domingo, 15 de febrero de 2026

Sandokán, el príncipe pirata

 Sandokán, el príncipe pirata: La serie es malísima. Pensé en verla sin sonido porque solo está bueno el mar, los barcos y los catalejos pero hasta les actores son gestualmente malísimes. Ahora llegaron a las minas, a ver si les sale algo interesante por el lado antimperialista.


Sandokán, la serie: Escupida al ojo aparte para la música: pedorra, efectista y machacona. Y repite el nombre del héroe como yingle de limpiador de baño.


Sandokán, episodio 8: Bueno, sigue pedorrisima en melodrama música publicitariamente epica. Pero me gusta el pirata que escribe, Yañez y sus conflictos con Dios, el chamán dayak y la comunicación con les muertes, el malo que es "bueno" por parte de madre, la historia de locas e histéricas. Me dieron ganas de viajar a Singapur, a mí que no muevo un dedo ni para llegar a Castelar. También ganas de volver a leer a Salgari porque me huele que hay mucho por ahí todavía para mí desde que lo conocí a los 9 años.


Sandokán: Ah, también me gusta que al Tigre de la Malasia no se le corra el delineador ni medio muerto, ni torturado, ni delirando con veneno de cobra, ni ciego ni ná.


¿Tengo algún experte en Salgari por acá que me diga en cuál o cuáles de todas sus novelas se basa la serie? ¿Y alguien que me consiga ediciones completas de dichas novelas? Y, ya que estamos, ¿alguien que me regale 200 Lucas para llegar a fin de mes?


Sandokán,la serie: Otra cosa que me gustó entre todo lo que no me gustó es que se cuenten historias de imperialismos que no estudiamos en el colegio, que no conocemos y no sabemos relacionar con nuestra propia historia. Me gusta que sepamos de las rebeliones y luchas que llevaron a la actualidad decolonial.

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Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...