miércoles, 23 de mayo de 2018

Podemos ser indomables

JUN6

Galería casa Brandon presenta Indómita de Luli Adano

Público
 · Organizado por Brandon
  • Miércoles, 6 de junio de 20:00 a 0:00
    6 de junio a las 20:00 hasta 7 de junio a las 0:00
  • Brandon
    Luis Maria Drago 236, C1414AIF Buenos Aires
1 asistirán · 9 interesados
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Información
"Indómita es una muestra de dibujos de Lucila Adano. Es un recorrido por una mitología inventada alrededor de las mujeres, lo animal y la fuerza. Reivindica la potencia que tenemos siendo manada, siendo algo distinto, siendo bestias, siendo salvajes. Podemos ser indomables, podemos crear el mundo que queremos habitar y hacer que se escriba la leyenda.

A su vez, la serie intenta pensar en la identidad como algo que no se deja definir por lo establecido, sino desde la singularidad, desde lo complejo, y desde la posibilidad de mutar, de elegir ser algo nuevo."

Música en vivo ( acústico) : cantan Vero Gerez y Santiago Adano.

Entrada libre y gratuita
#casaBrandon13años
#AmorVisibilidadRespeto

Afroargentinas/os en el 25 de mayo

La Comisión Organizadora del Día 8 de Noviembre. Día de los y las Afroargentinas/ os, Afrodescendientes y Africanos en la Argentina, solicitamos a los y las docentes, tanto del nivel inicial, primario y secundario, que en las celebraciones del 25 de Mayo deseen reivindicar la presencia negra en nuestro país, eviten recurrir a los estereotipos del esclavizado/a feliz con su condición de subalternidad. Esa forma de conmemoración es ridiculizante y mentirosa. Los invitamos a que representen nuestro pasado y nuestro presente de lucha y resistencia constantes, con figuras como a María Remedios del Valle, Capitana del Ejército de Manuel Belgrano y Madre de la patria, al Sargento Cabral, Lorenzo Barcala, a los valientes soldados que lucharon en los campos de batalla en las guerras independentistas, a los escritores, pintores, a los maestros de música, a los deportistas, afroargentinos etc. Manifestamos, de esta manera, nuestra indignación con representaciones que nos recuerden épocas dolorosas en la que además de cumplir con nuestra labor esclava éramos obligados a realizar ventas de diferentes productos para engrosar ,aún más, los bolsillos de nuestro esclavizador.
Adherimos esta iniciativa
Grupo Matamba
Diego Bonga Mac
Ilustración A-fro de Jenniffer Mayren Urrutia Briñez CEO, Strategic Planner, Community Manager, Designer and Blogger
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Una risa que favorece un gesto de resistencia

