lunes, 19 de octubre de 2015

Hace mucho que no veía Nada semejante

Dice en feis María Ibarra
Feliz día a todas las mujeres de mi edad o mayores, que no son madres, que van al Chino y les dan una flor por el día de la madre, y son capaces de decir que no son madres y devolver la flor.
Yo me la quedo y después la tiro. Me molesta tener que decir que no soy madre y pienso que la persona que atiende la caja en el Chino no va a entender mi disgusto, no de la misma forma que lo entienden mis amigas, madres y no madres. 
Pienso que mucha gente no puede entender ese disgusto y cree que es un detalle menor en una vida rica y extraordinaria, como debería ser nuestra vida. Que en seguida puedo pensar en otra cosa. Que hay que poner las prioridades en orden. Pero la vida no es ni tan rica ni tan extraordinaria, cuando todos los años te dan una flor de mierda o alguien te dice que te vas a quedar sola, y a veces sin conocerte prácticamente te pregunta por qué no tuviste "familia".
La vida se empobrece cuando las personas sienten lástima unas por otras, o se quitan de sus vidas por tener o no descendencia. La vida se empobrece con el maltrato tácito que encierran algunas frases.
La vida se empobrece además, cuando esas frases llevan a preconceptos que terminan en cercenamiento de libertades personales (estoy hablando de la ausencia de ley pro aborto), violencia física y muerte.
Se aceptan donaciones, entonces, para pagarme una vida donde todas esas flores tengan otro sentido. Que me den flores por nada, por ejemplo.Hola, feliz día de La Nada. Qué hermosa su Nada, merece una flor. Gracias, Chino, lo sé. Qué digo una flor, merece, el Nirvana. ¿Usted cree, Chino? Hace mucho no veía Nada semejante. Gracias, Chino. De Nada, clienta, de Nada.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...