Voy modificando mis percepciones. La clave está en no ver siempre mis faltas, mis vacíos, mis no acoples sino dejar de idealizar a les demás y a sus vínculos y mirar lo que sucede en realidad y lo que yo deseo en realidad. Es casi como crecer, como dejarme de hacer la boba, la que no entiendo, la víctima. Ni siquiera priorizar la imagen que de mí tienen mis propies hijes, no poder sus opiniones y pareceres como palabra santa, que hasta elles tienen sesgos, defectos y visiones particulares. Casi como sostenerme a mí misma, como confiar en lo que siento y no creer que soy mala o rara por todo.
Dejar que mijita y mijitos me critiquen y no pensar por eso que mi vida completa es un fracaso o que elles son unes desagradecides, no esperar que nadie me agradezca nada, ni que bese el suelo que piso, ni sea incondicional. Ningún vínculo se sostiene en eso. Esas amistades que veo y envidio no no no no son como yo las imagino, no son gemeles separades al nacer, no es confianza total ni hablar todos los días ni contarse todo ni admirarse al 100% Y sin embargo se mantienen esos vínculos, no se desechan o se desprecian como hago yo. Todavía no entiendo mucho para qué pero puedo aceptar que yo no quiera en mi vida esos vínculos livianos y "para hacer algo" o puedo aceptar que otres deseen otras cosas y vivir sin criticarles ni envidiarles.
Qué difícil. Pero de a poco me voy tranquilizando y entendiendo que no todo es absoluto ni dramático.
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