Mariano Saba, Horacio Roca y la puesta de Madrijo en Espacio Callejón
Atrapados en el laberinto de la historia
El dramaturgo y el director señalan que el carácter circular que a veces adopta la historia argentina tiene mucho que ver en el espíritu de la obra, que establece un nexo con la relación madre-hijo: “Una historia de afecto extremo, tan profundo que en exceso llega a herir”.
Martín Urbaneja e Ingrid Pelicori, protagonistas de la pieza que se presenta en Humahuaca 3759.
Martín Urbaneja e Ingrid Pelicori, protagonistas de la pieza que se presenta en Humahuaca 3759. 
Tras ganar el Premio Germán Rozenmacher de Nueva Dramaturgia en el VIII Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA 2011), el director y dramaturgo Mariano Saba estrenó su obra Madrijo en Espacio Callejón. Bajo la dirección de Horacio Roca, la obra aborda el complejo vínculo madre–hijo, de amor, odio, maltrato y reconciliación.  
Roca y Saba compartían la idea de llevar a cabo el proyecto hace algunos años, pero por distintos motivos fue recién en noviembre del año pasado que la idea se concretó y que comenzaron los ensayos. La obra cuenta la historia de una madre y de su hijo, que se debaten acorralados entre su vínculo enmarañado y el dramatismo de una noche que puede ser la última.  Walter (Martín Urbaneja) custodia la entrada de una vieja cementera donde sus compañeros intentan resistir. En plena madrugada llega su madre, Marta (Ingrid Pelicori), que buscará sacarlo del peligro, aunque eso implique alejarlo de sus propias decisiones e ideales. Y en medio de ese laberinto, otras “presencias” los acompañarán: la memoria de un padre siempre ausente y hasta el espectro de Alfonsina que ronda a su madre.
Ingrid Pelicori y Martín Urbaneja componen unos personajes llenos de matices, con un vínculo simbiótico que los encarcela y los marca de por vida. “Es una historia de afecto extremo, desmedido, y tan profundo que en exceso llega a herir. Y hay algo de eso que se reproduce en el conflicto de lo social. Hay algo de ese arraigo que cuando se rompe porque hay ciertos proyectos vinculares de lo social que se caen, los lazos entre personas se resienten, se hieren y hasta se llegan a destruir”, según lo define Saba.
–A pesar de haber escrito la obra en 2010, el tema que aborda sigue vigente. ¿Por qué piensan que sucede eso?
Mariano Saba: –Para mí es notable que en el momento en que la escribí refería mucho a los noventa como un contexto trágico distante. Y la verdad es que la obra tiene una actualización, más allá de una fase que tiene que ver con el vínculo entre la madre y el hijo; la actualidad que cobra la coyuntura difícil que la obra plantea en relación a los 90 es sorprendente. Pareciera que se da una tragicomedia cíclica que tienen los argentinos volviendo a revisitar lugares políticamente tremendos de manera recurrente. Para mí eso potencia los alcances que tiene el texto.
Horacio Roca: –A mí me parece que la obra es muy sólida, y que los personajes y las situaciones son muy ricas.  Aunque aparentemente es casi una misma situación que va volviendo en espiral, que tiene que ver con el tironeo entre Marta y su hijo, cada vez vuelve distinta. La obra tiene tres niveles de relato pero que están muy relacionados entre sí. Para mí está muy bien planteado cómo repercute de manera poco consciente el contexto y lo social en los vínculos más personales. 
–¿Cómo surgió establecer esa relación entre el contexto social y la relación madre-hijo?
M. S.: –Surgió porque yo había ido a un pueblo de la provincia de Buenos Aires a pasar unos días y me habían impactado las huellas que había dejado, tanto en la gente como en la geografía del lugar, la caída de una fábrica que había alimentado al pueblo y a los sueños de la gente. Y al mismo tiempo, también, hacía un tiempo que yo quería trabajar las relaciones materno–filiales. Me parecía que había algo ahí que siempre se puede revisitar y volver a dimensionar de alguna manera. En ese cruce me parecía que las dos cosas se potenciaban porque el cruce aportaba otra luz a los ámbitos. Es una noche donde se dan cita un problema social y político, un problema del vínculo, y unos fantasmas. Entonces como espectro eso permite probar un lenguaje muy variado.
–¿Y el humor hace que ese aspecto de la coyuntura que suele ser más duro le pueda llegar al espectador?
M. S.: –Pareciera que la tragedia de lo real no deja hoy por hoy lugar para la risa, y es cierto. Uno se levanta todos los días y se sorprende que la coyuntura política sea aún peor. La obra de alguna manera se afirma en un territorio de conflicto que tiene que ver con eso y con la repercusión que eso tiene en el vínculo entre una madre y un hijo. Pero al mismo tiempo te reís. Y yo creo que en ese sentido la risa es muy necesaria porque es redentora. Porque, además, la risa que no se apoya en el chiste sino en la acción, para mí es una risa que favorece un gesto de resistencia. Tanto del que mira como del que narra.  
H. R.: –Además, muchos se sienten identificados en algo. Todos los vínculos madre–hijo tienen algo de lo que plantea la obra en mayor o menor medida. Entonces también surge de ahí el humor. Estás viendo algo que conocés. Y poder reírse de eso, que muchas veces puede ser asfixiante, es saludable porque implica una toma de distancia que es casi terapéutica. Eso es lo que tiene el teatro.
* Madrijo puede verse los domingos a las 20.45 en Espacio Callejón, Humahuaca 3759.
Informe: Josefina Frega.
Tomado de https://www.pagina12.com.ar/116521-atrapados-en-el-laberinto-de-la-historia

