lunes, 28 de julio de 2014

Cantos al borde de tu cuna

radar
DOMINGO, 27 DE JULIO DE 2014
FAN › UNA CANTANTE ELIGE SU CANCION FAVORITA: TONOLEC Y “CANCION DE CUNA”, POR ZUNILDA MENDEZ

DORMÍ HIJITO

 Por Charo Bogarín
Una de las canciones que me ha dejado una huella profunda, mientras buscaba en las raíces musicales de nuestra tierra, fue la “Canción de cuna” toba. Me la enseñó la abuela Zunilda Méndez, integrante del Coro Toba Chelaalapi, esa bandada de zorzales de Resistencia, Chaco, que toma como misión transmitir de generación en generación sus cantos antiguos.
La escuché por primera vez de una cinta de cassette muy vieja, que habíamos rescatado de algún viejo baúl, mientras buscábamos canciones de nuestros pueblos originarios, para fusionar con Tonolec la música electrónica con la música de nuestras tribus.
Hace catorce años, una de las realidades que atravesaban el folklore argentino y el latinoamericano era la escasa importancia, el poco significado que tenían, para el común de la gente, los cantos ancestrales de las comunidades originarias. A lo sumo se lo miraba como algo exótico, pero no se lo concebía como un elemento vital de nuestra propia cultura.
Para mí, fue el equivalente musical de hallar un tesoro. Puse la cinta del coro toba en mi equipito de música, expectante y atenta a los sonidos que se irían sucediendo. De repente, desde la aridez misma, apareció la voz de una mujer anciana: era profunda, una especie de lamento con registros agudos abismales. La anciana cantaba una melodía que me llegó a lo más profundo de mi ser. Me generó un verdadero trance y me dije: “¡Esto quiero cantar yo! Así quiero poder cantar yo...”. Desde entonces, la practiqué día y noche.
Por esos senderos que uno va transitando, al poco tiempo de escuchar la cassette, en 2001 pude llegar a conocer Coro Toba Chelaalapi. Y así pude aprender en persona de sus cantos y, además, conocer a la mismísima abuela Zunilda Méndez. Ella era la mujer más anciana del coro, con su carita siempre sonriente, llena de arrugas, siempre amable, amorosa. Cantaba y se abría el cielo. Cantaba y nos llevaba de la mano por sobre el plano terrenal.
Interpretada por su voz única, la letra era como un suave arrullo en lengua toba: “Dormí, dormí hijito, dormí/ Dormí, dormí/ Porque tu papá se fue/ a buscar miel de abeja/ para nosotros/ Dormí, dormí hijito, dormí/ porque yo quiero hacer/ mi trabajo/ Tengo que tejerle la red para cazar los pescados/ a tu papá”.
De tanto visitarla y escucharla, aprendí finalmente esta canción de cuna, que no estaba escrita, que me fue pasada oralmente. Pudimos incluso cantarla juntas en varias oportunidades. Por ejemplo, cuando salimos a tocar con nuestro primer disco de Tonolec, en 2005. Y también al año siguiente, cuando invitamos a todos los integrantes del coro toba a Buenos Aires, para realizar un recital conjunto que fue transmitido por Canal (á).
He escuchado un sinfín de melodías antiguas, en lo que llevo aprendiendo de culturas y cantos de nuestros pueblos nativos, pero no creo haber escuchado melodía tan única y bella como ésta en toda mi existencia. Hoy la abuelita, que ya no está entre nosotros, elevó su canto a los cielos. Sin embargo, será eternamente recordada a través de esta maravillosa canción que nos ha dejado como legado: la “Canción de cuna” toba, la canción de la abuela Zunilda Méndez.

Tataranieta de un cacique guaraní, la cantante Charo Bogarín nació en Clorinda, en la provincia de Formosa. Pasó su infancia y su adolescencia en Resistencia, Chaco. Allí conoció al músico Diego Pérez, con el que fundó Tonolec. Después de asimilar las raíces musicales del pueblo toba y proyectarlas hacia el presente con las herramientas de la electrónica, el dúo encaró un proyecto no menos ambicioso. Con el doble Cantos de la tierra sin mal, Bogarín y Pérez ampliaron su radio de influencia desde Chaco y Formosa hacia el litoral argentino en su conjunto. El disco incluye composiciones propias y cantos en idioma qom, pero también versiones de motivos tradicionales en lengua mbya guaraní (“Toke mita”) y guaraní (“Bello tacuaral/ Tacuarí porá”). Como parte del mismo movimiento de apertura, también se apropian de temas como “Manuelita”, de María Walsh (traducido a lengua qom y grabado junto al coro infantil Qom qompi), y “Pedro canoero”, de Teresa Parodi, al tiempo que suman a Peteco Carabajal como invitado y compositor asociado en “El río y el caburé”. Tonolec, en definitiva, sigue creciendo mientras destila grandes canciones como “La espina” y “Dame paz”.



El viernes 22 de agosto toy en el Friki



FRIKILOQUIO 2014
I Coloquio de Humanidades y Ciencias Sociales
sobre Culturas y Consumos Freaks
21 al 23 de Agosto
Centro Cultural "Paco Urondo" - 25 de Mayo 221 - CABA
Facultad de Filosofía y Letras - Universidad de Buenos Aires
Jueves 21 de Agosto

10 hs. - 11:30 hs.
Mesa: "Nuevas poéticas, antiguas y nuevas creaturas"
Coordina: Mabel Tassara
Lelia Fabiana Pérez. Modos de ser avatar
Diego Maté, Enunciación en el videojuego: una aproximación desde el género
Julián Tonelli, Las interpretaciones fílmicas del mito snuff.
Camila Bejarano Petersen, Manual del sentido obtuso, parte 2

11:40 hs. - 13 hs.
Ponencias Individuales
Coordina:
Pablo Duboue, El Hackerspace como Santuario de la Cultura Friki
Carolina Martinez Elebi, Fan­fiction en YouTube: la libertad de expresión y el acceso y participación en la cultura restringidos por las leyes de Propiedad Intelectual
Mora Matassi, Sobre memes: reapropiarse de lo masivo, masificar lo privado

11:40 hs. - 13 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Guido Saa
Federico Javier Jaimes, Tres Problemas Filosóficos en la Saga Metal Gear
Sebastián Goyburu, Desincronizado: Memoria colectiva, revisionismo y resistencia en el Assasin’s Creed
Guido Saá, Skyrim como experiencia estética: apuntes sobre su música
Manuel Winocur, Spec Ops: the Line, para una crítica de la violencia en los medios culturales

