, confiesa el carácter político que conlleva su reflexión: voluntad de reivindicar a las mujeres como grupo silenciado y sujeto a variadas violencias simbólicas a lo largo de la historia. Y, por lo mismo, quizá sólo válida para quienes compartan dicha posición.

Imposible reseñar los cinco restantes trabajos. Pero sí debo decir que el de Ana María García aborda la conocida novela de Margaret Atwood El cuento de la criada , narrativa inscripta en el género de ciencia ficción o literatura de anticipación, que le permite a la autora reflexionar acerca de "la trampa liberadora del cuerpo femenino". Sandra Jara, por su parte, en " Más allá del género. Una escritura que socava sus condiciones de posibilidad", observa "la construcción de la subjetividad" en textos de tres escritoras argentinas (Tununa Mercado, Matilde Sánchez y Reina Roffé), en tanto Clelia Moure se detiene en Alejandra Pizarnik, "una grieta en la razón occidental", y María Angélica çlvarez analiza, a partir de La pasión , interesantísima novela, aparentemente histórica, de Jeanette Winterson, una galería de personajes femeninos.

Por fin, Cecilia Secreto, en "Herencias femeninas: nominalización del malestar", ordena en dos grupos los textos escritos por mujeres: 1) los que parten de una conciencia genérica, con clara intención reivindicatoria, y usan el referente femenino del cuento de hadas, y 2) aquellos que tienen como punto de partida la subjetividad indagadora acerca de la relación entre cuerpo y escritura y otros tópicos referentes. Molloy, Siscar, Solá, Shua son algunas de las escritoras analizadas en este extenso y valioso trabajo.

Para concluir: este estudio, fruto de una seria reflexión académica, se instala como un hito en la bibliografía sobre el tema, al tiempo que se abre como rico espacio para la comunicación entre quienes reivindican los ámbitos de esclarecimiento femenino. (225 páginas).

María Esther de Miguel
(c) La Nacion

La reputa que te parió

(Perdón, tenía la puteada atragantada por el miedo).
Ahora puedo putear en paz sabiendo que salí del mencionado kilombo sin daños irreparables.
(A ver si aprendo)

jueves, 19 de noviembre de 2009

El arquitecto de tus lados incorrectos

Soy vulnerable a tu lado más amable
soy carcelero de tu lado más grosero
soy el soldado de tu lado más malvado
y el arquitecto de tus lados incorrectos
soy propietario de tu lado más caliente
soy dirigente de tu parte más urgente
soy artesano de tu lado más humano
y el comandante de tu parte de adelante
soy inocente de tu lado más culpable
pero el culpable de tu lado más caliente
soy el custodio de tus ráfagas de odio
y el comandante de tu parte de adelante

Galería fantástica de María Negroni



MARÍA NEGRONI
Presentación del libro Galería Fantástica, Premio Internacional de Ensayo y Narrativa Siglo XXI (México)
26 de noviembre - 19 hs. CCEBA Paraná 1159

En este libro de ensayos, la autora argentina María Negroni interroga los textos más importantes de la literatura latinoamericana del siglo XX – entre ellos Aura de Carlos Fuentes, “La muñeca menor” de Rosario Ferré, “Las hortensias” de Felisberto Hernández, La invención de Morel de Adolfo Bioy Casares, “El impostor” de Silvina Ocampo o “Las babas del diablos” de Julio Cortázar” – para postular una poética de oposición a la moral soleada (y petrificante) del status quo. Leyendo dichos textos como una suerte de deriva del gótico europeo y norteamericano del siglo XIX, que abrió, en su tiempo, una gangrena en el costado del Iluminismo, consigue una mirada nueva sobre un género tan fértil como díscolo dentro del panorama literario continental.
Y en esos “teatros del mundo miniaturizados, en esos pequeños teatros del yo” que son los relatos, consigue formular algunas preguntas poco frecuentes (o poco articulables) que hacen trastabillar la realidad, ampliando de ese modo el abanico de lo concebible. En palabras de la autora: “Por un instante, algo invade algo y las jerarquías se borran. Entra el aire por alguna rendija invisible. Como en la poesía, en este tipo de relatos, la incredulidad queda, por un instante, suspendida y lo menos temeroso de nosotros mismos hala consuelo y agradece.”

domingo, 15 de noviembre de 2009

Galáctica, nave de combate

La miniserie (3 horas de duración) cuyo inicio mi amigo Martín me viene presentando desde hace tres años cada vez que voy a su casa (Va a desheredarme por lo que sigue, pero bué...).
Es que ese inicio es lo mejor de las tres horas. Está buena la peli en imágenes, entiendo el amor a las navecitas, pero odio las historias de militares sin permiso para hacer pucheros, duros por falta de abrazos y meta síseñornoseñor en todas las escenas. Tan buenos los personajes femeninos, pero me aburren las pobres guachas metidas en esos mismos infiernos de guerra y sociedad escalafonada alrededor de una charretera.
No se sabe mucho de la cultura cylons ni de cómo llegó la humanidad a los lugares que se nombran (quizás me falta ver alguna otra serie que conocen los fanáticos).
Y el final es el peor golpe bajo que vi en mucho tiempo. Si me pongo buena le puedo rescatar lo sorpresivo, lo lógico de "ni ellos saben" que explica la Número 6 en alguna parte, pero no es leal con el espectador. Alguna regla del suspenso dice que no se puede sacar así un as tan descolgado de la manga.¿O sí?

sábado, 14 de noviembre de 2009

Beatriz y los cuerpos celestes

Fragmento de la novela de Lucía Etxebarría

"Muchas mujeres educadas como católicas han tenido la sensación de que era urgente cometer pecados y se han pasado años encadenando aventuras. Quizás ella era sí, quizás caminaba llena de esperma, sientièndose carnal, quizás el sexo se convirtió en una experiencia mística que era una gracia de los hombres, lo mismo que a Santa teresa de Àvila era Dios el que le concedía el éxtasis. Yo no puedo saberlo, sólo puedo imaginar, pero estoy segura de que ella se empeñaba en acumular hombres por pura rebeldía, no por verdadero deseo."

Concurso de terror

http://www.arteliteratura.net/index.php/literatura/38-literatura/250-concurso-relatos-de-terror


CONCURSO RELATOS DE TERROR
Escrito por ArteLiteratura
Martes, 10 de Noviembre de 2009 14:00





Bases:



1.- El autor deberá ser mayor de edad. Podrán participar autores de cualquier nacionalidad.

2.- Podrán presentarse un máximo de 5 relatos por participante

3.- Los trabajos deberán ajustarse al tema propuesto “Relatos de terror”.

4.- Los trabajos deben enviarse a admin@arteliteratura.net Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla



5. Las fechas para el envió de trabajos será del 14 de Noviembre de 2009 al 31 de Diciembre del 2009.



6. Los trabajos deben tener una extensión máxima de dos paginas y mínima de una.



7. Los trabajos se publicaran en http://www.arteliteratura.net en orden de llegada.



8. De el uno de Enero al uno de Febrero se abrirá el plazo de votación. Los tres mas votados pasaran a la final en la que un jurado escogerá el relato ganador.



9. El 15 de Febrero se anunciara el ganador.



10. El premio consistira en un set de libros y un diploma acreditativo.



11.- El ganador se compromete a enviar una fotografia suya con el fin de exponerla en la comunidad literaria.



12. Con los cincuenta mejores relatos se publicara un recopilatorio bajo el nombre de Los 50 mejores relatos de El Arte de la Literatura


13. La participación implica la aceptación de las bases.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...