lunes, 24 de agosto de 2015

¿Se olvidó el bote? ¿Se olvidó la moto?


Dice en feis Felix Bruzzone
9 horas · 
De lejos lo que lleva en la mano parece una caña de pescar. Va por el medio de la calle. Tiene un casco de moto en la cabeza. ¿Se olvidó el bote? ¿Se olvidó la moto? ¿Se olvidó las dos cosas? Está a una cuadra y media de donde espero a que mi cliente baterista-hijo-de-pastor-evangelista me abra el portón.
Paréntesis: una vez cliente-baterista me pidió desagotar la pileta del templo de su papá. La necesitaban vaciar y volver a llenar para bautizar gente y allá fui, un sábado a la tarde. Era lejos pero el chabón tiene buena onda, y me llevaba en su Renault 18, y los Renault 18 me pueden. Cargamos todo en el baúl. Llevé bastantes mangueras. En ese tiempo para desagotes usaba unas mangas bastante pinchadas y el problema fue que para hacer el trabajo había que tirarlas por el medio del templo, hasta la calle. Cliente-baterista, advertido, puso un par de palanganas abajo de las pinchaduras, y trapos. Pero fue peor. Las palanganas terminaron por estrangular a una de las mangas, la manga se rajó de punta a punta y el templo se inundó. Los fieles pagaron su bautismo achicando el agua con secadores y tachitos. Mientras cliente-baterista me traía de vuelta a casa estuve por decirle: “al final era más fácil vaciar la pileta a baldes”, pero me contuve. A pesar de todo él estaba contento de haberme llevado hasta allá. Supongo que pensaba que así ganaba un nuevo fiel. Buen intento.
El hombre, ya más cerca, no lleva una caña de pescar en la mano, lleva una escopeta. El casco de moto sigue siendo un casco. Por suerte cliente-baterista me abre justo y juntos vemos pasar al justiciero anónimo desde adentro. Camina como un pato, o como un cowboy.
-Este se escapó de una película –dice mi cliente.
-Tiene buen culo, ¿no? –digo; caminar como pato te hace tirar un poco el culo para atrás.
-Yo pensaba en una de cowboys. Vos veo que en una porno.
-Puede ser porno-cowboy.
-Ahora googleo. Andá pasando que llamo al 911.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...