lunes, 1 de febrero de 2016

Las pastillas triple X, el gallinero pintado, el loro tímido y el flagelo de las piletas de lona

Dice en feis Felix Bruzzone
34 min
Ella el año pasado llamó pastillas triple X a las pastillas triple acción. El sábado la vi al pasar. Se puso de novia hace unos meses y ya engordó diez kilos mínimo. El novio tiene un campo y ahora ella trae cosas del campo a su casa. Colgado del árbol hay un loro mudo (o tímido) y en la galería un gallinero con tres gallinas adentro. Es un gallinero muy cuidado que más parece una casa de gallinas. Solo faltan las tacitas y la tetera de porcelana. Hoy todo esto me lo cuenta la madre, que ahora que volvió de las vacaciones está muy locuaz y adorable y por enésima vez me pregunta cuánto cloro necesita su pileta. Es una pileta de plástico que tiene nueve años de vida y su dueña todavía duda sobre cuestiones básicas del mantenimiento del agua. Las piletas de plástico no llegan a ser un flagelo, como las de lona, pero casi. En la escala de los flagelos de febrero viene primero la murga, luego las piletas de lona y en tercer lugar (o cuarto), las piletas de plástico. En el gallinero, adentro, hoy está el hijo de mi clienta, el hermano de la chica pastilla triple X. Está pintando las maderas del gallinero. Es como si el gallinero reafirmara el noviazgo de triple X con su novio campestre y como si su hermano re reafirmara ese noviazgo incendiándose ahí adentro mientras respira el olor a mierda de las gallinas y a solvente de la pintura. La madre ahora se pone a hablar con el loro, pero el loro no habla. No hay caso, me dice cuando me voy, este loro no quiere hablar.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...