miércoles, 27 de julio de 2016

Traduciendo

Qué maravilla traducir poesía. Nunca deja de sorprenderme lo que sale de las palabras con cada lectura y con cada intento de poemar en otra lengua.Las decisiones sobre qué respetar y hasta dónde, sobre qué opciones tenía el poeta y cuáles quedan para esta traductora.
Estuve toda la tarde con los poemas de Livia Natália. Del portugués al castellano y anotando ideas nuevas para mi ponencia sobre ella en Jujuy como parte de mi adscripción a Literatura Brasileña.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...