sábado, 3 de diciembre de 2016

Yo y mis putas esperanzas

¿Cómo podría él entenderme y acompañarme en el despegue de mis hijes si nunca logró ni siquiera parirlos, ni llevarlos a la escuela, ni curarles una fiebre?

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...