martes, 26 de enero de 2016

Caliente: Noches en La Habana

Entre ayer y hoy me tocaron dos "de baile". Ya se sabe que son cliché puros: la vocación, el esfuerzo, el sacrificio, los obstáculos, el logro final. Ésta estuvo buena, me gustó mucho el chico cubano y la típica mezcla de ella que baila "como una tabla de planchar" y él que baila "caliente". Hasta escribí un poema sobre la típica historia de la chica que se enamora del pobre, del marginal, del negro, del que papi no aprueba. Tiene concurso de baile y todo.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...