sábado, 16 de julio de 2016

Y bué

A veces, cuando algo me indigna o alguien me defrauda, me siento culpable o pienso que decidí apresuradamente, que tal vez me equivoqué. Después veo la misma foto de la misma lámpara en el mismo lugar todos los días y recuerdo cómo me aburre lo aburrido y la construcción de lo poético como geografía inamovible y llena de puntillas. Después leo las falsedades que se dicen bajo miradas igualmente falsas que las voces falsas y sé que yo no podría respirar esa pegajosidad ni medio segundo.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...