viernes, 2 de marzo de 2018
Damnation
En el medio de El ministerio del tiempo y Bruja buena, empecé otra serie más. En la variedad está el gusto. El primer capítulo de esta pinta muy bien. Buen ambiente, buenos personajes, historias ocultas de un vandolero disfrazado de pastor y un pueblo medio perdido en EEUU que todavía no sé bien para dónde va a salir.
El ministerio del tiempo: Segunda temporada
No es super genial ni crea adicción. Cada capítulo es una misión que empieza y termina así que la historia marco es la única que se mantiene en toda la saga mientras entran y salen los Napoleones, Lopes de Vega, Gracía Lorca, Velazquez, y mi preferido de ayer, creo que el 3 de la segunda temporada: Cervantes. Las reconstrucciones de esos pasados a los que los agentes del ministerios deben ir para que la historia NO cambie son lindos, inteligentes, con detalles costumbristas interesantes y toquen de humor típico en la comparación de épocas. La idea de no cambiar el pasado parece rara en este tipo de historias que normalmente buscan lo contrario, ¿sería casi una utopía? La cuestión se narra desde lo burocrático parodiado en español español y ridiculizando con ternura lo nacional e institucionalizado de estos pasillos con puertas que conducen a todas las épocas.
Ayer casi muero de amor cuando los protas (la primera mujer que fue a la universidad en el 1700 y un soldado de Flandes del 1500) llevan a don Miguel de Cervantes al siglo XXI a ver sus monumentos y las vidrieras de las librerías para convencerlo de que no se suicide porque sus comedias no pueden representarse y de que reescriba el manuscrito del Quijote que acaba de venderle a unos mercenarios ingleses.
Ayer casi muero de amor cuando los protas (la primera mujer que fue a la universidad en el 1700 y un soldado de Flandes del 1500) llevan a don Miguel de Cervantes al siglo XXI a ver sus monumentos y las vidrieras de las librerías para convencerlo de que no se suicide porque sus comedias no pueden representarse y de que reescriba el manuscrito del Quijote que acaba de venderle a unos mercenarios ingleses.
Final feliz
Bueno: Rendí el final de Literatura inglesa: en el segundo llamado como había planificado (sin postergaciones ni contratiempos), resisttiendo mi impulso de dejarla para cuando haya terminado de leer la obra completa de Virginia Woolf aunque el programa pidiera solo dos cuentos y mi paja de levantarme a las siete de la mañana para tomar el tren.
Me fue genial: las profes escucharon mi tema, lo comentaron amigablemente y me propusieron ordenarlo como artículo para la revista digital de la cátedra y para ponencia en el próximo congreso de literatura inglesa del mes de julio. Muy orgullosa y contenta yo y mi lectura de "La viuda y el loro", "Gitana, la perra mestiza", Flush, La sra Dalloway y Orlando alrededor del eje de lo animal,lo monstruoso y lo femenino como "otros inapropiados" para la máquina antropomórfica.
Me fue genial: las profes escucharon mi tema, lo comentaron amigablemente y me propusieron ordenarlo como artículo para la revista digital de la cátedra y para ponencia en el próximo congreso de literatura inglesa del mes de julio. Muy orgullosa y contenta yo y mi lectura de "La viuda y el loro", "Gitana, la perra mestiza", Flush, La sra Dalloway y Orlando alrededor del eje de lo animal,lo monstruoso y lo femenino como "otros inapropiados" para la máquina antropomórfica.
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Lunes por la madrugada...
Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...
que sonríe cómplice de amor...