lunes, 15 de enero de 2018

A Madrid

Acabo de mandar un resumen de una ponencia mía titulada : "Ficciones apasionadas en el Persiles y Sigismunda de Cervantes: El caso de Claricia y Dominicio, la mujer voladora y su esposo hechizado" para el CINDAC 2018 a realizarse en Madrid en el próximo septiembre.
Obvio que cuento con beca de la facultad, apoyo moral de les amigues, manutención a cargo de madrilenses solidarios, todo el dinero del loto que me ganaré aunque no juego y la buena suerte que me da citar a de Lauretis y a Adrienne Rich en mis trabajos.

Mansión embrujada

Yo sola en mi casa. Muajajajajaja.

Cúbranse uds también


Dice en feis Virginia Cano
14 min
Como cada año, el verano llega con su sol embravecido y su deseo de nuevos paisajes, con su aire de comienzo y su temporalidad suspendida. Se vienen las pelopinchos en las terrazas y patios de las amigas, las noches de fernet y cervezas frías compartidas, las tardes en que la brisa se convierte en un oasis pasajero cuando se cuela entre nuestra ropa, los baldazos que alivian el sopor de la siesta y dan rienda suelta a las carcajadas, los mares y los ríos para lxs que tienen más suerte, las mañanas que a veces frescas e impertinentes nos dan una vacación del propio verano, una ciudad vacía que al fin puede descansar de sí misma.
Y como cada verano, también nos enfrentamos a otra injusticia erótico-sensorial del hetero-cis-capitalismo. A l@s pibas/tortas/travas/mujeres/trans, a todxs aquellxs que no somos leídos como varones-cis, se nos somete a un régimen de territorialización corporal que hace que nuestras tetas no sean bienvenidas en el espacio público, ni laboral, ni social, ni familiar, ni virtual. Por obscenas, por impertinentes, por sexuales, por desagradables, por femeninas, por lascivas, por feas, por lindas, por grandes, por pequeñas, por ambiguas, por desubicadas… por estos y mil motivos más, nuestras tetas son sustraídas de la mirada “pública”. Si vamos a la playa, que sea con corpiño; si nos zambullimos en la pileta municipal, que sea preferentemente con una enteriza; si estamos sentadas tomando mate en la merienda familiar, tené la decencia de cubrirte; porque vayas a donde vayas, esa porción de tu cuerpo, define una im/posibilidad que marca lugares y asigna funciones. Una frontera corporal. Una pedagogía sensorial. Un nudo -entre otros- del dispositivo de la hetero-cis-sexualidad.
Porque la brisa es de todxs.
Y sino, cúbranse uds también.

Me enfada
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Comentarios
Marti Tombetta injusticia erótico-sensorial! 👏
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Virginia Cano entre tantas otras y de tan diversos òrdenes....
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Ángeles Queipo El detalle del hacha 😍
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Veronica Dubay Sumale tener que contemplar tetas autorizadas haciendo ostentacion de privilegio
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Me enfada
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viernes, 12 de enero de 2018

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...