domingo, 6 de septiembre de 2015

Un orden de poder investido por el deseo masculino

El saber es de hecho una cuestión política, de posición, de intereses, de perspectivas y de poder. La historia del arte, en tanto que discurso e institución, sostiene un orden de poder investido por el deseo masculino. Debemos destruir este orden a fin de hablar de los intereses de las mujeres, a fin sobre todo, de poner en su lugar un discurso por el cual afirmaremos la presencia, la voz y el efecto del deseo de las mujeres.


Griselda Pollock

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...