miércoles, 14 de diciembre de 2016

Spectral

Me gustaron las imágenes futurísticas de edificios destruidos y máquinas de guerra sumadas a la idea de que se cumplía la leyenda de que los muertos por la segunda guerra mundial se levantaban de las tumbas en medio de la tercera. Claro que no podía sostenerse una hipótesis tan poética y antibelicista así que tuvo que aparecer el científico sabelotodo a descubrir que los espectros eran un arma fabricada por el enemigo con no sé qué material existente. La explicació final me sorprendió aunque creo que fue mejor la sorpresa visual que la argumental,p ero bué.

Lunes por la madrugada...

Yo cierro los ojos y veo tu cara
que sonríe cómplice de amor...