sábado, 30 de julio de 2016

Ayer tocamos en Il Amichi

Más allá de todos mis sueños, proyectos y expectativas concientes o inconcientes, anoche "toqué" con "mi banda" en Il Amichi. Digo, tocamos los Kymera (o lo monstruoso) y la noche fue genial porque todo sonó impresionante y acalló algunos kilombillos de los que veníamos: planteos sobre qué hacer como grupo, cuándo tocar, cómo ensayar y algunas cosillas típicas de rivalidades y liderazgos propios de todo grupo humano. Lo que a mí más me gusta de estar en esta es lo feliz de tocar cuando nos pinta, cuando nos invitan (que hasta ahora ha sido generoso y variado) y la placidez de no tener que decidir nada personal ni individualmente sino dejarme llevar como parte de un cuerpo monstruoso y kimérico.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...