jueves, 31 de diciembre de 2015

Volvió mi enojo, qué felicidad!!!

El espíritu navideño hizo que te buscara y te volviera a sonreir y aceptara tus llamados y tus jajajiji. Hasta te compré un regalo divino que sigue cagándose de risa acá porque nunca viniste a buscarlo. Todo pelotudez mía. ¿Qué quiero conseguir? ¿Lo mismo que tuve todo este año? No, gracias: Anoto lo que me hizo bien y no busco más.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...