13 hs. - 14 hs.
ALMUERZO

14 hs. - 15:30 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Pamela Gionco
Lily Carolina Estrada Avendaño, “Drive”: ¿ser humano o ser héroe?
Valeria Arévalos & Viviana Montes, El Star-System efímero de los Reality Show
Valeria Arévalos, ¡Ponè los fideos que estamos todos! El spaghetti western en el videojuego Red Dead Redemption
Pamela Gionco, Trascendiendo el arcade. Intertextualidades y apropiaciones del video juego en el cine digital

14 hs. - 15:30 hs.
Mesa: "Anatomía de los Juegos de Rol: Principios organizadores de un relato colectivo"
Coordina: Marcos Cabobianco
María Teresa Kiss, De los héroes de libro a los héroes de rol, y viceversa.  De cómo las descripciones medievales inspiraron e inspirarán la (re)creación de los héroes para una prolífica imaginación colectiva
Pedro Ferdkin, El regocijo sin daño: juegos de rol, 'la mala prensa', la hiperrealidad y sus resistencias
Marcos Cabobianco, El juego de rol como especie poética: una aproximación a la jerarquización de sus elementos constitutivos según las teorías de Aristóteles, Northrop Frye y Tzvetan Todorov
Daniel Gilman, Persona y personaje en los juegos de Rol

15:40 hs. - 17 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Bárbara Hofman
Juan Manuel Avila, De la literatura al juego y del juego a la literatura: la problemática de los juegos de rol
Lucas Glasman & Lucas Outeda, La subjetividad en los juegos de rol y videojuegos
Juan José Mendez, SER ROLEROS HOY: La experiencia excepcional de las comunidades de juegos de rol
Emiliano Primiterra, La función del Master: un abordaje y acercamiento a las prácticas narrativas de culturas ágrafas a la luz de los “Juegos de Rol"

15:40 hs. - 17 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Sebastián Goyburu
María Disalvo, “Noel Fielding’s Luxury Comedy” y la productividad ‘negativa’ del humor, o cómo apostar por las maravillas del absurdo a través de una comedia histérica y surreal en la televisión contemporánea
Norma Páez, Utopia en Star Trek.Un lugar a dónde nadie ha ido jamás
Leonardo Daniel Silber, "Toque la bocina si le gustan las galletas": una mirada sobre las huelgas en Los Simpson
Anibal Villordo, Batman va a Elecciones

17 hs.
ROL EN VIVO (La Llamada de Cthulhu) - Comienzo de la aventura
(requiere inscripción previa - ver http://www.facebook.com/frikiloquio)

17:15 hs. - 17:45 hs.
APERTURA DEL COLOQUIO

17:45 hs. - 18:30 hs.
CONFERENCIA: Graciela Sarti, Hombre, máquina, animal: redefiniciones a partir del mito de la vida artificial

17:45 hs. - 18:30 hs.
TALLER DE DANZAS RENACENTISTAS (a cargo de Cecilia Nadaszkiewicz)
(requiere inscripción previa - ver http://www.facebook.com/frikiloquio)

18:30 hs. a 20:30 hs.
WORKSHOP: Armando Capalbo, "Tramas conspirativas del presente: la era del delirio"
(requiere inscripción previa - ver http://www.facebook.com/frikiloquio)

Viernes 22 de Agosto

10 hs. - 11:30 hs.
Mesa: "El Fanatismo como Fondo de Recursos 1" (consumos orientales)
Coordina: Libertad Borda
Noel Rivera, De fans para fans
Matías Taboada Vega, La práctica de la creación de Fansubs. Comunidades e Industria
Noelia Carpenzano & Gerardo Ariel del Vigo, Justicia por mano propia. Reconocimiento en la subcultura cosplayer
Federico Álvarez Gandolfi, El otakismo como recurso identitario subcultural: Diferenciaciones generacionales y de clase en una comunidad de jóvenes fans del manga y el anime

11:40 hs. - 13 hs.
Mesa: "El Fanatismo como Fondo de Recursos 2" (consumos occidentales)
Coordina: Libertad Borda
Laura Dal Poggetto, Superhéroes, musculosos y enamorados: Análisis sobre Science Bros, slash fan art sobre Tony Stark y Bruce Banner
Gretel Müller, Más reinos en la Tierra de Ooo: plataformas de creación y participación en el fandom de Hora De Aventura
Juan José Méndez, #sixseasonsandamovie: apropiaciones y límites de la relación fan e industria en el caso Community
Malena Baños Pozzati, Universo Expandido: el fanfic legítimo

11:40 hs. - 12:45 hs.
Mesa: "Construcción, representación y performación de alteridades e identidades de sexo-género en videojuegos, manga y animé"
Coordina: Matías Alderete
Matías Alderete, Femme fatales, hipersoldados y ninjas: intersecciones entre la sexualidad y el Oriente en Mortal Kombat
Martín Gendler, ¿Juegan con muñecas? Un análisis de género en los Juegos Online
Federico Abiuso, La teoría del etiquetamiento en el manga/animé: ¿Quiénes son los desviados?

13 hs. - 14 hs.
ALMUERZO

14 hs. - 15:30 hs.
Mesa: "Anime y manga: narrativas y representaciones en el mundo de la animación y el manga japonés."
Ponencias Individuales
Coordina: Jonathan Emanuel Muñoz
Jonathan Emanuel Muñoz, El ataque de los titanes. Militarismo, Moe y otakus, el ultraderechismo japonés en el actual manga y anime
Brian Agustín Gonzales, La influencia del Manga en la creación de un hábito lector en la adolescencia y en la juventud de principio de siglo
Analía Lorena Meo, Otaku mode: representación del soft-power japonés y las prácticas de producción y consumo de fanáticos del manga y el anime en la animación Outbreak company

14:15 hs. - 15:30 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: José Ignacio Scaserra
Paula Irupé Salmoiraghi, Devenir halcón/devenir lobo: Sabiduría y curiosidad en los cuerpos animales de Piukeman y Brad Stark
José Ignacio Scaserra, Un Festin para los Cuerpos.Perspectivas filosóficas en Fantasía: Desde el Árbol de Gondor a un Rizoma de hielo y fuego
Alejandro Goldzycher, En torno a diez ‘análisis’ sobre Game of Thrones: visiones de la crítica académica en un campo expandido

15:40 hs. - 17 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Bárbara Hofman
Gerardo Ariel Del Vigo, Ghost in the Shell: nuevos cuerpos, viejos síntomas
Emiliano Exposto, Neon Genesis Evangelion: un problema de economía político-libidinal
Paola Lucero, Mensajero del nuevo comienzo: cuerpo, amor y el ser en Neon Genesis Evangelion
Noel Usuca, WIRED-WEIRD. La volatilización del cuerpo en "Serial Experiments Lain"

