jueves, 7 de enero de 2016

Monstruosidad del agua inaquietable

He aquí el fragmento de El rey de los espinos de Marcelo Figueras que me iluminó para escribir sobre Cohen y hasta para buscar alguna hipótesis de las que mis profes califican de "desconcertantes" entre él, el Delta Panorámico y el Saer del Limonero real.


"El Delta era un laberinto. Miles de islas de múltiples tamaños: algunas albergaban pueblos enteros y otras tenían sitio para apenas un náufrago. Se discutía si era o no un archipiélago,dado que la definición hablaba de islas en el mar y el Delta explotaba en la desembocadura del río. Pero aun cuando el término seguía en entredicho, nadie cuestionaba el adjetivo que solía adosársele: se trataba de un archipiélago móvil.
El río modificaba el panorama de modo constante. Si llovía mucho, era capaz de borrar paisajes completos. A algunos terminaba por vomitarlos, pero nunca intactos. Los dejaba parecidos a reliquias de la Atlántida.
Sin embrago, nada era más drástico que los aludes de barro creados por los temporales. El tsunami marrón podía unir islas que habían estado separadas, dividir una en dos o más partes o simplemente arrasarlas, como si nunca hubieran existido.
Las guías de turismo describían el Delta como una Venecia natural. Pero callaban que se aludía a Venecia tal como había sido durante el Neolítico."

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...