jueves, 4 de febrero de 2016

Percusión

Hasta ahora no les había contado pero llevo todo enero yendo al taller de La Fonola que se titula Cantos y ritmos africanos y coordina Agustín Giudici. Entré por lo de "canto" pero cuando vi que era más darle y darle a las congas y los timbales (las maracas, el yembé y el zurdo son para los más avanzados), en vez de retroceder, me dejé agarrar por esa cosa desconocida que nace de golpear parches.
La primera clase descubrí que mi lado izquierdo tomaba la delantera y yo me portaba como si fuera zurda (la rebelión del lado de la pata biónica). Les compañeres me conquistaron de una y el lugar me transforma en la que siempre fui y estaba escondida. Lucho bastante contra mi timidez y dejo que el profe me repita que le dé fuerte al coso que no se rompe.
Estoy fascinada. Enamorada de lo que puedo ser y hacer. En tres o cuatro clases más hacemos muestra de verano. Je.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...