15:40 hs. - 17 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Juan Ignacio Cesio
Paloma Cárdenas, Dos caras del galleon: los Dursley y los Malfoy como representaciones de la pureza excluyente
Juan Ignacio Cesio & Ana Belén Fernandez, Muerte e Inmortalidad en la Tierra Media
Juan José Farías, Terry Pratchett y la desmitificación de los cuentos de hadas
Carolina Fabrizio & Verónica Lemmi, De Blancanieves a Frozen: rol de género, cuestión identitaria y cambio de paradigma en las heroínas Disney

17:45 hs. - 18:30 hs.
CONCIERTO: “HEXE BODEN” Luciana Ferreiro (Cantante, percusionista y arpista, música medieval)

18:30 hs. a 20:30 hs.
WORKSHOP: Armando Capalbo, "Tramas conspirativas del presente: la era del delirio"
(requiere inscripción previa - ver http://www.facebook.com/frikiloquio)

19 hs. - 19:45 hs.
CONFERENCIA: Liliana Bodoc "La magia del subdesarrollo"

Sábado 23 de Agosto

10 hs. - 11:30 hs.
Mesa: Grupo Grite (GRupo de Investigación en TError) “A 50 Años de 1964: la Agonía de lo Nuevo”
Coordina: Fernando Gabriel Pagnoni Berns
Patricia Vázquez, Witchcraft: El Conflicto Entre lo Nuevo y lo Viejo
Mariana Zárate, El Collage Cinematográfico de Jerry Warren y sus Intransitables Resultados
Gonzalo Montero Arguibay & Ailén Rodriguez Fontao, 2000 Maniacs: A Cincuenta Años del Primer Film Gore. Actualidad de una Estética y Narrativa
Eduardo Veteri & Fernando Pagnoni Berns, Matrices genéricas diversas en Sei Donne per L’assassino, de Mario Bava

11:40 - 13 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Carolina Fabrizio
Martín José Prestía, Japón bajo el terror atómico. Una lectura de la película Godzilla (1954) en el contexto histórico de la Guerra Fría
Camila Roqué, Lo freak en el consultorio: revisitando la lectura psicoanalítica de Cat People
María Agustina Piñeiro, Historia de las Historias de Terror
Lucas Outeda, Los zombis de Deleuze y Lacan

11:40 – 13:15 hs.
Mesa: Religión, ética y política en Star Wars
Ponencias Individuales
Coordina: Juan Manuel Spinelli
Pablo Uriel Rodríguez, Elementos mesiánicos en Star Wars. ¿Cuál es la religión Jedi?
Juan Manuel Spinelli, La astucia de la Fuerza
Hernán Vidaurrazaga, La fuerza como instrumento político: el pasaje de la República al Imperio
Julia Elena Rabanal, Continencia e incontinencia aristotélica en la figura de Luke Skywalker
Celia Mabel Burgos Acosta, Star Wars y Macbeth (o William Shakespeare en clave de ciencia ficción)

13 hs. - 14 hs.
ALMUERZO

14 hs. - 15:30 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Carolina Fabrizio
Jazmín Anahí Acosta, Zombis versus Cyborgs
Genaro Gatti, ¿Quién es el Monstruo?
Solange Victory, Desvío a los mundos monstruosos
Jonathan Ezequiel Viscovich, Epístolas Apocalípticas: Las Representaciones del Zombi en la Córdoba Contemporánea

14 hs. - 15:30 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Pamela Gionco
Francisco Trovato, Modelización Argentina en Cómics de los ‘90
Tamara Accorinti, Tensiones entre cultura freak y  cultura de masas en Las aventuras de hijitus de Manuel García Ferré (1973)
Alejandro Kelly Hopfenblatt, Relaciones entre cine e historieta dentro del modelo clásico-industrial argentino
Noelia Pistoia, Ilustrar la pesadilla: Perramus de Alberto Breccia y Juan Sasturian

15:40 hs. - 17 hs.
Ponencias Individuales
Mesa: Mundos ficcionales, mundos del desastre: imaginario milenarista en las producciones ficcionales del último cuarto del siglo XX
Coordina: Fernando Bogado
María Agustina Piñeiro, El Horror según Lovecraft
Juan Pisano, Matrix: entre la clausura de un mundo cerrado de repeticiones y la apertura de un destino sin obra. Una lectura contrapuesta entre Lacan y Agamben
Yael Natalia Tejero Yosovitch, Escatología del imaginario en La historia interminable de Michael Ende y sus realizaciones cinematográficas
Fernando Bogado, ‹‹ET IN ARCADIA EGO››: simbolización e imaginario milenarista en The Invisibles de Grant Morrison

15:40 hs. - 17 hs.
Ponencias Individuales
Coordina: Sebastián Goyburu
Desi Valentine, Locating the Postcolonial in Popular Cultural Texts
Facundo Giménez, "Desde pequeñito he sido un friki": extraños cruces entre cine y poesía en la obra de Luis Alberto de Cuenca
Federico Abal, ¿Qué le correspondía hacer a David Aames de haber sido utilitarista?
Alejandro Goldzycher, George Pelecanos, guionista de The Wire. Inflexiones del didactismo entre la novela y la cultura de masas

17:45 hs. - 18:30 hs.
CONCIERTO: GRUPO “DRUMA AN LUAIN” Ensamble de percusión celta

18:30 hs. - 19:15 hs.
CONFERENCIA: Fabiola Ferro "Sailor Moon, 20 años de sinergia"

19:15 hs.
PALABRAS DE CIERRE DEL FRIKILOQUIO

Ocampo por Enriquez


Dice en face Ciclo Carne Argentina
10 horas ·  

Nació un día como hoy, 28 de julio, pero de 1903. Silvina, la secreta. Silvina, la misteriosa. Silvina, la menor de las Ocampo. Indolente con la riqueza, la vida social, la política. Silvina Ocampo. La leímos, la leemos cada vez más. Quién no se acuerda de sus niños crueles, niños asesinos, niños asesinados, niños suicidas, niños abusados, niños pirómanos, niños perversos, niños que no quieren crecer, niños que nacen viejos. Quién no se acuerda de sus peluqueras, costureras, institutrices, divinas, jorobados, perros embalsamados, planchadoras. Cuentos inoxidables, malignos, melodiosos. La Universidad Diego Portales de Chile acaba de publicar La hermana menor. Un retrato de Silvina Ocampo. Un trabajo hermoso de Mariana Enriquez, donde repasa pasajes de la vida de la escritora, chismes, testimonios de amigos y sus obras. Apenas nos enteramos, nos entusiasmamos con escucharla leer fragmentos de su retratada. Para nosotros es un placer que Mariana, la escritora gótica de nuestras pampas, venga de médium a nuestra colección invernal. Queridas vaquillonas, es ahora o nunca. El viernes 15 de agosto a las 21:00, en La Cazona De Flores. Las esperamos!

domingo, 27 de julio de 2014

Los juegos del hambre II

Una desilusión el verla después de la vida de la Piaf (le ocupamos cama y tele a Nadia con Magda). La I me había parecido más impactante, ¿sería proque la vi por la mitad y en la escuela con los chicos y chicas de 4to? ¿O porque ya el argumento semirepetido se gasta?
Me jode esa imagen tan plástica, tan digitalizada. Y Magda insoportable con querer entender más alegoría de la que ya aparece bastante implícita y autoironizando sobre su necesidad de "reflexionar" sobre una peli tan profunda.

