lunes, 15 de febrero de 2016

Ese terror tangible

PelosDePunta, una nueva colección de títulos de terror con acento argentino

Se compone de trece tomos que recogen historias fantásticas y otras basadas en hechos reales, escritas por diversos autores del país
LA NACION
LUNES 15 DE FEBRERO DE 2016 • 14:26

EntreDientes, uno de los títulos de la colección
EntreDientes, uno de los títulos de la colección.
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Historias sobre sectas. Encuentros con la ley más extrema o la falta absoluta de la misma. Velas, aunque a veces estén todas apagadas. Miedo. Pornografía. Relatos de mujeres. Referencias a grandes obras como El Decamerón o Los cuentos de Canterbury. Historias basadas en hechos reales e inspiradas en noticias de la criminalística argentina con ingredientes paranormales, inexplicables o sórdidos. Figuras de diablos y demonios. Locura. Dibujos de escenas terroríficas como fuente de inspiración. Bañaderas, alcantarillas, habitaciones sofocantes. Animales imaginarios... Y la idiosincrasia argentina como telón de fondo.
El terror tiene muchas caras y todas son perturbadoras. Se siente a todas las edades. Está a la vuelta de la esquina. Y, desde hace unos meses, también está en las páginas de los trece tomos que componen la nueva y original colección de títulos de terror de la editorial PelosDePunta, un proyecto emprendido por tres jóvenes escritores argentinos, en el que uno de los objetivos es la promoción de nuevos talentos y la difusión de diversas obras de este género creadas por autores del país.
Luciana Baca
Luciana Baca.
Los promotores de esta iniciativa son los escritores Luciana Baca (San Pedro de leyenda, Perro Gris 2015), licenciada en Lengua y en Gestión Educativa; el psicólogo, músico y escritor Rubén Risso (El jardín de los lobos, Autores de Argentina 2015); y el profesor de Lengua y Literatura Narciso Rossi (La caída de Las Lechiguanas, Thelema 2015). Ellos escogieron la obra de otros colegas y han dado forma a este trabajo conjunto.
En estos libros, según cuenta Luciana Baca a LA NACION, "el terror está a la vuelta de la esquina, pero de una esquina bien argentina. Eso es lo mejor. Los personajes hablan como nosotros y las nuevas tecnologías están presentes. Hay una resignificación de los tópicos clásicos, pero con una vuelta de tuerca posmoderna y nacional. El terror nos trata de che. Además, muchos de los escritores no son del género y, sin embargo, se arriesgan. Los resultados son increíbles", subraya.
"Si bien hay colecciones anteriores dedicadas al público infantil y editoriales, como Muerde Muertos, que tienen un catálogo dedicado al género pero no circunscrito solamente a eso, considero que es la primera vez (sólo recuerdo una antología, un único tomo, de editorial Planeta) que hay una colección tan prolífica y diversa", recalca la escritora.
 "El terror está a la vuelta de la esquina, pero de una esquina bien argentina"
Luciana Baca

