miércoles, 26 de agosto de 2015

Enunciar el infierno tan temido para detener su repetición

GÉNERO
LITERATURA

"Mundo lego": la violencia de género se vuelve poema


Josefina Saffioti tiene 31 años y es poeta. En éste, su primer libro, arma y desarma con crudeza e intensidad escenas que ilustran un maltrato descarnado y que revelan como una espada filosa significantes del machismo contemporáneo ("la putita", "la tortita"). ¿Cómo conjurar la violencia del mundo para volverla grito de guerra, belleza, tabla de salvación?



Tuve contacto con "Mundo Lego" hace ya un par de años y de aquellas lecturas me quedaron grabados en la memoria unos versos que decían, de un modo mucho más bello que el aquél que yo recordaba: “no distingo quien/ me susurra morocha hermosa/ los rubios nunca nunca/ van a ser tus hijos”. Palabras que me impresionaron como sentencias clasistas y machistas, maldiciones o bendiciones, principios de guerra.

Este es a primera vista un libro de rubios contra morochos, dueños de casa contra desalojados, hombres violentos contra mujeres violentadas. Tensiones que se deslizan de un poema a otro en este mundo que la misma autora, Josefina Saffioti, acabará por militarizar hacia el final como quien descubre la necesidad de incorporar para sí misma una estrategia de defensa: “Una correcta división por colores/ permite fabricar una casa minada como campos/ de batalla desplegando infantería”, dice. Este enfrentamiento, en términos subjetivos, construye un yo que se sostiene en la alteridad: es en función de lo que el otro/a no es, o viceversa, no es eso que el otro/a encarna.


Primera distinción básica, diferenciación a mano de los chicos que jugando aprenden a dividir los roles, el espacio, las haciendas personales de las ajenas. Mecanismo este, el de sublimar escribiendo, que no abandonarán con el tiempo, cuando sean adultos y elaboren sus tragedias. La escritura, por supuesto, responde a este mecanismo: escribir para simbolizar, para atravesar el duelo (que en este libro queda suplantado por un expediente judicial); escribir para solucionar en el papel los problemas irresolubles de la vida. Pero, paradójicamente, los poemas de "Mundo lego" no niegan el infierno para procesar su horror, por el contrario, están hechos de dureza y realismo (aunque, por supuesto, siempre se trate de tópicos líricos, condenados a la subjetividad). Desde la elección de un lenguaje crudísimo hasta la construcción poética, por momentos antimusical y filosa, que no espera del mundo ninguna forma de suavidad.



Mundo lego es un libro escrito en la intemperie, que empieza de este modo: “cuando de visita nos dicen/ hacé de cuenta que estás en tu casa/ nunca es nuestra casa”. De esta manera Josefina Saffioti desaloja al lector y lo advierte sobre la mirada desilusionada que desarrollará en el libro. Personalmente creo que en poesía, cuanto más edulcorado y nâive sea el disfraz, es más cruda la verdad que esconde y que lo contrario también puede hacerse: mostrar la sombra para ocultar una esperanza. Precisamente, en los versos de Josefina se encierra un conjuro esperanzado, el de enunciar el infierno tan temido para detener su repetición.

En uno de los poemas finales del libro, los de la serie “a modo de supervivencia” Saffioti hace una enumeración que es el despliegue camuflado de una sábana de agradecimientos a sus amigos. Héroes que contrarrestan a los villanos del libro encarnados en los rubios, en el alemán, en el hombre que no la quiere bien, aquél que el yo lírico recordará por siempre como quien la llevó a 160km por hora por una ruta a contramano, el que se quiso acostar con su madre, el que le dijo que haría con ella lo que se le diera la gana. A este personaje contenido en "Mundo lego" entre versos que lo amurallan y tipifican se le debe una de las mejores y dramáticas zonas de este libro que, oh casualidad, sale a la luz en el post #Niunamenos, definitivamente una época en que a la violencia de género dejó de decírsele violencia doméstica y las cosas se empiezan a llamar por su nombre. Un tópico, el de este tipo de violencia, que prácticamente no fue abordado por la poesía argentina (los únicos ejemplos que recuerdo son el libro Salir de Egipto de María Julia De Ruschi y algunos de los últimos poemas de Claudia Masin).


Dice Saffioti: “tardaste ocho meses en/ escapar a otro país/ cantar otro idioma/ decir era violencia, negación/ conversar con humanos/ tardaste ocho meses en/ sacar el blackout de los párpados/ dejar de sucumbir a las delicias/ del fraude millonario al corazón”. De esta manera, el lego contenido en el título se desliza por homofonía a legajo, papel literal y simbólico en el que termina convertido en algunos casos el sentimiento amoroso. Es en este momento de máxima degradación de la confianza humana, cuando se origina este libro desesperado que busca conjurar la violencia del mundo en poemas contundentes, sucios y catárticos, cargados de una intensidad inhabitual.

"Mundo Lego" fue publicado por Ediciones en Danza, en Buenos Aires, en Julio de 2015.



Por Paula Jiménez España, escritora y periodista.

Tomado de http://entremujeres.clarin.com/genero/Mundo_lego-josefina_saffiot-poemas-poema-violencia_de_genero-paula_jimenez_espana_0_1419458272.html

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...