La extraña vida de Edith Piaf

Muy buena peli. No me imaginaba así la vida de la Piaf ni su imagen corporal, me la hacía más diva, menos sufrida y pollito roto. Me encantó su caracter de mierda, su "¿Y si no puedo hacer eso, para qué soy Edith Piaf?", su dolorosa necesidad de cantar, lo que va tomando de cada persona que pasa por su vida.
Magdalena no me dejaba cantar ni La vie en rose (en la peli en inglés, qué mal), ni Milord, ni Rien de rien, je ne regrette rien.

Mijita: El gallo rojo, encuadernación y malabarismos varios

Iris, CF distópica y precolombina

libros
DOMINGO, 27 DE JULIO DE 2014

CINCO SIGLOS Y MÁS

En su novela Iris, Edmundo Paz Soldán abreva en la ciencia ficción distópica con al menos dos novedades de peso: un lenguaje que elude el neutro castellano y la lengua de traducción, para enriquecerla con la invención de un léxico complejo. Y, además, la recurrencia a un imaginario de tradiciones precolombinas, como para anclar las raíces de un futuro tan automatizado como viciado por la farmacología.
 Por Hugo Salas
Las primeras líneas de Iris le bastan a Edmundo Paz Soldán para sumergir al lector en otro mundo, en otro tiempo, en otra era. Pocas páginas más tarde, el encantamiento resulta ser también el de otra lengua. Los cinco relatos que componen esta novela no sólo apuntan a la construcción de una perspectiva múltiple (cada uno de ellos lleva por título el nombre de un personaje al que sigue), sino también a la instauración de un sistema de múltiples entradas, como en esos textos donde cada una de sus unidades interiores recibe por sí misma el nombre de “libro” (el caso más conocido, desde luego, sería el de la Biblia).
La anécdota no es necesariamente sencilla, pero resultará familiar para cualquier consumidor de ciencia ficción industrializada (es decir, cualquier consumidor cultural de Occidente): en el hostil territorio de Iris, la compañía Sant-Rei lleva adelante operaciones de colonización y explotación minera, echando mano a mercenarios más o menos entrenados, más o menos asalariados, más o menos mecánicos, radicados en el Perímetro. Como es de prever, entre los locales surge un grupo de resistencia violenta bajo la guía de Orlewen, cuyo nombre significa “sobreviviente”. El escándalo desatado por el uso ilegal de chitas y drons en la zona obliga a la renuncia de un Supremo y la apertura de una investigación.
Se despliega así una trama que parece signada por la ambición de condensar todos los tópicos de la imaginación distópica futurista: experimentos nucleares que dejan un área desolada, la contradicción entre evolución y primitivismo (las armas de los soldados son riflarpones), la posibilidad de borrar o implantar memorias, las minas del extraño y novedoso X503 que sólo se consigue allí, la explotación de los locales en manos de una corporación, ex seres humanos convertidos en cyborgs y degradados por ello a la condición de no-seres, e incluso la construcción de un mundo donde los personajes duermen en pods y consumen todo el tiempo distintos tipos de sustancias psicotrópicas (legales e ilegales, místicas, recreativas y sólo para sostenerse).
Lo que deslumbra de la novela, en buena medida, es la densidad resultante de esta abarrotada superposición de tópicos que, de tan establecidos por el género, ni siquiera es preciso explicar. El autor explota a su vez esta dinámica para introducir, camuflado, un elemento fuertemente perturbador: la línea mitológica del culto de Xlött y Malacara, divinidades extrañamente intercambiables (“Si vamos a creer a los irisinos, todo Iris es dominio de Malacosa. Y de Xlött. Malacosa es Xlött”) y de naturaleza ética demoníaca (“Xlött no es el mal. Es el mal-bien. El bien-mal”). De forma ambigua, oscura, el repertorio de la ciencia ficción, género gringo y de traducción por excelencia, se encuentra aquí con las tradiciones precolombinas, la crónica y el archivo de Indias, en el gesto más original y decisivo de la novela. “Todo era leyenda en Iris. Leyendas que había aprendido a respetar; a través de su alarde imaginativo llevaban la fuerza incontestable de la verdad.”
Edmundo Paz Soldán, nacido en Cochabamba, profesor de Literatura Latinoamericana en una universidad estadounidense (Cornell), desanda así el género con el que dentro de los recintos imperiales se imaginan las prácticas neocoloniales, no sólo en sus formas más sofisticadas, sino también masivas (Avatar), de la mano de un registro eminentemente latinoamericano, en una operación –si se quiere– de contraconquista cultural, pareja al modo en que en Iris el extraño culto político-religioso-terrorista de Xlött se extiende y propaga, casi como maldición, entre los mismos mercenarios e invasores.
El territorio privilegiado de batalla es el lenguaje. Casi por regla general, la ciencia ficción escrita en América latina se divide en dos tradiciones: o bien sigue un español exógeno, “de traducción”, o bien se construye en un castellano estándar y literario, exento de cualquier marca de especificidad cultural. No es así en Iris, donde todo suena más complejo. La inevitable invención de neologismos para designar objetos inexistentes (el fengli, viento de Iris, por ejemplo, o los propios shanz, soldados mercenarios) abre la puerta a chicanismos, voces inglesas adaptadas a una ortografía española (nau por now, bodi por body, indid por indeed, jom por home, den por then e incluso la transformación de blink en un verbo regular: blinkear), en una práctica que supone una constante invasión de la lengua hegemónica.
Esta perversión originaria se ve acentuada por la incorporación de contracciones (na en vez de nada, pa en vez de para, nostá, dostá, q’es), cuando no de formas gramaticales, ligadas a una oralidad reconocible y de corte claramente regionalista. Lo que se lee, por otra parte, no es asimilable al lenguaje de los colonizadores ni al de los irisinos (del que la novela reproduce, a modo de monumento, un único poema a Xlött, con su sentido siempre esquivo), sino a un lenguaje intermedio, híbrido, resultado de los cruces e intersecciones propios de la situación colonial, espejo a su vez de las tensiones culturales presentes, actuales y concretas en el que no falta, siquiera, una convivencia internacional tirante entre la potencia de explotación (Munro) y otra potencia aislada, radicada ni más ni menos que en Sangaì.
“Todo es nau ki oies. Un nau incompleto q’está siempre adviniendo.” El contenido y la textura de estas dos frases cifran un posible andarivel de lectura para Iris: la representación en clave futurista de un presente dislocado, en proceso, plagado de violencia militar y corporativa, de terrorismo insurgente, leído casi como reverso o continuidad de una América maldita desde los orígenes, donde la utopía tendida hacia el mañana se vuelve tan vaga y certera como la consigna de Orlewen, “el Advenimiento adviene”.
Iris. Edmundo Paz Soldán Alfaguara 367 páginas
Al respecto, conviene prestar atención a un momento del cuarto relato, dedicado al propio líder insurgente, en el que se narra un momento de iluminación. Tras celebrar junto a otro personaje la ceremonia del jün, planta chamánica, siente que pueden intercambiar sus cuerpos y que viven la experiencia del otro. A la madrugada, entiende el don que acaba de recibir: “Era capaz de sentir lo que sus brodis irisinos. Capaz de ser sus brodis irisinos”. Esta fraternidad planteada en su sentido más primario, mínimo, es el único reverso que se erige como utopía ante un mundo de seres disgregados, alienados, mecanizados, que sólo parecen sostenerse de pie gracias al consumo de los sucesores de la era farmacológica. Abandonarse en Xlött, entregarse a lo que adviene, como una mueca de esperanzada desesperación.

