viernes, 8 de julio de 2016

Esti­rando los muros con latas rel­lenas de piedras

Tres poemas de Andrea Cabel

andrea_cabel
Andrea Cabel
a mi papá.

El corazón más plano de la tierra,
el corazón más seco,
me mostró su ternura.
y yo tuve vergüenza de la mía.
R. Juar­roz.

Pal­pito tal vez en un cadáver. Me trago la ver­dad y soy ape­nas un sonido, me dijiste un día cuando mi ros­tro era una espina. Entonces ampliaste tus bra­zos hacia el vacío,

y lan­za­ste tu cuerpo.

Tu caída larga como una habitación abandonada.
La veloci­dad cayendo con­tra la tris­teza y la memoria,
perdiste tu nom­bre entonces,
y fuiste un puñado de cabel­los, unas uñas, un aullido.

Entonces te miro: Papá tiene el ros­tro de un ani­mal herido, tiene la boca cosida y una son­risa clavada en pun­tos lar­gos y con­stela­ciones cau­dalosas. Papá con­tiene en sus manos la madera que enmarca al mundo, la que trans­forma en escalera de ébano, redonda y per­fecta como un poema. Sus recuer­dos tienen la forma de tor­tu­gas y peces, de ríos y mujeres, todos nacen rodea­dos de muros, y mueren despa­cio, como mis nervios mojados.

Y otra vez el silen­cio estalla, y lo nom­bro tiempo de pupi­las abier­tas, res­piración de un ojo con lágri­mas, caída libre de una pluma hacia la eternidad bril­lante. Tiempo, tiempo frente a la dureza de una vér­te­bra blanca como el papel que se rel­lena frente a la muerte; tiempo, frente a un espi­ral amaneciendo en la bruma.  Ya no son los ros­tros com­puestos de fibra y lenguaje. Es la miel o la oscuri­dad, el hom­bre reb­otando con­tra los puntos
car­di­nales de su vida
y soledad.


[ÁNGELA]

La pal­abra es el único pájaro
que puede ser igual a su ausen­cia.
R. Juar­roz

mi san­gre,
de ojos grandes
de mirada hacia el cielo.
mi san­gre,
de ojos
alta fugaz marea
vér­tigo en las sumas
santa mate­ria dolida
angus­ti­ado verbo
golpe de vér­tice opaco,
her­mana,
breve cavi­dad de grito
nueve meses rompi­endo tejidos
tan triste
furiosa,
cayendo
con la son­risa oscura
con los ojos idos
con el cielo emp­inando despedidas,
her­mana
her­mana


[EN BREVE CÁRCEL]
Muera lo que deba morir; lo que me callo.
Anto­nio Gamoneda

Invades el camino
De punta a punta,

Como una rueda
Y tu nom­bre mas­tica una espera
Sen­tada
Sobre el lomo de un erizo,
Con la mirada en la puerta,
Con tus caren­cias latién­dote en los ojos
Con tu esper­anza en un nom­bre de estó­mago amplio

Y mi necesi­dad de salir del borde del suelo
Para olvi­dar tu aban­dono para acari­ciar por dentro
esta vol­un­tad donde pende una línea
como una boca que se abre frente a la voz de un ani­mal que llora.

Te encuen­tro entre grandes voces seme­jantes a la mía
Esti­rando los muros con latas rel­lenas de piedras
Cubier­tas de fru­tas secas
dul­ces como el ros­tro de una anciana
dul­ces como la mor­dida de una tormenta
el camino bor­deado de plan­tas de sed, de ros­tros muertos,
Mírame, llena de puer­tas cerradas
cubierta de una infan­cia mal curada

mírame frágil

sabi­endo de mi tiempo como una habitación rota
como un colchón sum­iso al tiempo
a un cuerpo solitario
nadando entre rabia
y pudor
nadando
aus­tero

inválido.

ESCRITO POR ANDREA CABEL

Andrea Cabel (Lima, 1982) estudió Lit­er­atura His­pánica en la Pon­ti­f­i­cia Uni­ver­si­dad Católica del Perú (PUCP). Sus poe­mas han sido tra­duci­dos al inglés y catalán. Ha par­tic­i­pado en el proyecto Panamer­i­cana (Poetes amer­i­canes nascudes a par­tir de 1976) de la revista valen­ciana Sèrie Alfa­fulls tem­po­rals d’art i lit­er­atura. Ha sido pub­li­cada en la mues­tra poética del grupo limeño Claroscuro, en Antología de poesía his­panoamer­i­cana (revista aus­tralianaNoise) y en 18 poetas his­panoamer­i­canos (Zig­nos, Lima). Ha pub­li­cado el poe­mario Las fal­sas acti­tudes del agua –ganador del primer puesto del con­curso Esquina de Papel, orga­ni­zado por el Cen­tro Cul­tural de España, la Emba­jada de España en el Perú y la Munic­i­pal­i­dad de Lima–. Escribe actual­mente reseñas lit­er­arias en el suple­mento El Domini­cal de El Com­er­cio, y es asis­tente de docen­cia de los cur­sos Teatro y Poesía en Estu­dios Gen­erales Letras de la PUCP. Además, forma parte del comité edi­to­r­ial de la revista barcelonesa La Siega.


Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...