martes, 15 de diciembre de 2015

Los que me lo arreglan y los que no

Mijita me rompe el corazón cuando me hace callar o desprecia mi conversación. Se ve que se me nota en la cara el corazón astillado. En dos minutos deshace su maldad y me sigue por todos lados para que yo no haga pucheros. Es tan sencillo y tan dulce. No sé como el resto de los malvados que me hieren no aprenden.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...