Cohen entrevistado por Lezcano

Tiempo Argentino
Edición: 27 de Julio de 2014 | Ediciones Anteriores

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27.07.2014 | Entrevista A Marcelo Cohen



"La novela es un territorio más libre y peligroso que el cuento"



Relatos reunidos, editado por Alfaguara, es una antología que recoge textos escritos entre 1984 y 2013 e incluye también trabajos inéditos del escritor, quien en esta nota reflexiona acerca de los géneros y de su forma de abordar su trabajo.



Por:
Walter Lezcano


El primer libro que publicó el traductor y escritor Marcelo Cohen (Buenos Aires, 1951) era de cuentos: Los pájaros también se comen (Editorial Boedo, 1975). Fueron los primeros intentos, los esbozos inaugurales de una exploración narrativa que sería una de las aventuras literarias más fructíferas y personales de nuestro país.
Treinta y nueve años después, con un vasto camino recorrido que incluye cinco libros de relatos, uno de ensayos y once novelas, Marcelo Cohen vuelve con una obra de cuentos. Relatos reunidos (Alfaguara) es una antología que reúne textos que cubren el periodo que va de 1984 a 2013. Separada en dos grandes partes, "Cuentos de este mundo" y "Cuentos del Delta Panorámico", este libro, que incluye cuentos inéditos como pruebas irrefutables de que la máquina sigue en funcionamiento, sirve para redescubrir y confirmar que lo de Marcelo Cohen es la delimitación de un espacio que tiene las dimensiones de un mundo, donde cada uno de sus libros es un paso más en el intento de develar los alcances y la profundidad de su creación. Donde la sociología, la lingüística, la cultura pictórica, el periodismo, la arquitectura, la poesía, la música, la antropología, y demás disciplinas, son los vehículos extraños, los recursos ficcionales, que encuentra el autor para contar y guiar a los lectores en esa vasta geografía que supo inventar. Y que a esta altura del calendario ya tiene un nombre conocido: el Delta Panorámico.

–¿Cómo surge la idea de esta antología? ¿Lo ve como una suerte de canonización editorial o valorización del trabajo de toda una vida?

–Canonización es un poco fuerte. Lo de la valorización no cabe duda. Hay que tener en cuenta de todas maneras que es la elección de una editorial. De canonización no se puede hablar. Ni siquiera se puede hablar de consagración. Sólo se puede decir que una editorial con el fondo muy grande e internacional quiere hacer esto. Es una iniciativa de Alfaguara en Argentina que es la gente que me dijo de hacerlo. Es decir, no hubo un consenso popular de que yo tuviera que entrar ahí en esa colección. Por otra parte, hay que tener en cuenta que si uno se pasó 35, 40 años escribiendo y lo hizo con cierta dedicación, publicó algunos libros y esos libros tuvieron algunos lectores tarde o temprano te toca algo. Te toca algo porque hay muchos escritores importantes que han muerto, porque tengo 62 años, etcétera. Entonces esto sucede desde el punto de vista de la pasión, la entrega, y no me despierta gran entusiasmo.
–¿Corrigió los textos que integran Relatos reunidos?
–No quise corregir mucho, no quise tocar. Siempre es esa la tentación. A mí no me gusta trabajar en textos viejos porque todos sabemos que la letra mata en el instante. Lo que uno escribe inventa algo pero al mismo tiempo mata lo que estaba vivo: lo convierte en letra. Cuando pasan tantos años, esto ya es parte del pasado y yo no soy muy amante del pasado.

–¿Qué significa exactamente que no es amante del pasado?

–No cultivo la memoria voluntaria, no miro fotos. Sí escribo cuadernos de notas, y me doy cuenta de que tengo muchos acumulados pero no los releo. Entonces todo eso me da una espantosa sensación de repetición. En esta colección hay escritores con cuyas lecturas yo me formé y que sigo admirando y que a ellos sí los releo. Hay escritores culminantes de la literatura del siglo XX. Entonces uno entra ahí y dice: ¿yo dónde me pongo? El resumen del asunto es que uno tiene que estar a la altura de lo que hizo. Si esto sucedió yo tengo que comérmelo.
–Los cuentos inéditos van es esa dirección de estar a la altura de la ocasión.
–Sí, trato de combatir la sensación de pasado poniendo algunas de las cosas que estoy escribiendo ahora. Que tiene algo distinto en cuanto al tratamiento del género. Y que medediqué a mirar, a pispear un poco mientras corregía algunos que me parecía que había que retocar bastante porque me daban un poco de vergüenza. Mientras me dedicaba a retocar me di cuenta de que aparecía una esfera contextual que era un pedazo de vida. Y esto sucedía espontáneamente. Entonces no me molestaba eso: me daba melancolía. Es el pasado, ¿no? Y al mismo tiempo me daba cintura en cuanto a la edad. Ese es el tipo de experiencia que tengo. Es una experiencia íntima la literaria respecto de lo que representa el libro en sí. Dentro de la literatura no tengo nada que decir. Que lo digan los lectores, la crítica, etcétera. Sí siento que es una justificación, una afirmación de que una de las razones por las cuales uno está aquí es para narrar. Lo que vuelve a quedarme claro, y es algo que yo tengo claro desde hace muchos años, es que uno es un depositario de algunas cosas que le pasaron pero presencialmente uno está hecho, si bien cada uno de nosotros es un vacío coronado por un nombre y lleno de experiencias que se cruzan y que son fugaces, si hay algo que queda de depósito es lo que los demás dejaron en el mundo. Las personas, algunas, con las que trató sobre todo. Y es notorio que si yo advierto cambios en lo que escribí, ligeros porque uno tiende a repetirse, provienen de cambios de lectura. Por supuesto que de los flujos del pensamiento y transformaciones del pensamiento también. Pero todo eso obedece a conversaciones con otras personas que pueden ser libros. Pero que cuando son personas tienen una influencia fundamental y en esto entran muchos amigos. Cambios vitales del lugar donde he vivido. Grandes lectores con los cuales conversé y me dieron a leer cosas importantísimas.

