viernes, 23 de octubre de 2015

Mis cuentos de terror

Anuncio oficial: hoy empecé el primero. Se llama (o al menos el archivo) "A un muerto" y ya tiene carpeta propia en esta net. Detrás tiene mucho empuje del seminario de escritura creativa de Drucaroff y todas las lecturas que vinieron de allí pero estaban hace tanto esperando turno en mi biblioteca: Enriquez, Swcheblin, King, y ayer la visita de Gustavo Nielsen que me hizo pensar que es al pedo andarse boicoteando y convenciendo de que no se puede o no se sabe.


Arranca así:



Cuál es tu necesidad de estar siempre dándole vida a un muerto. Eso es lo que deberías preguntarte. La frase de su psicóloga le había quedado en la cabeza mucho tiempo después de haber abandonado la terapia. Era tan obvio el motivo que no entendía la pregunta: Todos los muertos necesitan ser revividos. Si un muerto se te para delante es para que le des vida, más todavía si es un muerto vivo.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...