domingo, 30 de agosto de 2015

Se limpió la punta de la verga con sus ilusiones



Dice en feis María Ibarra
9 horas · Editado · 
Vaya donde vaya escucho historias de mujeres estafadas por la idea del amor romántico. Del tipo sensible pero ambiguo. El hombre que no puede expresar sus sentimientos. El que sólo se las puede coger y dedicarles canciones. Hombres que plantean una intimidad exclusivamente física y la disfrazan de libertad, de manera saludable de relacionarse. Algunos hasta dicen sufrir por no poder conectarse con mujeres, sino a través de sus pijas.
Pero llaman a estas mujeres a las tres de la mañana porque sintieron el impulso. Las tratan como novias, les dicen que son hermosas, hacen todo lo que harían con una novia, menos considerarlas novias. Y mientras se les pasa las ganas de cogerlas, les repiten que no esperen nada, que ellos no pueden darles nada. Y como la mujer "sabe" del pacto, es la culpable de su dolor, es la boluda, es de la que se burlan en la tele porque un tipo parecido a Marilyn Manson pero vestido como Palito Ortega se la garchó, y tal vez le sacó plata, pero sobre todo se limpió la punta de la verga con sus ilusiones.
Escucho o leo y me acuerdo. A mí también me pasó ese amor que no te pueden dar. Pienso que no lo tienen, por eso andan por ahí, arrebatándolo a mujeres preocupadas por agradar, por no molestar, por no tener vello, por no decir nada que las vuelva indeseables. Es el desgate de ser deseables lo que distrae tanto de una estafa a la vista de todos.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...