–¿Quiénes, por ejemplo?

–Bueno, uno de ellos, que coincidió con mi regreso a Buenos Aires, fue mi mujer, Graciela Speranza, que venía con una biblioteca entera encima que no era exactamente la mía. Y con un pensamiento también muy trabajado. Y eso a mí me cambió: la conversación con ella.
–¿Cómo se lleva con el género cuento y qué placer distintivo encuentra respecto del género novela?
–Hace mucho tiempo que digo que después de unos años de escribir cuentos, y como casi todo el mundo, escribí unos cuantos cuentos antes de escribir una novela. No sé bien por qué pasa eso. Tal vez para ver algo hecho por uno en un tiempo más corto. También porque la novela es un territorio mucho más libre, desalambrado, desamparado, más incitante y al mismo tiempo más peligroso. Porque el cuento, después de los maestros capitales del siglo XIX, derivó en cuatro cinco formas tácitamente normativas: qué tenía que ser un buen cuento. Muchísimos cuentistas escribieron prescripciones sobre eso, incluso Cortázar. Una prescripción con la que no estoy de acuerdo con toda la admiración que le tengo a Cortázar y sus cuentos.

–¿Con qué idea no acuerda?

–Con esa idea de que el cuento tiene que ganar por knock out y la novela tiene que ganar por puntos. Me parece desafortunado eso. Sobre todo porque Cortázar nunca escribió para ganarle a nadie. Sí creo, pero esto sucede también en la novela, que si el lector te abandona perdés la cabeza. Uno puede experimentar, hacer todo tipo de cosas, pero sabe que si el lector no llega al final se escribió todo al cohete. También porque el escritor quiere que cambie algo y necesita que el lector llegue al final. Es cierto también que la cabeza del lector en cada circunstancia está condicionada por muchas cosas.

–¿Cuáles serían esos condicionamientos del lector?

–Por ejemplo que quiera pasar a otra cosa. Esto de pasar a otra cosa es una de las posibilidades que da el cuento. Por lo general un texto rápido donde hay que apretar una situación. Pero yo no sé comprimir, no sé resumir mi pensamiento. Yo creo que he escrito muy pocos cuentos si se tiene en cuenta todas esas cosas que se dicen de los cuentos: que narra un hecho en la menor cantidad de palabras, con la menor cantidad de sucesos posibles. A mí es muy difícil que me pase un personaje por la cabeza si es un personaje que tiene una mínima influencia en la historia. Las situaciones y los paisajes lo mismo. Mi imaginación nace de tal manera que surge todo junto. Generalmente son dos ideas distintas que yo trato de unir por alguna razón caprichosamente. Y eso es mecánico o es la manera de fomentar mi imaginación. Y entonces me cuesta mucho detenerme. También tengo en cuenta que existen y me importan las cuestiones de equilibrio, de composición, y al mismo tiempo, por el lado anterior, tampoco puedo dejar de atender a las posibilidades que ofrece la frase. Yo soy básicamente un escritor de oraciones. Eso es lo que hago como traductor que soy. Y lo que ofrece la frase no siempre responde a la idea previa, de manera que las historias se me alargan. Las historias piden su dimensión y uno puede capitular o negociar ese pedido que tiene la historia. De ahí surgen estos raros términos medios que son mis cuentos.

–¿La novela es más "hospitalaria" con el escritor, le permite alojarse un buen tiempo en ella?

–Con las novelas uno vive un buen rato. Y a mí esa sensación de pertenencia a un mundo que no existe me aplaca la ansiedad, la neurosis, me gusta convivir con eso. Con el cuento he tratado de abrir las formas. Aplicar en los cuentos métodos de narración más larga.
–¿Cuándo nacen los relatos del "Delta panorámico" y en qué se diferencia de los cuentos que venía escribiendo hasta ese momento?
–La primera historia que transcurre en el Delta panorámico es "El fin de la palabrística". Era una historia que se me había ocurrido varios años antes de escribirla. Fue más o menos por la época en la que conocí a mi mujer y decido volver a Argentina después de 20 años. Venía con muchas sensaciones de entusiasmo y de pánico que te provoca el volver a Argentina después de haber vivido en un lugar como Cataluña que es un lugar completamente diferente a nuestro país: son personas muy amantes, excesivamente, de la distancia. Y lo que yo quería era crear una realidad donde esta se pudiera mirar mejor. Pasa que mi idea es que una de las formas en las que surge el género fantástico es en la continuidad de elementos muy distintos, sobre todo de espacios. Y yo había creado un espacio distinto para cada uno de mis libros. Y eso era bastante agotador. Entonces me vino a la cabeza una novela que nunca olvido: La afirmación de Christopher Priest, un escritor inglés de ciencia ficción y de anticipación. En esa novela hay un momento en donde el protagonista va hacerse una operación de erradicación de la memoria. Y va a un lugar que se llama el Archipiélago de Sueño. Y él describe ese viaje, las islas de mar. Cuando yo volví aquí una de las cosas que sí me ponían contento era reencontrarme con el río: con Tigre, con el Delta. Yo quería escribir historias muy distintas. No quería escribir siempre las mismas historias de anticipación de sociología fantástica. Quería que el género se definiera en la propia escritura. Vos podés decir que yo hago futurismo cambalache, futurismo chatarra, una suerte de ciencia ficción del tercer mundo, yo no sé lo que hago. Pero me pareció interesante que si quería escribir diferentes historias podrían situarse cada una en una isla y podía inventar un delta, que me gustaba tanto. En algún momento surgió "Delta panorámico" como se te ocurre ponerle un nombre a las cosas. Simplemente porque pensé" acá se puede ver de todo". Entonces escribí el primer libro, Los acuáticos, que cada cuento transcurre en una isla diferente y cada una tiene características culturales, religiosas. Mi idea era que ese libro me protegía del invasivo realismo argentino. Que se escribió y se sigue escribiendo a pesar de la existencia de Borges, Bioy Casares, Cortázar, Leopoldo Marechal. Y, a la vez que me protegía de esa invasión realista, podía hurgar en ese espacio y no tenía que inventar un espacio nuevo con cada historia, sino ir extendiendo el mismo. Y eso simplemente se convirtió en una manía, un hobby, en una ocupación paralela a la invención de historias. Yo ya sabía que cualquier cosa que se me pasara por la cabeza y que tuviera ganas de escribir iba a suceder ahí. Es un mundo de las posibilidades de nuestro mundo. Probablemente nunca vaya a conocer entero ese mundo. Y tampoco sé si me interesa conocerlo todo.