Pobre

Lunes a la noche se me ocurre que tengo el martes libre y puedo ocuparme de arrancar mi pobre dodgecito que con el frío necesita nafta para las mañanas y no ser forzado a arrancar a gas. Me hago la que me da paja llamar a la grúa o al mecánico y me tiro el lance con mi ex. Total, si pica pica y me arranca el auto gratis.
Gratis mis tetas. Resulta que el fulano está comunicativo, expresivo, casi impresionista, ponele. Y los martes son su único franco semanal (juro que no lo sabía). Dice que me cambia arrancada de auto por "noche placentera" (juro que lo dijo así, juro que lo mandé a cagar la última vez que dijo "De sexo ni hablar ¿no?)

Bué. No te cuento más nada. El auto arrancó con él y ayuda extra de Pepe, el verdulero de enfrente. Y la noche se la hice un poco más complicada que placentera pero bué.

Armonía y felicidad

Llego de flamenco y de mi taller de percusión y mijito,el mismo que ayer dio su última materia del secundario, lavó la ropa y la colgó, barrió toda la casa, fue a la verdulería y a la carnicería, le puso el collar matapulgas a los dos perros y se puso a jugar a los jueguitos encerrado en la pieza para que mamita no joda con efusividades.

Estudiar como madre y nomadre

Mientras mi hijo menor termina el secundario, mamita cursa la última materia de su soñada carrera de Letras en la UBA. Y pensar que cuando los parí me dije que iba a volver a la facu cuando elles terminaran el secundario: no solo me cumplí a mí misma sino que mucho antes de lo pensado. ¿Será que hablaba del doctorado? Je.

Rafael terminó el secundario

No digan nada. Se supone que mamita no tiene que festejar y boludear con alegrías maternales tan clásicas. Hace como tres o cuatro años que no me cuenta qué corno hace con sus escuelas y sus programas de autoaprendizaje pero cuando aprueba una previa viene sonriendo a mi pieza y me avisa, no más. No vaya a ser cosa que una se desborde.
Fue difícil el proceso desde que repitió 5to a los 16 y se volvió tan conciente de todo lo que una dice de las escuelas todo el tiempo pero aguanta y aguanta hasta que el hijo menor decide no seguir. Él solo buscó opciones de otro colegio, en fines, en adultos y ahora ir rindiendo tres que le quedaron mientras cursa el ingreso en la UNPAZ. Bueno sería que una se la pasara teorizando y les hijes le salieran obedientes y prolijites ¿no?

domingo, 20 de mayo de 2018

Gran hotel: SEgunda tempoarada

Seguimos aunque ya los personajes son caricaturas del rico y del pobre, del policía y el detective, del amigo y la traidora, de la vieja de mierda y la suegra del orto. Las escenas y los conflictos también se fueron al chancho y son lo más previsible que hay entre habitaciones, secretas, fotos que develan identidades y besos con el camarero con llevada en brazos hacia la cama incluidos. No sé por qué te sigo, será que tengo alma de bolero.

Putear en feis para exorcizar la mierda ajena

    Somos filicidas, totalmente, como sociedad: dejamos a nuestres hijes en escuelas donde creemos que hay idiotas vagos que se hacen llamar docentes, manipulamos las vidas de hijos e hijas como si en ello se nos fuera la identidad de viejes de mierda represores y malvivides que somos.
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    ¿A vos no te gusta coger? ¿No? Bueno, entonces ¿por qué no dejás que tu hijo o hija lo haga con más alegría, libertad y placer del que te tocó a vos por miedo y represión?
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    ¿A vos te gusta coger? ¿Sí? Bueno, entonces ¿por qué querés que tu hijo o hija no lo haga o llegue a ello con dolor, verguenza o miedo?
    ¿Por qué hay gente tan mierdosa? Que todo lo enmierda con su mierda. ¿Y por qué, todavía, no soy inmune a sus olores?
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    "Me contaron que", me dice una vieja de mierda. Y ya sé que otra vieja de mierda anduvo hablando de mí. Lo peor es que a ninguna de ellas les averguenza decirme en la cara que estuvieron chusmeando y a mí se me cae la cara de verguenza de solo permitirles dirigirme la palabra.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...