Compartilo
La colección se compone de trece tomos. Cada uno de ellos tiene como título una frase que juega con el sentido común y su interpretación literal. Por ejemplo, algunos de los títulos son MalaSangre, ManoDura o ChupaCirios. Hasta el momento, salieron seis tomos y una edición especial, BesoNegro, que es una antología de novela en la que cada capítulo fue escrito por un autor diferente. La publicación de cada libro es mensual. En noviembre, lanzaron MalCriados, un tomo escrito por adolescentes, y ahora están en plena promoción de la obraTacoAguja, la última suya publicada y que fue escrita por mujeres. "Estos libro son una perla dentro de la narrativa actual. Son textos muy jugados, tanto a nivel de contenido como en la escritura", señala la editorial.
La semilla del proyecto la plantó Narciso Rossi. "Él tuvo la idea genial de armar una antología (única en principio) y fue enviando mensajes por redes sociales a escritores que no conocía pero que admiraba como lector. Yo recién había terminado de corregir su novela y estaba dando mis primeros pasos con mi sello, Perro Gris. A Rubén lo conocimos porque publicó un cuento en nuestro primer tomo y fue el director artístico de las tapas de la colección. Cuando nos dimos cuenta, estábamos trabajando los tres a tiempo completo. Fue un proceso muy orgánico y natural", explica Baca.
Narciso aclara: "Se nos ocurrió, porque es algo que no existía. Si bien editoriales como Muerde Muertos o Planeta han hecho sus antologías, sentíamos la necesidad de hacer algo más grande. La necesidad de redimensionar el terror y convertirlo en una obra voluptuosa que pudiera posicionarlo finalmente como un género más y sacarlo de la sombra que le dejaban los relatos fantásticos o realistas".
El escritor explica que hay un buen número de escritores nacionales que se interesan por el terror. "No todos escriben exclusivamente para asustar, como lo supo explicar más de una vez Samanta Schewlin. Escritores como Nicolás Correa, Sebastián Elesgaray, Esteban Dilo o Celso Lunghi son sinónimos de terror. Otros se animan y lo hacen de manera magistral, como Walter Koza, Ignacio Irulegui, Cristian Cano, Gonzalo Santos, Severo Straffeza o el tremendo David Voloj".
Rossi añade que, "los escritores del género somos consumidores del terror. La retroalimentación resulta vital. Leemos libros, miramos películas, algunos juegan en línea. Los escritores como Boris Karunaric, Paola Molina, Pablo Vigliano, Gilda Manso, Gabriela Luzzi o Valeria de Vito no están influenciados por ningún tipo de terror vivido. Es ahí cuando uno puede esperar cualquier cosa, pero lo que resulta son historias novedosas, escalofriantes y originales, que llegan con miradas frescas dispuestas a asustar. Hay voces que son fuertes y autorizan de alguna manera a que el terror se posicione. Mariana Enríquez es una de esas voces que autorizó al terror a entrar en este ahora y en este acá".
En la colección, hay cuentos que juegan mucho con el aspecto psicológico de los personajes, como El ángulo de la habitación, de Camilo Perotti; Nosotros, vosotros, ellos., de Hernán Domínguez Nimo; Corregime, de Macarena Moraña o Biografía, de Juan Revol.
También hay relatos que pretenden interactuar con el lector, como Las ventanas abiertas invitan a espiar, de Celso Lunghi; o Dios máquina, de José María Marcos; y otros que convierten lo cotidiano en algo siniestro. Tal es el caso de El Hades, de Flavia Pantanelli; La mala sangre, de Daniela Quintana; o Costanera Sur, de Laura Cedeira.
Rubén Rizzo
Rubén Rizzo.
En otros, el terror va tomando protagonismo hasta ser algo que lo abarca todo, como en Carnada para bogas, de Walter Koza; La ruina de Ngranek, de Esteban Dilo; o El deseo, de Adrián Giorgio.
"El terror aparece representado por los niños, los ancianos, los vecinos o las madres. No solamente los monstruos de otros mundos pueden provocarnos miedo, y, como sucede en la novela colectivaBesoNegro, es ese terror tangible el que más asusta. Saber que los miembros de una secta no son solamente los poderosos sino también niñeras, kiosqueros, taxistas, grandes y chicos de los cuales desconfiar", señala Rubén Risso.
La editorial explica que los libros no tienen un público específico. "El miedo es algo que nos atraviesa a todos. Las temáticas son muy amplias y los cuentos muy diferentes. Los trece cuentos que componen MalCriados son narrados por niños, alumnos de diferentes talleres literarios de escritores reconocidos. ¿Hay alguna combinación más acertada que los chicos y el terror?", lanza Rossi como pregunta.
Los cuentos en EntreDientes ubican a los personajes en espacios "húmedos y asfixiantes", y, los de SangreFría, están inspirados en hechos reales de la historia criminalística argentina. "De este modo, logramos unificar historias sin ser reiterativos, consiguiendo siempre que el espectro de relatos de un libro sea tan amplio como la imaginación", añade el escritor.
Luciana Baca aclara, en el mismo sentido, que los textos abarcan un amplio abanico a nivel de contenido. "Aunque algunos se basen en hechos reales, la mayoría son ficciones, más que nada relatos fantásticos. Aunque, como decíamos antes, son personajes y situaciones con las que el lector se identifica. Hay una generación de narradores argentinos que es sorprendente y nuestra colección funciona como un muestrario. También hay una gran carga de violencia, suspenso y sexo. No es el terror tradicional".
Los libros de PelosDePunta se pueden adquirir a través de su venta on-line y en algunas librerías. Su valor es de 130 pesos cada tomo.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...