Los mundos posibles


Con mucha certeza, Guillermo Saavedra dice en el prólogo de Relatos reunidos de Marcelo Cohen: "Las ficciones de Cohen vuelven una y otra vez sobre esta misma escena: gente agobiada por la evanescencia de lo real –y, en consecuencia, de su propia vida– intenta alguna acción capaz de devolver al mundo algo de su perdida consistencia, condición indispensable para luego plantearse nuevas formas de equidad, de libertad, de convivencia más o menos armónica." Claro, todo esto a lo que se refiere Saavedra ocurre en un contexto enrarecido y dentro de un paisaje absolutamente fantástico. Sin embargo, posible como puede ser cualquier ficción que logra construir su verosímil. Pero la cuestión del género, hablamos de la ciencia ficción en su versión más sofisticada, no sería posible de ninguna forma sin esa labor exquisita que Marcelo Cohen hace con el lenguaje. Y sería muy fácil atribuir un plus de valor a la creación de neologismos, que en estos relatos están y en gran cantidad: Panconciencia, turbotaxi, elixirios, flaybús, etcétera. Ahora bien, lo complejo, y es ahí donde está puesta la cuota de futuro y apuesta, es en la condición expresiva. Se trata de lograr que las palabras nuevas se ensamblen y fluyan con el alfabeto ya conocido para entablar una relación creativa. Es decir, que entre la colisión de lo nuevo y lo viejo que tiene toda posibilidad, todo mundo próximo, brote una realidad habitable o una ficción creíble en sus propios términos.
En estos veinticuatro cuentos que integran estos Relatos reunidos se puede leer las múltiples formas que hay de representar lo externo de un mundo desconocido mientras que los personajes intentan adaptarse, con toda la lucha íntima e interior que eso significa, a esa extrañeza que les propone aquello que los rodea.
Por último, hay que destacar que en estos textos no hay una evolución posible si nos referimos a un "crecimiento" en cuanto a la prosa o la solidez de las tramas. Eso estuvo presente en Cohen desde su primera novela, El país de la dama eléctrica. Lo que sí hay, y se percibe como una entrega absoluta, es una profundización de las obsesiones de un creador tratando de estar a la altura creativa del territorio que la imaginación puso en sus manos.
Con mucha certeza, Guillermo Saavedra dice en el prólogo de Relatos reunidos de Marcelo Cohen: "Las ficciones de Cohen vuelven una y otra vez sobre esta misma escena: gente agobiada por la evanescencia de lo real –y, en consecuencia, de su propia vida– intenta alguna acción capaz de devolver al mundo algo de su perdida consistencia, condición indispensable para luego plantearse nuevas formas de equidad, de libertad, de convivencia más o menos armónica." Claro, todo esto a lo que se refiere Saavedra ocurre en un contexto enrarecido y dentro de un paisaje absolutamente fantástico. Sin embargo, posible como puede ser cualquier ficción que logra construir su verosímil. Pero la cuestión del género, hablamos de la ciencia ficción en su versión más sofisticada, no sería posible de ninguna forma sin esa labor exquisita que Marcelo Cohen hace con el lenguaje. Y sería muy fácil atribuir un plus de valor a la creación de neologismos, que en estos relatos están y en gran cantidad: Panconciencia, turbotaxi, elixirios, flaybús, etcétera. Ahora bien, lo complejo, y es ahí donde está puesta la cuota de futuro y apuesta, es en la condición expresiva. Se trata de lograr que las palabras nuevas se ensamblen y fluyan con el alfabeto ya conocido para entablar una relación creativa. Es decir, que entre la colisión de lo nuevo y lo viejo que tiene toda posibilidad, todo mundo próximo, brote una realidad habitable o una ficción creíble en sus propios términos.
En estos veinticuatro cuentos que integran estos Relatos reunidos se puede leer las múltiples formas que hay de representar lo externo de un mundo desconocido mientras que los personajes intentan adaptarse, con toda la lucha íntima e interior que eso significa, a esa extrañeza que les propone aquello que los rodea.
Por último, hay que destacar que en estos textos no hay una evolución posible si nos referimos a un "crecimiento" en cuanto a la prosa o la solidez de las tramas. Eso estuvo presente en Cohen desde su primera novela, El país de la dama eléctrica. Lo que sí hay, y se percibe como una entrega absoluta, es una profundización de las obsesiones de un creador tratando de estar a la altura creativa del territorio que la imaginación puso en sus manos.




Tomado de http://tiempo.infonews.com/2014/07/27/suplemento-cultura-128975-la-novela-es-un-territorio-mas-libre-y-peligroso-que-el-cuento.php

sábado, 26 de julio de 2014

Teorías maternales oníricas

Anoche soñé con mi viejo y mi vieja. Estábamos sentados tranquilamente ante una mesa de cocina (no la mía, no la de ellos). Ellos estaban muertos y yo viva, hablábamos de la crianza de hijos e hijas, yo tenía una teoría buena, conciliatoria entre mi método y el suyo (no me la acuerdo). Mi mamá quería zafar diciendo que mis hijos habían aludido a mi viejo y no a ella al hablar de autoritarismo. Yo le decía que quizás era compasión por su "estado" (ella asumía que después de muertos somos menos criticables). Los tres sonreíamos y ellos me escuchaban porque lo que yo decía era bueno, abarcativo, explicativo, perdonador.

viernes, 25 de julio de 2014

Un afuera de la escritura

espectaculos
VIERNES, 25 DE JULIO DE 2014
LITERATURA › PRIMER FESTIVAL ESPACIO ENJAMBRE, HACIA UNA AFUERA DE LA ESCRITURA

