No me la vas a creer pero todavía me deslumbra a mí misma poder hablar de mí misma como escritora y contarle a otres todo lo que he pensado, soñado, escrito y planeo escribir en la vida. Una maravilla. Mucha felicidad.
Hoy conté de nuevo (el público tallerista se renueva) la historia de la hija natural, mi abuela Celia, la tía Inés, el inicio como cartas a Entre Ríos, la hipótesis CF y el nacimiento de mi descendiente en séptima generación, la Violeta Retama. Qué placer.
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