Los usos y desusos del lenguaje

Desde hoy hasta el domingo, el espacio de investigación propondrá diálogos abiertos, espectáculos, una muestra y una feria del libro en la que participarán editoriales independientes.
 Por Silvina Friera
El pulso de la búsqueda –las incisiones, las huellas, los ecos que soporten la intemperie– comenzó hace un año cuando lo que había sido una fábrica de letreros luminosos en el barrio de Palermo se transformó –por obra y gracia de dos eclécticos poetas, Victoria Schcolnik y Marcelo Carnero– en un centro de investigación sobre escritura. Para festejar este itinerario se realizará el Primer Festival Espacio Enjambre, Hacia una afuera de la escritura, que empieza hoy y terminará el domingo, con diálogos abiertos, espectáculos, una muestra y una feria del libro en la que participarán las editoriales Adriana Hidalgo, Caja Negra, Mardulce, Beatriz Viterbo y Gog y Magog.
El escritor Alberto Laiseca narrará cuentos de terror en la piel de El Conde Laisek; la escritora chilena Diamela Eltit revelará cómo construye un adentro de la escritura en una entrevista por Skype; Liliana Herrero conversará acerca de la voz con otra cantante, Nadia Larcher; el actor y director Rubén Szuchmacher, el artista visual Pablo Lehmann, el escritor Julián López y la filósofa Alejandra Tortorelli reflexionarán sobre lo escrito, lo dicho, lo leído, lo escuchado. La diversidad de actividades programadas incluye teatro kamishibai para chicos de Carmen Kohan, lecturas de narradores contemporáneos y ediciones especiales de los ciclos más exitosos de Enjambre: “Las cartas sobre la mesa” donde la tarotista Victoria Arderius entrevistará a la escritora Cecilia Szperling, y “Rojo”, una propuesta de lectura centrada en textos y autores que toman el hecho criminal como materia prima de su escritura.
Esta primera edición se iniciará a las 17.30 con Lucía en el kamishibai de Kohan, una obra que utiliza la técnica de kamishibai –drama de papel, proveniente de Japón–, títeres de papel y narración oral. Luego, a las 19, llegará el diálogo cruzado entre Szuchmacher, Lehmann, López y Tortorelli. Para finalizar la primera jornada, a las 20.30 se presentará “Las cartas sobre la mesa”. Sobre las paredes del Espacio Enjambre se desplegará la muestra Mudanzas-Cartografías de la memoria, de María Laura Valentini. Roque Larraquy, Leonardo Sabbatella y Ariadna Castellarnau leerán textos de sus libros Informe sobre ectoplasma animal (Eterna Cadencia), El pez rojo (Mardulce) y Quema –que será editado el próximo año por Gog y Magog–, el domingo a las 17.30, con ambientación visual de Clara Gábor, y además recomendarán títulos que se encuentran en la feria de libros.
Schcolnik plantea a Página/12 que organizaron los contenidos de este primer festival sobre escritura “como si trazáramos un mapa que se sostiene en los distintos puntos de abordaje sobre la materia en cuestión”. “Pensamos cada invitado y su respectivo formato para que el público pusiera en duda sus ideas acerca de la escritura y la literatura. En ‘Las cartas sobre la mesa’, elegimos un saber del margen –el tarot– para, en este caso, preguntar acerca de la obra y vida de la escritora Cecilia Szperling. Y en ‘La conversación cantada’ invitamos a Liliana Herrero a dialogar sobre la voz, porque creemos que no podemos dejar de lado las potencias creativas de la oralidad, siendo que también se construye con los usos y desusos del lenguaje.”
“Sentimos que, después de un año transitado, teníamos que volver a reforzar la idea germen. Quizás a la gente le parezca poco tiempo un año, pero pasaron muchas cosas y todas intensas –comenta Carnero–. El formato del festival nos permite condensar en tres jornadas todo lo que pensamos en un principio, sumándole la porción de experiencia que adquirimos en este tiempo. Volver a sentir que el rumbo es el que nos trazamos. Como si hubiésemos lanzado una flecha al espacio que se torció un poco en su trayecto y tuviéramos la posibilidad de frenar el tiempo, ir y volver a apuntarla hacia el blanco.”
Como el centro de investigación que lo organiza, el Primer Festival Espacio Enjambre se aproxima a lo literario desde una noción amplia de escritura. “El lugar que le damos a la escritura no está en el centro de la escena –explica Carnero–. Para nosotros, no se reduce al simple hecho de sentarse a escribir. Hace un tiempo, caminando por París, nos paramos a mirar una vidriera en la que había unas tablillas, que a simple vista parecían paisajes pintados. Eran bellísimas. Al pasar otro día por ahí, volvimos a mirarlas y decidimos entrar a la galería a preguntar el nombre del artista. Nos enteramos de que eran fragmentos de mármol de unas cuevas marinas de Italia y de que los paisajes eran el trabajo que el tiempo, la erosión, el agua hacían sobre la piedra. Ese para nosotros es un afuera de la escritura, su intimidad y su intemperie.” Carnero coordina junto a Selva Almada el ciclo “Rojo”, que invitará a los escritores Patricio Eleisegui y Natalia Rodríguez Simón, autores de Envenenados y La vi mutar, ambos publicados por la editorial Wu Wei, a leer sus textos.
¿Este festival se hará una vez por año? “Queremos darle una periodicidad, pero al no contar con ningún apoyo institucional ni económico preferimos ir paso a paso –responde Schcolnik–. Si bien disfrutamos muchísimo del armado y nos gustaría explotar todas las ideas que se nos ocurren para futuros festivales, entendemos que la realidad cultural no siempre es una prioridad en muchas agendas. La primera vez que uno hace algo lo lleva a cabo con la intensidad y la torpeza de lo inaugural. Por eso, tomaremos estos tres días como un aprendizaje para seguir expandiendo nuestro proyecto acerca de la escritura, y esperamos que el clima cultural de la ciudad sea favorable.”
* Las actividades son con entrada libre y gratuita, excepto Lucía en el kamishibai (70 pesos para adultos, 50 para chicos) y El conde Laisek (100 pesos), en Espacio Enjambre, Acuña de Figueroa 1656, local A.

jueves, 24 de julio de 2014

Batania y Jennifer


Dice en feis Batania (Neorrabioso)
6 hrs · 
Esta mujer ya era mi masturbamusa antes de conocer a ninguna de mis musas. Hoy cumple 45 años. Felicidades.


ALEGRÍA POR JENNIFER LOPEZ



Jennifer de alcohol
y de fuego,
diadema y búfalo
de tiza, tú
eres el único trozo
de cristal blanco
que no me ha fallado,
tú me alejas
las mujeres problema
de cabellos problema
y púas en los ojos,
las mujeres
que pueden meterme
su cactus de carbón
en la boca,
tú eres la única
sin peligro ni pelagra
que me has acompañado
en el corro del
instituto y el palenque
de la universidad,
en el nido exacto
de Lauros
y los tilos ambiguos
de Madrid,
tú vives en un póster
sin néctar ni cianuro
y eres la única
que no me pregunta,
la única igual
en el verso que en el
reverso, la única igual
de frente y de espaldas,
la única que me gusta
por delante y por
detrás.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...